Y me encontré con esto limpiando el inbox.
You’re beautiful beyond words
You’re beautiful to me
You can make me cry
Never say goodbye.
uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
jueves, 29 de septiembre de 2011
miércoles, 28 de septiembre de 2011
autoarpa
Uno de los momentos de mi top ten personal de momentos del festival Coachella 2011 fue la presentación de Polly Jean Harvey. Y está en una bastante buena posición.
La verdad es que si Juan no me hubiera dicho tantas veces que moría de ganas de ver a PJ Harvey posiblemente hubiera estado una hora vagando sin rumbo, o tirada de agotamiento en el pasto del escenario principal -para seguir vagando sin rumbo hasta el final del festival porque no tenía la menor intención de ver a Kanye West- o me hubiera dado un rol por la Mojave Tent a ver que pedo con Leftfield -y ver a todos esos gringuitos hasta el socket bailando sin parar mientras uno suda como marrano-. Lucky me, ocurrió de otra manera.
Para esas alturas del festival (domingo 9 de la noche) una que es treintona ya está exhausta y se quiere mover lo menos posible porque lleva tres días en chinga muerta de calor. Ese hubiera sido mi supuesto de no haberme topado desde temprano con el doctor en astrofísica y sus secuaces, -casi- todos ellos menores de 25 años y todos ellos enfiestados.
El problema con Coachella es que o llevas mucho varo para emborracharte (cada chela cuesta 8 dólares y para conseguir hard alcohol a huevo tienes que caminar kilómetros para llegar a una de las carpas de la very important people a desembolsar entre 7 y 10 dólares por un mísero vasito con una onza de vodka) o metes chupe de contrabando. Yo suelo -ajá- ser una persona muy respetuosa de las reglas, y más en Estados Unidos donde siempre me entra la psicosis de que si se me ocurre parar el coche sobre medio centímetro del paso peatonal va a llegar un guapo policía gringo a decirme que mi visa será cancelada de por vida. Si en México soy bastante pendeja para eso de introducir sustancias prohibidas a escondidas, imagínense en el gabacho. Con trabajos me animé a contrabandear un poquito de comida en el festival y así tuve delirio de persecución. No contaba con la astucia de los denominados "niños".
El domingo según yo iba a ser mi día tranquilo, nos despertamos tarde, desayunamos en la cama, nos burlamos de los programas de tele de la estación local, no corrimos al shuttle, caminamos con calma, nos echamos en el pasto, hasta que por ahí de las 7 de la noche, cuando caminaba para ver Death From Above 1979, me encuentro a estos gueyes y valió madres. Cubita, jäger, VAMOOOS A VER A LOS DE BARBRA STREEEISAAAAND, pato inflable, electrosos bailando, chutarse todo el set de Duck Sauce para que no toquen Barbra Streisand, cubita, CORRAN A THE STROOOOOKES, cubita, cubita, jägermaister, The Strokes, cubita, jäger. Julian Casablancas, me haces los mandados. VAMOS A PJ HARVEY. Ya estábamos en esa etapa de la peda en la que hablas sin parar de cosas importantísimas, risa y risa. Logramos no perdernos los unos a los otros y ahi estaba Polly Jane con su vestido beige, sus plumas en la cabeza y su autoarpa. PJ Harvey cantaba mientras yo trataba de convencer al doctor en astrofísica de que nos enseñara las estrellas. No. No era en la onda "quiero que me enseñes las estrellas", era "saca tu telescopio y enseñanos las estrellas"... Ya. Era en serio. Mal pensadotes.
Tendría que decir que me acuerdo muy bien del concierto pero no es cierto. Lo que si es cierto es que me acuerdo que me la estaba pasando de huevos y que el sonido autoarpa me fascina, es... obscuro. Lo peor de todo es que ahí al ladito estaba el veinteañero que me encanta y no se por qué no aproveché la ecuación Desierto de Coachella + anochecer + licor de hierbas + Let England Shake y le planté unos besotes. Era una oportunidad única. Tal vez hubiera sido muy apresurado, considerando que era la segunda vez que lo veía.
De ahí fuimos a The Presets y fue cuando realmente valió madre. Si no hubiera sabido que al día siguiente tenía que manejar a Los Ángeles a las 7 de la mañana, la hubiera seguido hasta quien sabe que hora. Las niñas alegres y les dan maracas.
Llegando a México me dediqué a documentarme con PJ Harvey. Leía hace rato algunas de las críticas del Let England Shake y hay una -la de NME- que dice que Francis Ford Coppola reivindicó la película de guerra, Hemingway la novela de guerra y Polly Jean Harvey, de 41 años, originaria de Dorset, reivindicó el album de guerra. A mi como que me hizo pensar en otra época.
Esta canción, llamada The Words That Maketh Murder me encanta. La frase del final "What if I take my problem to the United Nations?" está basada en la gran Summertime Blues de Eddie Cochran, con permiso y todo.
La verdad es que si Juan no me hubiera dicho tantas veces que moría de ganas de ver a PJ Harvey posiblemente hubiera estado una hora vagando sin rumbo, o tirada de agotamiento en el pasto del escenario principal -para seguir vagando sin rumbo hasta el final del festival porque no tenía la menor intención de ver a Kanye West- o me hubiera dado un rol por la Mojave Tent a ver que pedo con Leftfield -y ver a todos esos gringuitos hasta el socket bailando sin parar mientras uno suda como marrano-. Lucky me, ocurrió de otra manera.
Para esas alturas del festival (domingo 9 de la noche) una que es treintona ya está exhausta y se quiere mover lo menos posible porque lleva tres días en chinga muerta de calor. Ese hubiera sido mi supuesto de no haberme topado desde temprano con el doctor en astrofísica y sus secuaces, -casi- todos ellos menores de 25 años y todos ellos enfiestados.
El problema con Coachella es que o llevas mucho varo para emborracharte (cada chela cuesta 8 dólares y para conseguir hard alcohol a huevo tienes que caminar kilómetros para llegar a una de las carpas de la very important people a desembolsar entre 7 y 10 dólares por un mísero vasito con una onza de vodka) o metes chupe de contrabando. Yo suelo -ajá- ser una persona muy respetuosa de las reglas, y más en Estados Unidos donde siempre me entra la psicosis de que si se me ocurre parar el coche sobre medio centímetro del paso peatonal va a llegar un guapo policía gringo a decirme que mi visa será cancelada de por vida. Si en México soy bastante pendeja para eso de introducir sustancias prohibidas a escondidas, imagínense en el gabacho. Con trabajos me animé a contrabandear un poquito de comida en el festival y así tuve delirio de persecución. No contaba con la astucia de los denominados "niños".
El domingo según yo iba a ser mi día tranquilo, nos despertamos tarde, desayunamos en la cama, nos burlamos de los programas de tele de la estación local, no corrimos al shuttle, caminamos con calma, nos echamos en el pasto, hasta que por ahí de las 7 de la noche, cuando caminaba para ver Death From Above 1979, me encuentro a estos gueyes y valió madres. Cubita, jäger, VAMOOOS A VER A LOS DE BARBRA STREEEISAAAAND, pato inflable, electrosos bailando, chutarse todo el set de Duck Sauce para que no toquen Barbra Streisand, cubita, CORRAN A THE STROOOOOKES, cubita, cubita, jägermaister, The Strokes, cubita, jäger. Julian Casablancas, me haces los mandados. VAMOS A PJ HARVEY. Ya estábamos en esa etapa de la peda en la que hablas sin parar de cosas importantísimas, risa y risa. Logramos no perdernos los unos a los otros y ahi estaba Polly Jane con su vestido beige, sus plumas en la cabeza y su autoarpa. PJ Harvey cantaba mientras yo trataba de convencer al doctor en astrofísica de que nos enseñara las estrellas. No. No era en la onda "quiero que me enseñes las estrellas", era "saca tu telescopio y enseñanos las estrellas"... Ya. Era en serio. Mal pensadotes.
Tendría que decir que me acuerdo muy bien del concierto pero no es cierto. Lo que si es cierto es que me acuerdo que me la estaba pasando de huevos y que el sonido autoarpa me fascina, es... obscuro. Lo peor de todo es que ahí al ladito estaba el veinteañero que me encanta y no se por qué no aproveché la ecuación Desierto de Coachella + anochecer + licor de hierbas + Let England Shake y le planté unos besotes. Era una oportunidad única. Tal vez hubiera sido muy apresurado, considerando que era la segunda vez que lo veía.
De ahí fuimos a The Presets y fue cuando realmente valió madre. Si no hubiera sabido que al día siguiente tenía que manejar a Los Ángeles a las 7 de la mañana, la hubiera seguido hasta quien sabe que hora. Las niñas alegres y les dan maracas.
Llegando a México me dediqué a documentarme con PJ Harvey. Leía hace rato algunas de las críticas del Let England Shake y hay una -la de NME- que dice que Francis Ford Coppola reivindicó la película de guerra, Hemingway la novela de guerra y Polly Jean Harvey, de 41 años, originaria de Dorset, reivindicó el album de guerra. A mi como que me hizo pensar en otra época.
Esta canción, llamada The Words That Maketh Murder me encanta. La frase del final "What if I take my problem to the United Nations?" está basada en la gran Summertime Blues de Eddie Cochran, con permiso y todo.
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martes, 27 de septiembre de 2011
vaquero
Estoy muy aburrida. Tanto que estoy intentando contar cuantas rayitas de paja tiene cada fila de rayitas de paja de la persiana de enfrente.
Es en serio.
Me puse a buscar un correo y me encontré con esto. Fue enviado hace tanto tiempo que no me acuerdo si lo saqué de la novela esa de Rodrigo Fresán con la que estaba obsesionada en aquellos lejanos y entrañables tiempos en los que era una devoradora de libros (ahora apenas si leo mi blog). Lo que si sé es que no lo escribí yo, igual y por ahí agregué alguna palabra o algo pero no es mi texto, así que ofrezco una disculpa anticipada por cualquier parcial violación a los derechos de autor. No es intencional.
El día en que Dylan quiso ser vaquero.
Pat Garret and Billy the Kid, de 1973, se estrenó originalmente en una versión truncada y poco cuidada.
El último western verdadero de Sam Peckimpah ha sido restaurado hasta la idea original del director y se puede considerar como una de sus mejores películas.
En la versión restaurada, se inicia con una escena de la muerte de Pat Garret (el mejor papel de la carrera de James Coburn) acribillado a balazos. En ese momento final recuerda los tiempos en que renunció a ser un proscrito y vistió la insignia de la ley en persecución de su antiguo amigo Billy (encarnado por Kris Kristofferson), porque “este país se está haciendo viejo y tengo la intención de envejecer con él”. En el camino, Garret pierde el último vestigio de su integridad y Peckimpah muestra un oeste decadente con un estilo gótico a medida que aparecen una sucesión de rostros familiares del género que por lo general –y como todo buen western- acaban muriendo acribillados sangrientamente a balazos.
En este desfile de “vaqueros conocidos” te puedes topar a Slim Pickens, Katy Jurado, Chill Will, Matt Clark y Barry Sullivan. Sería difícil encontrar un buen western que no incluyera a alguno de estos actores; colectivamente, proporcionan una lista de la anterior grandeza del género y cada cameo pone su granito de arena en este melancólico y desencantado tapiz del oeste. Es una historia rodada con montones de sangre y poesía.
La banda original fue compuesta por Bob Dylan, y todos disfrutamos de su aparición en esa extraña y gran escena en la que toma una lata de frijoles y lee la etiqueta.
Nota mía: a poco hay alguien que no se emocione con Knocking on Heaven's Door
Es en serio.
Me puse a buscar un correo y me encontré con esto. Fue enviado hace tanto tiempo que no me acuerdo si lo saqué de la novela esa de Rodrigo Fresán con la que estaba obsesionada en aquellos lejanos y entrañables tiempos en los que era una devoradora de libros (ahora apenas si leo mi blog). Lo que si sé es que no lo escribí yo, igual y por ahí agregué alguna palabra o algo pero no es mi texto, así que ofrezco una disculpa anticipada por cualquier parcial violación a los derechos de autor. No es intencional.
El día en que Dylan quiso ser vaquero.
Pat Garret and Billy the Kid, de 1973, se estrenó originalmente en una versión truncada y poco cuidada.
El último western verdadero de Sam Peckimpah ha sido restaurado hasta la idea original del director y se puede considerar como una de sus mejores películas.
En la versión restaurada, se inicia con una escena de la muerte de Pat Garret (el mejor papel de la carrera de James Coburn) acribillado a balazos. En ese momento final recuerda los tiempos en que renunció a ser un proscrito y vistió la insignia de la ley en persecución de su antiguo amigo Billy (encarnado por Kris Kristofferson), porque “este país se está haciendo viejo y tengo la intención de envejecer con él”. En el camino, Garret pierde el último vestigio de su integridad y Peckimpah muestra un oeste decadente con un estilo gótico a medida que aparecen una sucesión de rostros familiares del género que por lo general –y como todo buen western- acaban muriendo acribillados sangrientamente a balazos.
En este desfile de “vaqueros conocidos” te puedes topar a Slim Pickens, Katy Jurado, Chill Will, Matt Clark y Barry Sullivan. Sería difícil encontrar un buen western que no incluyera a alguno de estos actores; colectivamente, proporcionan una lista de la anterior grandeza del género y cada cameo pone su granito de arena en este melancólico y desencantado tapiz del oeste. Es una historia rodada con montones de sangre y poesía.
La banda original fue compuesta por Bob Dylan, y todos disfrutamos de su aparición en esa extraña y gran escena en la que toma una lata de frijoles y lee la etiqueta.
Nota mía: a poco hay alguien que no se emocione con Knocking on Heaven's Door
domingo, 25 de septiembre de 2011
trailers
Ayer, Fello me platicó que el próximo festival DocsDF va a inaugurar con un documental que ha causado conmoción. Se llama A Life In a Day y está producido por Ridley Scott.
El año pasado Youtube convocó al público a enviar una crónica filmada de un día de sus vidas. Según lo que me informa IMDb -una de mis páginas de internet favoritas- se recibieron 80,000 videos de 192 países con 4500 horas de material, todos filmados el 24 de julio de 2010.
El director es Kevin Macdonald, responsable de State of Play y The Last King of Scotland.
No veo cómo no pueda ser un documental impresionante. Habrá que verlo.
jueves, 22 de septiembre de 2011
estigma
Escribo esto desde la trinchera de una guerra que no quiero pelear y al hacerlo, me doy cuenta de mi estupidez: dudo que haya una guerra que alguien quiera pelear. Tal vez la de los extremistas o la de los separatistas, pero, aun en esos casos, no creo que ni el más convencido de los soldados esté realmente contento con su posición.
Hace un par de años, el hombre responsable de mis más legítimas sonrisas posibles e imposibles, trataba de convencerme durante una kilométrica llamada de larga distancia de que tenía que abandonar mi plan y trazar uno nuevo, “volar de noche”, como él lo llamaba. En un correo previo, me había escrito que para él yo era la idea y el sentimiento de una vida llena de aventuras en países e idiomas extraños, de descubrimientos metafísicos que nos llevaban a otro nivel de pensamiento, de lo bueno y lo malo por igual y con igual valor, de lo que parece irracional y absurdo pero que para él parecía lo único racional en un mundo que no vale la pena tratar de entender sino descubrir y que yo llevaría esa vida, esa idea, esa marca, ese estigma, hiciera lo que hiciera; que cuando leía cualquiera de mis correos me veía claramente pero al llegar al final y leer mi firma laboral y mis datos de contacto yo era una persona que no conocía.
La guerra que nunca he querido pelear.
Meses después, en otro correo, me escribió que los viejos comunistas de Europa del Este decían que el futuro sólo existe cuando es nuevo y el pasado no es nuevo. Años después, me exigió que me sentara a escribir de lo que realmente importaba, que me dejara de miedos estúpidos y tomara la decisión que iba a cambiar todo.
No lo hice.
Tendría que aceptar que la gente como él me da envidia. O quizá tendría que aceptar que J tiene razón y no nos queda de otra más que aprender a vivir con nuestras frustraciones de normalidad y reconocer que no somos casos excepcionales.
Hoy he estado pensando mucho en eso.
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martes, 20 de septiembre de 2011
PJ20
Hoy estrenaron en varios países Pearl Jam Twenty, el documental escrito y dirigido por el señor Cameron Crowe. Poter y yo -obviamente- fuimos a verlo.
Llegué al cine y me impresionó la cantidad de gente que está en un Cinépolis un martes a las 8 de la noche, parecía que estaban regalando los boletos, gente comprando comida como si fuera el fin del mundo. Pensé que el atasque obedecía al magno estreno del documental pero nel, la multitud seguro se metió a Los Pitufos o a la de miedo de Del Toro o a Don Gato porque la sala no estaba llena. Luego me perdí para llegar al cine, que pedo con el tamaño de Plaza Universidad... ¿siempre ha sido así de grande o yo soy muy bruta y me estacioné lejísimos? Ahi voy corriendo (no están pa saberlo pero cuando corro me veo más ridícula que Cameron el de Modern Family ¿qué no han visto Modern Family? ¿QUÉ ESTÁN ESPERANDO PARA ENTRARLE???) para llegar, pensando en la gran y odiosa fila de entrada a la sala del cine y me encuentro a Poter en la entrada de lo más tranquilo comprando palomitas "es que los boletos ya están numerados"...
Me sentí en Suecia.
Contrario a lo que los "conocedores" (tampoco están para saberlo pero los "conocedores" del "periódico" gratuito que nunca más he vuelto a leer cada día me caen peor y peor) opinan, a mi me encantó. Neta, me pareció conmovedor. Lo quiero ver otra vez ya. Y la neta es que no soy fanática acérrima de Pearl Jam, es más, no ubicaba físicamente a Stone Gossard, nunca lo había escuchado hablar y si me lo topara mañana en la calle seguro me sigo derecho, pero justo por eso me atrapó mister Cameron Crowe: descubrí otra vez a Pearl Jam.
Eddie Vedder y Chris Cornell en bermudas, botas, playera rota y pelos larguisisisimos sobre un escenario moviendo la cabeza al mismo tiempo.
Eddie Vedder aventándose a la multitud una, dos, cinco, cien veces. Eddie Vedder escalando por la estructura de luces. Eddie Vedder colgando. Jeff Ament muy preocupado.
Stone Gossard con Eddie Vedder intentando componer Daughter.
Los cinco integrantes de la banda pedísimos en la fiesta de presentación de Singles.
Stone Gossard es tan cagado que hasta parece guión y habla chingón. Uno ya sabe que el de los discursos emotivos es Eddie Vedder pero la neta es que todos son una grata sorpresa.
Bueno ya, no se las voy a contar, sólo escribiré que durante la primera parte de la película me dolió cabrón no haber tenido la edad suficiente para ver en vivo a Pearl Jam el de 1992 ni para entenderlo.
Si son fans -ya sea de PJ o de Cameron Crowe- no se lo pueden perder.
Ya de regreso, en la obscuridad de mi cama, me quedé pensando en que fue una mierda que hayamos tenido que esperar 12 años para escucharlos en vivo. La memorable noche del 17 de julio de 2003, cuando llegué con el Tigre al Palacio de los Deportes y tenía los ojos como de Manny Pacquiao de tanto llorar, yo ya era la persona más feliz del mundo y todavía no lo sabía. La capacidad de sorpresa que en ese entonces se te permitía tener gracias a los teléfonos que realmente eran teléfonos.
Llegué al cine y me impresionó la cantidad de gente que está en un Cinépolis un martes a las 8 de la noche, parecía que estaban regalando los boletos, gente comprando comida como si fuera el fin del mundo. Pensé que el atasque obedecía al magno estreno del documental pero nel, la multitud seguro se metió a Los Pitufos o a la de miedo de Del Toro o a Don Gato porque la sala no estaba llena. Luego me perdí para llegar al cine, que pedo con el tamaño de Plaza Universidad... ¿siempre ha sido así de grande o yo soy muy bruta y me estacioné lejísimos? Ahi voy corriendo (no están pa saberlo pero cuando corro me veo más ridícula que Cameron el de Modern Family ¿qué no han visto Modern Family? ¿QUÉ ESTÁN ESPERANDO PARA ENTRARLE???) para llegar, pensando en la gran y odiosa fila de entrada a la sala del cine y me encuentro a Poter en la entrada de lo más tranquilo comprando palomitas "es que los boletos ya están numerados"...
Me sentí en Suecia.
Contrario a lo que los "conocedores" (tampoco están para saberlo pero los "conocedores" del "periódico" gratuito que nunca más he vuelto a leer cada día me caen peor y peor) opinan, a mi me encantó. Neta, me pareció conmovedor. Lo quiero ver otra vez ya. Y la neta es que no soy fanática acérrima de Pearl Jam, es más, no ubicaba físicamente a Stone Gossard, nunca lo había escuchado hablar y si me lo topara mañana en la calle seguro me sigo derecho, pero justo por eso me atrapó mister Cameron Crowe: descubrí otra vez a Pearl Jam.
Eddie Vedder y Chris Cornell en bermudas, botas, playera rota y pelos larguisisisimos sobre un escenario moviendo la cabeza al mismo tiempo.
Eddie Vedder aventándose a la multitud una, dos, cinco, cien veces. Eddie Vedder escalando por la estructura de luces. Eddie Vedder colgando. Jeff Ament muy preocupado.
Stone Gossard con Eddie Vedder intentando componer Daughter.
Los cinco integrantes de la banda pedísimos en la fiesta de presentación de Singles.
Stone Gossard es tan cagado que hasta parece guión y habla chingón. Uno ya sabe que el de los discursos emotivos es Eddie Vedder pero la neta es que todos son una grata sorpresa.
Bueno ya, no se las voy a contar, sólo escribiré que durante la primera parte de la película me dolió cabrón no haber tenido la edad suficiente para ver en vivo a Pearl Jam el de 1992 ni para entenderlo.
Si son fans -ya sea de PJ o de Cameron Crowe- no se lo pueden perder.
Ya de regreso, en la obscuridad de mi cama, me quedé pensando en que fue una mierda que hayamos tenido que esperar 12 años para escucharlos en vivo. La memorable noche del 17 de julio de 2003, cuando llegué con el Tigre al Palacio de los Deportes y tenía los ojos como de Manny Pacquiao de tanto llorar, yo ya era la persona más feliz del mundo y todavía no lo sabía. La capacidad de sorpresa que en ese entonces se te permitía tener gracias a los teléfonos que realmente eran teléfonos.
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lunes, 19 de septiembre de 2011
random thoughts
Tony: What is that?
Rina: "Chicken Soup for the Soul"
Tony: mmm... read "Tomato Sauce for Your Ass", the Italian version...
Aplausos.
Si, ya se que The Sopranos pasó de moda hace muchísimo y que estoy alborotadísima con una serie que empezó hace 12 años pero no me importa. Tony Soprano dice ca-da-co-sa... y lo que comen... no hay capítulo en el que Carmela no salga con algo con cara de delicioso y nombre lleno de ches y eses.
Que hambre.
Rina: "Chicken Soup for the Soul"
Tony: mmm... read "Tomato Sauce for Your Ass", the Italian version...
Aplausos.
Si, ya se que The Sopranos pasó de moda hace muchísimo y que estoy alborotadísima con una serie que empezó hace 12 años pero no me importa. Tony Soprano dice ca-da-co-sa... y lo que comen... no hay capítulo en el que Carmela no salga con algo con cara de delicioso y nombre lleno de ches y eses.
Que hambre.
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domingo, 18 de septiembre de 2011
sábado, 17 de septiembre de 2011
viernes, 16 de septiembre de 2011
8.
La neta es que no estoy muy segura de que me haya pasado algo como lo que cuenta esta canción. Tal vez la primera vez que vi a Iñaki y no tenía ni idea de quien era, pero no aplica porque a los diez minutos me presenté. O tal vez pasó durante mi breve estancia en la Universidad Panamericana. En el otro salón había un guey guapísimo. Guero, obviamente. Me pasé tres meses sin saber como se llamaba pero, yo muy valiente, en el 14 de febrero le mandé una docena de rosas anónimas con el mensajero de las rosas. Es que la UP es como una prepota. Estoy segura de que alguien le fue con el chisme de que yo se las había mandado pero nunca intercambié palabra con él. Al final ni tan valiente y oh-sorpresa cuando me lo voy encontrando en la boda de uno de mis primos. Más sorpresa cuando me enteré de que era el famoso primo Franki de mi amiga ahora prima política al que durante nuestra adolescencia jamás le hicimos caso. Es que cuando uno es tan chavito comete cada pendejada...
jueves, 15 de septiembre de 2011
miércoles, 14 de septiembre de 2011
6.
Con esta bonita canción empieza una de mis películas favoritas. La googleé y wikipediamylove dice que los compositores son holandeses. Que raro, parece de color. Su título y letra hacen que su existencia se explique por si sola. Pequeña bolsita verde que usas para encontrar felicidad y sólo encuentras soledad aaaaaa aaaaad
martes, 13 de septiembre de 2011
lunes, 12 de septiembre de 2011
4.
Si alguien no ha escuchado esta canción todavía es porque ha vivido en una cueva los últimos tres años o porque acaba de nacer. No hay mucho que escribir al respecto: We were fated to pretend.
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domingo, 11 de septiembre de 2011
3.
Es maravilloso lo que una canción te puede hacer sentir en tan poco tiempo, por ejemplo, en un minuto con cuarenta y nueve segundos. Menos del tiempo que duran los semáforos, menos del tiempo en el que un elevador avanza de la planta baja al sexto piso; menos de lo que dura un corte comercial, mucho menos de lo que dura un trailer en el cine. De Stijl significa "el estilo" en danés. La canción tiene 11 años ya. Obviamente, también es de esas con las que los dos estábamos obsesionados. Lots of people in this world, But I wanna be your boy. To me that thought it sounds so absurd, And I don't wanna be your toy
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sábado, 10 de septiembre de 2011
viernes, 9 de septiembre de 2011
hotel gran sol 2
Como regresé a la era en la que no tengo oficina -ni lugar- propio, por ende no tengo donde poner mi radio y mi ipod -que podría pertenecer, al igual que mi computadora, a la sala de Apple del museo de la tecnología- no tiene radio, me he reencontrado con mis listas de reproducción.
Todavía hay algunas a las que no le he querido entrar, too many memories around them. Habrá a quien le parezca estúpido pero cuando termino con alguna relación sentimental lo primero que hago es deshacerme de la música que rodeaba esa relación. Obviamente no es tan fácil como se lee ni tampoco es tan eficaz como se los pinto porque no todo se puede controlar, pero bueno, hago mi pequeño esfuerzo y desaparezco todo, al menos por un tiempo.
Entre esas listas vetadas hay una llamada "Hotel Gran Sol". La historia detrás fue escrita aquí hace ya varios años. Las lejanísimas noches en las que me parecía grandioso atender llamadas a horas inoportunas y salir corriendo a cualquier parte con tal de verlo. Las noches en las que no se dormía. Las noches en las que siempre había algo que decir, algo que planear, un mundo que arreglar. Late night kisses.
Lejos, lejos, lejos.
Es una lista corta y sin mucho sentido pero es de mis favoritas. Hoy, después de mucho tiempo, me armé de valor, la escuché y me hizo el día así que la voy a compartir.
1.
Lay with me, I'll lay with you
We'll do the things that lovers do
Put stars in our eyes
And with heart shaped bruises,
and late night kisses, divine
Todavía hay algunas a las que no le he querido entrar, too many memories around them. Habrá a quien le parezca estúpido pero cuando termino con alguna relación sentimental lo primero que hago es deshacerme de la música que rodeaba esa relación. Obviamente no es tan fácil como se lee ni tampoco es tan eficaz como se los pinto porque no todo se puede controlar, pero bueno, hago mi pequeño esfuerzo y desaparezco todo, al menos por un tiempo.
Entre esas listas vetadas hay una llamada "Hotel Gran Sol". La historia detrás fue escrita aquí hace ya varios años. Las lejanísimas noches en las que me parecía grandioso atender llamadas a horas inoportunas y salir corriendo a cualquier parte con tal de verlo. Las noches en las que no se dormía. Las noches en las que siempre había algo que decir, algo que planear, un mundo que arreglar. Late night kisses.
Lejos, lejos, lejos.
Es una lista corta y sin mucho sentido pero es de mis favoritas. Hoy, después de mucho tiempo, me armé de valor, la escuché y me hizo el día así que la voy a compartir.
1.
Lay with me, I'll lay with you
We'll do the things that lovers do
Put stars in our eyes
And with heart shaped bruises,
and late night kisses, divine
martes, 6 de septiembre de 2011
23:51
Ya se me había olvidado lo que es contar con un coche para desplazarse al trabajo. Se siente raro.
Todavía no me cae el veinte de que abandoné Migración y que tengo un nuevo trabajo. Comparto otra vez oficina, ahora con 14 personas más. Me siento como si estuviera en un salón de clases en el que nadie habla. Está siendo muy incómodo.
Ah, y en la Dirección General soy la única mujer.
Por lo pronto nadie pinta para suplir a la gremlin. De repente hasta extraño sus gritos.
Regreso.
Todavía no me cae el veinte de que abandoné Migración y que tengo un nuevo trabajo. Comparto otra vez oficina, ahora con 14 personas más. Me siento como si estuviera en un salón de clases en el que nadie habla. Está siendo muy incómodo.
Ah, y en la Dirección General soy la única mujer.
Por lo pronto nadie pinta para suplir a la gremlin. De repente hasta extraño sus gritos.
Regreso.
lunes, 5 de septiembre de 2011
freddie
El bonito doodle que hoy puso Google (se ve que ya contrataron a todo un equipo para sorprendernos cada vez más) en honor a Freddie Mercury me dejó sin que decir. No hay mejor forma de homenajearlo -ni de empezar un lunes, tal vez- que escuchando Don't stop me now.
Grandiosos recuerdos a ritmo de Don't stop me now. I was having a good time.
Como a mi me gustan mucho los muppets y me gustan mucho varias canciones de Queen, festejaré el cumpleaños del señor Mercury a mi manera con este increíble video que me enseñó mi hermana, a quien pueden "leer" aquí.
So you think you can love me and leave me to die.
Oh baby, can't do this to me, baby
Just gotta get out, just gotta get right outta here.
Nothing really matters, anyone can see, nothing really matters, nothing really matters to me.
Rían, canten y disfruten.
sábado, 3 de septiembre de 2011
cooking
Cualquiera que medio me conozca -o que no me conozca pero me siga en twitter- sabe que comer es una de mis actividades favoritas, si no es que la favorita.
Mi abuela era una gran cocinera. Mi padre era un gran cocinero. Mi mamá es una gran cocinera. Maribela es una gran cocinera. La gorda cocina bastante bien. En mi familia nos gusta comer, lo disfrutamos, hemos hecho de la comida un ritual, una tradición, para eso nos educaron desde niños.
Ni modo que yo no aprenda a cocinar.
He estado aprendiendo poco a poco, en estos últimos tres meses de ocio me obsesioné con cocinar comida mexicana. Como si en mi futuro estuviera tener que impresionar a un extranjero con mis habilidades culinarias. Hubiera sido tan chingón que duele.
Pero bueno. Siempre que llega agosto y se acerca septiembre enloquezco con los chiles en nogada. Me encantan. Ayer estaba totalmente decidida a embarcar a todas las cocineras de esta casa en la tarea de aprender a prepararlos, pero nos dimos cuenta de que o nos despertábamos de madrugada o no nos daba tiempo de hacerlos así que pospusimos la tarea y escogimos tres platillos distintos, uno nuevo, uno no tan nuevo y otro nada nuevo. Ninguno de los tres se caracteriza por tener un nombre original.
Salí airosa pero picar cebolla me hace llorar mal.
El pastel de elote ya casi lo domino a la perfección porque llevamos una semana cocinando pasteles de elote. Es que a Maribela le regalaron 80 elotes y no sabíamos que hacer con ellos. El Frijol con Puerco debería ser nombrado patrimonio de la humanidad.
Próximo sábado: chiles en nogada con muchas fotos.
Mi abuela era una gran cocinera. Mi padre era un gran cocinero. Mi mamá es una gran cocinera. Maribela es una gran cocinera. La gorda cocina bastante bien. En mi familia nos gusta comer, lo disfrutamos, hemos hecho de la comida un ritual, una tradición, para eso nos educaron desde niños.
Ni modo que yo no aprenda a cocinar.
He estado aprendiendo poco a poco, en estos últimos tres meses de ocio me obsesioné con cocinar comida mexicana. Como si en mi futuro estuviera tener que impresionar a un extranjero con mis habilidades culinarias. Hubiera sido tan chingón que duele.
Pero bueno. Siempre que llega agosto y se acerca septiembre enloquezco con los chiles en nogada. Me encantan. Ayer estaba totalmente decidida a embarcar a todas las cocineras de esta casa en la tarea de aprender a prepararlos, pero nos dimos cuenta de que o nos despertábamos de madrugada o no nos daba tiempo de hacerlos así que pospusimos la tarea y escogimos tres platillos distintos, uno nuevo, uno no tan nuevo y otro nada nuevo. Ninguno de los tres se caracteriza por tener un nombre original.
Salí airosa pero picar cebolla me hace llorar mal.
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| Frijol con Puerco.... APLAUSOS |
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| Natas, queso fresco, caldito de tomate y epazote... |
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| Se convirtieron en el misterioso Chile con Queso |
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| Pastel de elote recién horneado y roto. |
El pastel de elote ya casi lo domino a la perfección porque llevamos una semana cocinando pasteles de elote. Es que a Maribela le regalaron 80 elotes y no sabíamos que hacer con ellos. El Frijol con Puerco debería ser nombrado patrimonio de la humanidad.
Próximo sábado: chiles en nogada con muchas fotos.
Etiquetas:
clases de cocina,
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no tengo llenadera
jueves, 1 de septiembre de 2011
septiembre
Ando de un ocurrente con los títulos... Empty head.
A simple choice, nothing more
This or that, either or
Highs and lows, tears and laughter
Gimme happy ever after
Cuando uno se despierta pensando en desapariciones algo está mal.
Cuando uno se pasa el resto del día pensando en esas desapariciones con el corazoncito y el estómago estrujado, algo está muy mal.
Tan fácil que sería preguntar.
A simple choice, nothing more
This or that, either or
Highs and lows, tears and laughter
Gimme happy ever after
Cuando uno se despierta pensando en desapariciones algo está mal.
Cuando uno se pasa el resto del día pensando en esas desapariciones con el corazoncito y el estómago estrujado, algo está muy mal.
Tan fácil que sería preguntar.
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