Ayer Arcade Fire dio un concierto en Capital Studios, en lovely Los Ángeles, que fue transmitido por NPR (National Public Radio). Me enteré de esto cuando ya llevaban más de la mitad de concierto.
Afortunadamente, los de radioalterno subieron el enlace hoy en la mañana.
En el minuto 17:20, rindieron homenaje a Lou Reed. Explosión de felicidad nerd.
martes, 29 de octubre de 2013
lunes, 28 de octubre de 2013
11:38
En el 2009, Beck reinterpretó en su totalidad el The Velvet Underground & Nico de 1969. Esta es una de mis favoritas, Venus in Furs.
domingo, 27 de octubre de 2013
lou
Hoy fui al Estadio Olímpico Universitario a ver como los Pumas siguen causando pena ajena. No llevaba ni diez minutos ahi cuando sonó mi teléfono:
(Sometimes I feel so happy
Sometimes I feel so sad
Sometimes I feel so happy
But mostly you just make me mad
(Hey white boy, what you doin' uptown?)
"Guey, se murió Lou Reed. Lo acaban de decir en el radio".
Sweet Jane
Who Loves The Sun
Heroin
There she goes again
Venus in Furs
I'm sticking with you
I'll be your mirror
White Light/White Heat
Here she comes now
After Hours
What Goes On
Walk on the wild side
Perfect day
Sad Song
I found a reason
Cool it down
Rock &Roll
Stephanie Says
Caroline Says
Satellite of Love
Berlin
I'm Waiting For The Man
Pale Blue Eyes
Asi. Rapidito.
(Sometimes I feel so happy
Sometimes I feel so sad
Sometimes I feel so happy
But mostly you just make me mad
Baby you just make me mad
Linger on your pale blue eyes)
Linger on your pale blue eyes)
Con mi primer sueldo, hace once años, compré Peel Slowly & See, una caja con cinco discos con todas las versiones remasterizadas de The Velvet Underground. En ese entonces, para mí, era un artículo de lujo. Ahora cuesta 46 dólares en amazon. En marzo, cuando compré mi tocadiscos, el primer disco que compré fue The Velvet Underground & Nico.
Me gusta mucho la música. Y me gustan mucho muchos cantantes y muchas bandas. El amor me ataca por épocas. La obsesión también. Supongo que así pasa con todo. Pero, también en todo, hay favoritos y constantes. Esos que representan un chingo de cosas, que te traen recuerdos, que te hacen revivir sentimientos. Canciones que, cuando las escuchas, logran que puedas repetir de memoria conversaciones enteras, recrear olores y sensaciones. Como si lo estuvieras viviendo otra vez.
Para nada soy la mayor fanática de Lou Reed, más bien soy muy entusiasta de The Velvet Underground, que al final es algo muy parecido, pero tampoco soy la número uno. Es que dos canciones compuestas e interpretadas por Lou Reed cambiaron mi vida. En momentos muy distintos. Cualquiera que haya leído este blog ya lo sabe.
(Hey white boy, what you doin' uptown?)
Por esa razón, nunca lo olvidaré.
Pensaba en esto mientras los Pumas fallaban cualquier cantidad de tiros posibles y perdían balón tras balón, jugando a nada. Ultimamente me pega mucho la fragilidad humana. My own middle age crisis.
Buen camino, Lou Reed.
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viernes, 25 de octubre de 2013
tacos
Todos los días paso caminando por dieciocho puestos de tacos, aproximadamente.
En todos esos puestos busco algo.
En todos esos puestos busco algo.
Diario es lo mismo.
Hago un minucioso recorrido visual.
No lo encuentro.
domingo, 20 de octubre de 2013
gravedad
Fui a la inauguración del Festival Internacional de Cine de Morelia.
Me gusta mucho Morelia. Se come delicioso, la gente es lo más amable, la ciudad es increíble y es baratísimo. La carretera no es tan barata. En cuanto nos bajamos del coche empezó a diluviar. Nos metimos en la primer fonda que encontramos: queso fresco, longaniza en salsa verde, carne asada, más longaniza, piña asada, más queso, coriundas, crema de la buena. Acierto total. De ahi a chismear largo y tendido. De ahí a la alfombra roja.
La alfombra roja. Cada vez que escuchaba a alguien decir "Es que Cuarón va a hacer también alfombra roja" me sentía en los oscares. La alfombra estaba montada adentro del Cinépolis de Plaza Morelia. Afuera había algunos tomando fotos, varias ipads. ¿Queda alguien que todavía tome fotos con una cámara? ¿Las cámaras estarán condenadas a desaparecer? A lo largo de la alfombra había una valla de gente, en la primera parte de la valla habían curiosos y prensa, en la segunda sólo prensa. Los de afuera gritaban y gritaban. Estoy muy desactualizada porque en los tres minutos que estuve ahí no reconocí a nadie. Está cagada la reacción en cadena. Un guey que estaba parado junto a mi en la entrada empezó a gritar sólo por chingar e inmediatamente el grito se convirtió en gritoniza.
Aprendí que la alfombra roja es todo un evento. Me explicaban mis contactos de la "industria" que hay artistas que no hacen entrevistas y sólo hacen alfombra roja (Tom Cruise, por ejemplo), lo que significa que es el único lugar en el que habla con la prensa. Dicen que Tom Cruise es buenísimo para eso, que se pasa horas firmando autógrafos y tomándose selfies con los fans, que habla con todos y cada uno de los reporteros. Acá todos estaban esperando a Alfonso Cuarón, atracción principal de la noche. Hubiera estado bueno que Warner trajera a Sandra Bullock. O a Clooney. Me hubiera muerto de emoción con Clooney. También me habría puesto unos tacones. Y un vestido. Me convertí en una fachosa. Mi única experiencia en festival de cine había sido en Sundance, ahí todo mundo está de chamarrota y botas porque estás a pinches menos veintitrés grados congelándote y se me hizo fácil llegar con mis botitas. Error. Había chavas de vestido largo y yo casi casi llego en jeans. Como en la alfombra roja hay muchos -como yo- que noa tenemos ni madre que hacer ahí, el organizador pone una pared, para que los desquehacerados pasemos por ahi y no nos tomen fotos. Nadie nos avisó y Artur y yo desfilamos cual celebridad que no sabe vestirse. Si fuera famosa, en Fashion Police me habrían destrozado.
La alfombra roja de Cannes o de los Oscars ha de ser impresionante.
Nos metimos al cine. Nos regalaron unas palomitas y un refresco, detallazo del señor Cinépolis. Nos tocó en la sala 4DX. Nunca había entrado a uno de esos cines. Me preocupé muchísimo porque soy de las que se marean en el Star Tours de Disneyland y los sillones de esta sala se veían de lo más pro. Llegó Cuarón y la gente se volvió loca. Flashes y flashes y flashes. También llegó Eugenio Derbez. En la carretera me contaron que la estimación de taquilla de la película de Derbez es de 600 millones de pesos. No se me antoja nada su película pero está ca-brón que recaude esa cantidad de dinero. Hay que reconocer su mérito. Empezó la inauguración, habló el señor Cinépolis, el Gobernador, el Presidente Municipal, Cuarón, una disque actriz que no conozco que estoy segura ha sido la peor maestra de ceremonias en los once años del festival, bla bla bla y no empezaba la película.
De repente apagaron la luz. Ni me di cuenta de cuando empecé a flotar en el espacio.
Gravity.
You have to learn to let go.
Independientemente de que en la primera secuencia me la pasé fatal porque el asiento del cine no dejó de moverse y estaba a punto de vomitar y que hubo un momento de la película en el que parecía que estábamos en medio de un huracán (en este tipo de salas hasta agua te echan) salí del cine en shock. Totalmente conmovida. Varios de mis compañeros de cine ya la habían visto y lo mismo, en shock. Nos pasamos dos horas y media hablando de la película. Como disco rayado. ¿Qué coño tiene en la mente Alfonso Cuarón para hacer algo asi? ¿Cómo puede ser el mismo guey de Y tu Mamá También, The Prisoner of Azkaban, the Little Princess?
Nunca había visto algo así. La fotografía es espectácular (ahora si, todos y cada uno de los premios tienen que ser para Lubezki) y neta no entiendo como corrieron a esos gueyes del CUEC. Bueno, si lo entiendo, pero ese es otro pedo. Soy entusiasta de Cuarón desde el minuto en el que escuché Like a Friend en Esa secuencia de Great Expectations, después de eso, una parte de mí cambió para siempre. Cuarón hace lo que quiere con nosotros. Lo que quiere. Corre el rumor de que el señor es inmamable y no me parece raro. Es más, hasta lo apoyo. Si yo tuviera un gramo de la capacidad que ese guey tiene, pediría que me llevaran a mi hotel puros m&m's rojos y cheese pockets recién horneados de la bakery de enfrente de mi casa en Salt lake City. No tendría límites. Alfonso Cuarón se merece lo que quiera y, si alguien tenía la duda, ya está en otra liga, muy lejana a la de los egresados intensos del CCC y del CUEC que suelen firmar tragedia tras tragedia. Cuarón está cabrón. Ok ya, estoy exagerando, pero si, está muy cabrón.
Tal vez lo único que pueda criticar es el final y si, tal vez la historia a muchos (entre ellos toda esa banda que es adicta a llevarle la contra a todo lo que tenga éxito por hacerse los interesantes) les parezca medio hueca. A mi me pegó. No me puedo imaginar un escenario más hostil y terrorífico que estar varado en el espacio. Terror del bueno. Leí a un crítico de cine escribir que todos, de una u otra forma, flotamos y estamos varados cuando perdemos nuestro centro de gravedad. Estoy de acuerdo.
Y si yo estuviera varada en el espacio, claro que la voz que me gustaría escuchar es la de George Clooney.
Tengo que verla otra vez porque la onda de juego de los Universal no me dejó concentrarme. Espero que la angustia no me dure otros dos días.
El coctel de inauguración fue en el Palacio de Gobierno, mucha gente faroleando, mucho local, muchos que hace años no eran faroles faroleando mal pedo, siete baños para dos mil personas y escazes de whisky a la hora y media de empezada la fiesta. Conocí unos cuantos personajes de la industria cinematográfica, confirmé que existe un trabajo en el mundo que no me molestaría en absoluto hacer y bailé canciones noventeras.
Al día siguiente desayuné huevos brujos en el Virrey de Mendoza y reí a carcajadas. También me quedé con muchas ganas de echarme unas tres películas del festival pero me tuve regresar.
Vaya a verla y opine, si gusta.
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martes, 8 de octubre de 2013
duncan dhu
El lunes fui a ver a Duncan Dhu.
La verdad es que no me acuerdo cuando se separaron ni recuerdo la fecha exacta de la última vez que los vi en México. Me acuerdo que fue hace un chingo, en el Hard Rock Café, que fui con el Marciano, su hermana Lucía y mi hermana, y que estuvo memorable, tocaron horas y gritamos sin parar. Le creeré a Mikel Erentxun cuando dijo que habían pasado 14 años. Repito: fue hace un chingo. Fue hace tanto que en mi euforia de fan creía que Mikel Erentxun era guapo y que me gustaba. AAajjjjjjj.
Intenté buscar información en internet del concierto y pobre de mi, no está ni la fecha ni el setlist. Bueno, ni siquiera está el setlist del concierto del lunes, lo que denota la edad del público, que seguro ni sabe que existe esa fuente inagotable de información ociosa llamada setlist.fm.
Soy una persona insoportable: las bandas se separan, uno se lamenta y/o se emputa, para que 15 años después se vuelvan a juntar. El primer reencuentro chingón. El primero que me viene a la mente ahorita, el de Timbiriche, me emocionó a grados insospechados. Después valió madres. El reencuentro se convirtió en un vehículo para salir de la pobreza en el que todo mundo se quiere subir. El único reencuentro que avalo es el de Pulp, porque mi amor hacia Pulp me ciega y no me importa si se juntaron para pagar la casa nueva en Sheffield de Jarvis Cocker o porque querían volver a viajar por el mundo. La cosa es que hay otros, como éste, que pues no mamen... ¿Para qué se separan? no jueguen con mi respeto de fan y mejor pónganse en descanso.
Luego, a Duncan Dhu le entró la necesidad de reversionar todas y cada una de sus canciones. No todos los casos fueron malos, esta nueva versión de Lobos me gustó más que la original, por ejemplo, aunque me recordó muchísimo a Todavía una canción de amor de Los Rodríguez. Pero hubo otros en los que le dieron en la madre, como a Palabras sin Nombre. Ellos se veían muy contentos con sus modificaciones, y de los que fuimos, creo hubo varios que no eran tan conocedores así que no pasó mucho. Anyway, me hubiera gustado que mantuvieran la mayoría de las rolas en su formato original.
El concierto estuvo bien a secas, ellos tocan cabrón y las canciones nuevas -que fueron como ocho- no están mal. Se les notaba que era el primer concierto de la gira y que llevaban un buen rato sin tocar juntos. A mi en lo personal me chocó que Diego Vasallo no cantara como antes. Trae una onda entre Nick Cave y Joaquín Sabina que NO me gusta. No se si sea la edad, si le da hueva cantar, si está enfermo, si es su nuevo estilo, pero no está chingón que cante Rosa Gris y se escuche como Sabina después de tres días de comer puro hielo. Que los programaran en el Auditorio Nacional me pareció otro mega error. Estaba lleno tres cuartos, con el segundo piso cerrado. Qué necesidad de poner a una banda a tocar en un foro con un piso de asientos vacios. Obviamente llegó el momento En Algún Lugar y la gente enloqueció. Todo mundo se paró para volverse a sentar. Está bien, no soy de los que condenan a los que pagan 1000 pesos por ver a un grupo del que conocen una canción. Qué la música alcance a todos es algo chingón. Lo que sigo sin entender es el extraño fenómeno de los que están sentados en lugares hasta adelante y se les nota que no se están divirtiendo y que no les interesa lo que están viendo. Aquí eran varias filas, de las de hasta abajo. ¿Los invitan? ¿Les regalan los boletos? ¿Son los que le sobran a la reventa?
Lo mejor de la noche fue cuando en un inter entre canciones se escuchó:
"¡CANTEN UNA ANIMADA!"
That kind of gig.
En fin. Me la pasé increíble aunque, cuando llegué a mi casa y no podía dormir, estuve pensando en si hubiera sido mejor quedarme con mi recuerdo de hace catorce años. La neta. Tampoco ayudó que cuando apagaron las luces sonara Girl From North Country con Dylan y Cash. Ni que el Teatro Victoria Eugenia me recuerde invariablemente a la noche de un sábado de 1997 (te invito a mi casa a escuchar el disco de Duncan Dhu) . Ni que la rola de Esos Ojos Negros tenga ese dueño. Hay canciones muertas en la calle. Y hay golpes que vuelven a doler.
![]() |
| Foto de cuando apagaron las luces |
La verdad es que no me acuerdo cuando se separaron ni recuerdo la fecha exacta de la última vez que los vi en México. Me acuerdo que fue hace un chingo, en el Hard Rock Café, que fui con el Marciano, su hermana Lucía y mi hermana, y que estuvo memorable, tocaron horas y gritamos sin parar. Le creeré a Mikel Erentxun cuando dijo que habían pasado 14 años. Repito: fue hace un chingo. Fue hace tanto que en mi euforia de fan creía que Mikel Erentxun era guapo y que me gustaba. AAajjjjjjj.
Intenté buscar información en internet del concierto y pobre de mi, no está ni la fecha ni el setlist. Bueno, ni siquiera está el setlist del concierto del lunes, lo que denota la edad del público, que seguro ni sabe que existe esa fuente inagotable de información ociosa llamada setlist.fm.
Soy una persona insoportable: las bandas se separan, uno se lamenta y/o se emputa, para que 15 años después se vuelvan a juntar. El primer reencuentro chingón. El primero que me viene a la mente ahorita, el de Timbiriche, me emocionó a grados insospechados. Después valió madres. El reencuentro se convirtió en un vehículo para salir de la pobreza en el que todo mundo se quiere subir. El único reencuentro que avalo es el de Pulp, porque mi amor hacia Pulp me ciega y no me importa si se juntaron para pagar la casa nueva en Sheffield de Jarvis Cocker o porque querían volver a viajar por el mundo. La cosa es que hay otros, como éste, que pues no mamen... ¿Para qué se separan? no jueguen con mi respeto de fan y mejor pónganse en descanso.
Luego, a Duncan Dhu le entró la necesidad de reversionar todas y cada una de sus canciones. No todos los casos fueron malos, esta nueva versión de Lobos me gustó más que la original, por ejemplo, aunque me recordó muchísimo a Todavía una canción de amor de Los Rodríguez. Pero hubo otros en los que le dieron en la madre, como a Palabras sin Nombre. Ellos se veían muy contentos con sus modificaciones, y de los que fuimos, creo hubo varios que no eran tan conocedores así que no pasó mucho. Anyway, me hubiera gustado que mantuvieran la mayoría de las rolas en su formato original.
El concierto estuvo bien a secas, ellos tocan cabrón y las canciones nuevas -que fueron como ocho- no están mal. Se les notaba que era el primer concierto de la gira y que llevaban un buen rato sin tocar juntos. A mi en lo personal me chocó que Diego Vasallo no cantara como antes. Trae una onda entre Nick Cave y Joaquín Sabina que NO me gusta. No se si sea la edad, si le da hueva cantar, si está enfermo, si es su nuevo estilo, pero no está chingón que cante Rosa Gris y se escuche como Sabina después de tres días de comer puro hielo. Que los programaran en el Auditorio Nacional me pareció otro mega error. Estaba lleno tres cuartos, con el segundo piso cerrado. Qué necesidad de poner a una banda a tocar en un foro con un piso de asientos vacios. Obviamente llegó el momento En Algún Lugar y la gente enloqueció. Todo mundo se paró para volverse a sentar. Está bien, no soy de los que condenan a los que pagan 1000 pesos por ver a un grupo del que conocen una canción. Qué la música alcance a todos es algo chingón. Lo que sigo sin entender es el extraño fenómeno de los que están sentados en lugares hasta adelante y se les nota que no se están divirtiendo y que no les interesa lo que están viendo. Aquí eran varias filas, de las de hasta abajo. ¿Los invitan? ¿Les regalan los boletos? ¿Son los que le sobran a la reventa?
Lo mejor de la noche fue cuando en un inter entre canciones se escuchó:
"¡CANTEN UNA ANIMADA!"
That kind of gig.
En fin. Me la pasé increíble aunque, cuando llegué a mi casa y no podía dormir, estuve pensando en si hubiera sido mejor quedarme con mi recuerdo de hace catorce años. La neta. Tampoco ayudó que cuando apagaron las luces sonara Girl From North Country con Dylan y Cash. Ni que el Teatro Victoria Eugenia me recuerde invariablemente a la noche de un sábado de 1997 (te invito a mi casa a escuchar el disco de Duncan Dhu) . Ni que la rola de Esos Ojos Negros tenga ese dueño. Hay canciones muertas en la calle. Y hay golpes que vuelven a doler.
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miércoles, 2 de octubre de 2013
baby blue
En seguimiento a la última entrada, esta fue la canción que sonó con la última escena de Breaking Bad (la traumada). A diferencia de Mad Men, Girls, True Blood y The Newsroom -en donde ponen buenísimas canciones al cierre-, en Breaking Bad casi nunca cerraban con canciones.
De 1972. Guess I got what I deserve, got you waiting there too long my love. All that time without a word, didn't know you think that I forget.
Me gusta mucho.
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martes, 1 de octubre de 2013
septiembre
Hoy empezó el décimo mes del año y ni me di cuenta. Se me perdieron dos meses y medio. Todavía no estoy segura de que este mes lo vaya a recuperar.
He estado tan ocupada que ni tiempo de escribir. Hace mucho que no escribo. No es queja.
Me desperté viendo una foto inusual. En esa foto aparece alguien que no acostumbraba a sonreir en las fotos y ahora lo hace todo el tiempo. Alegría que parece legítima. Misteriosamente, me dio gusto.
Con septiembre se terminó Breaking Bad. Que buena serie, la neta. La recomiendo ampliamente. Hace mucho no odiaba a un personaje de la tele con tantas ganas. Llevo ya un buen rato sin odiar gente y se siente raro. Muchas cosas se sienten raras. La más rara fue sentir que junto con Breaking Bad se terminó una etapa de mi vida que llevo dos meses y medio no queriendo cerrar.
Tampoco es queja.
He estado tan ocupada que ni tiempo de escribir. Hace mucho que no escribo. No es queja.
Me desperté viendo una foto inusual. En esa foto aparece alguien que no acostumbraba a sonreir en las fotos y ahora lo hace todo el tiempo. Alegría que parece legítima. Misteriosamente, me dio gusto.
Con septiembre se terminó Breaking Bad. Que buena serie, la neta. La recomiendo ampliamente. Hace mucho no odiaba a un personaje de la tele con tantas ganas. Llevo ya un buen rato sin odiar gente y se siente raro. Muchas cosas se sienten raras. La más rara fue sentir que junto con Breaking Bad se terminó una etapa de mi vida que llevo dos meses y medio no queriendo cerrar.
Tampoco es queja.
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