jueves, 27 de noviembre de 2014

Thanksgiving

Por mucho, mi festividad favorita.

No es malinchismo ni hacerle a la mamada. Es que cualquier pretexto para agradecer lo que tengo y lo que soy me parece increíble. 

(Tampoco me quejo de los pretextos para comer pavo y comprar en baratas)

El año pasado escribí que estaba agradecida hasta con la gente que me ha lastimado. Es cierto. Hoy, 365 días después, no puedo estar más agradecida por todo lo que he logrado, he llorado, he reído, he sufrido, he disfrutado, lo que tengo y lo que soy.


martes, 25 de noviembre de 2014

29.02.2011

Ejemplo de lo que uno se topa buscando patrones de tejido en agendas viejas.


viernes, 14 de noviembre de 2014

11-11-14


Esos son mis pies sobre las hojas caidas de Hyde Park. La foto la tomé ayer al medio día.

He desarrollado un gusto particular por tomas fotos de hojas en el cielo en cada lugar al que voy.

Estas son las hojas en Londres:


Ayer, cierta persona me empezó a joder con el trabajo y se burló de mi actitud con un "did London was a life changing journey?", comentario que me cayó pésimo. 

No. It was not a life changing journey. I spent most of the time in meetings or running around the city to get to a meeting así que ni tiempo tuve de pensar en algo que no fuera no perderme o perder mi carpeta de trabajo. Londres por si sólo te cambia la vida. Es una ciudad impresionante. 

Además, no necesito tener una epifanía para darme cuenta de que estar 13 horas encerrada en una oficina haciendo corajes no me va a llevar a ninguna parte.
Habría que trabajar menos y vivir más.

Anyway, soy una persona muy afortunada.

lunes, 10 de noviembre de 2014

00:04

Es MUY dificil no amar esta ciudad...

sábado, 8 de noviembre de 2014

Londres

Ya llegué. Mi pleito con el jetlag es a muerte.

La buena: apareció mi cartera con todo y las 250 libras en efectivo que venían dentro. Podría decir que tengo mucha suerte pero no, es la honestidad de quien la encontró.

realeza III

Esta entrada empezaba increíble. Yo eufórica escribiendo: AHI SE VEN! seguido de esta foto:



Si. Vengo en un avión con destino a Londres, escuchando una lista que hoy en la mañana me hizo mi A. Se llama London Calling. El tan lindo. Cuando me la mandó por el spotishit fue con un mensaje en italiano que -claro- tuve que buscar en google translate... Te voy a extrañar mucho pero estoy feliz por tí.

Cuando me fui a New York también me hizo una lista padrisisisima como de 60 canciones y fue lo único que escuché en el viaje. Ahora no puedo oir a Neon Indian sin sentir que voy caminando por la sexta avenida por lo que ya me jodí. Cuando le notifique esto me respondió que eso era muy bueno porque así siempre me iba a acordar de él. Fuck my fucking life. 

En fin. 

Antes de pasar a explicar porque esta entrada dejó de ser increíble para convertirse en una pesadilla tengo que aclarar que diversos sucesos de esta semana me obligan a medir mis tragedias en otra escala. Ayotzinapa, por ejemplo. O ese gran amigo que de repente se quedó huérfano en menos de dos meses. La situación que vive México. Esa gran amiga que de repente enviudó con dos hijos y embarazada del tercero. Su esposo que tenía mi edad. Si. Lo se. Hay cosas un millón de veces peores que esto. Aparece No. 1 Party Anthem de los Arctic Monkeys. Call for a search for your soul. Never knowing when to stop. Ash. 

ASH con mayúsculas.  

Llegué al aeropuerto corriendo porque todo el puto día corro. Debo mencionar que en dos días he dormido diez horas porque la otra noche se me apareció veintisiete años, se quedó en mi casa platicando hasta las 5 de la mañana jugando a que los martes son viernes y anoche tuve una crisis de calentador de agua a la 1 de la mañana así que estoy exhausta. Cambié 6 mil pesos a libras y las guardé en mi cartera. Me encontré con Roberto y Natalia porque vamos en el mismo avión. Me eché un whisky. Comenté el punto. Pura felicidad. Antes de abordar me senté junto a una de esas estaciones de enchufes patrocinadas por Samsung para cargar mi teléfono. Estaba justo junto a una tienda. Me pasé diez minutos haciéndole ojitos a una bolsa de takis. Cuando nos llamaron a abordar, se me ocurrió pararme para comprarlos. Saqué mi cartera, la puse sobre las halls del mostrador, di mi tarjeta de débito, pagué, guardé mis takis y me fui. Una hora y media después, cuando estoy volando sobre Veracruz, me doy cuenta de que no tengo cartera. 

Me faltan ocho horas para bajar del avión y a los de British Airways no se les hace necesario tener wifi.

TODO POR TRAGONA.

No se si alguna vez había sentido tanta desesperación como en este momento. Ocho horas sin saber si ya me bajaron todo el sueldo y se acabaron mi tarjeta. Y claro, en Londres sin un centavo. Digo, se que tengo varias cuentas pendientes con el karma pero ya se la está mamando. 

Lo bueno es que ya me tomé mi dramamine con un vinito amd now I'm dizzie. Zzzzz. Zzzzzzzz 


martes, 4 de noviembre de 2014

realeza II



Pude haber tomado una mejor foto del Príncipe Carlos pero me dio flojera.



sábado, 1 de noviembre de 2014

23:32

Aquí estoy, sola en mi casa, sentadita en el comedor, con un whisky al lado como si fuera una teporocha, esperando a que mis muertos me vengan a visitar.

Porque nada me daría más gusto que mis muertos me visitaran: mi papá, mis abuelos, mi Chewbacca. 

Hice un ejercicio y me puse a leer todas las entradas que he escrito en esta fecha desde el 2007: concierto de Daft Punk, una entrada increíble que narra como no tengo un gramo de paciencia y como no me gusta esperar pero igual espero, otra haciendo mención de mi pésimo humor, otra hablando de mis problemas con mi compañera de oficina, otra hablando de cómo cantaron el himno en el primer partido de la temporada 2012 del Jazz de Utah y otra diciendo que vivo con un chingo de trabajo. Siempre tengo un chingo de trabajo. 

Mi conclusión es que antes escribía mejor que hoy. O no. Simplemente tenía más ganas de escribir.

Hoy estuve en una comida conmemorativa del día de muertos en casa de mi jefa. Mi jefa es una Embajadora de México de 63 años que, después de dos años de trabajar con ella, la siento como parte de mi familia. Tuvo cualquier cantidad de momentos incomodos que provocaron querer pegarme con la mano en la cara de pena. 

La injusticia temporal.

Luego me quedé pensando en el drama. Tan complicado que es conseguirte a alguien que te quiera como para estarle haciendo drama todo el tiempo. Somos un asco de raza. 

Ya me voy a una fiesta. Adios.