No vi a The Police en el antes conocido como Hotel de México.
No vi a Rod Stewart en Querétaro.
No vi a Depeche Mode la primera vez que vino. La segunda tampoco.
No vi a Caifanes. Nunca vi a Soda Stereo hasta que fue su concierto de despedida en 1997.
Pero anoche si vi a Daft Punk.
He ido a muchos conciertos, no se a cuantos y nunca había visto algo como lo de anoche.
Por supuesto que no tenía boleto, para variar me apendeje con la preventa y cuando quise comprar uno ya era demasiado tarde. Es verdad han sido unos días patéticos y que solo estoy esperando a que se acaben los madrazos (porque no, ayer todavía no terminaban) pero también es verdad que otras cosas han salido excepcionalmente bien. Nadie se gana boletos para ver a Daft Punk.
Empezó cuando mi primo Chivi me llamó el domingo y me dijo “Basta de sufrir… ¿Quieres ir a Daft Punk? tienes una misión, necesitas conseguir 40 chelas para mañana, apurate”. Corte a: yo cagada de frío en el super intentando comprar 40 botellas de modelo Light. No había. Otro super “uy no, no las manejamos”. Otro super “uy no, hasta mañana”. Mierda. Hasta que el lunes la gorda consiguió las famosas 40 chelas y me hizo el favor de tomarse 15, las otras 35 no se a donde fueron a parar. Dos pases quesque VIP para el concierto. Al final, Chivi no pudo ir porque fue víctima de un estreptococo no-se-que-chingados y la gorda se rayó porque se quedó con su pase.
6:30 de la tarde, estacionamiento de la cervecería modelo, edecán con mallón plateado embarrado nos pregunta:
- “¿En que limosina se quieren ir, chicas? ¿En el Hummer o en la Escalade ?”
¿PERDÓOOOON???????
Henos a la gorda y a mí, sin entender un coño, trepadas en una limosina Hummer. Si. Una limosina Hummer, en el más estricto sentido de la palabra “limosina”, con luz neón y foquitos de colores parpadeando junto con ocho irreales, dos edecanes –uno de ellos pendejísimo-, dos cubetas llenas de chelas, comida y cigarros para aventar pa arriba y el Discovery sonando en un repeat interminable. El trayecto fue una pesadilla, dos horas para llegar al fucking palacio, las únicas desconocidas éramos nosotras porque los ocho irreales se pusieron de acuerdo para ganarse todos los boletos y cada vez que empezaba One More Time gritaban eufóricamente UUEEYYYY!!!!!!!!!! Así, como si ya estuvieran en el concierto. Confirmé una vez más que soy una verdadera amargada y que ya no soy buena para socializar, además, los tetos estos se tomaron todas las chelas y solo nos dejaron una, por lo que no me cayeron nada bien. La peor parte vino cuando le pregunté a la edecán de que zona eran los boletos y ella me contesta como si me estuviera dando la noticia más chingona de la noche “Son para el palco de Modelo, vamos a estar todos juntos en el concierto porque somos Fans Modelo!!!!”
O sea, como… ¿NO SON DE PISTA?
Chale. Total que nos bajan de la limosina, nos meten por una puerta alterna y la encargada de la promoción nos traía como rebaño “No se vayan a separar! El palco es por acá!!! Todos juntos por favor!!!!! Oye, oye, no te separes del grupo!!!” Y ahí estábamos la gorda y yo viendo como el barecito de la entrada hacia la pista era lo más parecido a una de esas fiestas increibles a las que ibas cuando tenías 18 años, en la que –además- estaba toda la banda a la que te encontrabas en las fiestas a los 18 años y sonaba la rola que estaba de moda cuando tenías 18 años. Adios fiesta increible, hola palco lejos del escenario lleno de irreales-wannaberavers. Por suerte, la gorda –que es muy inteligente- me jaló y cuando volteé ya estaba enmedio de la pista. Chingonsisisisisimo. Ya cuando estaba terminando el concierto llegamos al palco y solo sirvió para comprobar mi teoría inicial: nunca había visto el palacio tan lleno, nunca había visto a la raza bailando tanto. No puedes evitar emocionarte.
Hace mucho que algo no me impresionaba de esa forma. Empieza y te quedas sin palabras, va a la mitad y sigues sin palabras y neta no sabes si ponerte a bailar o ponerles atención. Valió la pena la limosina, las dos horas de tráfico y los irreales: no me hubiera perdonado no ir.
Los robots se la mamaron
yeahhh mary m!!!que bueno que después de estos días tan terribles, tuviste esta excelente experiencia!!!nunca te dejo comment, pero sabes que soy súper fan!Love you!
ResponderEliminarIlana!!!!! Esto si es un milagro!!!!
ResponderEliminarHey!! yo ví esas limos a la salida y realmente me llamaron la atención, el concierto maravilloso, es la segunda vez que los veo y aunque el set fué exactamente el mismo que en Lollapalooza no dejan de sorprender los visuales y las versiones de las canciones.. Que bien que al final si pudiste ir!!!
ResponderEliminarque buena suerte que te ganaste los boletos, yo tuve que pagar una lanota y otro robo por el cargo del amo de los boletos, pero valió cada peso.que mala suerte que se acabaron la cerveza.mucho baile, mucha gente, muchas luces, mucha música, poco tiempo.
ResponderEliminarQue suerte tienes, siempre una vivencia chingona que contar. Chiales quisiera que algo asi me sucediera!!Saludos
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