Breves reflexiones aleatorias:
- Se está muriendo mucha gente de mi edad. Que miedo.
- Se está muriendo mucha gente de mi edad y a veces siento que yo estoy perdiendo mi tiempo encerrada en esta oficina, preocupándome por cosas que, al final, no tendrán ninguna importancia.
- Este país se está cayendo en pedazos. Me da muchísima tristeza.
- También a veces siento que me estoy ahogando. Corro peligro de participar en un ahogamiento colectivo.
- No he visto Interstellar pero ya vi Birdman y Relatos Salvajes. Efectivamente, la ignorancia es una virtud increíble. Tal vez si Dios me hubiera hecho más pendeja, sería mucho más feliz.
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miércoles, 3 de diciembre de 2014
viernes, 14 de noviembre de 2014
11-11-14
Esos son mis pies sobre las hojas caidas de Hyde Park. La foto la tomé ayer al medio día.
He desarrollado un gusto particular por tomas fotos de hojas en el cielo en cada lugar al que voy.
Estas son las hojas en Londres:
Ayer, cierta persona me empezó a joder con el trabajo y se burló de mi actitud con un "did London was a life changing journey?", comentario que me cayó pésimo.
No. It was not a life changing journey. I spent most of the time in meetings or running around the city to get to a meeting así que ni tiempo tuve de pensar en algo que no fuera no perderme o perder mi carpeta de trabajo. Londres por si sólo te cambia la vida. Es una ciudad impresionante.
Además, no necesito tener una epifanía para darme cuenta de que estar 13 horas encerrada en una oficina haciendo corajes no me va a llevar a ninguna parte.
Habría que trabajar menos y vivir más.
Anyway, soy una persona muy afortunada.
miércoles, 2 de octubre de 2013
baby blue
En seguimiento a la última entrada, esta fue la canción que sonó con la última escena de Breaking Bad (la traumada). A diferencia de Mad Men, Girls, True Blood y The Newsroom -en donde ponen buenísimas canciones al cierre-, en Breaking Bad casi nunca cerraban con canciones.
De 1972. Guess I got what I deserve, got you waiting there too long my love. All that time without a word, didn't know you think that I forget.
Me gusta mucho.
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lunes, 29 de abril de 2013
post-vacación
Estoy en una especie de depresión post-vacacional mal pedo.
En Nashville me llevaron a un dive bar que se llama SpringWater. Un lugar por el que no das dos varos con más onda que todos los disque "antros" de la Main Street. Eso me mató de Nashville: está lleno de tugurios y hoyos de mala muerte increíbles en los que siempre hay alguien esperando ser descubierto.
Ya me desvié.
A reserva de que en otra ocasión profundice la anécdota de esa noche en Nashville, puedo adelantar que en el SpringWater conocí a Forrest Coleman, true nashvillian. Forrest Coleman es una mezcla de modelo con filósofo de acento sureño, mezcla letal, si me preguntan. En algún momento de su monólogo (durante el que, obviamente, no pudimos cerrar la boca) dijo que se había ido a vivir a Africa porque estaba totalmente convencido de que era la única forma en la que sería feliz y que si no lo hacía no iba a poder seguir viviendo pero que en cuanto llegó a Africa ya quería irse a Europa porque el ser humano tenía la necesidad de estar en otra parte y la compulsión de creer que la felicidad siempre está en otro lugar. Over and over and over.
Con la boca llena de razón.
En Nashville me llevaron a un dive bar que se llama SpringWater. Un lugar por el que no das dos varos con más onda que todos los disque "antros" de la Main Street. Eso me mató de Nashville: está lleno de tugurios y hoyos de mala muerte increíbles en los que siempre hay alguien esperando ser descubierto.
Ya me desvié.
A reserva de que en otra ocasión profundice la anécdota de esa noche en Nashville, puedo adelantar que en el SpringWater conocí a Forrest Coleman, true nashvillian. Forrest Coleman es una mezcla de modelo con filósofo de acento sureño, mezcla letal, si me preguntan. En algún momento de su monólogo (durante el que, obviamente, no pudimos cerrar la boca) dijo que se había ido a vivir a Africa porque estaba totalmente convencido de que era la única forma en la que sería feliz y que si no lo hacía no iba a poder seguir viviendo pero que en cuanto llegó a Africa ya quería irse a Europa porque el ser humano tenía la necesidad de estar en otra parte y la compulsión de creer que la felicidad siempre está en otro lugar. Over and over and over.
Con la boca llena de razón.
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domingo, 27 de enero de 2013
0:22
A esta hora de la noche es cuando pienso en que muchos de mis amigos probablemente fueron producto de mi imaginación.
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miércoles, 22 de agosto de 2012
00:27
Esto de ser ama de casa y abogada al mismo tiempo es muy cansado. Estoy terminando de cocinar y son las doce de la noche.
La hora cero.
Hoy recibí una llamada que me puso a pensar en lo que estoy haciendo. Esto de repente se convierte en una especie de reto personal, es como un examen de supervivencia dentro de un manicomio del que quieres desertar cuando captas lo que te estás perdiendo. Por ejemplo, el primer día de clases en la escuela de grandes de tu sobrino, los conciertos de Fobiarama, los momentos terribles de tus amigos, el olor del camellón de Tamaulipas después de llover, la medalla de oro de la sub-23, una plática interminable de madrugada, los abrazos que quieres dar, un taquito de cochinita con guapillo, una comida cualquiera con J, los tupers del cine con L, mariquita con sus llamadas de media hora, las series de la noche con tu mamá, los chistes malos con tu hermana.
Aquí sólo se escucha el ventilador. Y tus ideas.
No está tan mal. La neta.
Sobreviviré.
La hora cero.
Hoy recibí una llamada que me puso a pensar en lo que estoy haciendo. Esto de repente se convierte en una especie de reto personal, es como un examen de supervivencia dentro de un manicomio del que quieres desertar cuando captas lo que te estás perdiendo. Por ejemplo, el primer día de clases en la escuela de grandes de tu sobrino, los conciertos de Fobiarama, los momentos terribles de tus amigos, el olor del camellón de Tamaulipas después de llover, la medalla de oro de la sub-23, una plática interminable de madrugada, los abrazos que quieres dar, un taquito de cochinita con guapillo, una comida cualquiera con J, los tupers del cine con L, mariquita con sus llamadas de media hora, las series de la noche con tu mamá, los chistes malos con tu hermana.
Aquí sólo se escucha el ventilador. Y tus ideas.
No está tan mal. La neta.
Sobreviviré.
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sábado, 12 de marzo de 2011
Ias de la intuición
La Shaki es mi placer culpable.
Nel. Placer a secas.
Soy fan.
Y las de la intuición me ra-ya.
Tengo el presentimiento de que empieza la acción.
Yo me propongo ser de ti una víctima casi perfecta.
No me preguntes más por mi si ya sabes cuál va a ser la respuesta.
Nel. Placer a secas.
Soy fan.
Y las de la intuición me ra-ya.
Tengo el presentimiento de que empieza la acción.
Yo me propongo ser de ti una víctima casi perfecta.
No me preguntes más por mi si ya sabes cuál va a ser la respuesta.
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jueves, 23 de diciembre de 2010
azotades
Es injusto e inhumano tener esta cantidad de trabajo el 23 de diciembre cuando todo mundo ya está -o sigue- brindando con el primer ponche que se le atraviese. Y luego tengo que entregar diez bufandas mañana. ¿A qué hora voy a ponerme a tejer? Quien sabe...
Entonces, no tengo tiempo para sentarme a escribir como se debe acerca de mi bonito paso por el antidoping, el psicólogo profundo y el polígrafo pero tampoco quiero dejar de escribir algo, lo que sea.
Cómo ya se sabe, me regalaron un Music Journal, así que comencé a escuchar, una por una, mis ochenta y tantas listas de reproducción para pasarlas al apartado "Playlists". Todos los días escucho una o dos, hoy -casualmente- me tocó una titulada "21 diciembre 2006".
Dios.
Cómo para cortarse las venas.
Mientras la escucho, pienso en varias cosas:
La primera: si tuviera que resumir mi 2010 en emociones, probablemente tendría que decir "azotades" (¿así se escribirá azotades? ¿existe esa palabra?) y "breve felicidad". Me pasé un poco más de medio año azotándome y sufriendo, después vinieron el verano hiper feliz y después esto: la abrumadora calma. Está lista, de hace exactamente 4 años, es una compilación perfecta para azotarse y cortarse las venas.
La segunda: no se cuánto tiempo tenía sin escuchar esta lista. La hice un jueves por la noche. Regresaba de su oficina, había ido a dejarle su regalo de navidad -la biografía recién desempacada de Argentina de Joaquín Sabina y no se qué más. Tampoco recuerdo que platicamos, lo que si recuerdo es que había decidido unilateralmente no volverlo a ver (después tuve varios intentos no unilaterales, bien documentados en esta entrada)y -obvio- me hice una listita para torturarme los días subsecuentes. A-Z-O-T-A-D-E-S. ¡Y pensar que apenas estába empezando el show!.
La tercera: Aunque pensé que no sucedería, en la última semana me he sorprendido más de una vez extrañándolo y queríéndole hablar. No lo he hecho. Y al que me escriba algo en la onda "ya superalo" le aviso desde ya que no va por ahí, es que es navidad y así. Todo lo veo -y lo siento- tan lejano, como si no hubiera sucedido.
La cuarta: Cuándo te hablen de mí, tu dirás que no fue para tanto. Que ahora es mucho mejor. Que hace tiempo que me has olvidado.
La quinta: Quien quiera que logré descubrir la forma de anticiparse a los desastres, se va a hacer millonario. Ya lo he dicho, uno no debe dárselas de Steve McQueen.
La sexta: Cuánta tristeza en una sola lista. Obvio tenía que estar Read My Mind y Calamaro y los Beatles y los Stones y Dylan y Who Loves the Sun... who cares what it does since you broke my heaaaaaart (que gran canción es Who Loves the Sun)
La séptima: Toda tu risa en el fondo del mar como en un cuento para el fin del mundo. Nunca sabremos aprender a perder, nunca seremos ligeros como el aire.
Y después de esta "breve" disertación sobre el orígen y consecuencias de esas 21 canciones, la lista (ya que tenga tiempo y si hay interesados, prometo ponerla descargable):
21 diciembre 2006
Todavía una canción de amor- Joaquín Sabina
Fin- Duncan Dhu
Crímenes perfectos- Fito Páez
Quiero tener tu presencia- Seguridad Social
Buena suerte- Iván Noble
He barrido el sol- Los Tres
Rozando la eternidad- Hombres G
Yegua- Babasónicos
Cuándo te hablen de mi- La Habitación Roja
Y además es imposible- Los Planetas
Lucha de gigantes- Nacha Pop
Medias negras- Joaquín Sabina
Queen Jane Approximately. Bob dylan
Cry baby cry- The Beatles
Ruby Tuesday- The Rolling Stones
Read my mind- The Killers
Man in a shed- Nick Drake
Get me away from here I'm dying- Belle and Sebastian
Ask me anything- The Strokes
Ahora que no vives conmigo- Tex Tex
Entonces, no tengo tiempo para sentarme a escribir como se debe acerca de mi bonito paso por el antidoping, el psicólogo profundo y el polígrafo pero tampoco quiero dejar de escribir algo, lo que sea.
Cómo ya se sabe, me regalaron un Music Journal, así que comencé a escuchar, una por una, mis ochenta y tantas listas de reproducción para pasarlas al apartado "Playlists". Todos los días escucho una o dos, hoy -casualmente- me tocó una titulada "21 diciembre 2006".
Dios.
Cómo para cortarse las venas.
Mientras la escucho, pienso en varias cosas:
La primera: si tuviera que resumir mi 2010 en emociones, probablemente tendría que decir "azotades" (¿así se escribirá azotades? ¿existe esa palabra?) y "breve felicidad". Me pasé un poco más de medio año azotándome y sufriendo, después vinieron el verano hiper feliz y después esto: la abrumadora calma. Está lista, de hace exactamente 4 años, es una compilación perfecta para azotarse y cortarse las venas.
La segunda: no se cuánto tiempo tenía sin escuchar esta lista. La hice un jueves por la noche. Regresaba de su oficina, había ido a dejarle su regalo de navidad -la biografía recién desempacada de Argentina de Joaquín Sabina y no se qué más. Tampoco recuerdo que platicamos, lo que si recuerdo es que había decidido unilateralmente no volverlo a ver (después tuve varios intentos no unilaterales, bien documentados en esta entrada)y -obvio- me hice una listita para torturarme los días subsecuentes. A-Z-O-T-A-D-E-S. ¡Y pensar que apenas estába empezando el show!.
La tercera: Aunque pensé que no sucedería, en la última semana me he sorprendido más de una vez extrañándolo y queríéndole hablar. No lo he hecho. Y al que me escriba algo en la onda "ya superalo" le aviso desde ya que no va por ahí, es que es navidad y así. Todo lo veo -y lo siento- tan lejano, como si no hubiera sucedido.
La cuarta: Cuándo te hablen de mí, tu dirás que no fue para tanto. Que ahora es mucho mejor. Que hace tiempo que me has olvidado.
La quinta: Quien quiera que logré descubrir la forma de anticiparse a los desastres, se va a hacer millonario. Ya lo he dicho, uno no debe dárselas de Steve McQueen.
La sexta: Cuánta tristeza en una sola lista. Obvio tenía que estar Read My Mind y Calamaro y los Beatles y los Stones y Dylan y Who Loves the Sun... who cares what it does since you broke my heaaaaaart (que gran canción es Who Loves the Sun)
La séptima: Toda tu risa en el fondo del mar como en un cuento para el fin del mundo. Nunca sabremos aprender a perder, nunca seremos ligeros como el aire.
Y después de esta "breve" disertación sobre el orígen y consecuencias de esas 21 canciones, la lista (ya que tenga tiempo y si hay interesados, prometo ponerla descargable):
21 diciembre 2006
Todavía una canción de amor- Joaquín Sabina
Fin- Duncan Dhu
Crímenes perfectos- Fito Páez
Quiero tener tu presencia- Seguridad Social
Buena suerte- Iván Noble
He barrido el sol- Los Tres
Rozando la eternidad- Hombres G
Yegua- Babasónicos
Cuándo te hablen de mi- La Habitación Roja
Y además es imposible- Los Planetas
Lucha de gigantes- Nacha Pop
Medias negras- Joaquín Sabina
Queen Jane Approximately. Bob dylan
Cry baby cry- The Beatles
Ruby Tuesday- The Rolling Stones
Read my mind- The Killers
Man in a shed- Nick Drake
Get me away from here I'm dying- Belle and Sebastian
Ask me anything- The Strokes
Ahora que no vives conmigo- Tex Tex
lunes, 5 de abril de 2010
ya es lunes
Otra vez.
Fui a San Antonio, Texas y regresé. Por algún motivo cuando digo -o escribo- "San Antonio" tengo que decir/escribir inmediatamente "Texas"... SanAntonioTexas.
SanAntonioTexas.
San Antonio, Texas se quedó atrapado en la década de los cincuenta, principalmente en algunas partes del centro. Los letreros, la arquitectura, la decoración de los restaurantes. En San Antonio, Texas es imposible comer a las 10 de la noche porque casi todo está cerrado. San Antonio, Texas es la perdición -o el paraíso- de los compradores compulsivos. Deberían poner puestos de ambulancias tipo Médica Movil afuera de los centros comerciales, sobre todo en San Marcos, sí, deberían tomar precauciones en esos lugares, cualquier comprador compulsivo puede morir de un infarto.
Pero yo sobreviví.
Como ya saben, mi estado anímico era el peor, pero mi road trip me tenía muy emocionada. El grupo viajero era un tanto raro, tres personas que no se conocen perfectamente entre si cuyo principal punto en común soy yo. 15 horas de camino de ida, buena música en el ipod, mejor disposición y la maravillosa cajita de sonidos que L compró en Urban Outfitters ahora rebautizada como "the San Antonio Sound Machine" que nos hizo el viaje.
Tanta carretera te hace desarrollar teorías tan complejas como la de que las chavas se vuelven locas con Luis Miguel porque todas sus canciones son soft porn, y más en su etapa de éxito total. En todas sus canciones se mencionan, por lo menos una vez, las palabras "pasión", "obscuridad" y "humeda" o "humedad". Como alguien dijo en twitter, basta escuchar con atención la letra de "Entrégate". O es como con José José que en todas sus canciones menciona un pájaro.
No hay mejor terapia para comenzar la abstención que desaparecer del país, apagar el celular, no recibir correos, reirte a carcajadas el día entero, comer todos los pancakes que se pongan en tu camino y entrar a Ikea aunque no tengas dinero. Así, como vil adicto en recuperación, mis amigos me desconectaron de absolutamente todo.
Me sirvió para darme cuenta de que la gente que me quiere me quiere con amor loco y que nunca va a permitir que me caiga. Lo mejor es que ese es un sentimiento mutuo.
Hoy ya estoy de regreso y me siento... diferente. Para variar, en cuanto llegué a México alguien se encargó de recordarme lo que quiero olvidar, y de contarme chismes y revolver mis ideas. Me enojé de nuevo, por vez número 8478. Le reclamé, por vez número 8478. No entiendo. Neta no entiendo y de repente no se a quién creerle. Tienes que confiar en mí, me respondió. Bueno, tampoco es que tenga tantas opciones.
Lo chingón es que estoy tranquila. Muy. Y ya se viene -ahora si- mi viaje a Haití.
Fui a San Antonio, Texas y regresé. Por algún motivo cuando digo -o escribo- "San Antonio" tengo que decir/escribir inmediatamente "Texas"... SanAntonioTexas.
SanAntonioTexas.
San Antonio, Texas se quedó atrapado en la década de los cincuenta, principalmente en algunas partes del centro. Los letreros, la arquitectura, la decoración de los restaurantes. En San Antonio, Texas es imposible comer a las 10 de la noche porque casi todo está cerrado. San Antonio, Texas es la perdición -o el paraíso- de los compradores compulsivos. Deberían poner puestos de ambulancias tipo Médica Movil afuera de los centros comerciales, sobre todo en San Marcos, sí, deberían tomar precauciones en esos lugares, cualquier comprador compulsivo puede morir de un infarto.
Pero yo sobreviví.
Como ya saben, mi estado anímico era el peor, pero mi road trip me tenía muy emocionada. El grupo viajero era un tanto raro, tres personas que no se conocen perfectamente entre si cuyo principal punto en común soy yo. 15 horas de camino de ida, buena música en el ipod, mejor disposición y la maravillosa cajita de sonidos que L compró en Urban Outfitters ahora rebautizada como "the San Antonio Sound Machine" que nos hizo el viaje.
Tanta carretera te hace desarrollar teorías tan complejas como la de que las chavas se vuelven locas con Luis Miguel porque todas sus canciones son soft porn, y más en su etapa de éxito total. En todas sus canciones se mencionan, por lo menos una vez, las palabras "pasión", "obscuridad" y "humeda" o "humedad". Como alguien dijo en twitter, basta escuchar con atención la letra de "Entrégate". O es como con José José que en todas sus canciones menciona un pájaro.
No hay mejor terapia para comenzar la abstención que desaparecer del país, apagar el celular, no recibir correos, reirte a carcajadas el día entero, comer todos los pancakes que se pongan en tu camino y entrar a Ikea aunque no tengas dinero. Así, como vil adicto en recuperación, mis amigos me desconectaron de absolutamente todo.
Me sirvió para darme cuenta de que la gente que me quiere me quiere con amor loco y que nunca va a permitir que me caiga. Lo mejor es que ese es un sentimiento mutuo.
Hoy ya estoy de regreso y me siento... diferente. Para variar, en cuanto llegué a México alguien se encargó de recordarme lo que quiero olvidar, y de contarme chismes y revolver mis ideas. Me enojé de nuevo, por vez número 8478. Le reclamé, por vez número 8478. No entiendo. Neta no entiendo y de repente no se a quién creerle. Tienes que confiar en mí, me respondió. Bueno, tampoco es que tenga tantas opciones.
Lo chingón es que estoy tranquila. Muy. Y ya se viene -ahora si- mi viaje a Haití.
miércoles, 28 de enero de 2009
countdown 12
24 de diciembre de 2002.
Casi navidad.
Leo la Conservación de los Recuerdos de Historias de Cronopios y Famas de Julio Cortázar y definitivamente, soy un cronopio intentando comportarse como fama. Algo así como dejar de sentir y etiquetar las memorias, los momentos y los detalles, envolverlos en papel negro y no dejarlos salir al menos de que sean necesarios, nada de andar ahí corriendo como degenerados, o como locos, o peor aun, como si fueran felices. Nah, todo en su lugar y en perfecto orden, en preciso orden.
A siete días de terminar el año empiezo con el característico ritual de recuento de recuerdos, propios y ajenos –míos los que en este 2002 dejaré guardaditos como buen fama que intento ser dentro de un armario bajo llave- para después poder hacer un balance honesto y concluir si estamos en presencia de un déficit o de un superávit. No será sencillo, todo hay que decirlo, casi nada lo es.
Gustavo Cerati juega un buen papel de soundtrack, no falla nunca. Se llama Siempre es Hoy y las letras son mágicas, como todas las que el escribe. Siempre es hoy, siempre supe el desenlace, lo terrible del mar es morir de sed.
Para poder empezar debo hablar de Acapulco y de lo bueno que es el año nuevo cuando uno está ahí, en la playa viendo el mar y, aunque el inicio careció de amaneceres y de grandes besos –como otros años- no dejó de ser igual de divertido ni de interesante. Después vinieron las sorpresas, los reencuentros y las afirmaciones. Supongo que escuchar que alguien dice “eres todo lo que necesito” es una frase digna de tomarse en serio. Llegué a Venezuela y seguí enamorandome–en exceso, tal vez-para después caer por completo, cuando no te queda de otra más que intentar sonreir y mandar a la adversidad a la mierda; si, cuando te das cuenta de que todo fue en vano y de que no hay que ir por la vida sin poner cuidado en las cosas que dices, en las que no dices y en las que debiste haber dicho. Cuando aprendes que el nivel de peligrosidad de un silencio mal usado es más alto que el de las palabras mejor pensadas, has obtenido una de las grandes lecciones de vida.
De cualquier manera el desenlace ya estaba escrito, y no era un final feliz.
Y ahí fue cuando empezó el desastre, el derrumbe, la desintoxicación, la limpieza y la renovación, la regeneración de celulas muertas, resumido a morir y nacer de nuevo. Tampoco es sencillo. Lo peor de amar es saber que va a doler y que el dolor seguramente será insoportable. Sentimientos encontrados, necesidad de huir a una playa en medio del mar caribe y pedir el apoyo a las amigas, de las risas que uno busca y que debe encontrar, las manos que te sostienen y no te dejan caer, toda esa magia que irradia la buena musica y el vino helado, los hielos y la arena blanca, el agua salada pintada de azul, lo que todo mundo debería tener en la vida. Fue mejor.
A pesar de que no logré –ni logro- olvidar, me sentí nueva, con fuerza para seguir adelante, comprendiendo que mis días no serían más miserables ni más grises ni terminarían en una agonía asquerosa de novela barata, tan solo serían diferentes, sin semejanzas que te dejen hipnotizada ni amor que regalar por montones empacado en océanos, claro, ya no habría amaneceres pintados de rojo como la sangre ni mordidas aniquiladoras de cuello, las pláticas políticas, los lamentos por el país del petróleo y las reinas de belleza habían muerto por completo, se habían bajado en la última parada y uno tiene que seguir adelante, porque si se baja también del tren jamás llegará a su destino real.
El espectáculo debe continuar contigo o sin ti, y rebasé mi dosis de ficción anual. En contra de mi voluntad y bajo protesta, algun espíritu maligno se apoderó de mi otra mitad y se lo llevó, dejándome sola en este maldito tren sin boleto de regreso.
Me costó un automovil y tres costillas darme cuenta de que tenía que detenerme por un segundo. No pretendía llegar a ninguna parte, me frenaron en seco. Encontré una utilidad material y me vi rodeada de lo que soñé durante mucho tiempo, dándole la razón a Madonna, porque todos estamos viviendo en un mundo material y yo soy una chica material, ¿qué no sabías que vivimos en un mundo material y yo soy una chica material?. Por supuesto, si te quedaste sin amor ve y compra lo que más se le parezca con tu millonario sueldo de representante legal de armadora autómotriz trasnacional.
También me topé de frente con la verdadera muerte, la que no te permite detenerte y volver atrás, la que hace que tu cuerpo desaparezca y que dios bendiga a los gusanos. Fue triste, como cada vez que algo se esfuma entre tus dedos. Quieres decir cosas y pedir perdon, tratar de enmendar errores y ser más y dar más. Ya no puedes.
Ha quedado comprobado que el peor sentimiento humano después del hambre y del frío es la ausencia: el saber que no vas a volver a ver ni a tocar ni a escuchar a alguien que quieres. El no tenerlo aquí.
De repente te entra la locura y lloras sin parar, si, todavía lloras sin parar y te sabe a mierda porque sabes que quieres llamar y gritar y escuchar cosas que no te van a decir y que no vas a ganar nada que no sea una úlcera más grande y un coraje que te podría durar toda la eternidad. Entonces llorar sigue siendo tu único recurso, tu unico aliado, lo poco que te queda cuando comprendes que fue tuyo una vez y desapareció de tus manos.
Y al final, no ha pasado gran cosa. Y no todo ha sido malo, sigo escuchando a Cerati y escribo desde la comodidad de mi cama. Tengo que comer y al menos puedo salir a la calle a cualquier hora y cargar mi tanque de gasolina. No tengo que andar cargando con una dictadura disfrazada en los hombros ni con adolescentes estúpidas amando-odiándome de por vida y queriendome cobrar los honorarios de sus psiquiatras. Los que me quieren siguen aquí, y voy conociendo nuevos, vivo en una democracia medianamente funcional y todavía tengo un perro.
Ya no te tengo a ti pero estoy sobreviviendo.
No hay porque quejarse, seguro que han habido cosas peores.
Casi navidad.
Leo la Conservación de los Recuerdos de Historias de Cronopios y Famas de Julio Cortázar y definitivamente, soy un cronopio intentando comportarse como fama. Algo así como dejar de sentir y etiquetar las memorias, los momentos y los detalles, envolverlos en papel negro y no dejarlos salir al menos de que sean necesarios, nada de andar ahí corriendo como degenerados, o como locos, o peor aun, como si fueran felices. Nah, todo en su lugar y en perfecto orden, en preciso orden.
A siete días de terminar el año empiezo con el característico ritual de recuento de recuerdos, propios y ajenos –míos los que en este 2002 dejaré guardaditos como buen fama que intento ser dentro de un armario bajo llave- para después poder hacer un balance honesto y concluir si estamos en presencia de un déficit o de un superávit. No será sencillo, todo hay que decirlo, casi nada lo es.
Gustavo Cerati juega un buen papel de soundtrack, no falla nunca. Se llama Siempre es Hoy y las letras son mágicas, como todas las que el escribe. Siempre es hoy, siempre supe el desenlace, lo terrible del mar es morir de sed.
Para poder empezar debo hablar de Acapulco y de lo bueno que es el año nuevo cuando uno está ahí, en la playa viendo el mar y, aunque el inicio careció de amaneceres y de grandes besos –como otros años- no dejó de ser igual de divertido ni de interesante. Después vinieron las sorpresas, los reencuentros y las afirmaciones. Supongo que escuchar que alguien dice “eres todo lo que necesito” es una frase digna de tomarse en serio. Llegué a Venezuela y seguí enamorandome–en exceso, tal vez-para después caer por completo, cuando no te queda de otra más que intentar sonreir y mandar a la adversidad a la mierda; si, cuando te das cuenta de que todo fue en vano y de que no hay que ir por la vida sin poner cuidado en las cosas que dices, en las que no dices y en las que debiste haber dicho. Cuando aprendes que el nivel de peligrosidad de un silencio mal usado es más alto que el de las palabras mejor pensadas, has obtenido una de las grandes lecciones de vida.
De cualquier manera el desenlace ya estaba escrito, y no era un final feliz.
Y ahí fue cuando empezó el desastre, el derrumbe, la desintoxicación, la limpieza y la renovación, la regeneración de celulas muertas, resumido a morir y nacer de nuevo. Tampoco es sencillo. Lo peor de amar es saber que va a doler y que el dolor seguramente será insoportable. Sentimientos encontrados, necesidad de huir a una playa en medio del mar caribe y pedir el apoyo a las amigas, de las risas que uno busca y que debe encontrar, las manos que te sostienen y no te dejan caer, toda esa magia que irradia la buena musica y el vino helado, los hielos y la arena blanca, el agua salada pintada de azul, lo que todo mundo debería tener en la vida. Fue mejor.
A pesar de que no logré –ni logro- olvidar, me sentí nueva, con fuerza para seguir adelante, comprendiendo que mis días no serían más miserables ni más grises ni terminarían en una agonía asquerosa de novela barata, tan solo serían diferentes, sin semejanzas que te dejen hipnotizada ni amor que regalar por montones empacado en océanos, claro, ya no habría amaneceres pintados de rojo como la sangre ni mordidas aniquiladoras de cuello, las pláticas políticas, los lamentos por el país del petróleo y las reinas de belleza habían muerto por completo, se habían bajado en la última parada y uno tiene que seguir adelante, porque si se baja también del tren jamás llegará a su destino real.
El espectáculo debe continuar contigo o sin ti, y rebasé mi dosis de ficción anual. En contra de mi voluntad y bajo protesta, algun espíritu maligno se apoderó de mi otra mitad y se lo llevó, dejándome sola en este maldito tren sin boleto de regreso.
Me costó un automovil y tres costillas darme cuenta de que tenía que detenerme por un segundo. No pretendía llegar a ninguna parte, me frenaron en seco. Encontré una utilidad material y me vi rodeada de lo que soñé durante mucho tiempo, dándole la razón a Madonna, porque todos estamos viviendo en un mundo material y yo soy una chica material, ¿qué no sabías que vivimos en un mundo material y yo soy una chica material?. Por supuesto, si te quedaste sin amor ve y compra lo que más se le parezca con tu millonario sueldo de representante legal de armadora autómotriz trasnacional.
También me topé de frente con la verdadera muerte, la que no te permite detenerte y volver atrás, la que hace que tu cuerpo desaparezca y que dios bendiga a los gusanos. Fue triste, como cada vez que algo se esfuma entre tus dedos. Quieres decir cosas y pedir perdon, tratar de enmendar errores y ser más y dar más. Ya no puedes.
Ha quedado comprobado que el peor sentimiento humano después del hambre y del frío es la ausencia: el saber que no vas a volver a ver ni a tocar ni a escuchar a alguien que quieres. El no tenerlo aquí.
De repente te entra la locura y lloras sin parar, si, todavía lloras sin parar y te sabe a mierda porque sabes que quieres llamar y gritar y escuchar cosas que no te van a decir y que no vas a ganar nada que no sea una úlcera más grande y un coraje que te podría durar toda la eternidad. Entonces llorar sigue siendo tu único recurso, tu unico aliado, lo poco que te queda cuando comprendes que fue tuyo una vez y desapareció de tus manos.
Y al final, no ha pasado gran cosa. Y no todo ha sido malo, sigo escuchando a Cerati y escribo desde la comodidad de mi cama. Tengo que comer y al menos puedo salir a la calle a cualquier hora y cargar mi tanque de gasolina. No tengo que andar cargando con una dictadura disfrazada en los hombros ni con adolescentes estúpidas amando-odiándome de por vida y queriendome cobrar los honorarios de sus psiquiatras. Los que me quieren siguen aquí, y voy conociendo nuevos, vivo en una democracia medianamente funcional y todavía tengo un perro.
Ya no te tengo a ti pero estoy sobreviviendo.
No hay porque quejarse, seguro que han habido cosas peores.
lunes, 8 de diciembre de 2008
28 años
Llegué a las diez de la noche, después de un día laboral infernal que comenzó con mucho tráfico a las 8 de la mañana, seguido de horas y horas de ociosidad, un poco de lectura, una junta aburridísima y eterna, para rematar con la gran noticia de que no vamos a tener vacaciones.... y todos los malditos días saldremos a las 9 de la noche, como no.
Y John Lennon sonaba en la radio. Hoy hace 28 años, un imbécil nos lo arrebató y nos dejó un poco desamparados.
Llegué a las diez de la noche, decía, con toda la intención de escribirle a alguien un mail grandioso. Toda la semana pasada me la he pasado intentando escribirle.
No pude.
Todos nos preguntamos qué es lo qué se siente cuándo te rompen el corazón. Todos también cometemos el error de pensar que el corazón solo te lo puede romper alguién de quién te enamoras.
Pero no es cierto.
John Lennon cantaba: I'm crying.
Mañana.
Anécdota: Cuando el wawis me escribía citaba a Nietzche respecto de lo que hay que hacer antes de dormir, y una de esas cosas es reconciliarte contigo mismo diez veces al día, porque es amargo vencerse y el que no está reconciliado duerme mal.
A ver si es cierto.
Y John Lennon sonaba en la radio. Hoy hace 28 años, un imbécil nos lo arrebató y nos dejó un poco desamparados.
Llegué a las diez de la noche, decía, con toda la intención de escribirle a alguien un mail grandioso. Toda la semana pasada me la he pasado intentando escribirle.
No pude.
Todos nos preguntamos qué es lo qué se siente cuándo te rompen el corazón. Todos también cometemos el error de pensar que el corazón solo te lo puede romper alguién de quién te enamoras.
Pero no es cierto.
John Lennon cantaba: I'm crying.
Mañana.
Anécdota: Cuando el wawis me escribía citaba a Nietzche respecto de lo que hay que hacer antes de dormir, y una de esas cosas es reconciliarte contigo mismo diez veces al día, porque es amargo vencerse y el que no está reconciliado duerme mal.
A ver si es cierto.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
de R.E.M., pesadillas, fut y otros
1. Ayer fui a R.E.M. y estuvo de huevos. Aunque fue la primera vez que no me paré en un concierto debido a mi condición de gripa espantosa (si, ya se, por milésima vez en el año, o-tra vez tengo un puto gripón), me divertí muchísimo: la producción en pantalla increíble, las post-its en el encore de lo mejor; ellos -con todo y sus veintitantos años de existencia- en una condición que ya quisiera cualquier bandita -mexicana o no- para un viernes en la tarde; Michael Stipe dando clases de cómo ser estrella de rock, éxito trás éxito tras éxito. Mmmm... no me latió mucho que digamos que fuera en el auditorio y que los boletos costaran 3 mil pesos: la parte de abajo medio vacía, banda a la que le valía madre el concierto (R me contó que la chava de adelante estuvo todo el tiempo jugando viborita en su celular, seguro se ganó los boletos en Mix, según esto se prendió un poco con Losing My Religion) y, por ende, la parte de abajo de un triste que R.E.M. no se merece... yo los vi hace 4 años con Jan en el Palacio y era otro pedo, la gente vuelta loca, aquí todo un poco frío, pero igual estuvo chingón... Los 550 pesos mejor gastados del año.
2. Que llego a R.E.M., me pido un whiskito, me recargo en el barandal a ver a la gente pudiente que si gastó 3 mil varitos en el ticket y oh-si que veo a lo lejos al guapo de la oficina. Al guapo de la oficina también le gusta R.E.M.!!!!... hasta el frío se me quitó. Y que el guapo se mete justo por la puerta junto a la que yo estoy parada, me meto detrás de él y veo que está sentado seis filitas arriba de mi. De repente se sale, me salgo detrás de él y por supuesto que no le dije ni media palabra, digo medio intercambiamos miraditas, pero la neta es que con mi nariz roja, mi gdipa incesante y mi look de homeless con setecientas chamarras encima no estaba en condición de ponerme a hacer ojitos... chiale, VOY A TENER QUE SEGUIR BUSCÁNDOLO POR TODO EL MALDITO EDIFICIO!
3. Hoy me despierto sin poder respirar y lo primero que ven mis ojitos es a Loret entrevistando a un Ricardo Arjona con lente obscuro. ¿¿¿Por qué??? ¿¿Por qué Dios me hace esto??? ¿¿Por qué Arjona cree que es "cool" estar en un estudio de televisión a las 8 de la mañana con lente obscuro??? ¿¿Por qué Loret cree que es amable que su público se despierte con semejante imagen??? ¿¿PORQUE????? Hasta pensé que era pesadilla.
4. Ya tengo mis boletos de Radiohead y me tardé exactamente 3 minutos en conseguirlos. Viva www.ticketmaster.com.mx.
5. El Cuau de regreso... y al Santos Laguna!!!!!!!!!!! Tómenla americanistas-sin-liguilla!
6. La selección mexicana. De o-so. Que pedo con Vela repartiendo manotazos en el área chica cómo si estuviera jugando en la cancha de banobras. Que pedo con dos expulsiones al hilo (dios mediante fueron en el minuto 86). Qué pedo con que ahora hasta Honduras nos baila y luego Jamaica metiendo goles... ¿¿QUE PASA CON LA SELECCIÓN?????? Parecía broma de mal gusto, o pesadilla, una horrible en la que yo había nacido en Guyana Francesa y estaba viendo a mi selección jugar contra un equipo cabrón. Que Dios nos agarre confesados (hoy ando, literal, con el jesús en la boca)
7. Ah, pero cómo la ven... el puma en la liguilla y otra vez contra el azul, cuando el puma le gane al azul y a las chivas en el jalisco, seguro lo que sigue es -ahora si- ver a Tom Cruise persiguiendo a un mostro extraterrestre... a ver de a como nos toca.
8. Amo comentar lo que veo en la tele con el poyo. Horas y horas de diversión.
p.s. anoche me faltaron algunas rolas, muy pocas, pero la que más extrañé fue esta... Going to make whatever it takes, ring you up, call you down, sign your name, secret love... Couldn't I take you in and make you miiiiiiiiiine?
2. Que llego a R.E.M., me pido un whiskito, me recargo en el barandal a ver a la gente pudiente que si gastó 3 mil varitos en el ticket y oh-si que veo a lo lejos al guapo de la oficina. Al guapo de la oficina también le gusta R.E.M.!!!!... hasta el frío se me quitó. Y que el guapo se mete justo por la puerta junto a la que yo estoy parada, me meto detrás de él y veo que está sentado seis filitas arriba de mi. De repente se sale, me salgo detrás de él y por supuesto que no le dije ni media palabra, digo medio intercambiamos miraditas, pero la neta es que con mi nariz roja, mi gdipa incesante y mi look de homeless con setecientas chamarras encima no estaba en condición de ponerme a hacer ojitos... chiale, VOY A TENER QUE SEGUIR BUSCÁNDOLO POR TODO EL MALDITO EDIFICIO!
3. Hoy me despierto sin poder respirar y lo primero que ven mis ojitos es a Loret entrevistando a un Ricardo Arjona con lente obscuro. ¿¿¿Por qué??? ¿¿Por qué Dios me hace esto??? ¿¿Por qué Arjona cree que es "cool" estar en un estudio de televisión a las 8 de la mañana con lente obscuro??? ¿¿Por qué Loret cree que es amable que su público se despierte con semejante imagen??? ¿¿PORQUE????? Hasta pensé que era pesadilla.
4. Ya tengo mis boletos de Radiohead y me tardé exactamente 3 minutos en conseguirlos. Viva www.ticketmaster.com.mx.
5. El Cuau de regreso... y al Santos Laguna!!!!!!!!!!! Tómenla americanistas-sin-liguilla!
6. La selección mexicana. De o-so. Que pedo con Vela repartiendo manotazos en el área chica cómo si estuviera jugando en la cancha de banobras. Que pedo con dos expulsiones al hilo (dios mediante fueron en el minuto 86). Qué pedo con que ahora hasta Honduras nos baila y luego Jamaica metiendo goles... ¿¿QUE PASA CON LA SELECCIÓN?????? Parecía broma de mal gusto, o pesadilla, una horrible en la que yo había nacido en Guyana Francesa y estaba viendo a mi selección jugar contra un equipo cabrón. Que Dios nos agarre confesados (hoy ando, literal, con el jesús en la boca)
7. Ah, pero cómo la ven... el puma en la liguilla y otra vez contra el azul, cuando el puma le gane al azul y a las chivas en el jalisco, seguro lo que sigue es -ahora si- ver a Tom Cruise persiguiendo a un mostro extraterrestre... a ver de a como nos toca.
8. Amo comentar lo que veo en la tele con el poyo. Horas y horas de diversión.
p.s. anoche me faltaron algunas rolas, muy pocas, pero la que más extrañé fue esta... Going to make whatever it takes, ring you up, call you down, sign your name, secret love... Couldn't I take you in and make you miiiiiiiiiine?
lunes, 14 de julio de 2008
fill in the blanks 2
Que bonito es escribir desde una computadora a la que le sirve el 2...
2222222222222222!!!!!!!!!!!!!
Esta mañana mi cabeza está llena de espacios en blanco como de examen. Y si consideramos que estuve hasta las 3 de la mañana tejiendo (gracias siemprevuelven por mis clases de tejido!!!!) pues está cabrón que logre responder algo.
Sí. Mi cabeza podría ser un examen de esos que nos hacía la de Biología en cuarto de prepa, única maestra del Asunción que a esas alturas llevaba sus exámenes impresos, todos los demás se ponían a dictar... ¨cómo fue el exámen? Era de los de fill in the blanks¨ jaja. Bueno, en sexto, el de Ciencias Políticas también llevaba los exámenes impresos y, además, eran de opción múltiple, el guey decía que copiar era una cuestión de ética así que se salía del salón. Hazme el puto favor, a quien se le ocurre dejar a 40 escuincles de 17 años solos a medio examen ¿Ética? ¿Qué es eso? No faltaba la que -siempre era una ¨la¨, los 8 gueyes que había en mi salón no eran matados, ñoños si, pero matados nunca- se tomaba super en serio el choro de la ética y no te dejaba copiar ni media respuesta. Insisto en que me caga la banda que no deja copiar ni presta los apuntes. Yo era malísima para la copiada y siempre tuve la suerte de saberme las respuestas aunque no estudiara -no pregunten porque- pero JAMÁS impedí que mis compañeritos me copiaran. Me parece de pésimo gusto no dejar copiar, es como ser el Pachuca. O la selección alemana. Cuando íbamos en cuarto a los dos salones los separaba un piso, nos pusieron en chino la tarea de pasarnos las preguntas por las ventanas, así que instrumentamos un complejísimo sistema de avanzada. La primera que saliera del examen (por lo general era yo que tengo una prisa infinita cada vez que me siento a resolver un examen) se iba al baño y esperaba pacientemente a que se apareciera el enviado del otro salón para recitarle las preguntas. Eso fue lo más cerca que estuve de copiar en los exámenes, porque si era re teta.
Ahora que lo pienso, que pedo con los exámenes de ¨desarrollar¨. Eran los peores. Bueno, depende. En la universidad se ponían re bien porque si no tenías ni idea de la respuesta, el choro del estado de derecho era infalible. O el choro que fuera. Por ejemplo, el primero de los cinco extraordinarios que hice de Derecho de la Seguridad Social. Para quien no vaya en la UNAM, es necesario mencionar que los extraordinarios son un volado, así como puede llegar el guey que te dicta 77 preguntas y te hace pedazos, puede llegar el que te pone 9 por el simple hecho de presentarte a tan deshonroso proceso. Total que ahi estamos los culichis y yo en nuestro extra de Seguridad Social, llega un amable profesor a dictar tres preguntas del tipo ¨señale todos los artículos de la Ley Federal del Trabajo en los que se establezcan las prestaciones a las que tienen derecho los trabajadores sujetos a un contrato colectivo y compárelas con las de los trabajadores afiliados al ISSFAM¨ Ma-dresssss. Por supuesto que ni culichi 1 ni yo habíamos estudiado un carajo, culichi 2 era más responsable y si había estudiado. Después de 15 minutos de hacerme pendeja, decido que no hay por donde, me levanto muy digna y entrego mi examen en blanco. Cuando voy saliendo, veo que mis compañeros -porque en la UNAM todos somos compañeros- incluyendo a culichi 1, escriben sin parar.
Dos semanas después, salen las calificaciones, yo repruebo, culichi 1 se saca 9, así que le llamo para avisarle y reclamarle ¨No que no habías estudiado?? Que poca madre, yo entregué el examen en blanco, como chingados le hiciste para sacar 9???¨y culichi 1 me responde de lo más tranquilo ¨no mames, no puede ser posible, como me va a poner 9 el bato ese si lo único que escribí fue la letra de Jefe de Jefes¨
QUEEEEE??????????????
Así es. Culichi 1 pasó a la primera Seguridad Social con la letra de un corrido de los Tigres del Norte. De haber sabido, hubiera escrito tres canciones de Juan Gabriel. O de Banda Machos. Me hubiera ahorrado los otros cuatro extraordinarios.
O no falta el maestro que cree que tienes la misma preparación que él. Por ejemplo, la primera vez que se apareció en la prepa el loco que nos daba Lógica con su ejemplar de ¨Ser y Tiempo¨ de Heidegger bajo el brazo y nos dijo ¨Es un examen muy sencillo muchachos, definan porque el ser-ahí es un ser-en-el-mundo¨. O sea, como. Es una barbaridad poner a los mismos 40 escuincles del primer párrafo, pero de 16 años, a leer a Heidegger y creer que le estamos entendiendo, claro no faltaba la insoportable que se las daba de filosofa/intelectualoide/todosmelapelan y se ponía a discutir en el descanso sobre los elementos del alma (digo, si hubiera estudiado en el H. Colegio Madrid todavía te la compro, seguro hay quien aprendió a leer con Platón, pero en el Asunción?? por-dios!). Está de más aclarar que no aprendí un coño en mi clase de Lógica.
La única que vez que copié descaradamente fue en la universidad, en el examen final de Derecho Procesal Penal con conocido abogado recién asesinado que en paz descanse, famoso por haber sacado del bote a se-ve!!! se-sien-te!!! Ma-yi-to-es-ino-cen-te!!!. Como no es políticamente correcto hablar mal de los difuntos, cambiaré el tono de la anécdota. El abogado de Mayito Bezares tenía la poco acertada y conocida costumbre de llegar aprox una hora tarde a su examen final, juntar a los alumnos de sus dos multitudinarios grupos y hacernos correr por toda la universidad durante cuarenta minutos más con el pretexto de estar buscando un salón vacío para aplicar el final. Todos los semestres hacía lo mismo. Para cuando te sentabas a resolver el examen, llevabas dos horas y media persiguiendo a tu maestro por las islas y estabas acalorado en un salón chiquitito con 80 personas más, un miembro de su séquito dictaba diez preguntas y se salía. Todo era un mero trámite: la persecución, el show de todo el que haya llegado una vez tarde a clase estará reprobado automáticamente, el pasadero desvergonzado de respuestas -el examen de Erick pasó por todos los escritorios del salón- al final, si no habías ido a la comida esa que organizaba en Amecameca, no ibas a librar la materia. Bendita libertad de cátedra de la UNAM (y ojo, no estoy hablando mal de mi adorada universidad, porque no la cambio por nada, solo me estoy quejando de algunas de sus ¨celebridades¨)
Ya. Basta. Me van a venir a jalar las patas. Ahorita es justo cuando debería aparecerse alguien a quien copiarle. Mientras tanto, les dejo la canción que voy a cantar el resto del día, ad-hoc pa la circunstancia:
I'll shine up the old brown shoes, put on a brand-new shirt, I'll get home early from work if you say that you love me. I waaaant youuuu to want meeeee
2222222222222222!!!!!!!!!!!!!
Esta mañana mi cabeza está llena de espacios en blanco como de examen. Y si consideramos que estuve hasta las 3 de la mañana tejiendo (gracias siemprevuelven por mis clases de tejido!!!!) pues está cabrón que logre responder algo.
Sí. Mi cabeza podría ser un examen de esos que nos hacía la de Biología en cuarto de prepa, única maestra del Asunción que a esas alturas llevaba sus exámenes impresos, todos los demás se ponían a dictar... ¨cómo fue el exámen? Era de los de fill in the blanks¨ jaja. Bueno, en sexto, el de Ciencias Políticas también llevaba los exámenes impresos y, además, eran de opción múltiple, el guey decía que copiar era una cuestión de ética así que se salía del salón. Hazme el puto favor, a quien se le ocurre dejar a 40 escuincles de 17 años solos a medio examen ¿Ética? ¿Qué es eso? No faltaba la que -siempre era una ¨la¨, los 8 gueyes que había en mi salón no eran matados, ñoños si, pero matados nunca- se tomaba super en serio el choro de la ética y no te dejaba copiar ni media respuesta. Insisto en que me caga la banda que no deja copiar ni presta los apuntes. Yo era malísima para la copiada y siempre tuve la suerte de saberme las respuestas aunque no estudiara -no pregunten porque- pero JAMÁS impedí que mis compañeritos me copiaran. Me parece de pésimo gusto no dejar copiar, es como ser el Pachuca. O la selección alemana. Cuando íbamos en cuarto a los dos salones los separaba un piso, nos pusieron en chino la tarea de pasarnos las preguntas por las ventanas, así que instrumentamos un complejísimo sistema de avanzada. La primera que saliera del examen (por lo general era yo que tengo una prisa infinita cada vez que me siento a resolver un examen) se iba al baño y esperaba pacientemente a que se apareciera el enviado del otro salón para recitarle las preguntas. Eso fue lo más cerca que estuve de copiar en los exámenes, porque si era re teta.
Ahora que lo pienso, que pedo con los exámenes de ¨desarrollar¨. Eran los peores. Bueno, depende. En la universidad se ponían re bien porque si no tenías ni idea de la respuesta, el choro del estado de derecho era infalible. O el choro que fuera. Por ejemplo, el primero de los cinco extraordinarios que hice de Derecho de la Seguridad Social. Para quien no vaya en la UNAM, es necesario mencionar que los extraordinarios son un volado, así como puede llegar el guey que te dicta 77 preguntas y te hace pedazos, puede llegar el que te pone 9 por el simple hecho de presentarte a tan deshonroso proceso. Total que ahi estamos los culichis y yo en nuestro extra de Seguridad Social, llega un amable profesor a dictar tres preguntas del tipo ¨señale todos los artículos de la Ley Federal del Trabajo en los que se establezcan las prestaciones a las que tienen derecho los trabajadores sujetos a un contrato colectivo y compárelas con las de los trabajadores afiliados al ISSFAM¨ Ma-dresssss. Por supuesto que ni culichi 1 ni yo habíamos estudiado un carajo, culichi 2 era más responsable y si había estudiado. Después de 15 minutos de hacerme pendeja, decido que no hay por donde, me levanto muy digna y entrego mi examen en blanco. Cuando voy saliendo, veo que mis compañeros -porque en la UNAM todos somos compañeros- incluyendo a culichi 1, escriben sin parar.
Dos semanas después, salen las calificaciones, yo repruebo, culichi 1 se saca 9, así que le llamo para avisarle y reclamarle ¨No que no habías estudiado?? Que poca madre, yo entregué el examen en blanco, como chingados le hiciste para sacar 9???¨y culichi 1 me responde de lo más tranquilo ¨no mames, no puede ser posible, como me va a poner 9 el bato ese si lo único que escribí fue la letra de Jefe de Jefes¨
QUEEEEE??????????????
Así es. Culichi 1 pasó a la primera Seguridad Social con la letra de un corrido de los Tigres del Norte. De haber sabido, hubiera escrito tres canciones de Juan Gabriel. O de Banda Machos. Me hubiera ahorrado los otros cuatro extraordinarios.
O no falta el maestro que cree que tienes la misma preparación que él. Por ejemplo, la primera vez que se apareció en la prepa el loco que nos daba Lógica con su ejemplar de ¨Ser y Tiempo¨ de Heidegger bajo el brazo y nos dijo ¨Es un examen muy sencillo muchachos, definan porque el ser-ahí es un ser-en-el-mundo¨. O sea, como. Es una barbaridad poner a los mismos 40 escuincles del primer párrafo, pero de 16 años, a leer a Heidegger y creer que le estamos entendiendo, claro no faltaba la insoportable que se las daba de filosofa/intelectualoide/todosmelapelan y se ponía a discutir en el descanso sobre los elementos del alma (digo, si hubiera estudiado en el H. Colegio Madrid todavía te la compro, seguro hay quien aprendió a leer con Platón, pero en el Asunción?? por-dios!). Está de más aclarar que no aprendí un coño en mi clase de Lógica.
La única que vez que copié descaradamente fue en la universidad, en el examen final de Derecho Procesal Penal con conocido abogado recién asesinado que en paz descanse, famoso por haber sacado del bote a se-ve!!! se-sien-te!!! Ma-yi-to-es-ino-cen-te!!!. Como no es políticamente correcto hablar mal de los difuntos, cambiaré el tono de la anécdota. El abogado de Mayito Bezares tenía la poco acertada y conocida costumbre de llegar aprox una hora tarde a su examen final, juntar a los alumnos de sus dos multitudinarios grupos y hacernos correr por toda la universidad durante cuarenta minutos más con el pretexto de estar buscando un salón vacío para aplicar el final. Todos los semestres hacía lo mismo. Para cuando te sentabas a resolver el examen, llevabas dos horas y media persiguiendo a tu maestro por las islas y estabas acalorado en un salón chiquitito con 80 personas más, un miembro de su séquito dictaba diez preguntas y se salía. Todo era un mero trámite: la persecución, el show de todo el que haya llegado una vez tarde a clase estará reprobado automáticamente, el pasadero desvergonzado de respuestas -el examen de Erick pasó por todos los escritorios del salón- al final, si no habías ido a la comida esa que organizaba en Amecameca, no ibas a librar la materia. Bendita libertad de cátedra de la UNAM (y ojo, no estoy hablando mal de mi adorada universidad, porque no la cambio por nada, solo me estoy quejando de algunas de sus ¨celebridades¨)
Ya. Basta. Me van a venir a jalar las patas. Ahorita es justo cuando debería aparecerse alguien a quien copiarle. Mientras tanto, les dejo la canción que voy a cantar el resto del día, ad-hoc pa la circunstancia:
I'll shine up the old brown shoes, put on a brand-new shirt, I'll get home early from work if you say that you love me. I waaaant youuuu to want meeeee
martes, 1 de abril de 2008
most of the time
Era 22 de junio de 2006. Me pidió que escribiera un mail ¨de esos que levantan la moral¨. Llevaba todo el día intentando escribir once agravios para un recurso de apelación que iba ser mi pase a la gloria. Estaba trabada y me puse a pendejear en la red. Soy bien fan de escribir mails que levanten la moral (aunque luego no sepa bien cuáles son esos jaja).
"El disco que convirtió a Dylan en el hijo pródigo del rock cumple hoy 40 años": Noticia que me trajo el RSS esa mañana.
"Seguro me falta escuchar miles de canciones ¿verdad?" Afirmación soltada mientras separaba cuidadosamente hojitas verdes sacadas de una ziplock.
He visto como se hace miles de veces, nunca me había llamado la atención, con él es muy particular, se convierte en ceremonia: hay que sacar la caja (¿o es cofre?) de madera que está debajo de la cama, tomar una llave que parece sacada de una cerradura muy vieja de una novela igual de vieja y abrirla. La observa, saca otras tres cajitas de metal, de esas en las que vienen chocolates o galletas y las abre. Casi siempre está enfrente de mi, alguna vez en su cama, pero la mayoría de las veces, sentado en el piso. Las abre y saca bolsitas de plástico, las observa nuevamente, les calcula el ánimo, las mueve de lugar, como si fuera vino y él un sommelier de restaurante elegante. ¿No son iguales? No, esta tiene mejor calidad, esta es como para atascarse, esta me la consiguió no se quien. Y saca las hojitas, las separa, las mueve, llena su pipa, y tiene tanto cuidado, tanta precaución cuando lo hace que me conmueve ¿son de cristal? ¿van a desaparecer? ¿les duele? ¿las está acariciando? y la limpia y la llena. Una, dos, tres, siete veces. Siempre con la misma precisión y paciencia. No se le acaba. Como si alguien lo estuviera examinando. Como si de eso dependiera su vida. Como si fuera su bebé. Después se levanta y camina hacia la ventana. ¿Y las distingues cuando fumas? Claro. De nuevo el sommelier. Y su cuarto se impregnaba de ese olor único. Ah, y pasaba algún gato.
"Todo mundo debería drogarse" dice el Dylan de la primera rola del Blonde on Blonde, el disco que casualmente cumplía ese día 40 años. Dylan da miles de razones por las cuales todos deberían estar drogados. La portada te muestra a un Bob Dylan muy despeinado, borroso, casí etereo, con una bufanda a cuadros y cara de desenfado. Guera sobre guera, rubia sobre rubia, adivinen que chingados me estaba metiendo cuando le puse el nombre, muchachos.
El artículo comenzaba así "No hay nada como la noche para hacer trampas precisamente cuando tratas de estar tranquilo. Extracto de una de las canciones del Blonde on Blonde, Visions of Johanna".
¿Cuántas veces le llegó en un mensaje?
¿demasiadas?
¿Estoy obsesionada?
¿Cuántas veces me ha pasado?
¿No sé escribir de otra cosa?
Después todo lo que ya sabe ¿no? que en el 66 fue el año en que la música cambió, que el día que se le ocurrió agarrar una guitarra eléctrica a medio concierto terminó con la era folk, que comenzó a grabarlo en New York New York pero nada le salía bien, que apestaba hasta que alguien lo convenció de agarrar sus triques e ir a Nashville, la casa del country y que eso fue lo que lo convirtió en algo único, que si su voz era desgarradora, desafiante; que si los músicos jugaban ping-pong mientras Dylan le sacaba chispas a la máquina de escribir, tac-tac-tac-tac, sonido de teclas creando letras; que si su mente era un torbellino a medida que cambiaba su dieta a poca comida y mucha farmacia, que si mi disco es lo más cerca que he estado de los sonidos de mi mente, el "Sonido Mercurial" Mucha pero mucha farmacia, hasta que en julio llega el accidente en la moto que casi te mata y de repente uno simplemente tiene que parar. Todo mundo debería drogarse, como no.
La respuesta a la pregunta que me hizo dos meses antes era si. Pones una película y ahi está ¿Cómo le digo? ah si, re-ve-la-dor. ¿Nunca termina? No lo sé. Siempre llega un momento en el que me asombra de nuevo, y me sigue sorprendiendo que me sorprenda.
La mayor parte del tiempo puedo mantener los dos pies sobre la tierra, puedo seguir el patrón, puedo leer las señales, puedo manejar cualquier cosa que se me ponga enfrente, ni siquiera me entero de que se fue. La mayor parte del tiempo.
Most of the time I know exactly where I went. Dylan en 1989 más viejo, menos despeinado, igual de claro y puntual. Poesía pura que te llega hasta el fondo, donde están las cosas que a veces no te gustan, pero que él te saca invariablemente. I don't cheat on myself, I don't run and hide, hide from my feelings, that are buried inside. No me comprometo ni pretendo. I don't even care if I ever see her again.
Most of the time.
"El disco que convirtió a Dylan en el hijo pródigo del rock cumple hoy 40 años": Noticia que me trajo el RSS esa mañana.
"Seguro me falta escuchar miles de canciones ¿verdad?" Afirmación soltada mientras separaba cuidadosamente hojitas verdes sacadas de una ziplock.
He visto como se hace miles de veces, nunca me había llamado la atención, con él es muy particular, se convierte en ceremonia: hay que sacar la caja (¿o es cofre?) de madera que está debajo de la cama, tomar una llave que parece sacada de una cerradura muy vieja de una novela igual de vieja y abrirla. La observa, saca otras tres cajitas de metal, de esas en las que vienen chocolates o galletas y las abre. Casi siempre está enfrente de mi, alguna vez en su cama, pero la mayoría de las veces, sentado en el piso. Las abre y saca bolsitas de plástico, las observa nuevamente, les calcula el ánimo, las mueve de lugar, como si fuera vino y él un sommelier de restaurante elegante. ¿No son iguales? No, esta tiene mejor calidad, esta es como para atascarse, esta me la consiguió no se quien. Y saca las hojitas, las separa, las mueve, llena su pipa, y tiene tanto cuidado, tanta precaución cuando lo hace que me conmueve ¿son de cristal? ¿van a desaparecer? ¿les duele? ¿las está acariciando? y la limpia y la llena. Una, dos, tres, siete veces. Siempre con la misma precisión y paciencia. No se le acaba. Como si alguien lo estuviera examinando. Como si de eso dependiera su vida. Como si fuera su bebé. Después se levanta y camina hacia la ventana. ¿Y las distingues cuando fumas? Claro. De nuevo el sommelier. Y su cuarto se impregnaba de ese olor único. Ah, y pasaba algún gato.
"Todo mundo debería drogarse" dice el Dylan de la primera rola del Blonde on Blonde, el disco que casualmente cumplía ese día 40 años. Dylan da miles de razones por las cuales todos deberían estar drogados. La portada te muestra a un Bob Dylan muy despeinado, borroso, casí etereo, con una bufanda a cuadros y cara de desenfado. Guera sobre guera, rubia sobre rubia, adivinen que chingados me estaba metiendo cuando le puse el nombre, muchachos.
El artículo comenzaba así "No hay nada como la noche para hacer trampas precisamente cuando tratas de estar tranquilo. Extracto de una de las canciones del Blonde on Blonde, Visions of Johanna".
¿Cuántas veces le llegó en un mensaje?
¿demasiadas?
¿Estoy obsesionada?
¿Cuántas veces me ha pasado?
¿No sé escribir de otra cosa?
Después todo lo que ya sabe ¿no? que en el 66 fue el año en que la música cambió, que el día que se le ocurrió agarrar una guitarra eléctrica a medio concierto terminó con la era folk, que comenzó a grabarlo en New York New York pero nada le salía bien, que apestaba hasta que alguien lo convenció de agarrar sus triques e ir a Nashville, la casa del country y que eso fue lo que lo convirtió en algo único, que si su voz era desgarradora, desafiante; que si los músicos jugaban ping-pong mientras Dylan le sacaba chispas a la máquina de escribir, tac-tac-tac-tac, sonido de teclas creando letras; que si su mente era un torbellino a medida que cambiaba su dieta a poca comida y mucha farmacia, que si mi disco es lo más cerca que he estado de los sonidos de mi mente, el "Sonido Mercurial" Mucha pero mucha farmacia, hasta que en julio llega el accidente en la moto que casi te mata y de repente uno simplemente tiene que parar. Todo mundo debería drogarse, como no.
La respuesta a la pregunta que me hizo dos meses antes era si. Pones una película y ahi está ¿Cómo le digo? ah si, re-ve-la-dor. ¿Nunca termina? No lo sé. Siempre llega un momento en el que me asombra de nuevo, y me sigue sorprendiendo que me sorprenda.
La mayor parte del tiempo puedo mantener los dos pies sobre la tierra, puedo seguir el patrón, puedo leer las señales, puedo manejar cualquier cosa que se me ponga enfrente, ni siquiera me entero de que se fue. La mayor parte del tiempo.
Most of the time I know exactly where I went. Dylan en 1989 más viejo, menos despeinado, igual de claro y puntual. Poesía pura que te llega hasta el fondo, donde están las cosas que a veces no te gustan, pero que él te saca invariablemente. I don't cheat on myself, I don't run and hide, hide from my feelings, that are buried inside. No me comprometo ni pretendo. I don't even care if I ever see her again.
Most of the time.
martes, 25 de marzo de 2008
del record y los aviones
Últimamente, he contado mucho años:
- ¿Hace cuanto nos conocemos? Uy, como seis años.
- ¿De cuandó es ese disco? Uy, como de hace ocho años.
- ¿Cuándo fue la primera vez que viste a Molotov? Uy, hace como once años.
Ya había escrito que pasé una semana en Cuernavaca sin hacer nada, viendo como la gorda jugaba con mis ya viejísimos sobrinos un viejísimo juego de super nintendo -¡Años por todos lados!- Llevaba dos libros pero lo único que leí fue el Record del martes 18. El encabezado “INFAME” de la portada, hablaba del desproporcionado castigo impuesto a ocho jugadores del América y del Cruz Azul por madrearse al terminar un partido en empate. Utilizo “desproporcionado” en vez de “injusto” porque no me parece injusto que castiguen a los protagonistas de una madriza panbolera. Injusto que no castiguen a todos y que, con todo y fotos suyas jalándole la cara a Sabah, Diego Cervantes salga en blanco ¿Qué si es un castigo desproporcionado? Tal vez, pero nunca injusto. Debo confesar, con cierta culpabilidad, que me prenden los conatos de bronca en el fut. Mejor dicho, me prende cómo se prenden los futbolistas. Me prende cómo se prenden con insultos tan elementales como un “me la pelas, güerito” o “salúdame a tu hermana”. Sí. Así. “Salúdame a tu hermana” y a Zinedine Zidane se le va el pedo y le suelta el cabezazo a Materazzi en plena final de mundial y último partido de su conmovedora carrera. Corte a: tarjeta roja y adiós para siempre Zizou. Debo confesar, con cierta culpabilidad, que en el minuto 111 de esa mañana del 9 de julio de 2006, después del shock, me prendió como nunca Zidane. Imperdonable, diría después Menotti o Valdano o Bianchi o cualquiera de ellos. Chale conmigo.
Si. Mi única lectura vacacional, mientras metía los pies en la alberca, fue el Record, ese periódico especializado en fútbol en el que él escribió/editó/redactó no se cuantos años. Recordé cuando yo trabajaba en DaimlerChrysler y una o dos veces a la semana tomaba caóticos vuelos. Yo en la Sala B del aeropuerto de México City, a las 6 de la mañana, corriendo desesperadamente en tacones. Yo en el aeropuerto de Hermosillo, a las 4 de la tarde, corriendo desesperadamente con los tacones en la mano, porque me deja el avión y no hay otro vuelo de regreso. Yo en el aeropuerto de Mérida, a cualquier hora, llorándole desesperadamente a la no-amable señorita del mostrador de Mexicana para que me deje subir al avión que despega en 20 minutos. Yo en el aeropuerto de Villahermosa, gritándole como loca a mi asistente porque me compró un boleto Villahermosa-Cancún en vez de uno Villahermosa-México y ya no hay lugar en el avión. Yo en medio de la nada en Chihuahua, con una caja enorme de carne en la mano, llorándole a un camionero para que me de aventón al aeropuerto porque no me alcanza para el taxi. Yo en el aeropuerto de Monterrey llorando porque no logré que desecharan la queja, me dejó el avión, el siguiente vuelo es a las 10 de la noche y no traigo ipod. Yo corriendo todo el puto día como si fuera Lola, estuviera en una película y tuviera el pelo naranja. Corre, Lola, corre. Tenía buena suerte hasta eso, porque llegaba tarde o corriendo pero en caso todas las ocasiones lograba subirme al avión y no leía otra cosa más que el Record. Era el único lugar en el que lo leía.
Recuerdo la primera vez que leí su nombre escrito en el Record, fue hace mucho, en un vuelo de esos que salen a las 5 de la mañana y todos los pasajeros somos trajeados con portafolios y expedientes en la mano que cabecean en contra de su voluntad, en vez de dormirse y dejarse de mamadas. Él se encargaba de redactar el Suplemento Fan del fucking América (de quien más) y me parecía muy curioso que alguien como él escribiera así. Es una lástima que ya no escriba.
Me gustan los aviones, me gusta todo el trámite previo a los aviones menos las filas del mostrador. No recuerdo en donde leí que los aeropuertos son lugares atemporales por excelencia. Así como los estadios cuando hay partido de futbol. Me rayan los aeropuertos.
Me gustan los aviones. Pienso en la rola de Los Aviones y porque quiero dormir y soñar con ella mientras por afuera pasan los aviones. Como que me imagino un hotel de aeropuerto, con sabanas blancas recien lavaditas, podría pasarme horas viendo aviones pasar. ¨No te voy a llamar ni una sola vez en cuatro días o si no voy a hacer cualquier cosa que me digas¨ es una advertencia que debí escuchar long time ago. Pero nunca se me ha dado eso de hacerle caso a las advertencias.
Una mentira repetida mil veces se vuelve una verdad, dice Monocordio.
Tengo atrofiadas las ideas, me preocupa.
Se abrió una puerta en mi vida muy inesperada. Lo haré. No lo haré. Lo haré. No lo haré. Aish.
- ¿Hace cuanto nos conocemos? Uy, como seis años.
- ¿De cuandó es ese disco? Uy, como de hace ocho años.
- ¿Cuándo fue la primera vez que viste a Molotov? Uy, hace como once años.
Ya había escrito que pasé una semana en Cuernavaca sin hacer nada, viendo como la gorda jugaba con mis ya viejísimos sobrinos un viejísimo juego de super nintendo -¡Años por todos lados!- Llevaba dos libros pero lo único que leí fue el Record del martes 18. El encabezado “INFAME” de la portada, hablaba del desproporcionado castigo impuesto a ocho jugadores del América y del Cruz Azul por madrearse al terminar un partido en empate. Utilizo “desproporcionado” en vez de “injusto” porque no me parece injusto que castiguen a los protagonistas de una madriza panbolera. Injusto que no castiguen a todos y que, con todo y fotos suyas jalándole la cara a Sabah, Diego Cervantes salga en blanco ¿Qué si es un castigo desproporcionado? Tal vez, pero nunca injusto. Debo confesar, con cierta culpabilidad, que me prenden los conatos de bronca en el fut. Mejor dicho, me prende cómo se prenden los futbolistas. Me prende cómo se prenden con insultos tan elementales como un “me la pelas, güerito” o “salúdame a tu hermana”. Sí. Así. “Salúdame a tu hermana” y a Zinedine Zidane se le va el pedo y le suelta el cabezazo a Materazzi en plena final de mundial y último partido de su conmovedora carrera. Corte a: tarjeta roja y adiós para siempre Zizou. Debo confesar, con cierta culpabilidad, que en el minuto 111 de esa mañana del 9 de julio de 2006, después del shock, me prendió como nunca Zidane. Imperdonable, diría después Menotti o Valdano o Bianchi o cualquiera de ellos. Chale conmigo.
Si. Mi única lectura vacacional, mientras metía los pies en la alberca, fue el Record, ese periódico especializado en fútbol en el que él escribió/editó/redactó no se cuantos años. Recordé cuando yo trabajaba en DaimlerChrysler y una o dos veces a la semana tomaba caóticos vuelos. Yo en la Sala B del aeropuerto de México City, a las 6 de la mañana, corriendo desesperadamente en tacones. Yo en el aeropuerto de Hermosillo, a las 4 de la tarde, corriendo desesperadamente con los tacones en la mano, porque me deja el avión y no hay otro vuelo de regreso. Yo en el aeropuerto de Mérida, a cualquier hora, llorándole desesperadamente a la no-amable señorita del mostrador de Mexicana para que me deje subir al avión que despega en 20 minutos. Yo en el aeropuerto de Villahermosa, gritándole como loca a mi asistente porque me compró un boleto Villahermosa-Cancún en vez de uno Villahermosa-México y ya no hay lugar en el avión. Yo en medio de la nada en Chihuahua, con una caja enorme de carne en la mano, llorándole a un camionero para que me de aventón al aeropuerto porque no me alcanza para el taxi. Yo en el aeropuerto de Monterrey llorando porque no logré que desecharan la queja, me dejó el avión, el siguiente vuelo es a las 10 de la noche y no traigo ipod. Yo corriendo todo el puto día como si fuera Lola, estuviera en una película y tuviera el pelo naranja. Corre, Lola, corre. Tenía buena suerte hasta eso, porque llegaba tarde o corriendo pero en caso todas las ocasiones lograba subirme al avión y no leía otra cosa más que el Record. Era el único lugar en el que lo leía.
Recuerdo la primera vez que leí su nombre escrito en el Record, fue hace mucho, en un vuelo de esos que salen a las 5 de la mañana y todos los pasajeros somos trajeados con portafolios y expedientes en la mano que cabecean en contra de su voluntad, en vez de dormirse y dejarse de mamadas. Él se encargaba de redactar el Suplemento Fan del fucking América (de quien más) y me parecía muy curioso que alguien como él escribiera así. Es una lástima que ya no escriba.
Me gustan los aviones, me gusta todo el trámite previo a los aviones menos las filas del mostrador. No recuerdo en donde leí que los aeropuertos son lugares atemporales por excelencia. Así como los estadios cuando hay partido de futbol. Me rayan los aeropuertos.
Me gustan los aviones. Pienso en la rola de Los Aviones y porque quiero dormir y soñar con ella mientras por afuera pasan los aviones. Como que me imagino un hotel de aeropuerto, con sabanas blancas recien lavaditas, podría pasarme horas viendo aviones pasar. ¨No te voy a llamar ni una sola vez en cuatro días o si no voy a hacer cualquier cosa que me digas¨ es una advertencia que debí escuchar long time ago. Pero nunca se me ha dado eso de hacerle caso a las advertencias.
Una mentira repetida mil veces se vuelve una verdad, dice Monocordio.
Tengo atrofiadas las ideas, me preocupa.
Se abrió una puerta en mi vida muy inesperada. Lo haré. No lo haré. Lo haré. No lo haré. Aish.
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miércoles, 20 de febrero de 2008
diablo guardian
Sigo transcribiendo las listas de reproducción de mi ipod en horas de oficina.
Aunque tengo muchas listas –no sé cuantas- no son las suficientes. Por lo menos se que son más de 25, porque, cuando Iñaki cumplió 25 años, tuve la brillante y cursi idea de comprar un estuche para guardar discos, llenarlo con 25 discos, marcar cada disco con un nombre ocurrente y tinta indeleble negra (¿o roja?) y mandarlos por FedEx hasta un domicilio desconocido en Venezuela. Por supuesto que a ninguno de los discos le puse los nombres de las canciones. Mi clara intención era que Iñaki tratara de subir los discos a su computadora y se topara con veinticinco “Track 01” .
Track 01
Track 01
Track 01
Track 01
Track 01
…
Desesperante. Jaja
En otro cumpleaños –el número 23- le mandé la recién premiada novela Diablo Guardián. Ni siquiera la había leído pero sabía que Xavier Velasco no me iba a defraudar.
Hace tiempo leí una reseña en la que el crítico decía que el lector de Diablo Guardián terminaba mareado de palabras, harto, enamorado y enloquecido por Violetta/Rosalba y que esa era una de las cosas que la hacían una buena novela: el autor, con todo y una jerga que muchas veces no entendías (bueno, el crítico era españolito) lograba transportarte a un “universo simbólico de referencia”… bueno, el guey termina diciendo que Violetta es lo más parecido a una virgen de las palabras. Uorale.
La primera vez que conocí a los compañeritos de la escuela de cine de ya saben quien, estaban discutiendo acaloradamente sobre Diablo Guardián. No se en que clase les dejaron de tarea leerla. Uno de ellos -un güero de colita de caballo y lentes de pasta- y su novia –una de esas aspirantes a actriz que piensan que Meryl Streep es una tarada, muy coyoacanense- hablaban pestes de la novela “¡ES LA PEOR NOVELA QUE HE LEÍDO, ES UNA MIERDA!” decían los dos, con esa seguridad que tiene la gente que se siente Woody Allen, bla, bla, bla. Raro en mí, no defendí al señor Velasco, primero porque no quería responder la triste pregunta de “¿y tu que estudias?” con mi triste “soy abogado”, y, segundo, no me iba a poner a explicar enfrente de los cineastas-en-potencia porque creo que Xavier Velasco, efectivamente, al usar al idioma español y el slang chilango como se le da la gana, logra retrato perfecto de un sector muy particular de la clase media mexicana (ay, yaaa! jaja) y el “universo simbólico de referencia” y bla bla bla... Y ahi estabamos este guey-que tampoco la defendió- y yo, bien calladitos con nuestras cervezas, viendo como el futuro del cine mexicano hacía una gran novela pedazos.
Después nos cagamos de risa por horas. ¿Cómo alguién puede odiar tanto rocanrol en una novela?
La neta es que no tengo nada de crítica literaria, de hecho disto de serlo. El significado que Diablo Guardián tiene para mí es muy elemental porque -así como el señor Dylan y su Like a Rolling Stone- ha tenido algunas apariciones estelares en mi vida.
Pus es que si, Violetta se te impregna y es la que hace que te devores la novela. Su filosofía consumista me raya, esa capacidad para explicarse la vida como si estuvieras en un mall (“Siempre hay algo que no puedes tener”, “Te compra y te tira, por eso la quieres”, “¿Cómo haces para que una blusa de 10 dólares parezca de quinientos?”). A veces pienso que Violetta es la hija-de-puta perfecta: descarada/arribista/mala/interesada, con una doble moral increíble en la que absolutamente todo y todos tiene un precio; las frases solemnes terminan con un ¿ajá?; y si no estás escuchando The Passenger, nada tiene sentido.
Creo que se la regalé a Iñaki porque, inconcientemente, sabía que Violetta iba a ser más chilanga que la esquina de Insurgentes y Reforma. Y de uno u otro modo, a la única chilanga que le iba a recordar era a mi. Pretty clever!
Una madrugada de hace como cuatro años, estaba en mi fiesta de cumpleaños y escuché a un guerito un tanto ebrio decirme varías veces "tu podrías ser mi Violetta" mientras intentaba encerrarme en un baño. Me cagué de risa, pero nunca imaginé que la vida se tomaría tan en serio semejante afirmación. Tal vez sería más sencillo -y menos jodido- si simplemente aceptara que me enamoré.
Una mañana de hace como cinco años, escribí un mail pirateándome la siguiente frase: "Los Muertos no hablan, y casi siempre les importa madre que otros hablen por ellos. O sea que si no te encuentras otra cosa que contar, di que te quiero mucho, que no puedo decirte nada de esto sin que de pronto se me salgan las lágrimas y me quedé pensando en lo lindo que habría sido si yo no fuera yo, ni a ti te diera tanto por ser como tú. Porque lo que somos tú y yo no armamos un nosotros, por más que no dejemos nunca de extrañarnos". Sólo Xavier Velasco podía poner en la boca de Violetta algo así.
No armamos un nosotros por más que no dejemos nunca de extrañarnos.
Ouch.
En algún otro post dije que todas tenemos algo de Violetta y todos tienen algo de Pig.
A ver, a ver... ¿en qué momento terminé hablando de esto????? jajaja
Aunque tengo muchas listas –no sé cuantas- no son las suficientes. Por lo menos se que son más de 25, porque, cuando Iñaki cumplió 25 años, tuve la brillante y cursi idea de comprar un estuche para guardar discos, llenarlo con 25 discos, marcar cada disco con un nombre ocurrente y tinta indeleble negra (¿o roja?) y mandarlos por FedEx hasta un domicilio desconocido en Venezuela. Por supuesto que a ninguno de los discos le puse los nombres de las canciones. Mi clara intención era que Iñaki tratara de subir los discos a su computadora y se topara con veinticinco “Track 01” .
Track 01
Track 01
Track 01
Track 01
Track 01
…
Desesperante. Jaja
En otro cumpleaños –el número 23- le mandé la recién premiada novela Diablo Guardián. Ni siquiera la había leído pero sabía que Xavier Velasco no me iba a defraudar.
Hace tiempo leí una reseña en la que el crítico decía que el lector de Diablo Guardián terminaba mareado de palabras, harto, enamorado y enloquecido por Violetta/Rosalba y que esa era una de las cosas que la hacían una buena novela: el autor, con todo y una jerga que muchas veces no entendías (bueno, el crítico era españolito) lograba transportarte a un “universo simbólico de referencia”… bueno, el guey termina diciendo que Violetta es lo más parecido a una virgen de las palabras. Uorale.
La primera vez que conocí a los compañeritos de la escuela de cine de ya saben quien, estaban discutiendo acaloradamente sobre Diablo Guardián. No se en que clase les dejaron de tarea leerla. Uno de ellos -un güero de colita de caballo y lentes de pasta- y su novia –una de esas aspirantes a actriz que piensan que Meryl Streep es una tarada, muy coyoacanense- hablaban pestes de la novela “¡ES LA PEOR NOVELA QUE HE LEÍDO, ES UNA MIERDA!” decían los dos, con esa seguridad que tiene la gente que se siente Woody Allen, bla, bla, bla. Raro en mí, no defendí al señor Velasco, primero porque no quería responder la triste pregunta de “¿y tu que estudias?” con mi triste “soy abogado”, y, segundo, no me iba a poner a explicar enfrente de los cineastas-en-potencia porque creo que Xavier Velasco, efectivamente, al usar al idioma español y el slang chilango como se le da la gana, logra retrato perfecto de un sector muy particular de la clase media mexicana (ay, yaaa! jaja) y el “universo simbólico de referencia” y bla bla bla... Y ahi estabamos este guey-que tampoco la defendió- y yo, bien calladitos con nuestras cervezas, viendo como el futuro del cine mexicano hacía una gran novela pedazos.
Después nos cagamos de risa por horas. ¿Cómo alguién puede odiar tanto rocanrol en una novela?
La neta es que no tengo nada de crítica literaria, de hecho disto de serlo. El significado que Diablo Guardián tiene para mí es muy elemental porque -así como el señor Dylan y su Like a Rolling Stone- ha tenido algunas apariciones estelares en mi vida.
Pus es que si, Violetta se te impregna y es la que hace que te devores la novela. Su filosofía consumista me raya, esa capacidad para explicarse la vida como si estuvieras en un mall (“Siempre hay algo que no puedes tener”, “Te compra y te tira, por eso la quieres”, “¿Cómo haces para que una blusa de 10 dólares parezca de quinientos?”). A veces pienso que Violetta es la hija-de-puta perfecta: descarada/arribista/mala/interesada, con una doble moral increíble en la que absolutamente todo y todos tiene un precio; las frases solemnes terminan con un ¿ajá?; y si no estás escuchando The Passenger, nada tiene sentido.
Creo que se la regalé a Iñaki porque, inconcientemente, sabía que Violetta iba a ser más chilanga que la esquina de Insurgentes y Reforma. Y de uno u otro modo, a la única chilanga que le iba a recordar era a mi. Pretty clever!
Una madrugada de hace como cuatro años, estaba en mi fiesta de cumpleaños y escuché a un guerito un tanto ebrio decirme varías veces "tu podrías ser mi Violetta" mientras intentaba encerrarme en un baño. Me cagué de risa, pero nunca imaginé que la vida se tomaría tan en serio semejante afirmación. Tal vez sería más sencillo -y menos jodido- si simplemente aceptara que me enamoré.
Una mañana de hace como cinco años, escribí un mail pirateándome la siguiente frase: "Los Muertos no hablan, y casi siempre les importa madre que otros hablen por ellos. O sea que si no te encuentras otra cosa que contar, di que te quiero mucho, que no puedo decirte nada de esto sin que de pronto se me salgan las lágrimas y me quedé pensando en lo lindo que habría sido si yo no fuera yo, ni a ti te diera tanto por ser como tú. Porque lo que somos tú y yo no armamos un nosotros, por más que no dejemos nunca de extrañarnos". Sólo Xavier Velasco podía poner en la boca de Violetta algo así.
No armamos un nosotros por más que no dejemos nunca de extrañarnos.
Ouch.
En algún otro post dije que todas tenemos algo de Violetta y todos tienen algo de Pig.
A ver, a ver... ¿en qué momento terminé hablando de esto????? jajaja
miércoles, 23 de enero de 2008
gdipa
Si. Gdipa infame. Once again.
Aparentemente, cada vez que me decido/confundo/cambio/voy me enfermo. ¿Es psicosomático? ¿Es lo normal? ¿Son los sentimientos atorados que, como no pueden salir, se transforman en tos y fiebre?
Who knows.
El domingo fui a ver -POR FIN- The Darjeeling Limited, precedida por ese chingonsísimo short film llamado Hotel Chevalier, su parte 1. Es una película perfecta.
Yo ya había visto Hotel Chevalier y, cuando lo anunciaron, me emocioné mucho porque la gorda me había dicho que no la iban a pasar en México. Si en la pantalla de mi humilde computadora ese short film es una chulada, imagínenselo en la pantalla de cinemex... Where do you go to my lovely se escucha en un pinche dolby surround que no puedes callar con nada porque en el ipod solo le aprietas Forward, o le bajas el volumen y listo, aquí no, aqui en el cine tu corazoncito y tú se la pelan y su letra se les cuela hasta dentro y no la pueden callar, por más que quieran. Es como el olvido y la memoria. Te jodes porque, cuando crees que ya olvidaste, siempre hay algo que te reactiva el chip en la memoria y te acuerdas. Useless. Te acuerdas que la última discusión pendeja con él fue, precisamente, por Where do you go to my lovely. No, la que tienes en el ipod no es la de la película, claro que si, claro que no Mon, estás mal, ¿cuánto apuestas? ¿una lana a que es la de la peli? va, una comida, no mames, para que apuesto si nunca pagas, pero te voy a demostrar florecita, que la que yo te pasé es la versión de la película. Claro que no Mon. Bla, bla, bla. Ho-ras.
So look into my face Marie-Claire, and remember just who you are, then go and forget me forever 'Cause I know you still bear the scar, deep inside, yes you do. I know where you go to my lovely when you're alone in your bed. I know the thoughts that surround you 'cause I can look inside your head.
Yes, I always can.
Mírame a la cara, acuérdate de quien eres, vete y olvidame para siempre. Casi como Juan Gabriel.
Where do you go to my lovely. Ay, ay, ay. Jack Whitman is broken-hearted. Pinche canción.
Me podría pasar horas escribiendo sobre The Darjeeling Limited. Podría decirles que la primera escena es genial, bueno, los principios (y las partes medias y los finales) de las películas de Wes Anderson en su generalidad son geniales, pero esta en particular empieza de una manera increíble, con This time tomorrow de los Kinks a todo volumen y en cámara lenta. No mames, se te pone la piel chinita.
Podría decir que me conmovió, que tiene demasiado que ver con el momento por el que estoy pasando, que me llegó, que me sacó carcajadas y que me hizo llorar, pero como seguro hay quien no la ha visto y me choca ser spoiler, dejaré solo la frase de Francis Whitman que refleja y resume absolutamente todo lo que podría decir:
¨Dad's bags aren't gonna make it¨
Es tan perfecta.
p.s. Heath Ledger. Chale. Dicen que para ser famoso y pasar a la historia, hay que suicidarse o morir trágica-misteriosamente a los 27 años. Se pasó por uno. Estuve en shock como media hora.
Aparentemente, cada vez que me decido/confundo/cambio/voy me enfermo. ¿Es psicosomático? ¿Es lo normal? ¿Son los sentimientos atorados que, como no pueden salir, se transforman en tos y fiebre?
Who knows.
El domingo fui a ver -POR FIN- The Darjeeling Limited, precedida por ese chingonsísimo short film llamado Hotel Chevalier, su parte 1. Es una película perfecta.
Yo ya había visto Hotel Chevalier y, cuando lo anunciaron, me emocioné mucho porque la gorda me había dicho que no la iban a pasar en México. Si en la pantalla de mi humilde computadora ese short film es una chulada, imagínenselo en la pantalla de cinemex... Where do you go to my lovely se escucha en un pinche dolby surround que no puedes callar con nada porque en el ipod solo le aprietas Forward, o le bajas el volumen y listo, aquí no, aqui en el cine tu corazoncito y tú se la pelan y su letra se les cuela hasta dentro y no la pueden callar, por más que quieran. Es como el olvido y la memoria. Te jodes porque, cuando crees que ya olvidaste, siempre hay algo que te reactiva el chip en la memoria y te acuerdas. Useless. Te acuerdas que la última discusión pendeja con él fue, precisamente, por Where do you go to my lovely. No, la que tienes en el ipod no es la de la película, claro que si, claro que no Mon, estás mal, ¿cuánto apuestas? ¿una lana a que es la de la peli? va, una comida, no mames, para que apuesto si nunca pagas, pero te voy a demostrar florecita, que la que yo te pasé es la versión de la película. Claro que no Mon. Bla, bla, bla. Ho-ras.
So look into my face Marie-Claire, and remember just who you are, then go and forget me forever 'Cause I know you still bear the scar, deep inside, yes you do. I know where you go to my lovely when you're alone in your bed. I know the thoughts that surround you 'cause I can look inside your head.
Yes, I always can.
Mírame a la cara, acuérdate de quien eres, vete y olvidame para siempre. Casi como Juan Gabriel.
Where do you go to my lovely. Ay, ay, ay. Jack Whitman is broken-hearted. Pinche canción.
Me podría pasar horas escribiendo sobre The Darjeeling Limited. Podría decirles que la primera escena es genial, bueno, los principios (y las partes medias y los finales) de las películas de Wes Anderson en su generalidad son geniales, pero esta en particular empieza de una manera increíble, con This time tomorrow de los Kinks a todo volumen y en cámara lenta. No mames, se te pone la piel chinita.
Podría decir que me conmovió, que tiene demasiado que ver con el momento por el que estoy pasando, que me llegó, que me sacó carcajadas y que me hizo llorar, pero como seguro hay quien no la ha visto y me choca ser spoiler, dejaré solo la frase de Francis Whitman que refleja y resume absolutamente todo lo que podría decir:
¨Dad's bags aren't gonna make it¨
Es tan perfecta.
p.s. Heath Ledger. Chale. Dicen que para ser famoso y pasar a la historia, hay que suicidarse o morir trágica-misteriosamente a los 27 años. Se pasó por uno. Estuve en shock como media hora.
lunes, 31 de diciembre de 2007
don't stop me now 2
¿Por qué esa fascinación de llamarme a altas horas de la madrugada, muchas veces, platicar como si fueran las tres de la tarde y no dejarme dormir?
De una u otra forma, yo tengo la culpa, porque siento una extraña perversión cuando llama. Siempre le contesto y le doy cuerda, como si fueran las tres de la tarde y no tuviera que dormir.
Qué sería de mi sin el famoso ¨drink and dial¨.
De una u otra forma, yo tengo la culpa, porque siento una extraña perversión cuando llama. Siempre le contesto y le doy cuerda, como si fueran las tres de la tarde y no tuviera que dormir.
Qué sería de mi sin el famoso ¨drink and dial¨.
domingo, 30 de diciembre de 2007
breves de peliculas
El viernes estuve viendo un programa llamado AFI's 100 Years . . .100 Movies, de esos que saca el American Film Institute. Según esto el AFI actualiza cada diez años su lista, solamente toma en cuenta películas producidas o realizadas por estadounidenses, y el primer lugar na mas no cambia. Mucha gente dice que sí es la mejor película de la historia, la neta es que me siento un poco inculta y culpable porque no he tenido la decencia de ver semejante película, entonces, mi inculta opinión es que la número dos debería ser la uno, pero bueno, lo importante es que mientras veía el programita aprendí varias cosas:
1. No he visto Gone With the Wind, y, además, no tengo la menor idea de qué se trata, solo sabía que Clark Gable y Vivien Leigh se enamoran cabrón. Ahora también se que Rhett Butler (el señor Gable) es un verdadero hijo de puta y que soy su fan, porque, cuando Scarlet O'Hara le ruega que no se vaya con lágrimas en los ojos y le grita ¨Rhett... if you go, where shall I go, what shall I do?, el tal Rhett, con toda la tranquilidad del mundo le contesta ¨Frankly, my dear, I don't give a damn.¨
Sinceramente, querida, me vale madres.
Aplausos.
(Claro, ya se que me la estoy mamando con que vengo a hacer este descubrimiento 68 años después cuando es una de las frases más famosas de la historia del cine, pero ni modo)
2. Soy muy criticada porque me gusta quedarme a leer los créditos de las películas. Como que siempre me ha llamado la atención la cantidad de personal que rodea al actor de la peli, ya saben Assistant to Mr. Pitt; Mrs. Roberts's Stylist; Mr. Ford's Office Boy, Mr. Pacino lo que sea... Ah, y todos esos cargos que parecen complicadísimos y que seguro se reducen a ¨el guey que cargó el cable¨. En este programa, en los créditos, aparece una larguísima lista de las celebridades que fueron entrevistadas y el único de todos que tenía un ¨Mr.¨ antes de su nombre era, ni más ni menos que Johnny Depp. Mr. Johnny Depp.
Mr. Johnny Depp no solo es guapo, sexy, chingón y buen actor, también es mamón.
3. Casablanca es la película favorita del Marx y del Nilis. Cuando hablaron de ella, alguien dijo que era la historia de amor perfecta, porque en las historias de amor perfectas los enamorados no terminan juntos.
Ouch.
4. El miércoles pasado me ¨presentaron¨ a un arquitecto. Tenía años de no estar en una situación de esas en las que tus amigos presencian como te ¨presentan¨ a alguien, y eres el centro de las burlas y comentarios inapropiados de toda la mesa. Háblare de ese incomodísimo momento que es la presentada después, pero adelanto que la cita a ciegas funcionó.
5. Hoy subí a la compu mis cinco discos de The Velvet Underground. What goes on, Sunday Morning, Pale blue eyes, I'm waiting for the man, Who loves the sun, Here she comes now, Heroin. Son una chulada.
I'm waiting for the man, twenty-six dollars in my hand. Up to Lexington 125... I'm feeling good, I'm feeling so fine until tomorrow, but that's just some other time..
Que tiempos aquellos.
6. Y bueno, por si tenían la duda, les dejo las primeras diez películas del programa este... no estoy de acuerdo ni con la 8 ni con la 10, las dos me chocan. Yo mejor hubiera metido a The Graduate.
1 Citizen Kane
2 The Godfather
3 Casablanca
4 Raging Bull
5 Singin' in the rain
6 Gone with the Wind
7 Lawrence of Arabia
8 Schindler's List
9 Vertigo
10 The Wizard of Oz
Se nos acaba el 2007. Si me pusiera cursi y asquerosamente sentimental como acostumbro, empezaría a evaluar lo mucho o poco que ha sucedido, pero no. No evaluaremos nada... por ahora.
1. No he visto Gone With the Wind, y, además, no tengo la menor idea de qué se trata, solo sabía que Clark Gable y Vivien Leigh se enamoran cabrón. Ahora también se que Rhett Butler (el señor Gable) es un verdadero hijo de puta y que soy su fan, porque, cuando Scarlet O'Hara le ruega que no se vaya con lágrimas en los ojos y le grita ¨Rhett... if you go, where shall I go, what shall I do?, el tal Rhett, con toda la tranquilidad del mundo le contesta ¨Frankly, my dear, I don't give a damn.¨
Sinceramente, querida, me vale madres.
Aplausos.
(Claro, ya se que me la estoy mamando con que vengo a hacer este descubrimiento 68 años después cuando es una de las frases más famosas de la historia del cine, pero ni modo)
2. Soy muy criticada porque me gusta quedarme a leer los créditos de las películas. Como que siempre me ha llamado la atención la cantidad de personal que rodea al actor de la peli, ya saben Assistant to Mr. Pitt; Mrs. Roberts's Stylist; Mr. Ford's Office Boy, Mr. Pacino lo que sea... Ah, y todos esos cargos que parecen complicadísimos y que seguro se reducen a ¨el guey que cargó el cable¨. En este programa, en los créditos, aparece una larguísima lista de las celebridades que fueron entrevistadas y el único de todos que tenía un ¨Mr.¨ antes de su nombre era, ni más ni menos que Johnny Depp. Mr. Johnny Depp.
Mr. Johnny Depp no solo es guapo, sexy, chingón y buen actor, también es mamón.
3. Casablanca es la película favorita del Marx y del Nilis. Cuando hablaron de ella, alguien dijo que era la historia de amor perfecta, porque en las historias de amor perfectas los enamorados no terminan juntos.
Ouch.
4. El miércoles pasado me ¨presentaron¨ a un arquitecto. Tenía años de no estar en una situación de esas en las que tus amigos presencian como te ¨presentan¨ a alguien, y eres el centro de las burlas y comentarios inapropiados de toda la mesa. Háblare de ese incomodísimo momento que es la presentada después, pero adelanto que la cita a ciegas funcionó.
5. Hoy subí a la compu mis cinco discos de The Velvet Underground. What goes on, Sunday Morning, Pale blue eyes, I'm waiting for the man, Who loves the sun, Here she comes now, Heroin. Son una chulada.
I'm waiting for the man, twenty-six dollars in my hand. Up to Lexington 125... I'm feeling good, I'm feeling so fine until tomorrow, but that's just some other time..
Que tiempos aquellos.
6. Y bueno, por si tenían la duda, les dejo las primeras diez películas del programa este... no estoy de acuerdo ni con la 8 ni con la 10, las dos me chocan. Yo mejor hubiera metido a The Graduate.
1 Citizen Kane
2 The Godfather
3 Casablanca
4 Raging Bull
5 Singin' in the rain
6 Gone with the Wind
7 Lawrence of Arabia
8 Schindler's List
9 Vertigo
10 The Wizard of Oz
Se nos acaba el 2007. Si me pusiera cursi y asquerosamente sentimental como acostumbro, empezaría a evaluar lo mucho o poco que ha sucedido, pero no. No evaluaremos nada... por ahora.
miércoles, 26 de diciembre de 2007
Steve McQueen
1. Una de mis canciones favoritas de Joaquín Sabina (sí, en mi corazoncito musical hay espacio para muchos y muy diversos géneros) es Medias Negras. Me gusta su música, pero me gusta mucho más su letra y me trae grandes recuerdos... aquí viene una de mis clásicas afirmaciones banales: Sabina sería un gran maestro del difícil arte de “ligar” (mmm ¿todavía se utiliza el termino “ligar”? o estoy pareciéndome a Yordi Rosado)
Todo eso de toreaba con el bolso a los tranvías, llevaba medias negras, bufanda a cuadros, minifalda azul -¿así o una descripción más ochentera?- me echó un cable la lluvia, yo andaba con paraguas, ella no, ¿a dónde vamos rubia? A donde tú me lleves, respondió. Pero mi parte favorita es la de “De noche piel de hada, a plena luz del día Cruela de Vil. Maldita madrugada, y yo que me creía Steve McQueen”
Veamos. ¿Por qué no creerse Paul Newman o Robert Redford o Al Pacino?
¿Será acaso porque el apodo de Steve McQueen es¨The King of Cool¨?
¿Será por ese salto memorable en motocicleta que se avienta en The Great Escape?
¿Será porque en todas sus películas hay persecuciones y autos a gran velocidad? ¿O porque es ni más ni menos que uno de los Siete Magníficos?
La neta es que soy bien fan de creerme Steve McQueen aunque todavía me falla un poco el salto en motocicleta y la secuencia del escape, y me urge trabajar en eso porque luego se me aparece Cruela de Vil y termino bailando con la más fea.
2.
El 24 tuve que ir a comprar los cuatro kilos de tortilla que se usarían en la ¨comida¨ del 25. Tenía años de no ir a una tortillería de verdad (las de adentro de superama no cuentan) y descubrí que me late el olor de la tortilla recién salida de la maquina.
3.
No se porque tenía tanto tiempo sin escuchar a La Habitación Roja. Primero se borró mi ipod y me quedé sin rolas, así que, como estoy de guardia hasta el 7 de enero y no pasan ni los policias, me he dedicado a llenarla poco a poco (alguien por ahi me dejó colgada con la tarea de llenar mi ipod) y me reencontré con la increible letra de Nunca Pasa Nada: Aunque no me acabe de gustar tengo que reconocer que te busco en cualquier parte. Vamos huye conmigo a ninguna parte, aquí nunca pasa nada, aquí nunca pasa nada.
Todo eso de toreaba con el bolso a los tranvías, llevaba medias negras, bufanda a cuadros, minifalda azul -¿así o una descripción más ochentera?- me echó un cable la lluvia, yo andaba con paraguas, ella no, ¿a dónde vamos rubia? A donde tú me lleves, respondió. Pero mi parte favorita es la de “De noche piel de hada, a plena luz del día Cruela de Vil. Maldita madrugada, y yo que me creía Steve McQueen”
Veamos. ¿Por qué no creerse Paul Newman o Robert Redford o Al Pacino?
¿Será acaso porque el apodo de Steve McQueen es¨The King of Cool¨?
¿Será por ese salto memorable en motocicleta que se avienta en The Great Escape?
¿Será porque en todas sus películas hay persecuciones y autos a gran velocidad? ¿O porque es ni más ni menos que uno de los Siete Magníficos?
La neta es que soy bien fan de creerme Steve McQueen aunque todavía me falla un poco el salto en motocicleta y la secuencia del escape, y me urge trabajar en eso porque luego se me aparece Cruela de Vil y termino bailando con la más fea.
2.
El 24 tuve que ir a comprar los cuatro kilos de tortilla que se usarían en la ¨comida¨ del 25. Tenía años de no ir a una tortillería de verdad (las de adentro de superama no cuentan) y descubrí que me late el olor de la tortilla recién salida de la maquina.
3.
No se porque tenía tanto tiempo sin escuchar a La Habitación Roja. Primero se borró mi ipod y me quedé sin rolas, así que, como estoy de guardia hasta el 7 de enero y no pasan ni los policias, me he dedicado a llenarla poco a poco (alguien por ahi me dejó colgada con la tarea de llenar mi ipod) y me reencontré con la increible letra de Nunca Pasa Nada: Aunque no me acabe de gustar tengo que reconocer que te busco en cualquier parte. Vamos huye conmigo a ninguna parte, aquí nunca pasa nada, aquí nunca pasa nada.
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