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martes, 22 de septiembre de 2015

caos

Mi vida se parece mucho a un sitcom en el que el público se rie un chingo mientras yo me la paso peor que Michael Bluth en Arrested Development.

Mañana la historia. Ahorita en lo único que pienso es en Juanga -a quien vi el domingo- con su camisa de spandex amarillo con diosa hindu estampada- cantando Mi Fracaso.

Ni echándole ganas me saldría peor.

sábado, 12 de septiembre de 2015

12 de septiembre

Septiembre ha sido un carrusel emocional con un chingo de trabajo, de problemas en el trabajo, mi oido izquierdo tapado y la memoría de que cada vez que entro a cierto recinto de conciertos, aunque no lo quiera, me siento una pendeja. El mes en el que personas a las que querías un chingo y que pensabas que permanecerían en tu vida por siempre entraron al conglomerado de desconocidos de un modo ruidoso, doloroso, desgastante y, sobre todo, inesperado. El mes en el que me cambiaron al jefe, me avisaron que me quedaría sin casa y me hicieron sentir muy insignificante deliberadamente mientras sonaba Sirens de Pearl Jam (siempre lo voy a recordar "¿Tu crees que mi idea de vivir contigo era cenar pasta juntos y que me enseñaras a cocinar un brownie? Por supuesto que no" y Eddie Vedder cantaba It's-a-fra-gile-thing). El mes en el que no entiendo nada y no quiero hacer nada. El mes en el que el whatsapp se convirtió en esa aplicación creada por el diablo con dos pinches palomitas azules que nos torturan más que una caja de electrochoques. El mes en el que cuento los días como si fuera Tim Robbins encerrado en una celda y tengo pesadillas con su conclusión.

Estoy en casa de mis vecinos/amigos, cuidando a mi sobrino sueco porque prefiero estar aquí echada que en mi casa escuchando banda a todo volumen y viendo, en el mejor de los casos, como se me ignora de diversas formas.

Desde hace unas semanas estoy haciendo un playlist en spotify con alguien que gusta de jugar con una parte de mis sentimientos -y mi ego- desde hace un buen rato. Lo más cagado es que esa personita insiste en que yo soy la que juega con él. Desde la primera vez que me dijo "me gustas", una tarde en la que yo traía una playera de rayas negras y tenía menos de una semana de haber adquirido mi primer tatuaje, me hizo cuestionarme un montón de cosas, empezando por si a mi también me gusta. Fue hace años, él estaba tan pedo que ni se ha de acordar. Nunca hemos tenido algo, es evidente que no tenemos algo y al mismo tiempo siento que tenemos muchas cosas. La lista, aunque trae unas canciones de una banda circa-something que cero me late, está buena. Tenía mucho tiempo de no armar una lista cuyo destinatario esté escuchando.

Iba a poner una canción de Fleetwood Mac que se llama Never Going Back Again, del Rumours. En un intercambio navideño, creo que hace dos navidades, me tocó de regalo un vinil usado del Rumours y fui muy feliz. Creo que la gente se debería esmerar en regalar este tipo de cosas, no tan ostentosas e increíbles. Vuelvo a Never Going Back Again. Es la canción que más me gusta de Fleetwood Mac, grupo al que descubrí hace muy poco, bueno, no tan poco porque recuerdo que en una entrada de hace ya varios años, conocido locutor de radio me recomendó The Ledge, me encantó, de hecho, si no me falla la memoria hasta escribí otra entrada hablando de Tusk y de la tórrida relación de Lindsey Buckingham con Stevie Nicks (yo siempre tan entusiasta de las historias tórridas) y Go Your Own Way, gracias al Rock Band número 56, ya estaba en mi radar, pero fue hasta que llegué a ese paraíso en la tierra llamado Grimley's, en Nashville, que me topé con un vinil usado de un concierto de Fleetwood Mac, lo compré porque costaba 3 dólares (menos que una Pbst en cualquier bar de Broadway) y comenzó mi romance real con la etapa late 70's de la banda.

En ese disco descubrí la canción. La manera en la que Lindsey Buckingham susurra al final "I'm never going back again" es gloriosa. En wikipediamylove leí que se la escribió a Stevie Nicks en uno de sus truenes y que, como buen codependiente, no cumplió con su palabra porque si regresó con ella. Lo más bonito de Never Going Back Again es que es una rola cortita y concisa, con sólo siete líneas:

she broke down and let me in
made me see where I've been
been down one time
been down two times
I'm never going back again
you don't what it means to win
come down and see me again

Y ya. Nunca voy a regresar otra vez.

Decidí entonces usar la canción para empezar una lista llamada Reciclaje, porque tengo esta necesidad imperiosa de reciclar cosas usadas. En la otra lista puse Second Hand News porque claro, soy su noticia de segunda mano y hasta ahí.




martes, 11 de agosto de 2015

Hemotimpano

Hoy se firmó un Memorándum de Entendimiento entre el Gobierno Mexicano, representando por un montón de gente, y el Gobierno de Minnesota, lo firmaron el Gobernador y el Secretario.

La importancia de este dato radicaría en que yo redacté el texto del acuerdo y en que es el cuarto que se firma con estados de Estados Unidos, obviamente con el mismo texto. No estuve tan emocionada porque ya no participo tanto en la negociación y, después de haber negociado el primero, con California, los demás han sido puro trámite; además, me siento como hace mucho no me sentía de mal. 

Tenía yo creo que tres años sin enfermarme a este grado. Una pinche gripa se transformó en un monstruo infeccioso y de la garganta se me pasó al oído, hasta sangre me salió. Hemotímpano, se llama el chistecito. También me dio reflujo y se me quemaron la garganta y las cuerdas vocales. Llevo así una semana, sin escuchar, sin parar de toser, con fiebre, sin dormir, sintiéndome de la verga. 

Hoy decidí armarme de valor -y antibióticos- y reincorporarme a la vida laboral. Con lo primero que me topé en la ceremonia de firma fue con mi exjefa, que está emputadísima conmigo porque no la ayudé a cambiar la cita para sacar su pasaporte al día en el que ella quería (es un hecho que los miembros del Servicio Exterior Mexicano sienten que son una raza aparte dotada de privilegios) porque le daba hueva pararse temprano -a las 10 am- el sábado. La saludé, me preguntó cuál era la enfermedad esa tan grave que tenía que me impidió ayudarla (porque claro, aunque me esté muriendo de fiebre soy una egoísta por no ayudar a alguien con quien no trabajo a cambiar una cita de pasaporte por puro capricho) y cuando le expliqué, se río a carcajadas y me contestó "ay, a ti TODO te pasa". Ah si, pero no vaya a ser ella quejándose porque en la gira presidencial a Francia todo mundo tenía chofer menos ella. Como es notorio, me cagó la madre. 

No la extraño nada.

Llevo toda la mañana actuando por instrumentos, con los oídos tan tapados que a veces siento que estoy en el fondo de una alberca de muchos metros de profundidad. No me acuerdo cuándo fue la última vez que me sentí tan mal, de lo que si me acuerdo es de en qué momento dejé de entenderme con la mitad de la gente que conozco y decidí borrarme del planeta. Este es un espacio que está dando patadas para no ser asesinado. Como a las 12 del día realmente quise borrar mi twitter, mi facebook, el blog, el instagram y cambiar de celular nada más para experimentar que se siente. Luego pensé en dejar de hablar con mis conocidos. Conseguirme nuevos amigos. Mandar todo a la verga. 

Se me está yendo el pedo. 

Luego vi que en google hay un doodle de Gustavo Cerati porque hoy sería su cumpleaños número 56 y me llama la atención que haya un doodle de un personaje al que un chingo de gente no conoce. ¿No se supone que los doodles tendrían que ser universales? O es un doodle sólo para América Latina. Leí esto y me puse a pensar, super románticamente, en que el hecho de que a Cerati se lo haya cargado la chingada en Caracas es una simetría con mi vida. No hay forma de que en Caracas no te cargue la chingada. Luego reflexioné sobre la mamada de conclusión a la que había llegado. Me acordé de como hace unas semanas le escribí a Iñaki y me respondió, después de dos años, con un sketch. Como qué chingados voy a hacer yo con un sketch. Ni siquiera lo puedo imprimir y colgarlo.

No cabe duda que ni haciendo casting me agarraría a tanto desequilibrado. 

viernes, 10 de julio de 2015

viernes

Tengo un puto hoyo en la panza del tamaño del océano pacífico y no me puedo meter un tafil porque me acabo de meter un antibiótico de esos que quitan la tifoidea.

Sometimes, it's like someone took a knife, baby
Edgy and dull, and cut a six-inch valley
Through the middle of my soul

Así me siento desde el miércoles de la semana pasada. A hot fucking trainwreck. 

Y todo lo que pasa en esta casa NO ayuda.

jueves, 11 de septiembre de 2014

aire





Acabo de leer un tuit que dice:

"The right music is the one that makes you forget everything and remember everything"


Estoy convencida de que aquí a diez años, cuando escuche a Portugal, The Man, me pasará exactamente eso. Sonrisas, comida, lluvia de verano, futbol y centro histórico. Sobre todo con esta canción.

martes, 9 de septiembre de 2014

turn

Fui a ver a Travis y estuve sola todo el concierto. Same as in Foo Fighters.

Supongo que llegué a un punto en mi vida en el que ya estuve tan sola que estar ahí parada mientras la gente se me queda viendo porque estoy sola -en un concierto- me vale madres.

Supongo también que llegué a un punto en el que no tengo ganas de buscar cosas que no quieren ser encontradas. 

Estuve cuarenta minutos muy enojada. Ni se bien porque. 

Thing is... You have to let go. 


sábado, 15 de marzo de 2014

13:39

Desde que regresé a México, he tenido ocho enfermedades gastrointestinales. Una por mes.
La de ayer fue la peor. No se que me la provocó. Tal vez un pescado que comí el jueves, tal vez el agua de limón que me regalaron a la hora de la comida (si fue eso, que exquisito mi estómago que se da el lujo de hacerse mierda con agua de limón, cuando los limones están casi tan caros como una bolsa Birkin), tal vez algo que respiré en el metro. No tengo ni puta idea.

A las 3:30 empezó una reunión en mi oficina. Casi todos los días tengo reuniones en las que hablamos mucho y sentimos que no llegamos a nada. Algo bastante informal, uno de mis compañeros de reunión incluso fue mi compañerito en el pueblo y somos amigos. Mientras hablaban yo sólo sentía como se inflaba mi panza más y más y más. Salí caminando de la reunión como si estuviera embarazada. Luego vinieron los escalofríos. Viernes, 6 pm. Preguntarle al secretario particular si te puedes ir, no te deja, empieza a llover cabrón, si traes paraguas pero también un mundo de tuppers y tienes que caminar al metro. Deja de llover. Fiebre inminente. Agarré fuerzas de donde pude y me embarqué, con mi paraguas, mis tuppers y mi litro de agua de limón (ni modo que tiré mi agua de limón) hacia el metro. Me dolían hasta las pestañas y venía contando para no vomitar.

La noche no fue mucho mejor. Después de vomitar siete veces y tener fiebre on/off, siento como si me hubieran metido en un punching bag de una clase de box.

Y para hacer todo peor, hoy tuve que venir a trabajar. Llevo cuatro horas esperando a que mi jefa salga de una presentación. Me hicieron venir por si algo se ofrecía durante la presentación y nunca sabré si se ofreció algo porque les quitaron los teléfonos al entrar a la presentación. 13:50 y contando. Diosllévameami.

No es posible. ¿En dónde quedó mi estómago aguantador? ¿En la State de Salt Lake City? Cada puto mes me enfermo y me tengo que pasar tres días tragando arroz.

Primero la presentación esta me dejo sin vacaciones, me iba a ir a Chicago y me la pelé. Bueno, no pasa nada, saliendo de la oficina me voy a Cuernavaca, sol, alberca, comida rica y ahora ni eso.

ASH.


martes, 11 de marzo de 2014

0:00

Crazy days, they never end.
Death Cab for Cutie de fondo.
His dissapearance, among other things, left me broken hearted. Half broken hearted.

I really need to learn how to knit this:



domingo, 16 de febrero de 2014

domingo

Nada de nada.

Ya se me había olvidado lo difícil que es hacer caso omiso de algunas cosas y seguir viviendo como si nada hubiera pasado

Definitivamente, en vez de andar intentando ser como Jack Bauer, debería tratar de ser Carrie en Four Weddings and a Funeral. Master Class de hijoputez con el sexo opuesto.

jueves, 30 de enero de 2014

21:39

Que risa la gente que se sube al metro y no agarra los tubos con las manos porque les da asco. Ahorita venía una señora -que se ve que era como la segunda vez que se subía al metro en su vida- que veía todo con asco, ni siquiera estaba recargada en el respaldo. Se paró antes del metro Centro Médico y agarró el tubo abrazándolo con los antebrazospara  no agarrarlo. Le dijo a su hija "no toques el tubo, te vas a enfermar".

Pobre señora, ya está enferma y no se ha dado cuenta.

Me dieron ganas de que el tren se frenara de repente y se metiera un putazo por payasa. Ups.

lunes, 6 de enero de 2014

reyes

Los primeros cuatro días del 2014 se resumen en una palabra inventada: pelation.

PELATION BIG TIME.

La gente sigue estando muy loca.

Espero que no se hayan sacado el muñeco de la rosca jojoji

martes, 12 de noviembre de 2013

18:50

Tengo.mucho.trabajo.
MUCHO

¿Ganará mañana la decepción nacional en el Azteca?
Jugarán con siete aguilas. Creo que nunca había tenido ganas de que no pasaran al Mundial.

jueves, 26 de septiembre de 2013

13:25

Breves notas acerca de un trayecto en bicicleta por Polanco.

 - No había tenido oportunidad de usar las ecobicis de Polanco. Está increíble que el programa se haya extendido hasta acá.

- Estoy abiertamente en contra de los ciclistas que van por las banquetas, por los camellones y -sobre todo- de los que se meten en sentido contrario. Nos merecemos que nos odien. Algunos ejemplos:
a) La semana pasada, estaba parada sobre Mariano Escobedo, enfrente de conocida tienda departamental, por ahí de las tres de la tarde, tránsito a todo lo que daba, cuando vi pasar a tres ciclistas en ecobici ocupando los dos carriles, obviamente armando un desmadre.
 b) Ayer en la noche estaba chispeando. Había llovido muchísimo y la banqueta estaba empapada, además había un caos víal porque los de la CNTE habían bloqueado no-se-que. Voy caminando y de repente pasa, sobre una banqueta de metro y medio de ancho, un guey en bicicleta fixeada a toda velocidad cargando otra bicicleta fixeada. Casi me mata.
c) Los camellones de Horacio. Invadidos de ciclistas con su casquito. Muy responsables para ponerse el casco y les vale madres que un camellon no sea para ir en la bicicleta.

- Yo soy una irresponsable. No tengo casco. No es totalmente mi culpa, ningún casco me queda.

- En defensa de los ciclistas de camellón de Polanco, porque los de la Condesa no tienen madre, tengo que decir que es imposible transitar por Homero y Horacio. Chingón que hayan puesto ecobicis, buenísima idea pero URGE una ciclovía, o una ruta para las bicis porque cualquier día de estos nos van a atropellar. Los camiones de la ruta Horacio-Migración van a toda velocidad y en Homero no hay ni por donde pasar.

No extrañaba ni tantito el tráfico.

martes, 10 de septiembre de 2013

shit

Ahorita, martes 10 de septiembre de 2013, México está eliminado del mundial Brasil 2014.

Lo peor es que nos los merecemos big time.

Devuélvan sus paquetes, chavos

viernes, 9 de agosto de 2013

autocomplete

Ya se.

Perdón.

Ya se que este blog está más aburrido que sus timelines de Facebook y si estuviera posteando sin parar fotos de mis bebés haciendo cosas chistosas o de mi panza de embarazada o de mis medallas de las miles de carreras que corro o de los kilómetros que corro, tal vez sería más divertido leerme. Ni eso. Mensajes crípticos sin destinatario (por si todavía hay alguien a quién se lo tenga que explicar, hace años que dejé de mandar mensajes en este espacio) y una que otra canción. No me queda de otra más que ofrecer una disculpa, estoy insoportable porque, una vez más, me desesperé y tomé una decisión apresurada y aquí ando, como perro sin dueño, sin saber qué pedo. Me lo merezco. Históricamente mi desesperación no me ha llevado a ningun lado y NO APRENDO.

Ya ni pedo. Too late. Mientras encuentro la normalidad, intentaré ser lo menos aburrida posible.

El otro día anduvo rolando por internet un enlace con cuarenta mapas que no te enseñaron en el high school. Me encantan los mapas. Creo que voy a aprovechar mis ratos de ocio en aprender otra vez la división territorial de Europa, yo me quedé en la Unión Soviética. Vegetal.

En uno de esos cuarenta mapas ponen la descripción de los cincuenta estados de Estados Unidos según los resultados arrojados por el autocomplete de Yahoo. 

Está muy cagado. 


Según este mapa, mi roadtrip fue así:

Weird- Not real- Boring- Boring- Too white- Bankrupt- Swimming- Racist- Nice but it ain't Texas- A natural- The worst state- Flatter than a pancake- For hustlers- Weird.

Uta! Que buena vacación... No mamen...

La neta es que no pudieron describir Utah mejor.

Utah is REALLY weird.

miércoles, 7 de agosto de 2013

20:05

Cada vez me da más risa la gente que aplica el "estás loco" a la menor provocación y sin el menor fundamento.

viernes, 8 de marzo de 2013

23:16

Obvio. Aquí tienen a su loca de confianza viendo el teléfono todo el día como si así fuera a sonar.

viernes, 8 de febrero de 2013

15:20

Estoy convencida de que los únicos que utilizamos el formato de horario de 24 horas en este país somos los militares y yo.

A las 1530. A las 15:30.

Es que no me acostumbro al que no es de 24 horas. Ni a poner antes el mes y después el día en las fechas. Ni a decir "cuando lo trajeron a Estados Unidos". Siete meses y sigo equivocándome con las fechas y hablando de Estados Unidos como si yo estuviera en México.

Es raro.

En este tiempo he desarrollado parcialmente varias teorías. Empiezo y las dejo a la mitad, lo cual es sólo una muestra de la indisciplina con la que vivo últimamente. Mejor dicho, es prueba de cómo mis tareas domésticas, la obligación de hacer "algo" de ejercicio y la chamba me dejan mentalmente exhausta y a las 10 de la noche ya no quiero ni ver la tele. Además, digan lo que digan, este invierno apaga hasta al más optimista. Insisto, no es lo mismo estar de vacaciones en la nieve que llevar una vida normal, aunque, para ser justos, tengo que aceptar que el invierno no fue tan terrible como lo imaginaba. O será que ya tuve tanto frío que el mes que me falta me parece nada. Pero es que el invierno tiene algo. No se si es que no ves el sol en mucho tiempo, que obscurece muy temprano, que tienes que planear todas tus actividades en función de a qué hora empieza a nevar y que, cuando la tormenta para, la nieve se convierte en tu peor enemigo.

Pero bueno. Hablaba de mis teorías inconclusas. La que tiene más forma es como, al cambiarte de ubicación geográfica pierdes contacto con más de la mitad de la gente con la que interactuas normalmente. No importa la tecnología, ni el facebook, twitter ni los iphones: desaparecen. La semana pasada en una visita de doctor al aeropuerto, platicaba de esto con Mach, quien me contó que otro amigo nuestro que se había mudado a Los Ángeles decía justo eso, que al cambiarse de país hubo gente que se comportaba como si se hubiera muerto. Ni siquiera es queja. Creo que es algo que simplemente pasa y de repente a tus amigos cercanos los cuentas con los dedos de la mano. Supongo que eso no significa que los que desaparecieron hayan dejado de ser mis amigos. No sé. Supongo que cuando regrese -si es que regreso- podré comprobarlo. Cuando acepté el trabajo sabía que al irme del país las desapariciones eran una posibilidad pero, con todo y eso, varias de las desapariciones fueron sorpresa. Ni la veía venir. El proceso es interesante: al principio uno insiste mucho, se enoja, hasta que paulatinamente uno acaba desapareciendo. También está el otro lado, los que se aparecen. Aquellos con los que ya no hablabas para nada y de repente son con los que te escribes diario. En ambos casos, se trata de personas que no te esperas.

Es un fenómeno interesante.

Otra de mis teorías, de la que ya he escrito mucho es cómo no vives ni en México ni en Estados Unidos. Esta teoría no puede ser generalizada porque estoy segura de que es algo que le pasa a muy pocos. No he logrado desprenderme de México. Aunque logré dejar de convertir a pesos, pensar en dólares y no ver noticieros mexicanos, es hora en que me sigo cachando pidiendo boletos para conciertos a los que no se si vaya a lograr ir y me siguen invitando a eventos a los que definitivamente no voy a ir. Supongo que el no haber encontrado amigos acá (no tengo ni uno, a excepción de mi compañera de casa) no ayuda. Uno está viviendo mentalmente en un lugar que está a 3,220 kilómetros y 700 dólares. Chinguen a su madre todos los que van a ir a ver a los Stone Roses.

Con mi cumpleaños demostraré varias cosas. Tengo una amiga que eliminó su cumpleaños de facebook a manera de experimento con la intención de comprobar cuántos de sus amigos la felicitaban sin ayuda de la red social. Volvemos a la tecnología. Por lo menos yo vivi muchísimos años sin facebook y sin mi iphone e incluso sin esta computadora y por eso me aprendí los cumpleaños que me interesaban. Ahora todo se reduce a una notificación.

Dicen que cuando los cumpleaños se acercan uno se pone insoportable. No recuerdo que lo inmamable me haya pegado tanto en otras ocasiones como en esta. Pfffff. Ya hasta se me había olvidado que mañana era 9 de febrero, me acordé el lunes que empecé a escribir de eso aquí. Dejé de dormir. Soy un jarrito de tlaquepaque. Me hierve la sangre y me duele el orgullo de reconocer que no estoy en donde quería estar a estas alturas. Porque no: no estoy en donde quería estar. Si bien nunca he sido asidua a los festejos cumpleañeros (he hecho varios y muy buenos pero, invariablemente, me pongo muy nerviosa y me tardo en disfrutarlos porque soy lo más perfeccionista con las fiestas) con este me la estoy mamando. Mi única actividad programada es ir hoy al basket a ver al Jazz contra los Bulls de Chicago. Va a estar cagado. Fuera de eso, nada. Tormenta de nieve, seguir partiéndome la cabeza para tomar una decisión sobre mi futuro, y How I Met Your Mother. Barney Stintson me hace reir. Me recuerda a ese lado sociópata que tenía y me venía tan bien.

Ahorita estoy haciendo un berrinche descomunal porque quiero aprender a esquiar y me perdí la promoción increíble de las clases con todo el equipo incluído a 39 dólares porque a una de mis acompañantes le valió verga que no pudiera ir y escogió justo los días en los que yo ni a madrazos podía ir. Típico. Todo mundo me chinga con que vaya a esquiar y cada pinche clasecita cuesta 100 dólares. Y ni a pantalones de esquí llego. No mamen. Pienso en que debo invertirlos en eso, aunque no esté segura de que sea una actividad que me vaya a gustar y, cuando ya lo estoy decidiendo se me atraviesa ese tocadiscos que llevo meses queriendo comprar.

Tocadiscos.

martes, 16 de octubre de 2012

mayra

Continuan los días laborales de pesadilla. Cualquiera que siga en Twitter a León Krauze sabe que el señor Krauze está en la frontera y decidió abanderar el caso de Mayra, una madre deportada cuyas dos hijas están bajo la custodia del Estado de Utah.

Cuando leí ese tuit, en el que narraba esta gran injusticia, le contesté inmediatamente, poniéndome a sus órdenes. Le escribí otros tres tuits y el señor Krauze no contestó ni uno. Contestó hasta que el Cónsul de Protección le escribió. (¿No que mucha urgencia?) No se bien como está el caso de las niñas Martinez porque sus expedientes estuvieron ocupados toda la mañana pero si se que el trámite está abierto, que hemos participado y que la señora Mayra no está abandonada, como sugiere Krauze. El trámite no está siendo ni injusto ni arbitrario: si un niño estadounidense se queda -por la razón que sea- sin papás, su custodia la tiene el Estado, y por estado me refiero a Estados Unidos.

En fin. Interesante cuando uno está del otro lado.

Si Krauze supiera que casos como estos, tenemos como 30, sólo en este Consulado, se muere de tristeza.. Por lo menos a mí, se me rompe un poquito el corazón cuando leo que no se logró reunir a niños con sus padres, abuelos o familiares en México. A veces es mucho más complejo y son los propios padres los que piden que los niños sean dados en adopción porque sus vidas aquí serán totalmente distintas. Desconozco porque Krauze decidió representar justo a Mayra pero, si de algo estoy segura es de que ella no es la única. 

Pero bueno. 

En otros temas, hace rato descubrí que, aunque estoy a 3,220 kilómetros de la ciudad de México, cuando le cuelgo el teléfono sigo sintiendo igual de feo. Aveces me dan ganas de llorar aunque no quiera. No me puedo controlar y me odio por eso porque habiendo tanto sufrimiento por motivos serios yo no puedo ni debo darme el lujo de sufrir por pendejadas. Porque esto es una pendejada.

Tanta pinche distancia sirve pa pura mierda. 

Canta La Habitación Roja: aunque no me acabe de gustar tengo que reconocer que te busco en cualquier parte. Aquí nunca pasa nada. 

lunes, 15 de octubre de 2012

1984


Las cero horas con quince minutos de un lunes.

Estoy de tan mal humor que no me puedo dormir. Llevo así toda la semana. Leí un tuit que decía "Love will tear us apart"y me puse a llorar. Fue el primer fin de semana en el que realmente quise estar en México. Pienso en eso y luego pienso en que me siento desconectada y que cuando regrese no voy a entender nada y entonces ya no quiero regresar. 

Ahoritita me corroe la envidia, siento muchísimos celos, un poco de desesperación, casi toda la gente me da mucha hueva y tengo hambre. 

Sabía que tarde o temprano iba a pasar, malditasea.

It's called love
And it cuts your life like a broken knife