lunes, 30 de abril de 2012

el principio

El día en el que realmente me costara trabajo escribir se me antojaba muy lejano.

Además, no le entiendo ni madre a wordpress. Ni madre.

Hace una semana, yo era una persona emocionadísima. Estaba a punto de ver a una de mis bandas favoritas en vivo. Aunque ya era mi segunda vez, presenciar el concierto en México seguramente tendría el efecto de que pareciera la primera. No hay forma de que un recital en el que el 90% de los asistentes destile emoción pura pueda ser malo.

Eran las 9 de la noche y ahi estaba yo, con mi whisky y mis amigos paradita muy cerca de la consola, un poco hacia el lado izquierdo del escenario viendo como proyectaban las preguntas en español (y como traducían de una manera terrible la pregunta fundamental de Pulp) cuando volteé y lo encontré justo detrás de mi. A menos de un metro de distancia. Linger on your pale blue eyes.

Me acerqué a saludarlo. No se si por voluntad propia o porque simplemente ya es imposible evitar que mi cuerpo se mueva hacia donde él está, sea la situación que sea. Le di un beso en el cachete. Él no se movía. Se sintió como besar a un fantasma. O a alguien que está muy enojado contigo. Regreso a mi lugar. Comienza el concierto. El Palacio de los Deportes estalla en aplausos y tu no puedes pensar en otra cosa más que en voltear. Intentas saltar. Gritas como si así la letra de la canción que escuchas se fuera a volver realidad y neta ya no te fuera a importar qué es lo que está haciendo ni si la está cagando. Sicomono.

Se acerca y te pregunta "Do you remember the first time?" a lo que respondes "I can't remember a worst one". Esa sería tu primera mentira de la noche.

Joyriders, Razzmatazz, Pencil Skirt y la discusión adquiere un tono muy extraño que se mueve entre el reclamo y la súplica. Te odio pero no puedo ver a Pulp sin ti. Él habla -como siempre- y tu escuchas -como siempre. Something Changed, Disco 2000 y ya no estás bailando, estás intentando explicarte que los floreros rotos a chingadazos ni pegados con kolaloka quedan bien. Más que una explicación es un intento de convencimiento. De lavado de cerebro. Why you? Why me?, canta Jarvis. The F.E.E.L.I.N.G.C.A.L.L.E.D.L.O.V.E. Te sales a buscarlo. No lo encuentras y terminas parada junto a tu más cercano cómplice llorando mientras suena I Spy. No sabes si lloras por lo que te dijo o porque no tienes palabras para defenderte o porque no lo encuentras o porque te has tomado medio litro de whisky. Probablemente sea lo último. Alguien te da un kleenex. Se te cae y cuando lo levantas ahí está otra vez. Parado junto a ti. Te pone una cerveza en la mano. El inconfundible acorde inicial de Like a Friend...

"¿Te acuerdas de cuántas veces hemos escuchado esta canción?"

I've done this before and I will do it again.

Babies. Underwear. This is Hardcore. Quiero hacer una película para que la protagonicemos juntos. Con un chingo de planos americanos y tomas en picada. Como si esto se hubiera convertido en una película de Cameron Crowe y él, personalmente, estuviera escogiendo las canciones. ¿A qué hora alguien viene a decirme que lo tuve desde el "hola"? ¿Yo le di mi corazón y él me dio una pluma? ¿En un universo paralelo tu y yo seríamos la pareja perfecta pero en este sólo somos amigos? ¿Todo está sucediendo? ¿Tu felicidad es muy ruidosa?

No. Let me tell you that is lucky for you that we are friends.

Pulp como soundtrack del mejor de mis dramas.

El director decide que se den un beso mientras empieza Common People. Tenías tantos meses queriendo hacerlo. Lo peor es que se siente bien. Te das cuenta de que no puedes ni debes seguir mandándole mensajes ocultos. Que las cosas se las tienes que decir en la cara. Decides cerrarlo.

Yo quiero vivir con gente común como tu.

Chinga otra vez a tu puta madre, Jarvis Cocker.

Te sales del Palacio. A lo lejos, mientras caminas, escuchas O.U. (gone, gone). And now it's over 'cause I just saw the end I saw the credits I turned around and then I saw her running coming back to me. The sky exploded oh, but I couldn't see the world is ending. The sky is falling down.

Qué más da que seamos un barril de pólvora a punto de estallar. En efecto, el mundo se está terminando y el cielo se está cayendo.

Luego llegas a ese lugar y lo primero que te topas en la puerta es al guerito veinteañero (que obviamente es todo menos tu guerito veinteañero) con una chica, que ahora se es su novia. "¿Qué no me vas a saludar?" esteeeeeee.... Ya. En buena onda. ¡¡¿CUÁLES SON LAS PINCHES POSIBILIDADES?!!!!!

Acábame de matar, pa que me dejas herido.

Al parecer, la producción corrió a Cameron Crowe y contrató a Woody Allen, quien inmediatamente reescribió el guión: "se topan en el lugar menos esperado y los cuatro conviven en un elevador". No me chinguen.

Lo demás ya no importa. Después de la tormenta, aparentemente vino la calma. Me pasé 16 años esperando ver a Pulp para que, cuando llegara el momento, no viera ni escuchara nada más que a mi cabeza diciéndome una y otra vez "no mames, siempre, hagas lo que hagas, vas a estar enamorada de este guey". Hoy ya no se que pedo.

Estuve intentando perdonarme durante 5 días mi abandono a Pulp. No se si ya lo logré. Ahora estoy en un estado parecido al shock, como si el fantasma fuera yo, pensando en si es cierto que no nos volveremos a ver.

Producción: mejor contrata a Mike Mills y que me traigan un perro existencialista. O a Francis Ford Coppola y que me suban a un bote y me maten, o me exilien a Las Vegas.

Tal vez mi soulmate musical -y testigo presencial de este momento- tiene razón: así tenía que ser el epilogo de una historia que a su vez es, sin duda, el prefacio de una nueva.

martes, 24 de abril de 2012

de incognito

probando, probando

domingo, 22 de abril de 2012

record store day

En los últimos minutos del Record Store Day, Ian Curtis en blanco y negro escucha un vinil de David Bowie a colores.

El inicio de una breve obscuridad muy luminosa.

Love, love will tear us apart again.

viernes, 20 de abril de 2012

13.04.12

07:25
Me desperté muy temprano. Dormí -otra vez- muy poco. Como a la una de la mañana por causas ajenas a mi voluntad, tuve que salir huyendo de un camper, saltando adentro de mi sleeping, congelada, enmedio de la nada. Terminé compartiendo un colchón inflable con dos gueyes: uno ronca y el otro se mueve. Un chingo. Ambos. Pero no se escucha el viento. Tampoco se mueve el cuarto ni hace frío. Es que estamos en el medio de la pinche nada. Me parece curioso que el guey que ronca mucho no se tapa y el que se mueve es, en realidad, una montaña de edredones. Al principio no podía dormir porque no sabía quien estaba debajo de la montaña de edredones. Después no podía dormir porque sabía quien estaba debajo de la montaña de edredones. Ojiazules que se mueven y hacen ruidos al dormir. Nada nunca te parece. Toda la noche mi cabeza escuchó esa canción de Modern English. I'll stop the world and melt with you.

10:06
El desierto de Coachella es monumental a la hora que lo veas. De día, de noche, con sol, con lluvia, borracho, crudo, sobrio, pacheco, de buenas, de malas, dormido, despierto.


16:25
James. Escenario principal. El clima hace que me sienta en cualquier parte menos en Coachella. Somos 24 mexicanos que no pretenden moverse del escenario principal hasta que no salga Pulp. Por lo menos yo a eso vine. He tomado coca-cola y bacardi como si me gustaran. Tim Booth baila y pienso en Paul Aguilar festejando el gol de la semana pasada en el Clásico. Que cerebro tan imprudente el mío. El guerito se me acerca y me dice "hay 120 luces robóticas en el escenario". ¿A qué hora las contó? Quien sabe, pero no dudo que lo haya hecho. Sonrío. Tocan Laid. Creo que Laid me recuerda algo pero no recuerdo a qué. Nos tomamos fotos. North Carolina baila. Escucho al guerito compartirle a alguien más su dato sobre las luces robóticas. Vuelvo a sonreír. Abrazo a North Carolina y cantamos. Sometimes when I look into your eyes I swear I can see your soul.

17:15.
Es muy extraño escuchar a Jimmy Cliff cantando I Can See Clearly Now mientras te pones una playera sobre otra porque ya no puedes con el frío y estás en California.

18:40
Arctic Monkeys y su ruido impecable. Sudor. Olor. Todo es muy rápido. Baterista loco. Ya estamos muy cerca del escenario. Cuando escucho I Bet You Look Good On The Dancefloor se me antoja encerrarme en un sucio baño de festival y besuquearme sin parar. Como que está saliendo el sol. Pulp no va perdonar un atardecer chingón.

19: 36
He hablado sin parar en este espacio de cómo fue mi primer encuentro con Pulp. La recapitulación rápida sería esta: principios de 1996, 17 años recién cumplidos, estaba en la cabina de radio de Reino Aventura con Rodrigo -el guerito ojiclaro de lentes en turno- viendo como ponía discos con mi cara de idiota enamoradísima cuando me dijo "Rojo, te va a encantar esta rola". Era Common People. Me pasó la mano rozando mi nariz y mi boca-como siempre hacía- y me dijo "Yo quiero vivir con gente común como tu". Imposible quitar la cara de idiota enamoradísima. Corte a: escuchar el Different Class hasta rayar el disco y tener que comprar otro para volverlo a rayar. Luego, un par de años después, uno descubre Like a Friend y se corta las venas una y otra vez mientras la canta a gritos con un chingo de tequila encima. Para cuando te das cuenta, una banda de Sheffield que en su puta vida va a pisar México ya está musicalizando tu tórrida post- adolescencia con tus tórridos romances de post- adolescente, hasta que un día de 2002 te enteras que esa banda se va a desintegrar y tu nunca pudiste verlos en vivo.

19:47
Dieciseís años después ahí estás: esperando impacientemente a que Jarvis Cocker aparezca cuando se apagan las luces y en las pantallas del escenario se proyectan frases escritas con esa tipografía tan bonita. Dice el guero que uno de los mejores momentos de un concierto es antes de que empiece.

Afortunados los que han escuchado el indescriptible sonido de la expectativa que precede a un concierto.

Good evening, Coachella.
I want to hear you make some noise. Gritamos.
I can't hear you. Volvemos a gritar.
That's better.
You're looking good.
Especially, you.
Yes, you.  (Si, ¡TU!)
Got your thermals on?
Is this a hoax? (a los de Pulp les encanta cuestionarnos)
What's going on?
Alright. No need to shout.
Are you ready?
Time to get your just deserts.
One question: Do you remember the first time?

Alright. Let's do it.

Dos minutos de obscuridad total.

Se encienden cuatro letras. Ese acorde de guitarra. You say you've got to go home. Otra vez tienes 17 años.

Now I don't care what you're doing.

20: 08
Jarvis Cocker toma una guitarra y comienza a tocar. Babies. Me separan escasos centímetros de ese guey (no de Jarvis, del otro guey). Pienso en la escena esa de Vanilla Sky en la que Tom Cruise le explica a su psiquiatra que no se quiso acostar inmediatamente con el personaje de Penélope Cruz porque es un "pleasure delayer". La teoría de retrasar el placer por puro placer. Quiero llevarte a casa. Quiero darte hijos. Tu deberías ser mi novia. Y me acerco un poquito, lo suficiente para apenas rozarlo. Justo porque nos separan escasos centímetros -que tal vez nunca se reduzcan- se siente chingón.

20:14
Los únicos que saltamos, seguramente, somos mexicanos. Cuando Disco 2000 suene en el Palacio de los Deportes, se va a caer el domo.

20:27
Por qué yo, por qué tu, por qué aquí, por qué ahora. No hace sentido. No es conveniente. No encaja en mis planes. Es algo que no entiendo.

20:35
Cuando no puedas ni definir a qué es a lo que le tienes miedo, está canción estará ahí.

20:41
Jarvis Cocker saca una lampara de mano. Baja a la primera fila. Se pasea entre el público. You are hardcore. You make me hard. Es difícil controlarse mientras uno escucha This is Hardcore. Jarvis Cocker, con su porte de caballero inglés, bombea a un monitor, una y otra vez. Se tira al piso. Gime. Te hace pensar en cosas tan sucias que hasta te dan pena. O no. No hagas un movimiento hasta que diga "acción". Aquí sigue, atrás de mi. Muy cerquita pero no lo suficiente. Otra vez me dan ganas de encerrarme en un baño de festival a hacer cochinadas.

¿Algún día será suficiente?

20:50
Afortunados los que escuchan.
Afortunados los que han escuchado a su banda favorita interpretar en vivo una canción como Sunrise.
Afortunados los que se emocionan.

21: 03
La teoría de los momentos épicos dicta que éstos, en su mayoría, están acompañados por lluvia. Aunque no es una regla general, suele ser bastante estricta. Jarvis Cocker caminó de un lado al otro del escenario y nos dijo que tal vez podíamos llevar nuestra relación más lejos. Que no teníamos mucho tiempo de conocernos, pero que ya nos habíamos besado y que era momento de coger. "I know, it's a little bit sudden but that's the way things go. I'm afraid now I'll have to penetrate you". Let's fucking penetrate!!!. Acto seguido, la banda comenzó a tocar Common People. Llovía. Gritábamos. Saltábamos. You will never understand how it is to live your life with no meaning or control. Seguía lloviendo.

Jarvis Cocker comiendo uvas, aventándolas, contemplándolas, escupiéndolas. Jarvis Cocker como predicador en el sermón de la montaña. Jarvis Cocker diciendo todo lo que nosotros no nos animamos a decir. Jarvis Cocker cumpliendo su amenaza al pie de la letra, haciéndonos suyos como se le dio la gana.

A veces, lo único que se necesita para ser feliz son 54 minutos de buena música y amigos que salten contigo.

La nostalgía me agarró a madrazos y una gran parte de mi vida pasó por mi cabeza como rollo de impresión corriendo a velocidad sorprendente.

La espera valió la pena.

miércoles, 11 de abril de 2012

LAX

Si saben contar, no cuenten conmigo. Esta muñequita se les cambia de aparador.

A escuchar Drinking in L.A. todo el día.

lunes, 9 de abril de 2012

tiempo

Si uno busca la definición de la palabra "tiempo" en el Diccionario de la Lengua Española, se topa con diecisiete significados distintos y un poco más de cincuenta formas complejas de uso.

Palabra popular.

De todas esas acepciones hay tres que, en este momento, encuentro interesantes: la primera, la tercera y la octava.

1. Tiempo: duración de las cosas sujetas a mudanza.
3. Tiempo: parte de esta secuencia.
8. Tiempo: oportunidad, ocasión o coyuntura de hacer algo.

No hay tiempo. Pasa el tiempo. Ahora es tiempo.

De estas tres, la que más me gusta es la octava. El que exista una oportunidad, ocasión o coyuntura de hacer algo podría traducirse en algo parecido a la esperanza. O confundirse con ella.

¿Hay más tiempo que vida?

Probablemente no lo sepa, pero he disfrutado mucho el tiempo que he pasado con él estos últimos días, lo que me lleva a pensar en lo complicado y jodido que puede ser el tiempo cuando no se coordina. The infamous bad timing.

La duración de las cosas sujetas a mudanza. La parte de esta secuencia. La oportunidad, ocasión o coyuntura de hacer algo. Es cosa de que uno se decida.

Tal vez si haya más tiempo que vida.

Ya. Decídete.

Esta lista se llama The Time y se puede descargar aquí.

Gonna sit right down here
Wait until the sunlight warms my soul.

Como no logré acomodar las canciones para la descarga, este es el orden recomendado:

1. Sometimes Always
2. Hard Times (No One Knows Better Than I)
3. Better Times
4. Sour Times
5. Good Times
6. Cold Blooded Old Times
7. Uncertain Times
8. This Time
9. The Hindu Times
10. This Time Tomorrow
11. Good Times Bad Times
12. Times Like These
13. Groovy Times
14. I Just Wasn't Made For These Times
15. Times They Are-A- Changing

sábado, 7 de abril de 2012

01:41

Creo que nunca voy a volver a dormir. Cinco días con insomnio y contando.

Tres canciones para tomar bacardí, no bailar, abrazar a alguien y pensar en la década de los ochenta. O para abrazar a la década de los ochenta y pensar en alguien:

1. American Music- Violent Femmes
2. Surrender (Live at Budokan)
3. The Whole of The Moon- The Waterboys

El pedo es que ni estoy tomando bacardí, tampoco estoy bailando, no estoy abrazando a nadie pero si estoy pensando en alguien. Y también en los ochenta.

martes, 3 de abril de 2012

abril

Invítame a escuchar discos. De Pearl Jam. O de Pink Floyd.

La historia, o la persona que se haya encargado de elegir el orden de las canciones, nos ha hecho pensar que la última pieza que los Beatles interpretaron como The Beatles, se llama The End. Probablemente no sea así, pero es una creencia romántica: la última canción que los Beatles grabaron e interpretaron se llama The End.

Y en The End, un poquito antes del final, se escucha esta pregunta fundamental:

"oh yeah, all right, are you gonna be in my dreams tonight?"

Si. Estarás en mis sueños esta noche, toda la noche.