Mostrando entradas con la etiqueta que frío. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta que frío. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de noviembre de 2014

11-11-14


Esos son mis pies sobre las hojas caidas de Hyde Park. La foto la tomé ayer al medio día.

He desarrollado un gusto particular por tomas fotos de hojas en el cielo en cada lugar al que voy.

Estas son las hojas en Londres:


Ayer, cierta persona me empezó a joder con el trabajo y se burló de mi actitud con un "did London was a life changing journey?", comentario que me cayó pésimo. 

No. It was not a life changing journey. I spent most of the time in meetings or running around the city to get to a meeting así que ni tiempo tuve de pensar en algo que no fuera no perderme o perder mi carpeta de trabajo. Londres por si sólo te cambia la vida. Es una ciudad impresionante. 

Además, no necesito tener una epifanía para darme cuenta de que estar 13 horas encerrada en una oficina haciendo corajes no me va a llevar a ninguna parte.
Habría que trabajar menos y vivir más.

Anyway, soy una persona muy afortunada.

domingo, 19 de octubre de 2014

Felicidad parte II

En mi entrada anterior escribí que la Felicidad (con mayúscula, como escribió Benedetti) tendría que ser algo muy parecido a lo que sentí cuando escuché a Kasabian cantando Praise You, la semana pasada en el Corona Capital.

We've come a long way together.
Through the hard times and the good.
I have to celebrate you, baby.
I have to praise you like I should.

I always will.

El Corona Capital a.k.a. Corona Caminar y, ahora... Corona Lodazal.

El sábado fue un pinche desastre. Estuve 40 minutos pensando en si me llevaba mis wellies moradas o no. "Mis wellies" yo taaaaan británica. Me las regalaron hace como seis años en el intercambio de navidad, casi nunca puedo ponérmelas y, como me quedan medio grandes, no son tan cómodas para chutarse un festival de ocho horas y menos el Corona Caminar que es una pesadilla de kilómetros y kilómetros. Me las llevé. 

Ha sido la mejor decisión en mucho tiempo. 

El sábado fue un pinche desastre. Llegué al final de Kongos, después de caminar media hora obvio, y hasta nos echamos en el pasto "¿ya ves? te trajiste esas botas a pasear". Que ingenuidad. De ahí a Hercules and Love Affair, a la carpa, junto con Weezer, el único set que vi completo. De ahí al baño, que bueno porque me topé con Juan. Juan is back y yo no podría estar más feliz de haberlo recuperado. Ese es el pedo con las esposas/novias que deciden armársela de pedo sin razón alguna a las amigas de sus novios/esposos. Las novias/esposas pueden ir y venir. Las amigas siempre, siempre, SIEMPRE estarán presentes. Aunque pasen años y no nos veamos. En fin. En la fila del baño me enamoré momentáneamente de un guero -claro- como de 21 años que estaba adelante de mi. Fue muy insistente en saber en qué universidad estudiaba. Cositalinda. Si supiera que salí de la universidad hace 11 años. Era lindo, medio nerd, pero nuestra agenda musical nos separaba. Ya ni hablemos de nuestra edad. Nuestro bonito romance duró los 25 minutos que nos tardamos en entrar al sanirent. Cuando salí, había desaparecido. 

De ahí yo quería ir a ver Holy Ghost! pero mi nuevo crew se moría de hambre por razones que no explicaré en este espacio y, se nos hizo buena idea formarnos en uno de los food trucks. Una hora y veinte minutos para que nos dieran unos pinches tacos inmundos. No exagero. Fue todo el set de Holy Ghost!, el tiempo de ajuste y los que estaban tocando antes. ¿En qué mundo uno tiene que formarse ochenta minutos para comer? ¿En el de la guerra?. Además, empezó a llover. Ahí fue cuando me di cuenta de que no me había equivocado en llevar las botas. Al poco rato todo el festival era un lodazal de los peores.

Ya medio de malas, nos instalamos en el escenario Doritos (Doritos, Sol, Coca Cola, Ruffles, Tecate, Marlboro, EQUIS) para ver a Weezer. Diluvio. Yo, además de las botas, llevaba no uno sino dos impermeables y shortcitos así que la lluvia me la estaba pelando. Weezer estuvo chingón, a pesar de los comentarios del dude que goza de abandonarme en los conciertos. Noventerísimo, Rivers Cuomo cagado. Creo que muy pocos entendieron el chiste de la playera del Veracruz, aparentemente es muy parecida a la que le repartieron a los asistentes de su crucero hace un par de años. 

Terminó Weezer y empezó el desastre. Juan estaba en chanclas, de malas y se quería ir. Ya era de noche. El resto de mi otro crew ni idea. De milagro vi pasar a mi ex-guerito veinteañero (que ya casi es treinteañero) porque si de por si tengo un radar para encontrar gente entre la multitud, a él lo podría encontrar hasta con los ojos cerrados, y me les pegué. Eventualmente me toparía con el resto de la gente. Fuimos a Massive Attack. La gente se caía en el lodo. Yo, con mis botas todo terreno sintiéndome lo máximo. Empezó Massive Attack. No soy fan pero me gustan unas cuantas rolas. Me recordaron mucho al show de los Chemical Brothers. Tocaron la de Little Dragon que me encanta. Empezó el DILUVIO. Así, con mayúsculas. Justo antes del desastre me topé con Xavi y me convenció de moverme hacia la entrada para MGMT y Jack White, a quién realmente quería ver, junto con the Horrors, esa noche. Lluvia torrencial. Alguien dijo "acaban de cancelar el concierto". Caminar, caminar, caminar, caminar y caminar entre lagos de agua y lodo. Ni una sola persona del staff a la que le pudieras preguntar algo ¿Si es cierto que van a cancelar el concierto? NADA. La gente se tapaba con mesas, sillas, se caía. Un pinche desastre.

Estoy segura de que en uno de los charcos pisé un cuerpo.

Decidí no esperar a que dejara de llover y salirme para alcanzar el metro abierto. Mis compañeros no pensaban igual. Fácil caminamos cuarenta minutos o una hora. No lo se. Perdí la noción del tiempo desde la cancelación de Massive. Terminamos trepándonos empapados en un taxi. Oh sorpresa cuando voy llegando a mi casa y me aparece esto en mi teléfono:



Chinga tu puta madre, Corona Lodazal.

El domingo me desperté mentando madres del festival. Como todos los años. Me cagó la madre pagar 1045 pesos por un boleto para ver nueve canciones y -literal- bañarme en lodo. Luego esa maldita idea de no vender más que chelas ¿Y los que no tomamos cerveza?. Así estaba, mentalizándome para perder otros mil varos porque medio mundo estaba vendiendo su boleto cuando me entró una llamada. La llamada. Mi interlocutor se la había pasado mil veces peor que yo y existía la posibilidad de que si quisiera verlo en el festival, a diferencia del sábado. Al final no logramos irnos juntos básicamente porque se le olvidó mi existencia y eso sólo fue una señal de que todo estaba empezando -otra vez- con el puto pie izquierdo y que me la iba a pasar de la chingada. Así continuamos: comenzó a llover, me fui en coche, tuve que manejar el coche -que no era mío- y un poquito antes de llegar al Foro Sol choqué, no traía licencia, no le podíamos marcar al del seguro porque yo en mi mente -cada vez más ingenua- tenía a varias personas esperándome en la entrada del festival. Ja ja ja. Pobre de mi. Terminé pagando 1500 pesos (me hubiera salido más barato irme al Austin City Limits con Nina), haciendo un mega coraje y maldiciendo no haberme quedado en mi casa.

Me metí sola al festival porque soy una treintona berrinchuda. Ahí estaba, total y absolutamente perdida entre la gente que veía a Chvrches, sin señal y sin un plan para encontrar a quien quería encontrar, cuando me encontré a Coco y me dio la mejor idea: párate en medio de la nada, en el lodo y, con ese pelo, alguien te va a topar. Estaba a punto de empezar St. Vincent. Me paré y, como si fuera lo que tenía que suceder, pasó junto a mí, a menos de un metro. Hey.

Me gusta pensar románticamente en que eso era lo que quería el destino para mí, evitar que me pasar otro día horroroso de festival juntándome con una sarta de veinteañeros.

Me limitaré a escribir que tenía mucho tiempo de no divertirme tanto. Hice todo lo que no quería hacer: perderme a Beck, ver a Foster The People, perderme a Belle and Sebastian, tomar cerveza. Se me va el pedo. En mi mente suena Don't get me wrong. Fucking fireworks.

Bien lo cantó Kasabian después de Praise You. I'm carving through a letterbomb.

La salida fue muy parecida a mis recuerdos de salidas. Después de haber encontrado a gente de formas increíbles, perdí a mi acompañante. Por más que lo busqué, se me perdió en un segundo mientras distraía a los policías. No traía un peso. Ni un peso. Tuve que pedir cinco pesos prestados. No tenía ni puta idea de como me iba a regresar al barrio. De repente escuché un "Roma, Condesa, Chabacano". Me subí al pesero fingiendo demencia. Pregunté cuánto costaba y me cagué de risa porque ni rogando iba a conseguir los 45 pesos que necesitaba. El cobrador/chofer se apiadó y me dejó irme parada en la entrada sin pagar. Todo se me hizo fácil en esa última hora. Todo. Subirme sin pagar. Bajarme a las 2 de la mañana en pleno insurgentes, en botas y shorts, meterme a un cajero, agarrar un taxi en la calle. Todo.

Es en serio. Ya no me acordaba cómo se siente estar enojada por factores que son imposibles de manejar. Mis famosos berrinches de cierre de festival en el foro sol.

Así terminaron mis botas:




domingo, 14 de abril de 2013

dia 3 roadtrip

Estoy en un fucking Motel 6 de dos varos en Dubuque, Iowa, congelándome.

La maldita calefacción no sirve y la cama me da asco.

Va a ser una noche muuuuy larga.

Hoy atravesamos todo Iowa, de punta a punta. Después de Nebraska estaba espantada pero Iowa fue una sorpresa. Des Moines, la capital, está padre y por fin, después de meses, me sentí en algo parecido a ciudad. No me quiero imaginar lo que voy a sentir cuando llegue mañana a Chicago.

Recorrimos 446 millas. Sioux City bien, después de tanta planicie, llegar y ver un Walgreens hasta da emoción. De ahí fuimos a un lugar que se llama Winterset, porque a huevo quería pasar por los puentes de The Bridges of Madison County y resultó que en ese mismo pueblito nació John Wayne. Casi me da diabetes cuando fuimos a la casa en la que nació, porque Nina puso el freno de mano en el coche y se quedó trabado. No lo podíamos destrabar. La cosa se puso peor cuando le pedimos ayuda a un local que medía como dos metros (porque según nosotras el freno trabado era un tema de fuerza) y tampoco pudo. Ya me veía buscando un mecánico en Winterset, Iowa, un sábado a las cuatro de la tarde, teniéndome que quedar a dormir ahí hasta el lunes, dándole en la madre a mi vacación. Casi me pongo a llorar. Quien sabe como Nina logró destrabarlo y todo fue felicidad.

De ahí pasamos a comer como gente decente a Des Moines, a un divebar que se llama High Life Lounge, que saqué de la página de Man vs. Food. De ahora en adelante comeré en todos los lugares a los que vaya ese guey porque no mamen el lugar. Pedimos unas cosas llamadas bacon wrapped tator totes, que son croquetas de papa hash brown con jalapeño envueltas en tocino, cubiertas con cheddar y pepper jack fritas... DIOSMIO nada más de describirlo quiero manejar otras 3 horas y comer más tator totes!!!

Es que llevaba dos días sin comer bien.

Y ahora aquí, Dubuque. Con una pequeña escala en un pueblitito llamado Tama, para sacarnos una foto en un puente conmemorativo de la inauguración de la Lincoln Highway, la primera carretera trasnacional de Estados Unidos. Me encanta como lo gringos son fanáticos de los roadtrips y hay muchísimas cosas de este tipo que descubrir. Como este puente de 1915 perdido en Iowa.

A ver mañana que tal.

Fotos:

Hogback Bridge en Winterset, Iowa. O uno de los Puentes del Condado Madison


La casa en la que nació John Wayne. Pienso en que mi mamá odia a John Wayne.


Bacon wrapped tator totes. Pedacitos de cielo.


Señalización en Tama, Iowa, de la Lincoln Highway, primera carretera trasnacional de Estados Unidos


Vista del río Missouri desde el Monumento al Sargento Charles Floyd en Sioux City

martes, 12 de marzo de 2013

breves de martes

- Me acaba de caer un caso como de telenovela en el que espero haya un desenlace feliz. Entonces hoy tuve mucho trabajo.

- La planeación de la vacación está resultando más difícil de lo que pensaba.

- Ni ablur. Ni a Blur.

- Fui a ver Les Misérables. Llegué a la taquilla y cuando pedí el boleto la amable señorita que me atendió me vio raro porque iba a decir Les Misérables en francés (mi roomie habla perfecto francés y me tiene practicando mi pronunciación francesa desde hace varias semanas) y acabé diciendo algo como "one for the miségrabels". Por andar haciéndole a la mamada. Decía que vi Les Misérables y fue una grata sorpresa. No me dormí. Inclusive me gustó. Casi me paro a aplaudir en la secuencia de Do you hear the people sing? pero tuve muchos problemas para no reirme a carcajadas cada vez que Russell Crowe cantaba porque canta fatal. Neta, Gladiador cantando, no somos nada. Ahora entiendo que si me dormí dos veces es porque no es una obra apta para menores de 18 años, es larguísisisima y es un draaaaaaamooooooooooon. Eddie Redmayne un guapote para mi lista de guapotes. Me gustan los pelírrojos pecosos.

- Estoy viendo A Life Less Ordinary y bueno, creo que no le agarré la onda.

- Girls. El otro día lei un artículo que decía que Girls era una serie que te hacía sentir incomodo al verla. Pensé que la escritora estaba exagerando pero el domingo entendí a qué se refería. Tenía mucho tiempo de no ver algo que realmente me hiciera sentir incomoda, así con ganas de cambiarle a la tele. Y ni siquiera era algo asqueroso pero era escena tras escena de cosas que te hacen pegarte con la mano en la cara y pensar "ya por piedad, no hagas eso". Muy cagado.

- Estoy a cinco minutos de poder decir "se acabó el invierno". Me siento rara, creo que hasta lo extraño poquito.

Aquí no vamos a estar conformes nunca con nada.

miércoles, 6 de febrero de 2013

22:18

Por primera vez en cinco años, este sitio les queda a deber el conteo previo a mi cumpleaños.

Faltan tres días.

Neblina y contaminación en el pueblo. Estoy usando unos tenis que lastiman. Pláticas larguísimas en diferentes continentes que sacan sonrisas.

Muchas broncas en el trabajo. Muchas. Demasiadas cosas en mi cabeza. No paro de pensar. Parece como si estuviera planeando una invasión. O inventando un cohete. O planeando el resto de mi vida.

Estoy agobiada.

Como para querer soñar todas las noches contigo.

lunes, 28 de enero de 2013

23:48

Dos semanas sin ver el sol. Cocino hot cakes con blueberries, salchichas y tocino para quitarme la nostalgia. Sale el sol dos minutos e inmediatamente después todo se nubla.

Tormenta de nieve. Copos cayendo salvajemente desde las 12 del día. Non stop.

Ajuste de planes. Hasta el martes podré estrenar los tenis de agujetas fosforecentes.

Se me olvidan las palabras en español y me preocupo.

How I Met Your Mother, primera temporada. Estoy segura de que la mamá es la tía Robin.

Premios del Sindícato de Actores. Aburridísimos. Pizza grasosa. Girls. Enlightened. Bridesmaids.

Ejemplo de un domingo bajo mucha nieve.

Entro a facebook y me topo con fotos de morras de mi generación de la escuela que han bajado 30 kilos, se caen de buenas y postean sesiones con fotógrafos profesionales en las que salen vestidas como Bibi Gaytán en los noventas. Bien por adelgazar. Mal por las sesiones. O es eso o son las cursiembarazadas semidesnudas enseñando y sobandose la panza. Ni a cuál irle.

Mala idea aprender a tejer con agujas de doble punta a esta hora. Me podría quedar toda la noche tejiendo, no dormir y aparecerme insoportable en la chamba.

lunes, 14 de enero de 2013

golden globes

I'm an awards enthusiast.

Cualquiera que lea este espacio y me siga en el tuiter, sabe que me pasé toda la tarde tuiteando mis impresiones de la entrega de los Globos de Oro.

Como hoy en la mañana tuve que caminar a la oficina a putos -17 feels like -20 grados centígrados (como dice una amiga ¿En qué momento el frío se considera impedimento para ir a trabajar en este lugar? ¿a -30?), se me congelaron las neuronas y no se me ocurre nada más que dar un pequeño resumen de mis acertadas impresiones:

1. Decidí organizar un drinking game, en el que sólo participé yo porque mi nueva roomie (ahora tengo una roomie) creo que ni sabía que eran los Golden Globes y no le vi muchas ganas de participar. Las reglas de mi drinking game eran que cada vez que saliera a cuadro Bradley Cooper, (o se escuchara su nombre) me echara un shot de tequila. También me emocioné muchísimo porque es un super guapo y desde que ví The Hangover no puedo dejar de pensar en él. Mi gusto por Mr. Cooper aumento notoriamente a partir de que vi Silver Linings Playbook.

2. Silver Linings Playbook. La vi el fin pasado con mi madre (quien ya se retachó a México y extraño mucho) y me obsesioné. GRAN película. Entró derechito a mi top 20 personal y tampoco puedo dejar de pensar en ella. Me reí a carcajadas, lloré, me conmoví, es un peliculón. Es mi favorita para todo.

3. En tal virtud, me encabroné cuando anunciaron que el premio de Mejor Actor Protagonista era para Hugh Jackman. FUE UN ROBO. Después le dieron el premio a Mejor Película de Comedia o Musical a Les Miserables y estuve a dos de estrellar el control remoto contra la pantalla de la tele. NO MAMEN. He visto tres veces la obra y las tres veces me he quedado dormida porque es más larga que la cuaresma. Robo en despoblado. Ultraje. Fraude. Premios piteros.

4. Tina Fey y Amy Poehler me caen perfecto. Risa tras risa en el monólogo (que supongo no debería llamarse así porque lo dicen dos personas y no una). Hubiera estado chingón que salieran de Hillary Clinton y Sarah Palin a presentar algo. Me hubiera cagado de risa. El pedo fue que luego salieron Kirsten Wiig y Will Ferrel y no mamar como me reí. La mejor parte de su intervención fue cuando salió a cuadro Tommy Lee Jones pasándosela de la verga. Carcajadas. Se llevaron la noche. No importa, sigo siendo muy fan de Tina Fey y el premio que le dieron a Lena Dunham era para ella. Otro robo. Prensa extranjera hollywoodense pitera.

5. No se que les echaron en el chupe a los comensale porque la premiación estuvo retacada de agradecimientos extraños que parecían hechos en speed. Claire Danes alias Carrie Matheson (como sufrí con esta temporada de Homeland) iba a un millón de kilómetros por hora; Jodie Foster igual, dijo ocho mil cosas en 4 minutos (por cierto, ¿si salió del closet o cuál fue su intención?). Ojos desorbitados. Chistes de los Affleck-Garner. Weird.

6. No se un carajo de moda porque el vestido de Jennifer Lawrence me pareció increíble y el de Kate Hudson espantoso (parecía que iba a cantar Xanadú en cualquier momento). Según los "conocedores" que sigo en Twitter, era totalmente al revés: el vestido de Jennifer Lawrence es inmundo y el de Penny Lane espectacular.

7. Primero pensé en que, si estuviera ahí, me hubiera gustado sentarme con los de The Newsroom. Luego pensé que mejor con los de Modern Family porque me los imagino cagadísimos. Al final decidí que me gustaría sentarme con los de Django Unchained. No puedes no amar a Tarantino escupiendo la champaña cuando escucha su nombre en los nominados a Mejor Director y estoy segura de que Leonardo Di Caprio es el rey de la fiesta. Además, han de estar con todo con los chistes tipo "no mames, otra vez te vas a quedar con las ganas de ganar" porque a los dos los nominan y los nominan y NUNCA ganan.

jueves, 10 de enero de 2013

snowed&in



Hace poco descubrí los comerciales de Crate & Barrel y, en casi todos, ponen canciones muy bonitas. La de este comercial me encantó. No he logrado conseguirla, hasta le escribí al que la canta para ver si me la mandaba o algo. Me contestó ayer con un link de iTunes, mismo que no he abierto porque tengo psicosis laboral y juro que mi jefe me está espiando.  Ahorita son las 15:27 y estamos esperando, pacientemente a que empiece la tormenta de nieve. El comercial menciona varias cosas bonitas que pasan con la nieve. Lástima que yo estoy en la oficina.

jueves, 27 de diciembre de 2012

tarantino

No se si sea el fin de año o qué pero estoy insoportable. Debería estar contenta porque tengo a la gorda y a mi madre de visita, lo cual es bueno si consideramos que no ha dejado de nevar en cuatro días, que obviamente no ha salido el sol en esos cuatro días y que hemos estado a -3. Pero no. Estoy insoportable y todo el tiempo me peleo con ellas.

Luego, mi viaje de fin de año a VivaLasVegas valió madres porque soy una desorganizada con mis gastos. Aparentemente mi destino no es ver a los Killers en esta gira. Y luego en el pueblo son tan aburridos que el gustado countdown del Año Nuevo lo hacen a las 9 de la noche.

Zzzzzzzzzzzz Zzzzzzzzzzzzzz Zzzzzzzzzzzzzzz

Luego, me corroe la envidia de ver todas las fotos de todos los que están en la playa. Chinguen a su madre.

Lo advertí: estoy insoportable.

La buena: el martes, que no había un carajo que hacer porque ni los camiones trabajaron, nos fuimos a ver Django Unchained.

PELICULÓN.

Okey. Con Tarantino me pasa un poco lo mismo que con Wes Anderson, pierdo la objetividad y, soy tan fan, que se me va el pedo. En mi defensa, debo decir que Moonrise Kingdom, película que ha salido en todas y cada una de las listas de lo mejor del año, no es mi película favorita de Anderson. Al contrario, hubo un momento en el que hasta me aburrí. Extrañé al director de The Royal Tenenbaums con su humor negro. Ya me desvié. Decía que pierdo la objetividad con Tarantino. En este caso, tengo que decir que no me imagino a nadie mejor que Tarantino para dar una clase de historia revisitada de los Estados Unidos. No da tregua. Leí en algun lado que Django Unchained era una película en la que a población blanca le costaría reirse. Estoy de acuerdo. De todas las películas de esclavitud que he visto (me falta la mentada Lincoln) no hay una que aborde el tema de la esclavitud en los plantíos del sur de esta forma, sin que presenten esclavos felices (¿Recuerdan Lo que el viento se llevó?). Neta, no hay modo en que un esclavo haya sido feliz.

Django tiene momentos memorables. Secuencias hermosas. Y Tarantino te bombardea sin parar, fiel a su costumbre, con esos diálogos. Y con un chingo de sangre. Hermoso.

 Como me dijeron que en México se estrena hasta marzo, no diré más. Habrá que poner atención a la primera media hora, que para mí es lo mejor de la película, y a la escena de los caballos y las bolsas.

Vale muchísimo la pena.

Ahora, necesito 100 dólares para ir a ver todas las películas que quiero ver.

domingo, 23 de diciembre de 2012

encuesta

¿Qué está sucediendo en esta foto?

a) estoy haciendo un angelito en la nieve.
b) me está dando un infarto
c) todas las anteriores

martes, 11 de diciembre de 2012

ay

Karina, asidua lectora de este humilde espacio, me mandó un video de anoche, obvio de Born to Run, y estoy tan chipi que me puse a llorar. Como leí hoy en la reseña de la FIL del señor Charlifornication, al que tanto respeto: "estoy convenientemente sensible".

Detallazo, Karina. Me hiciste muy feliz.

En otros temas, urge que me den mi aguinaldo porque -ahora si- necesito comprarme un suéter y una chamarra y un underwear decente porque chinguenasumadre el frío que hace en este lugar. Y todavía no empieza el invierno.

Es que no he contado que la semana pasada, por andar de chistosa con Wadanco, me dejó el avión en Los Angeles y fue un pedo que me costó lo mismo que cuesta el boleto en reventa para ver a The Killers en Las Vegas en Año Nuevo y me quedé sin un varo. Te odio, tráfico de Los Angeles pero te quiero, Los Angeles. Ni modo que vaya a Las Vegas y no vea a los Killers en Las Vegas. Es como no ver a Juan Gabriel en Ciudad Juárez. Ok, no, no es lo mismo pero si estaría muy mal.

Hace casi un mes que no voy al cine. Ni siquiera he visto Breaking Dawn. Me tengo que dar una vuelta pronto al cine. Regreso al punto inicial: me urge que paguen el aguinaldo.

martes, 13 de noviembre de 2012

22:58

¿Se acuerdan qué hace apenas unos días escribí acerca del otoño?

Bueno. Resulta que el viernes si amaneció nevando. Y no dejó de nevar hasta ayer en la tarde. 60 horas continuas de nieve.

Quién dijo frío?

Saludos desde Siberia, Utah.