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viernes, 6 de marzo de 2015

regalos

Tengo como tarea darme siete regalos todos los días. De aquí al 17 de marzo.

Hoy decidí cantar con los audífonos puestos en mi camino a la oficina. empecé con God Only Knows de los Beach Boys, seguí con el Rubber Soul de los Beatles (vinil que acabo de comprar) porque estoy convencida de que You Won't See Me es una de las mejores canciones de los Beatles, si tuviera que hacer un top ten fácil entra. La repetí varias veces. Cómo llegue a las 8:45 am a mi oficina y a esa hora no hay nadie (según yo porque quería empezar a trabajar temprano, son las 9:28 am y no he hecho nada más que pensar en las bondades de la canción y en que lo único que le falta a spotify para ser perfecto es el catálogo de los Beatles) se me hizo fácil entrar al baño y ponerme a cantar a todo volumen. Cuando salí tenía a seis de las doñitas que limpian el edificio de público, las seis muy preocupadas por los gritos. Seguí cantando, en el camino a mi oficina (de la puerta de entrada a la puerta de mi oficina tengo que caminar una cuadra literal), cuando entré mis asistentes y los que estaban ahí chacoteando me vieron como el más raro de los bichos raros... Though the days are few lalala they're filled wiiiiith teaaaaars lalala and since I lost you lalalala it feeeeeels liiiike years lalala yes, it seems so long lalala girl since you've been gone lalala and I just can't go on lalala if you won't see me YOU WON'T SEE ME you won't see me YOU WON'T SEE ME uuuuuuuuuuuu lalala uuuuuuuu lalala. Bicho muy raro. Supongo que no es común verme de buenas.


domingo, 19 de octubre de 2014

Felicidad parte II

En mi entrada anterior escribí que la Felicidad (con mayúscula, como escribió Benedetti) tendría que ser algo muy parecido a lo que sentí cuando escuché a Kasabian cantando Praise You, la semana pasada en el Corona Capital.

We've come a long way together.
Through the hard times and the good.
I have to celebrate you, baby.
I have to praise you like I should.

I always will.

El Corona Capital a.k.a. Corona Caminar y, ahora... Corona Lodazal.

El sábado fue un pinche desastre. Estuve 40 minutos pensando en si me llevaba mis wellies moradas o no. "Mis wellies" yo taaaaan británica. Me las regalaron hace como seis años en el intercambio de navidad, casi nunca puedo ponérmelas y, como me quedan medio grandes, no son tan cómodas para chutarse un festival de ocho horas y menos el Corona Caminar que es una pesadilla de kilómetros y kilómetros. Me las llevé. 

Ha sido la mejor decisión en mucho tiempo. 

El sábado fue un pinche desastre. Llegué al final de Kongos, después de caminar media hora obvio, y hasta nos echamos en el pasto "¿ya ves? te trajiste esas botas a pasear". Que ingenuidad. De ahí a Hercules and Love Affair, a la carpa, junto con Weezer, el único set que vi completo. De ahí al baño, que bueno porque me topé con Juan. Juan is back y yo no podría estar más feliz de haberlo recuperado. Ese es el pedo con las esposas/novias que deciden armársela de pedo sin razón alguna a las amigas de sus novios/esposos. Las novias/esposas pueden ir y venir. Las amigas siempre, siempre, SIEMPRE estarán presentes. Aunque pasen años y no nos veamos. En fin. En la fila del baño me enamoré momentáneamente de un guero -claro- como de 21 años que estaba adelante de mi. Fue muy insistente en saber en qué universidad estudiaba. Cositalinda. Si supiera que salí de la universidad hace 11 años. Era lindo, medio nerd, pero nuestra agenda musical nos separaba. Ya ni hablemos de nuestra edad. Nuestro bonito romance duró los 25 minutos que nos tardamos en entrar al sanirent. Cuando salí, había desaparecido. 

De ahí yo quería ir a ver Holy Ghost! pero mi nuevo crew se moría de hambre por razones que no explicaré en este espacio y, se nos hizo buena idea formarnos en uno de los food trucks. Una hora y veinte minutos para que nos dieran unos pinches tacos inmundos. No exagero. Fue todo el set de Holy Ghost!, el tiempo de ajuste y los que estaban tocando antes. ¿En qué mundo uno tiene que formarse ochenta minutos para comer? ¿En el de la guerra?. Además, empezó a llover. Ahí fue cuando me di cuenta de que no me había equivocado en llevar las botas. Al poco rato todo el festival era un lodazal de los peores.

Ya medio de malas, nos instalamos en el escenario Doritos (Doritos, Sol, Coca Cola, Ruffles, Tecate, Marlboro, EQUIS) para ver a Weezer. Diluvio. Yo, además de las botas, llevaba no uno sino dos impermeables y shortcitos así que la lluvia me la estaba pelando. Weezer estuvo chingón, a pesar de los comentarios del dude que goza de abandonarme en los conciertos. Noventerísimo, Rivers Cuomo cagado. Creo que muy pocos entendieron el chiste de la playera del Veracruz, aparentemente es muy parecida a la que le repartieron a los asistentes de su crucero hace un par de años. 

Terminó Weezer y empezó el desastre. Juan estaba en chanclas, de malas y se quería ir. Ya era de noche. El resto de mi otro crew ni idea. De milagro vi pasar a mi ex-guerito veinteañero (que ya casi es treinteañero) porque si de por si tengo un radar para encontrar gente entre la multitud, a él lo podría encontrar hasta con los ojos cerrados, y me les pegué. Eventualmente me toparía con el resto de la gente. Fuimos a Massive Attack. La gente se caía en el lodo. Yo, con mis botas todo terreno sintiéndome lo máximo. Empezó Massive Attack. No soy fan pero me gustan unas cuantas rolas. Me recordaron mucho al show de los Chemical Brothers. Tocaron la de Little Dragon que me encanta. Empezó el DILUVIO. Así, con mayúsculas. Justo antes del desastre me topé con Xavi y me convenció de moverme hacia la entrada para MGMT y Jack White, a quién realmente quería ver, junto con the Horrors, esa noche. Lluvia torrencial. Alguien dijo "acaban de cancelar el concierto". Caminar, caminar, caminar, caminar y caminar entre lagos de agua y lodo. Ni una sola persona del staff a la que le pudieras preguntar algo ¿Si es cierto que van a cancelar el concierto? NADA. La gente se tapaba con mesas, sillas, se caía. Un pinche desastre.

Estoy segura de que en uno de los charcos pisé un cuerpo.

Decidí no esperar a que dejara de llover y salirme para alcanzar el metro abierto. Mis compañeros no pensaban igual. Fácil caminamos cuarenta minutos o una hora. No lo se. Perdí la noción del tiempo desde la cancelación de Massive. Terminamos trepándonos empapados en un taxi. Oh sorpresa cuando voy llegando a mi casa y me aparece esto en mi teléfono:



Chinga tu puta madre, Corona Lodazal.

El domingo me desperté mentando madres del festival. Como todos los años. Me cagó la madre pagar 1045 pesos por un boleto para ver nueve canciones y -literal- bañarme en lodo. Luego esa maldita idea de no vender más que chelas ¿Y los que no tomamos cerveza?. Así estaba, mentalizándome para perder otros mil varos porque medio mundo estaba vendiendo su boleto cuando me entró una llamada. La llamada. Mi interlocutor se la había pasado mil veces peor que yo y existía la posibilidad de que si quisiera verlo en el festival, a diferencia del sábado. Al final no logramos irnos juntos básicamente porque se le olvidó mi existencia y eso sólo fue una señal de que todo estaba empezando -otra vez- con el puto pie izquierdo y que me la iba a pasar de la chingada. Así continuamos: comenzó a llover, me fui en coche, tuve que manejar el coche -que no era mío- y un poquito antes de llegar al Foro Sol choqué, no traía licencia, no le podíamos marcar al del seguro porque yo en mi mente -cada vez más ingenua- tenía a varias personas esperándome en la entrada del festival. Ja ja ja. Pobre de mi. Terminé pagando 1500 pesos (me hubiera salido más barato irme al Austin City Limits con Nina), haciendo un mega coraje y maldiciendo no haberme quedado en mi casa.

Me metí sola al festival porque soy una treintona berrinchuda. Ahí estaba, total y absolutamente perdida entre la gente que veía a Chvrches, sin señal y sin un plan para encontrar a quien quería encontrar, cuando me encontré a Coco y me dio la mejor idea: párate en medio de la nada, en el lodo y, con ese pelo, alguien te va a topar. Estaba a punto de empezar St. Vincent. Me paré y, como si fuera lo que tenía que suceder, pasó junto a mí, a menos de un metro. Hey.

Me gusta pensar románticamente en que eso era lo que quería el destino para mí, evitar que me pasar otro día horroroso de festival juntándome con una sarta de veinteañeros.

Me limitaré a escribir que tenía mucho tiempo de no divertirme tanto. Hice todo lo que no quería hacer: perderme a Beck, ver a Foster The People, perderme a Belle and Sebastian, tomar cerveza. Se me va el pedo. En mi mente suena Don't get me wrong. Fucking fireworks.

Bien lo cantó Kasabian después de Praise You. I'm carving through a letterbomb.

La salida fue muy parecida a mis recuerdos de salidas. Después de haber encontrado a gente de formas increíbles, perdí a mi acompañante. Por más que lo busqué, se me perdió en un segundo mientras distraía a los policías. No traía un peso. Ni un peso. Tuve que pedir cinco pesos prestados. No tenía ni puta idea de como me iba a regresar al barrio. De repente escuché un "Roma, Condesa, Chabacano". Me subí al pesero fingiendo demencia. Pregunté cuánto costaba y me cagué de risa porque ni rogando iba a conseguir los 45 pesos que necesitaba. El cobrador/chofer se apiadó y me dejó irme parada en la entrada sin pagar. Todo se me hizo fácil en esa última hora. Todo. Subirme sin pagar. Bajarme a las 2 de la mañana en pleno insurgentes, en botas y shorts, meterme a un cajero, agarrar un taxi en la calle. Todo.

Es en serio. Ya no me acordaba cómo se siente estar enojada por factores que son imposibles de manejar. Mis famosos berrinches de cierre de festival en el foro sol.

Así terminaron mis botas:




jueves, 25 de septiembre de 2014

23:20

Fue increíble mientras duró.
La felicidad es una pistola caliente.
Siempre lo ha sido.

viernes, 28 de marzo de 2014

NIN

I am just a copy of a copy of a copy

Everything I say has come before
Assembled into something into something into something
I am never certain anymore
I am just a shadow of a shadow of a shadow
Always trying to catch up with myself
I am just an echo of an echo of an echo
Listening to someone's cry for help

Look what you had to start

Why all the change of heart?
Well you need to play your part
A copy of a copy of a

Nine Inch Nails.
Lo hizo otra vez.
Con los dos a mi lado.
Conciertazo.

sábado, 7 de diciembre de 2013

00:35

Hace muchísimos años, mientras pajareaba en la web, me topé en el myspace con un blog que decía "canciones con las que estoy obsesionado". El procedimiento era este: el guey pone la canción con la que está obsesionado, y le dice a la banda que ponga la suya.

Muchos -incluyéndome- estábamos obsesionados con la misma canción que el autor del blog.

La canción en cuestión es re famosa. Es perfecta. La primera vez que la escuché estaba sentada junto a Pedro Sañudo en el cinemex de Altavista cuando era el único cinemex que existía, hace como diez años. He contado esta historia en este blog como cinco veces. La película nos idiotizó desde la escena esta en la que aparece una fuente en medio de un patio enorme lleno de luz y justo cuando un Finn de ocho años se acerca a tomar agua llega una Estella también de ocho años y empieza a tomar agua junto a él y le da un beso, un gran beso, uno de los mejores. Acto seguido, sale Ann Bancroft cantando Besame Mucho, le toma la mano a Finn, se la pone en la chichi y le pregunta:


"- Do you know what is this?
- Your bube?
- No, Finn. This is my heart. And it's broken."
 

Como media hora después vienen los pincelazos y Like a Friend.

Like a Friend está llena de enojo, de coraje, de tristeza, de despecho, de ruido, de amor del bueno.
Por eso nos gusta, por eso se nos atascó en la cabeza y no se sale. Porque Cuarón no es pendejo, porque it's her heart and it's broken, porque sabía que con Like a Friend la escena no se nos olvidaría nunca, la película no se nos olvidaría nunca. Porque todos tenemos una historia así.

Es perfecta. Ya lo dije. La no correspondencia es el sentimiento colectivo por excelencia -como dice Ataque77 en la rola que le gustaba a ese alguien a quien quise mucho. La no correspondencia es todavía más colectiva que el amor, y pocas personas la han atrapado como lo hizo Jarvis Cocker en Like a Friend. Por eso nos tiene obsesionados desde hace años.

Y cuando termina, recuerdas que la esperanza es lo último que muere. Porque llegará: el equipo de futbol, la magia necesaria, la diseuforia, lo que huele rico, la alineación del cosmos, la respuesta que buscas, lo que estás esperando, sooner or later, aunque no te guste esperar.

Llegará.


domingo, 20 de octubre de 2013

gravedad

Fui a la inauguración del Festival Internacional de Cine de Morelia.

Me gusta mucho Morelia. Se come delicioso, la gente es lo más amable, la ciudad es increíble y es baratísimo. La carretera no es tan barata. En cuanto nos bajamos del coche empezó a diluviar. Nos metimos en la primer fonda que encontramos: queso fresco, longaniza en salsa verde, carne asada, más longaniza, piña asada, más queso, coriundas, crema de la buena. Acierto total. De ahi a chismear largo y tendido. De ahí a la alfombra roja. 

La alfombra roja. Cada vez que escuchaba a alguien decir "Es que Cuarón va a hacer también alfombra roja" me sentía en los oscares. La alfombra estaba montada adentro del Cinépolis de Plaza Morelia. Afuera había algunos tomando fotos, varias ipads. ¿Queda alguien que todavía tome fotos con una cámara? ¿Las cámaras estarán condenadas a desaparecer? A lo largo de la alfombra había una valla de gente, en la primera parte de la valla habían curiosos y prensa, en la segunda sólo prensa. Los de afuera gritaban y gritaban. Estoy muy desactualizada porque en los tres minutos que estuve ahí no reconocí a nadie. Está cagada la reacción en cadena. Un guey que estaba parado junto a mi en la entrada empezó a gritar sólo por chingar e inmediatamente el grito se convirtió en gritoniza. 

Aprendí que la alfombra roja es todo un evento. Me explicaban mis contactos de la "industria" que hay artistas que no hacen entrevistas y sólo hacen alfombra roja (Tom Cruise, por ejemplo), lo que significa que es el único lugar en el que habla con la prensa. Dicen que Tom Cruise es buenísimo para eso, que se pasa horas firmando autógrafos y tomándose selfies con los fans, que habla con todos y cada uno de los reporteros. Acá todos estaban esperando a Alfonso Cuarón, atracción principal de la noche. Hubiera estado bueno que Warner trajera a Sandra Bullock. O a Clooney. Me hubiera muerto de emoción con Clooney. También me habría puesto unos tacones. Y un vestido. Me convertí en una fachosa. Mi única experiencia en festival de cine había sido en Sundance, ahí todo mundo está de chamarrota y botas porque estás a pinches menos veintitrés grados congelándote y se me hizo fácil llegar con mis botitas. Error. Había chavas de vestido largo y yo casi casi llego en jeans. Como en la alfombra roja hay muchos -como yo- que noa tenemos ni madre que hacer ahí, el organizador pone una pared, para que los desquehacerados pasemos por ahi y no nos tomen fotos. Nadie nos avisó y Artur y yo desfilamos cual celebridad que no sabe vestirse. Si fuera famosa, en Fashion Police me habrían destrozado.



La alfombra roja de Cannes o de los Oscars ha de ser impresionante.

Nos metimos al cine. Nos regalaron unas palomitas y un refresco, detallazo del señor Cinépolis. Nos tocó en la sala 4DX. Nunca había entrado a uno de esos cines. Me preocupé muchísimo porque soy de las que se marean en el Star Tours de Disneyland y los sillones de esta sala se veían de lo más pro. Llegó Cuarón y la gente se volvió loca. Flashes y flashes y flashes. También llegó Eugenio Derbez. En la carretera me contaron que la estimación de taquilla de la película de Derbez es de 600 millones de pesos. No se me antoja nada su película pero está ca-brón que recaude esa cantidad de dinero. Hay que reconocer su mérito. Empezó la inauguración, habló el señor Cinépolis, el Gobernador, el Presidente Municipal, Cuarón,  una disque actriz que no conozco que estoy segura ha sido la peor maestra de ceremonias en los once años del festival, bla bla bla y no empezaba la película. 

De repente apagaron la luz. Ni me di cuenta de cuando empecé a flotar en el espacio. 

Gravity.

You have to learn to let go.

Independientemente de que en la primera secuencia me la pasé fatal porque el asiento del cine no dejó de moverse y estaba a punto de vomitar y que hubo un momento de la película en el que parecía que estábamos en medio de un huracán (en este tipo de salas hasta agua te echan) salí del cine en shock. Totalmente conmovida. Varios de mis compañeros de cine ya la habían visto y lo mismo, en shock. Nos pasamos dos horas y media hablando de la película. Como disco rayado. ¿Qué coño tiene en la mente Alfonso Cuarón para hacer algo asi? ¿Cómo puede ser el mismo guey de Y tu Mamá También, The Prisoner of Azkaban, the Little Princess?

Nunca había visto algo así. La fotografía es espectácular (ahora si, todos y cada uno de los premios tienen que ser para Lubezki) y neta no entiendo como corrieron a esos gueyes del CUEC. Bueno, si lo entiendo, pero ese es otro pedo. Soy entusiasta de Cuarón desde el minuto en el que escuché Like a Friend en Esa secuencia de Great Expectations, después de eso, una parte de mí cambió para siempre. Cuarón hace lo que quiere con nosotros. Lo que quiere. Corre el rumor de que el señor es inmamable y no me parece raro. Es más, hasta lo apoyo. Si yo tuviera un gramo de la capacidad que ese guey tiene, pediría que me llevaran a mi hotel puros m&m's rojos y cheese pockets recién horneados de la bakery de enfrente de mi casa en Salt lake City. No tendría límites. Alfonso Cuarón se merece lo que quiera y, si alguien tenía la duda, ya está en otra liga, muy lejana a la de los egresados intensos del CCC y del CUEC que suelen firmar tragedia tras tragedia. Cuarón está cabrón. Ok ya, estoy exagerando, pero si, está muy cabrón.

Tal vez lo único que pueda criticar es el final y si, tal vez la historia a muchos (entre ellos toda esa banda que es adicta a llevarle la contra a todo lo que tenga éxito por hacerse los interesantes) les parezca medio hueca. A mi me pegó. No me puedo imaginar un escenario más hostil y terrorífico que estar varado en el espacio. Terror del bueno. Leí a un crítico de cine escribir que todos, de una u otra forma, flotamos y estamos varados cuando perdemos nuestro centro de gravedad. Estoy de acuerdo. 

Y si yo estuviera varada en el espacio, claro que la voz que me gustaría escuchar es la de George Clooney. 

Tengo que verla otra vez porque la onda de juego de los Universal no me dejó concentrarme. Espero que la angustia no me dure otros dos días. 

El coctel de inauguración fue en el Palacio de Gobierno, mucha gente faroleando, mucho local, muchos que hace años no eran faroles faroleando mal pedo, siete baños para dos mil personas y escazes de whisky a la hora y media de empezada la fiesta. Conocí unos cuantos personajes de la industria cinematográfica, confirmé que existe un trabajo en el mundo que no me molestaría en absoluto hacer y bailé canciones noventeras. 

Al día siguiente desayuné huevos brujos en el Virrey de Mendoza y reí a carcajadas. También me quedé con muchas ganas de echarme unas tres películas del festival pero me tuve regresar. 

Vaya a verla y opine, si gusta.

viernes, 14 de septiembre de 2012

chance

Pulp ofrecerá un concierto en Buenos Aires, el 21 de noviembre de 2012.

Jarvis Cocker is giving me a second chance.
Tissues optional.

lunes, 12 de diciembre de 2011

19:05

Estoy a punto de convencerme de que esa súbita desaparición es la que me tiene en este estado. ¿Qué cuál es "este estado"? Uno en el que no tengo ni tantitas ganas de escribir. Nunca me había sucedido, creo. Porque no se crean que estoy tirada al drama, sufriendo por los rincones y que porque me lamento minuto tras minuto no puedo escribir. Casualmente, el pasado me demuestra que lo trágico de mis rupturas sentimentales es proporcional a mi intensidad de escritura. Tampoco es que esté tan aburrida o que no esté ocurriendo algo interesante y que por eso estoy tapada. No. Simplemente estoy en blanco y no quiero escribir. De hecho, estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano y es probable que esté escribiendo mal, sin ritmo. Bueno, siempre escribo mal y sin ritmo, pero a veces los dedos en el teclado fluyen mejor que hoy.

No fui a Pearl Jam. Al parecer me perdí de un concierto histórico.

Comí pavo con puré de papas, cranberry, un relleno dudoso y pie de calabaza hasta que me cansé. Risas con amigas queridas, tranquilidad apabullante y una enfermedad asquerosa y larga.

No fui a Morrissey. De último minuto me dio flojera y vendí mi boleto.

Me corté el pelo, otra vez.

Conforme pasan los meses me cae peor cierto integrante de mi familia. Lo mejor parte viene cuando me entero de que no tiene ni idea de por qué le retiré el habla. Si supiera lo bien que me siento sin él a mi alrededor, tal vez entendería que es en serio. La peor parte de eso es cuándo la gente te dice "Ay ya, perdónalo". Cómo si fueran enchiladas. Alguna vez alguien me lo dijo: ni que fuera Dios para perdonar.

Fui a los toros y terminé sentada con la mejor amiga de my personal villain. Chiquito el mundo y uno que lo forza.

Se me hizo buena idea pintar la cocina de la casa. Viejita treintona con la espalda hecha mierda.

Casi no he tenido festejos navideños. A veces extraño todo lo que ya no es.

Fui a ver La Piel que Habito... ZZZZZZZZZZzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

Cada vez que escucho Absolute Beginners me viene a la mente una escena en la que el desaparecido me mata de risa. Lo maldigo por llevarse mi inspiración. Ella que culpa tiene de su mente loca y retorcida.

As long as you're still smiling there's nothing more I need. I absolutely love you. But we're absolute beginners. But if my love is your love. We're certain to succeed.

miércoles, 17 de agosto de 2011

pikipalooza 2

El sábado asistí al Pikifest o Pikipalooza 2011, magno evento realizado en Tlayacapan, Morelos en honor del cumpleaños/despedida de Piki.

Fiestonononon.

Me encantaría dar una reseña de tan ameno convivio pero tengo un grave problema:

Recuerdo la mitad.

En serio, la borrachera del sábado me trajo a la mente mis momentos memorables de teporochez (palabra que acabo de inventar), de los cuales varios han quedado inmortalizados en este espacio. Por ejemplo:

  • Cuando fui a Garibaldi -una de las veces- con Xavier Flores y su amigo Juan Pablo, nos cerraron el Tenampa porque ya era tardísimo y mi último recuerdo es estar en el coche del amigo con un mariachi, un mesero de la plaza, Xavier con un sarape y una botella de Herradura Reposado y yo con un ramo de rosas buscando un cajero para pagarle a todos. A la mañana siguiente, Xavier, en vez de darle su pasaporte a la señorita del mostrador de Taca, le dio una foto con sombrero de charro.   

  • Cuando el Dr. Arellano y yo nos tomamos quien sabe cuantas botellas del vino ese de las subastas del SAE de Roberto y tuve a bien estrenar su escusado Philipe Starck. Al día siguiente tuve que subirme en un coche y viajar a San Luis Potosí. Fue horrible. 

  • Otra de Garibaldi (es que muchas son de Garibaldi). Ayeyo nos invita al Tenampa con los amigos colombianos de no se quien. 23 de diciembre, comida previa en el Specia con el Dr. Arellano y Guapillo. Hay fotos mías abrazando al mariachi. Se rumora que pedí Paloma Negra cuatro veces y que si el Dr. Arellano (que antes era divertidísimo) no me rescata, me quedo dormida en una banca como si fuera la Chupitos. Al día siguiente encontré un camino de ropa por todo el pasillo de mi casa. La peor navidad en años.

  • El día que se me hizo muy sensato entablar una discusión con un costarricense que me encantaba a las 6 de la mañana afuera del Pedro Infante No Ha Muerto (¡porpiedadalguiendeberíacerrareselugarya!) yo parada en el camellón de Insurgentes y él del otro lado de la calle. El pobre tenía como 19 años y yo 24 o 25 y neta me encantaba. And here's to you Mrs. Robinson.

  • La peor de todas, creo: en mi último viaje a Venezuela. Como mi amigo Mauri tenía que trabajar, se le hizo buena idea encargarme con su hermano y su amigo Papota  -a quienes nunca había visto- y decirles "esta mujer toma más que ustedes dos juntos". Ahi voy con el Papota y el hermano a una playa y, se les hace mejor idea todavía, retarme a tomar Smirnoff's on Ice al mismo ritmo que ellos. Eran como las 9:30 de la mañana. No quieren saber como terminó. Basta con decir que me pasé la mitad de la noche dormida en el piso del baño porque no podía con el calor de Caracas y que al día siguiente que vi a Iñaki -a quien tenía como 2 años de no ver- no podía ni hablar de la cruda que tenía. Y todavía es una incógnita si le llamé en la borrachera o no, ya me imagino "Ereeeees el aaaaamoooooor de miiiiii viiiiiiiidaaaaaaa". Que o-s-o. Hoy no puedo ni oler el Smirnoff.


¿Teporocha yo? Naaaaahhhhh.

Chale. Con razón cuando Piki me dijo que nunca me había visto tan peda me empecé a reír a carcajadas. Nunca brillaré en sociedad.

Pero bueno. El caso es que el sábado estuvo a punto de ser algo parecido. Lo peor es que ni tomé tanto. Dicen que los años no pasan de a gratis.

Los highlights del Pikipalooza:
1. Casa deliciosa. Buen clima. Los road trips son un gran pretexto para cantar a gritos con los amigos rolas piteras de Luis Miguel.
2. Llovió y la tarima, que estaba recién pintada de blanco, se despintó. Ahí les encargo el desastre de lodo blanco y caídas.
3. Obviamente yo me caí. Obviamente no me acuerdo cómo pero Piki dice que estuvo cagadísimo.
4. Sólo hay fotos de la fiesta a la luz del día, cuando los del Club de la Limonada estaban presentes y el resto todavía podíamos hablar. La borrachera garrafal quedará en la ¿memoria? de los presentes.
5. El lunes, cuando me llegaron cuatro friend requests en el Facebook, me di cuenta de que estuve muy amigable.
6. El DJ estaba en una parte alta junto a la pista de baile, para subirme a meterle mano a la música rodaba como pandita.
7. Hay un guey que me gusta y me gusta un chingo pero tiene como 24 años. And here's to you Mrs. Robinson.
8. Lo malo fue que llegó con una chica con cara de mamona, flaca y con poca chichi. Fail.
9. Hubo interpretaciones varias de Axl Rose cantando Welcome To The Jungle. La de Piki una de las mejores.
10. No perdí ni mi teléfono, ni mi ipod ni mi cartera ni mis zapatos.
11. No me fracturé nada.
12. Tengo moretones en lugares inexplicables.
13. Vi al reportero y no me puedo acordar qué le dije. Eso me preocupa. Si, ajá... jajajaja
14. En algún momento se terminó el chupe y, como era de esperarse, me puse a organizar la cooperacha en una gorra de los yankees. Junté como 3 mil pesos y amenacé a Piki de huir con ellos, con eso de que no tengo trabajo.
15. Un guey me cayó encima y tiró mi botella de whisky.
16. Se robaron mi vieja toalla rosa. Es hora en que todavía no me explico por que alguien, en semejante peda, decide chingarse una toalla y además rosa.... ¿para qué te quieres llevar una toalla en la peda? ¿para secarte? También se chingaron la de Guapillo. O sea ¿qué? ¿vieron nuestras toalla y dijeron "están padres" y se las llevaron?... tantos viajes en los que me acompañó y desaparece en el Pikipalooza...

No lo puedo superar.

miércoles, 18 de marzo de 2009

there there

Estoy llegando tardísimo a la reseña. Lo se.

Ya TODO México sabe que Radiohead cerró el lunes con Creep. Yo, como Plaqueta, me pasé la mitad del concierto con ganas de gritar "TOOOOOQUEN CREEEEP" na mas para ver como reaccionaban los tres atascados que estaban a mi lado izquierdo ("no mames ooeeii, que de la verga si tocan creep, pinches vendidooos" pffff!!!). A mi lado derecho tenía a un amigo de la gorda al que le valía un soberano pepino si tocaban Creep o High and Dry o Black Star o True Love Waits porque no le gusta Radiohead, sólo iba acompañando a su novia, pero se chutó todo el concierto y se impresionó con los tubitos maravillosos del escenario. Enfrente, el peor supuesto de todos: unos chavitos como de 16 años que se pasaron las 2 horas con 10 minutos besuqueándose, no hubo un minuto en el que ella volteara hacia el escenario. No me explico todavía cual es el chiste de pagar 1420 pesos por dos boletos, para no ver quién está tocando ni siquiera un ratito. Para eso están los parques, los hoteles de paso, los pasillos de la escuela, lo obscurito de los antros.

En fin.

Me gustó. Así a secas. Gran montaje, luces increíbles (amé el reflector inmenso del techo), grandes músicos, pero me cagó con mayúsculas que dejaran a la mitad Exit Song (for a film)... o sea, ¿qué pedo???? Nunca entendí que pasó... ¿se les olvidó? ¿le gritaron algo a Thom Yorke que le cagó la madre y por eso se calló? ¿Se les hizo cagado? ¿El señor Yorke se emputó porque entró mal la batería? ¿Y yo que culpa tengo???... y luego, olvidarse de My Iron Lung... tan bonita que es My Iron Lung en vivo, y Just... bien triste.

El mejor momento de la noche, para mi, Paranoid Android y todo el Foro Sol moviendo los brazos de un lado a otro como si fuera Luis Miguel cantando Hasta que me olvides (y también gritando como si fuera Luis Miguel a los 20 años en pelotas). Y me encantó que tocaran Creep. Creep, siendo la mala canción que algunos dicen que es, me conmueve porque me recuerda a mi adolescencia y por eso la canté -y la canto- con mucha emoción. La neta no pensé que la fueran a tocar y todavía no desarrollo una teoría al respecto. Creo que la banda se ha clavado demasiado con explicarse el suceso, siento que tanta clavadez es innecesaria porque no hay nada de inédito en que aparezca Creep. O por lo menos no para mí.

Pero quién soy yo para opinar del concierto de Radiohead. Por dios.

Lo que si es que me ha llamado mucho la atención el fenómeno alrededor de este concierto. Más o menos de lo que hablaba en el post anterior. Me llama la atención que una banda divida a tal grado las opiniones, que de repente todo mundo se sienta con la calidad moral para denigrar o condenar o exaltar a cierta clase de fanáticos. De cuando acá existe un manual que defina quién es "verdadero fan" y quien no. Que pedo con todos los duros que creen que su verdad es absoluta.

Para mí, Radiohead es algo mucho más simple, una banda chingona con canciones increíbles.

Pero bueno, cambiando de tema:

Just because you feel it doesn't mean is there.

Oh no! It doesn't mean it.

domingo, 12 de octubre de 2008

peter pretelli

R me prestó la primera temporada de Heroes y, predeciblemente, llevo todo el día idiotizada frente a la tele, pensando en que "superpoder" me gustaría tener.

Mmm... teletransportarme.

O ser invisible.

Escuchar los pensamientos de los demás definitivamente no. Y derretir cosas, que hueva "mira mamá, derretí la cafetera!!!! voy a salvar a la porrista!" no, no, no... cero actitud de superhéroe.

La neta es que con tener a Peter Pretelli aquí al ladito me conformaría (y pensar que es el mismo guey que salía de novio de Rory Gilmore y que me parecía un tetazo... a qué hora se volvió taaan sexy)

Si ya se, que pedo con mi descubrimiento de heroes dos años después, ni modo, no tengo tiempo para ver tanta serie.

(estoy pensando seriamente en hacerle competencia a Perez Hilton y empezar a subir fotos faranduleras con semen en la boca y coca en la nariz -las fotos, no yo-)

Tuve que pararle al dvd y ahora estoy viendo Magnolia. Cómo me gusta Magnolia. También me gusta Goodbye Stranger, amo los cantantes setenteros con vocecita de me aprietan los pantalones.

Creo que ya me tengo que ir a dormir.

jueves, 25 de septiembre de 2008

ya es jueves

Y no ha parado de llover... (diag! soné a canción de Mana).

He estado un poco molesta en los últimos días y por eso no he escrito. En realidad, molesta no es la palabra, así que corrijo: He estado -as jenesaispank said- como jarrito de tlaquepaque en los últimos días.

Así, un simple y vil jarrito de tlaquepaque, Jalisco, que se va a romper a la menor provocación.

Me timaron en el trabajo nuevo, me lo vendieron como algo muy cabrón y nel, puro atole con el dedo porque no hago ni-ma-dres. Otra vez picándome los ojos, leyendo wikipedia y cualquier página de periódico que se me pase por enfrente. Debería hacer mi tesis. Debería hablar por teléfono, pero pequeño detalle, en el H. gobierno no tenemos teléfono. Ah, tampoco tenemos computadora, así que llevo la mía, mucho menos impresora ni aire acondicionado. De fotocopiadora ni hablemos, eso es como del primer mundo. Bueno, por lo menos ya tenemos baño en nuestro piso, antes ni a eso llegábamos. Está peor que el anterior, y eso ya es mucho decir, en el anterior de perdis me pintaba de colores a mi casa a las 6 en punto, cual vil burócrata, aquí, en cambio, soy una burócrata pendeja que se tiene que quedar hasta las 10 de la noche, hora en la que su jefe ya cree prudente que uno se pueda ir a hacer lo que sea que se pueda hacer a esas altas e imprudentes horas.

Odio mi trabajo. Odio no pensar. Odio odiaaaar.
Hoy de plano enloquecí. Me explico.

Tengo una obsesión por los mapas y por ubicar edificios y direcciones en los mapas o en las fotos satelitales o simplemente desde las alturas. Soy la típica que se sienta en la ventana en el avión solo para poder ver la ciudad desde el aterrizaje y empezar con el ahi está mi casa, ahí está el foro sol, ahí está división del norte que tanto odio, ahí están los tribunales, ahi quien sabe que hay y así. Mi lectura preferida es la guía roji y mi paseo predilecto es el mirador de cualquier edificio. Me puedo pasar horas buscando edificios.

Una de las cosas lindas de ese fucking trabajo es la vista, estoy en el piso 14, todas las horas en las que no estoy tratando de hackear el servidor para entrar a Perez Hilton ni buscando significados raros en el diccionario me pongo a ver la ciudad y a buscar edificios. Fui feliz, por ejemplo, cuando descubrí que desde la escalera de emergencia se ve la pista de aterrizaje del aeropuerto (que pedo que la pista siempre es de aterrizaje y no de despegue, otro día hablaré de eso). El caso es que desde el primer día encontré una iglesia enorme que en mi vida había visto, digo, si se ve desde mi oficina ha de tener el tamaño de cualquier catedral europea. Y todos los días me paro en la ventana de la oficina de C y digo "no mames, donde estará esa pinche iglesia" , muy obsesivamente -he notado que con el ocio, mis obsesiones han aumentado de un modo preocupante. Hoy de plano ya no pude más y puse a C (que es mi jefa, by the way) a imprimir toda la guía roji. C es tres años más chica que yo y es la clásica chavita que no se ha salido del recorrido Bosques de las Lomas-oficina, por supuesto que no sabe usar la guía roji -mucho menos la de internet- ni tampoco sabe que hay por donde está la torre de Pemex (mínimo sabe que existe la torre de pemex) y yo grite y grite "C NO MAMES, MUEVE EL MOUSE A LA DERECHAAA, AZCAPOTZALCO ESTÁ A LA DERECHAAAAAA" -pobre loca creyendo que toda la gente sufre de la misma psicosis que yo. Total que ahi me tienen, recortando cuadrantes y pegándolos, imprimimos la mitad de los cuadrantes del oriente de la ciudad y por más que tracé rutas y use mi quesque capacidad de ubicación, no lograba encontrar la puta iglesia enorme esa. Maldita frustración.

Pero el dios de la tecnología nos ama y creó esa maravilla conocida como Google Maps. Me tardé como una hora para descubrir que ese bendito edificio es ni más ni menos que el colegio salesiano y que está en una calle llamada Lago Xochimilco, bien cerquita de Marina Nacional. Ahora podré dormir tranquila y tendré que buscarme otro entretenimiento.

Dios, bendice a Google.

domingo, 4 de noviembre de 2007

random again

1. Mi cepillo de dientes está totalmente mordido. No se quien vino a morderlo ni como sucedió esto.. ahora que lo pienso, tengo un sospechoso.

2. El caso Fabiruchis es la mejor muestra de que si uno de plano no tiene como defenderse, lo mejor es quedarse callado. Me parece un insulto a la inteligencia de todos los incautos que leemos cualquier periódico que el tal Fabiruchis salga con la mamada de ¨trepé a un completo desconocido a mi camioneta BMW en un semáforo de insurgentes porque me dijo VAMOS POR UNAS CHICAS¨. Neta que no mame, mejor que se calle.

3. Me encontré una revista con varias entrevistas. Lástima que la Rolling Stone mexicana no se parezca ni tantito a la versión gringa o a la argentina (la argentina es maravillosa) y neta no se porque no se parecen habiendo tanto buen periodista en México. En fin. El caso es que me da harto gusto saber que a Dylan le parece asombroso McCartney porque todo lo que sale de su boca es una buena melodía (y que McCartney crea que todo la música que se hizo en los sesenta vale la pena gracias a Dylan).

4. Estaba viendo una peli, Rumble Fish de Francis Ford Coppola con Matt Dillon, Nicholas Cage, Diane Lane y Mickey Rourke como de 18 años y me acordé de lo increiblemente sexy y guapo que era Mickey Rourke, esa vocecita puede matar a cualquiera. La peli está increible, Coppola es una pistola. Pero bueno, el caso es que mientras la veía me entró una duda: ¿Es cierto que solo a los hombres les preocupa/molesta/enoja que la chava no tenga un orgasmo cuando están en ¨aquello¨ o también se vale que una chava se preocupe/moleste/enoje si el guey es el que no tiene el orgasmo? ( se que es prácticamente imposible, pero seguro a alguien le ha pasado... jajaja que pedo con mis preguntas de sexologo)...

5. Los sandwiches de jamón serrano del Palacio de Hierro son maravillosos.

6. Se nos terminó rocktubre. Ya nada más nos queda Soda. Chiale.

7. Me encanta cuando dice con ese tonito raro ¨Estuvo increible¨ (aunque luego me cueste creerle jaja)... mmmhh

8. No hay mejor modo de empezar un domingo que ver a los pumas metiendo no uno ni dos ni tres sino OCHO goles.

martes, 3 de julio de 2007

q-tip en la oreja

Viene ya saben quien sentado en asiento delantero, se voltea y me mira, con un q-tip en la oreja. No entiendo porque le dieron ganas de ocuparse en su aseo personal -léase, limpiarse la oreja- en un ford K, un sábado a las 8:00 pm, pero se veía muy cagado, risa y risa, chiste tras chiste, con su q-tip en la oreja.

Lo mejor vino después: "NO MAMES, HE PERDIDO EL OÍDO, ME ENCAJÉ EL MALDITO Q-TIP". (Y yo en lugar de preocuparme por la seriedad de la afirmación y llevarlo al hospital, cagada de risa)

Me surgieron algunas preguntas:

a) ¿De dónde salió el q-tip?
b) ¿Uno sale de reven con un q-tip en los jeans "por si se ofrece"?
c) ¿Es buena idea limpiarse la oreja justo antes de bajar a un reven?
d) ¿Será una práctica común limpiarse la oreja?
e) ¿Será común joderse la oreja con el q-tip?
f) ¿Por qué el bull de repente se llenó de escuincles?
g) ¿O yo ya estoy muy vieja?
h) ¿Que prefieren: al bato que (air) guitarrea muy emocionado a ritmo de Iberia Sumergida, o al que hace lo mismo con De Música Ligera?
i) Que prefieren pa después del antro: ¿el hocho o el taquito?.

miércoles, 13 de junio de 2007

la tienes en tu bolsillo

Si no es por nada que los White Stripes son los White Stripes.

You've got her in you pocket. También podría hacerme llorar. Que bonita voz tiene Jack White.

Que ganas tengo de verlos en Austin.

(hubiera puesto para todos ustedes el link con la canción pero todavía no se hacerlo, así que les dejo la letra)

You've got her in your pocket
and theres no way out now
put it in the safe and lock it
cause its home sweet home

Nobody ever told you that it was the wrong way
to trick a woman, make her feel she did it her way
and youll be there if she ever feels blue
and youll be there when she finds someone new
what to do
well you know
You keep her in your pocket
where theres no way out now
put it in the safe and lock it
cause its home sweet home
The smile on your face made her think
she had the right one
then she thought she was sure
by the way you two could have fun
but now she might leave
like shes threatened before
grab hold of her fast
before her feet leave the floor
and shes out the door
cause you want
To keep her in your pocket
where theres no way out now
put it in the safe and lock it
cause its home sweet home
And in your own mind
you know youre lucky just to know her
and in the beginning all you wanted
was to show her
but now youre scared
you think shes running away
you search in your hand for something clever to say
dont go away
cause I want
To keep you in my pocket

sábado, 19 de mayo de 2007

compulsiones varias

Soy bien compulsiva. Para casi todo menos para hacer mi tesis. Soy de las que te dicen "a que no te atreves a dormir hoy en el Four Seasons" y no tendría un problema en ir y pagar una irrisoria cuota de 380 dolares la noche. Una atascada cualquiera.

Una de mis mayores compulsiones son las compras. Siempre he creido que los bancos deberían aplicar examenes psicológicos antes de dar tarjetas sin límite de crédito porque una persona como yo, con una de esas tarjetas ahi suelta por el mundo es un peligro -aunque claro, pa'l banco soy una bendición no?-. Soy compradora compulsiva y dentro de mi compulsión hay subgéneros, del tipo compro compulsivamente libros, discos, zapatos y revistas (las revistas no tanto). Entonces, si me metes en una tienda onda Tower Records pues soy tu mejor cliente.

En mis últimas vacaciones -que de vacaciones no tuvieron nada- entré a una tiendota de esas en Los Ángeles. El pedo es que no tenía un dólar encima. Fue una verdadera pesadilla, me sentía como alcoholica en vinatería, quería comprar todo y no podía, creo que ese es el pedo de esas tiendas gringas, te quieres llevar todo lo que ves, y si no traes dinero pues te dan ganas de llorar. La tienda en cuestión está en uno de los puntos más turísticos de Los Ángeles y los diez minutos que estuvimos tomándonos fotos afuera del Teatro Chino, me la pasé pensando en si entraba o no, ya sabía lo que me esperaba y la neta es que estaba buscando el scrapbook ese increible de Bob Dylan que él si tiene y yo no (esa es otra, soy una ardida, si tu tienes algo que yo quiero y no tengo JAMAS me va a dar alegría, al contrario, me voy a morir de envidia). Y pues que agarro valor y entro.

Total que el pinche libro agotado, y ahi estaba yo, parada en medio de la tienda como caballo con los ojos tapados por los lados viendo nada más a la amable chica que me atendió diciendome "ya no lo tenemos, te busco otra cosa???" NO POR FAVOR!!! y en vez de ser una persona sensata y salirme de la tienda en cumplimiento a mi juramento de "te juro que nada más voy por el libro de Dylan" me puse a dar vueltas como loca, como buena atascada que soy, con los cinco minutos que mis compañeros de viaje me dieron (cabe destacar que mis primos no entienden en nada esta compulsión por la música) , y para lo único que tuve tiempo fue la biografía de U2, el libro de las portadas de la Rolling Stone, el cd de los Killers y un libro llamado "The Essential Rock Discography", ese lo tomé porque costaba 10 dólares y se veía chingón, para que entiendan mi grado de compulsión, ni siquiera lo hojeé para ver si me latía.

Cuando llegué al coche y saqué el libro fui el blanco de la burla cruel de todos (no mames, porque compras un libro sin abrirlo, porque no tiene fotos, ¿sabes para que sirve? hubieras agarrado el de 1001 song to hear before you die, ni que te dedicaras a esto, bla bla bla) porque era una verdadera enciclopedia y no sabía ni como leerla.

Heme aqui, cinco meses después, abriendo la enciclopedia, sin entenderle nada.

Afortunadamente, ya encontré la página que dice "How to read this book".