Me dan ganas de poder meterme a un clóset y regresar en el tiempo como si estuviera en el guión de About Time.
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domingo, 21 de septiembre de 2014
23:55
No me acuerdo cuando fue la última vez que sentí tanta envidia. Como en canción de Marc Anthony. De esa envidia que hace que te duela el estómago y no puedas pensar.
sábado, 26 de mayo de 2012
02:14
No importa cuantas veces le pida perdón.
Probablemente nunca te pasó. Estás ahí sentada, comiendo una sopa de jaiba cuando te das cuenta de que no volverá a ser igual. Camarón. Papa. Zanahoria. Jaiba. Nunca más. Dear Prudence en tu cabeza. Maybe I'm amazed.
Medio taco de cochinita. Quien sabe cuantos tequilas.
Una cucharada de arroz con leche. Lo querías romper. Le pegaste y le pegaste y le pegaste y le pegaste hasta que lo rompiste. Y cuando lo rompiste no supiste que hacer.
Bien pendeja.
Por eso no escribes. Porque escribiste tanto que ya no sabes como excusarte. O defenderte. O minimizar el daño. It's so broken.
¿Llenándote de trabajo?
Probablemente no.
¿Cambiándote de país?
Ojalá pudieras.
Escuchas esa canción e inmediatamente piensas en una tarde de mayo en la que llovía un chingo en el foro sol y él te daba un beso de esos memorables.
Ahora todo esta roto.
Probablemente nunca te pasó. Estás ahí sentada, comiendo una sopa de jaiba cuando te das cuenta de que no volverá a ser igual. Camarón. Papa. Zanahoria. Jaiba. Nunca más. Dear Prudence en tu cabeza. Maybe I'm amazed.
Medio taco de cochinita. Quien sabe cuantos tequilas.
Una cucharada de arroz con leche. Lo querías romper. Le pegaste y le pegaste y le pegaste y le pegaste hasta que lo rompiste. Y cuando lo rompiste no supiste que hacer.
Bien pendeja.
Por eso no escribes. Porque escribiste tanto que ya no sabes como excusarte. O defenderte. O minimizar el daño. It's so broken.
¿Llenándote de trabajo?
Probablemente no.
¿Cambiándote de país?
Ojalá pudieras.
Escuchas esa canción e inmediatamente piensas en una tarde de mayo en la que llovía un chingo en el foro sol y él te daba un beso de esos memorables.
Ahora todo esta roto.
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sábado, 14 de mayo de 2011
bad otra vez
If I could, you know I would if I could, I would let it go
This desperation
Dislocation
Separation
Condemnation
Revelation
In temptation
Isolation
Desolation
Isolation
Let it go
And so fade away
I'm wide awake
I'm not sleeping
Si. Me tomé varios mezcales. ¿Y qué?
This desperation
Dislocation
Separation
Condemnation
Revelation
In temptation
Isolation
Desolation
Isolation
Let it go
And so fade away
I'm wide awake
I'm not sleeping
Si. Me tomé varios mezcales. ¿Y qué?
martes, 3 de mayo de 2011
bajío
Con la novedad de que, otra vez, me ando paseando por el Bajío. El domingo Pumas perdió por dos goles en casa contra el América. Pocas cosas me revientan tanto como el equipo de Coapa. Siempre me han caído gordos pero ahora los odio. Pinche equipo, sigue trayéndome recuerdos que se parecen a fantasmas, recuerdos que me cagan, entre otras cosas, porque me provocan darle a la pared con mi cabeza de lo pendeja que fui. En fin.
Nosgustadesquitarnosconelfut.
Fue un partido extraño. Cosa inusual, medio me emborraché. Lloré de risa con mi nuevo invento para molestar durante el juego. Muchos guapos. Para donde volteara había uno. Como niño en juguetería.
Para las 5 de la mañana ya estaba mentando madres en el aeropuerto. Tuve una revelación -y una sospechosa sonrisa- durante los 3 minutos del vuelo que estuve despierta. Para cuando me bajé del avión, estaba casi convencida:
Me equivoqué.
Todo el día tuve esa sensación hasta que en la noche reapareció a darle cuerda a la confusión. Las ganas que tengo de (beeeeeeeeep) hacen que se me nuble la razón.
Hoy en la mañana, otra vez:
Me estaré equivocando de objetivo???
Sólo tengo una cosa clara, que me llena de alegría: que lástima que te moriste.
At last.
Nosgustadesquitarnosconelfut.
Fue un partido extraño. Cosa inusual, medio me emborraché. Lloré de risa con mi nuevo invento para molestar durante el juego. Muchos guapos. Para donde volteara había uno. Como niño en juguetería.
Para las 5 de la mañana ya estaba mentando madres en el aeropuerto. Tuve una revelación -y una sospechosa sonrisa- durante los 3 minutos del vuelo que estuve despierta. Para cuando me bajé del avión, estaba casi convencida:
Me equivoqué.
Todo el día tuve esa sensación hasta que en la noche reapareció a darle cuerda a la confusión. Las ganas que tengo de (beeeeeeeeep) hacen que se me nuble la razón.
Hoy en la mañana, otra vez:
Me estaré equivocando de objetivo???
Sólo tengo una cosa clara, que me llena de alegría: que lástima que te moriste.
At last.
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jueves, 23 de diciembre de 2010
azotades
Es injusto e inhumano tener esta cantidad de trabajo el 23 de diciembre cuando todo mundo ya está -o sigue- brindando con el primer ponche que se le atraviese. Y luego tengo que entregar diez bufandas mañana. ¿A qué hora voy a ponerme a tejer? Quien sabe...
Entonces, no tengo tiempo para sentarme a escribir como se debe acerca de mi bonito paso por el antidoping, el psicólogo profundo y el polígrafo pero tampoco quiero dejar de escribir algo, lo que sea.
Cómo ya se sabe, me regalaron un Music Journal, así que comencé a escuchar, una por una, mis ochenta y tantas listas de reproducción para pasarlas al apartado "Playlists". Todos los días escucho una o dos, hoy -casualmente- me tocó una titulada "21 diciembre 2006".
Dios.
Cómo para cortarse las venas.
Mientras la escucho, pienso en varias cosas:
La primera: si tuviera que resumir mi 2010 en emociones, probablemente tendría que decir "azotades" (¿así se escribirá azotades? ¿existe esa palabra?) y "breve felicidad". Me pasé un poco más de medio año azotándome y sufriendo, después vinieron el verano hiper feliz y después esto: la abrumadora calma. Está lista, de hace exactamente 4 años, es una compilación perfecta para azotarse y cortarse las venas.
La segunda: no se cuánto tiempo tenía sin escuchar esta lista. La hice un jueves por la noche. Regresaba de su oficina, había ido a dejarle su regalo de navidad -la biografía recién desempacada de Argentina de Joaquín Sabina y no se qué más. Tampoco recuerdo que platicamos, lo que si recuerdo es que había decidido unilateralmente no volverlo a ver (después tuve varios intentos no unilaterales, bien documentados en esta entrada)y -obvio- me hice una listita para torturarme los días subsecuentes. A-Z-O-T-A-D-E-S. ¡Y pensar que apenas estába empezando el show!.
La tercera: Aunque pensé que no sucedería, en la última semana me he sorprendido más de una vez extrañándolo y queríéndole hablar. No lo he hecho. Y al que me escriba algo en la onda "ya superalo" le aviso desde ya que no va por ahí, es que es navidad y así. Todo lo veo -y lo siento- tan lejano, como si no hubiera sucedido.
La cuarta: Cuándo te hablen de mí, tu dirás que no fue para tanto. Que ahora es mucho mejor. Que hace tiempo que me has olvidado.
La quinta: Quien quiera que logré descubrir la forma de anticiparse a los desastres, se va a hacer millonario. Ya lo he dicho, uno no debe dárselas de Steve McQueen.
La sexta: Cuánta tristeza en una sola lista. Obvio tenía que estar Read My Mind y Calamaro y los Beatles y los Stones y Dylan y Who Loves the Sun... who cares what it does since you broke my heaaaaaart (que gran canción es Who Loves the Sun)
La séptima: Toda tu risa en el fondo del mar como en un cuento para el fin del mundo. Nunca sabremos aprender a perder, nunca seremos ligeros como el aire.
Y después de esta "breve" disertación sobre el orígen y consecuencias de esas 21 canciones, la lista (ya que tenga tiempo y si hay interesados, prometo ponerla descargable):
21 diciembre 2006
Todavía una canción de amor- Joaquín Sabina
Fin- Duncan Dhu
Crímenes perfectos- Fito Páez
Quiero tener tu presencia- Seguridad Social
Buena suerte- Iván Noble
He barrido el sol- Los Tres
Rozando la eternidad- Hombres G
Yegua- Babasónicos
Cuándo te hablen de mi- La Habitación Roja
Y además es imposible- Los Planetas
Lucha de gigantes- Nacha Pop
Medias negras- Joaquín Sabina
Queen Jane Approximately. Bob dylan
Cry baby cry- The Beatles
Ruby Tuesday- The Rolling Stones
Read my mind- The Killers
Man in a shed- Nick Drake
Get me away from here I'm dying- Belle and Sebastian
Ask me anything- The Strokes
Ahora que no vives conmigo- Tex Tex
Entonces, no tengo tiempo para sentarme a escribir como se debe acerca de mi bonito paso por el antidoping, el psicólogo profundo y el polígrafo pero tampoco quiero dejar de escribir algo, lo que sea.
Cómo ya se sabe, me regalaron un Music Journal, así que comencé a escuchar, una por una, mis ochenta y tantas listas de reproducción para pasarlas al apartado "Playlists". Todos los días escucho una o dos, hoy -casualmente- me tocó una titulada "21 diciembre 2006".
Dios.
Cómo para cortarse las venas.
Mientras la escucho, pienso en varias cosas:
La primera: si tuviera que resumir mi 2010 en emociones, probablemente tendría que decir "azotades" (¿así se escribirá azotades? ¿existe esa palabra?) y "breve felicidad". Me pasé un poco más de medio año azotándome y sufriendo, después vinieron el verano hiper feliz y después esto: la abrumadora calma. Está lista, de hace exactamente 4 años, es una compilación perfecta para azotarse y cortarse las venas.
La segunda: no se cuánto tiempo tenía sin escuchar esta lista. La hice un jueves por la noche. Regresaba de su oficina, había ido a dejarle su regalo de navidad -la biografía recién desempacada de Argentina de Joaquín Sabina y no se qué más. Tampoco recuerdo que platicamos, lo que si recuerdo es que había decidido unilateralmente no volverlo a ver (después tuve varios intentos no unilaterales, bien documentados en esta entrada)y -obvio- me hice una listita para torturarme los días subsecuentes. A-Z-O-T-A-D-E-S. ¡Y pensar que apenas estába empezando el show!.
La tercera: Aunque pensé que no sucedería, en la última semana me he sorprendido más de una vez extrañándolo y queríéndole hablar. No lo he hecho. Y al que me escriba algo en la onda "ya superalo" le aviso desde ya que no va por ahí, es que es navidad y así. Todo lo veo -y lo siento- tan lejano, como si no hubiera sucedido.
La cuarta: Cuándo te hablen de mí, tu dirás que no fue para tanto. Que ahora es mucho mejor. Que hace tiempo que me has olvidado.
La quinta: Quien quiera que logré descubrir la forma de anticiparse a los desastres, se va a hacer millonario. Ya lo he dicho, uno no debe dárselas de Steve McQueen.
La sexta: Cuánta tristeza en una sola lista. Obvio tenía que estar Read My Mind y Calamaro y los Beatles y los Stones y Dylan y Who Loves the Sun... who cares what it does since you broke my heaaaaaart (que gran canción es Who Loves the Sun)
La séptima: Toda tu risa en el fondo del mar como en un cuento para el fin del mundo. Nunca sabremos aprender a perder, nunca seremos ligeros como el aire.
Y después de esta "breve" disertación sobre el orígen y consecuencias de esas 21 canciones, la lista (ya que tenga tiempo y si hay interesados, prometo ponerla descargable):
21 diciembre 2006
Todavía una canción de amor- Joaquín Sabina
Fin- Duncan Dhu
Crímenes perfectos- Fito Páez
Quiero tener tu presencia- Seguridad Social
Buena suerte- Iván Noble
He barrido el sol- Los Tres
Rozando la eternidad- Hombres G
Yegua- Babasónicos
Cuándo te hablen de mi- La Habitación Roja
Y además es imposible- Los Planetas
Lucha de gigantes- Nacha Pop
Medias negras- Joaquín Sabina
Queen Jane Approximately. Bob dylan
Cry baby cry- The Beatles
Ruby Tuesday- The Rolling Stones
Read my mind- The Killers
Man in a shed- Nick Drake
Get me away from here I'm dying- Belle and Sebastian
Ask me anything- The Strokes
Ahora que no vives conmigo- Tex Tex
sábado, 8 de mayo de 2010
sábado 8
He sido víctima de la autocensura. En dos ocasiones. Algunos de ustedes se habrán dado cuenta y -tal vez- se estarán preguntando por qué.
Bueno. Era un post muy -demasiado- personal, posiblemente comprometedor, escrito en un momento de enojo y tristeza terribles. De repente se me olvida que esto es público, que cualquiera puede tener acceso a esta página y que yo estoy ventilando asuntos que son tan míos como de alguien más. I never meant to do any harm. Ustedes disculparán.
El jueves tuve una larga plática. Larga. De esas que no quieres que se terminen. De esas que no llegan a nada. De esas que parecen estarle dando vueltas interminables a punto que no tiene solución. Totalmente inesperadas.
¿Saben qué? es imposible enterrar algo tan vivo. Es imposible borrar un pasado tan perfecto en tantos aspectos. La neta es que no tiene sentido querer borrar la felicidad. Pero... es necesario dejarlo e intentar seguir adelante. Aunque el dejarlo signifique que te duelan, por más cursi que suene, lugares de tu corazón que no sabías que existía y que llores sin parar.
El factor común de la mayoría de las separaciones entre dos personas es que una de las partes, invariablemente, se sentirá de la chingada. Cuando la otra se siente también de la chingada tiene que ser porque algo en la separación está mal. Pero eso sólo lo podrá decidir el tiempo.
El tiempo que se lleva los más dolorosos sentimientos. El tiempo que pone en orden el peor de los desordenes. El tiempo que nos traerá, a ti, a mi, a todos nosotros, la tranquilidad que estamos buscando. Y dejaremos de llorar. El tiempo acomodará todo en su lugar. We're like a rolling stone.
La tristeza, qué hacer con tanta tristeza, nada. Estoy segura de que pasará.
¿Que qué me queda? Agradecer por los miles de recuerdos increíbles, momentos eufóricos, carcajadas, ojos llorosos, noches sin dormir, pláticas interminables, ganas de arreglar el mundo, de comérselo a mordidas y en chinga, Bob Dylan, fútbol, clases de cine, amor del bueno, pero, sobre todo, mucha música.
La música como bote salvavidas a medio New Orleans justo cuando terminó Katrina. La música que te hace abrir los ojos, secarte las lágrimas y convencerte de que todo va a estar bien. Aunque parezca súplica.
A esta azotada canción la descubrí viendo The Boat That Rocked. Bueno. Es una de las tantas canciones que descubrí viendo esa película. Si yo fuera una de esas personas que tienen una voz privilegiada montaría un show y cantaría esta rola y -obviamente- el público me ovacionaría de pie y diría que qué chingón esta mi vestido rojo largo. Música de show del International Hotel de Las Vegas con un chingo de champaña. Desgraciadamente, disto de cantar como Lorraine Ellison, mi escenario se reduce a un karaoke de mala muerte y lo único que haría mi público sería aventarme un zapato. O varios.
Bueno. Era un post muy -demasiado- personal, posiblemente comprometedor, escrito en un momento de enojo y tristeza terribles. De repente se me olvida que esto es público, que cualquiera puede tener acceso a esta página y que yo estoy ventilando asuntos que son tan míos como de alguien más. I never meant to do any harm. Ustedes disculparán.
El jueves tuve una larga plática. Larga. De esas que no quieres que se terminen. De esas que no llegan a nada. De esas que parecen estarle dando vueltas interminables a punto que no tiene solución. Totalmente inesperadas.
¿Saben qué? es imposible enterrar algo tan vivo. Es imposible borrar un pasado tan perfecto en tantos aspectos. La neta es que no tiene sentido querer borrar la felicidad. Pero... es necesario dejarlo e intentar seguir adelante. Aunque el dejarlo signifique que te duelan, por más cursi que suene, lugares de tu corazón que no sabías que existía y que llores sin parar.
El factor común de la mayoría de las separaciones entre dos personas es que una de las partes, invariablemente, se sentirá de la chingada. Cuando la otra se siente también de la chingada tiene que ser porque algo en la separación está mal. Pero eso sólo lo podrá decidir el tiempo.
El tiempo que se lleva los más dolorosos sentimientos. El tiempo que pone en orden el peor de los desordenes. El tiempo que nos traerá, a ti, a mi, a todos nosotros, la tranquilidad que estamos buscando. Y dejaremos de llorar. El tiempo acomodará todo en su lugar. We're like a rolling stone.
La tristeza, qué hacer con tanta tristeza, nada. Estoy segura de que pasará.
¿Que qué me queda? Agradecer por los miles de recuerdos increíbles, momentos eufóricos, carcajadas, ojos llorosos, noches sin dormir, pláticas interminables, ganas de arreglar el mundo, de comérselo a mordidas y en chinga, Bob Dylan, fútbol, clases de cine, amor del bueno, pero, sobre todo, mucha música.
La música como bote salvavidas a medio New Orleans justo cuando terminó Katrina. La música que te hace abrir los ojos, secarte las lágrimas y convencerte de que todo va a estar bien. Aunque parezca súplica.
A esta azotada canción la descubrí viendo The Boat That Rocked. Bueno. Es una de las tantas canciones que descubrí viendo esa película. Si yo fuera una de esas personas que tienen una voz privilegiada montaría un show y cantaría esta rola y -obviamente- el público me ovacionaría de pie y diría que qué chingón esta mi vestido rojo largo. Música de show del International Hotel de Las Vegas con un chingo de champaña. Desgraciadamente, disto de cantar como Lorraine Ellison, mi escenario se reduce a un karaoke de mala muerte y lo único que haría mi público sería aventarme un zapato. O varios.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
impasse
Escribir aunque no quieras.
Escribir aunque no tengas nada que decir. O ganas de decir algo.
Escribir a pesar de que creas que no vale la pena.
Escribir como terapia, como distracción. Aunque sea en automático.
Escribir para no olvidar el pasado, para olvidar el presente y para adivinar el futuro. O al revés.
Escribir cuando no hay más que hacer.
Escribir para no gritar, para aferrarse, para no desertar. Aunque no pertenezcas, aunque no encuentres la ruta hacia adelante. Aunque termines vendiendo hamburguesas, o en un office depot.
Escribir como último recurso. O el único que hay.
(y el foquito rojo... No se prende)
Escribir aunque no tengas nada que decir. O ganas de decir algo.
Escribir a pesar de que creas que no vale la pena.
Escribir como terapia, como distracción. Aunque sea en automático.
Escribir para no olvidar el pasado, para olvidar el presente y para adivinar el futuro. O al revés.
Escribir cuando no hay más que hacer.
Escribir para no gritar, para aferrarse, para no desertar. Aunque no pertenezcas, aunque no encuentres la ruta hacia adelante. Aunque termines vendiendo hamburguesas, o en un office depot.
Escribir como último recurso. O el único que hay.
(y el foquito rojo... No se prende)
miércoles, 16 de septiembre de 2009
3:14
Vengo llegando. La última imagen de un flaquísimo David Bowie con un traje negro horrible cantando Heroes
Though nothing
Will keep us together
We could steal time
Just for one day.
A veces me gustaría que no fuera sólo un día. O sólo una noche. O sólo unas horas. A veces me gustaría que fuera toda la vida. A veces me gustaría conocer tu parte de la historia. La real, no la que supongo, tampoco la que imagino. Creo que nunca me la vas a contar.
Porque los mexicanos tendremos esta manía de celebrar a gritos? como si no hubiera mañana.
Se termina Heroes y empieza Sometimes Always, de Jesus and Mary Chain.
I gave you all I had
I gave you good and bad
I gave but you just threw it back
Me pasé como media hora pensando en que estarías haciendo, en si estarías cenando pozole o si estarías deprimido, en si te la estarías pasando tan bien como yo, en si es verdad que odias tu vida.
Quien sabe.
Sometimes always.
I won't get on my knees
Don't make me do that please
I've been away but now I'm back
Though nothing
Will keep us together
We could steal time
Just for one day.
A veces me gustaría que no fuera sólo un día. O sólo una noche. O sólo unas horas. A veces me gustaría que fuera toda la vida. A veces me gustaría conocer tu parte de la historia. La real, no la que supongo, tampoco la que imagino. Creo que nunca me la vas a contar.
Porque los mexicanos tendremos esta manía de celebrar a gritos? como si no hubiera mañana.
Se termina Heroes y empieza Sometimes Always, de Jesus and Mary Chain.
I gave you all I had
I gave you good and bad
I gave but you just threw it back
Me pasé como media hora pensando en que estarías haciendo, en si estarías cenando pozole o si estarías deprimido, en si te la estarías pasando tan bien como yo, en si es verdad que odias tu vida.
Quien sabe.
Sometimes always.
I won't get on my knees
Don't make me do that please
I've been away but now I'm back
jueves, 25 de junio de 2009
todavía
Está cayendo un diluvio en el barrio y se fue la luz, desde hace una hora.
Antes, estaba viendo un concierto de Oasis en HBO y que madreaditos se ven los Gallagher. El tiempo no perdona, seguro alguien dirá lo mismo de mi cuando me ve. Who knows.
Hoy me atacó en el msn un individuo de esos que no te conocen pero creen que porque eres vieja y estas en la misma quiniela que él, ya está legitimado a tirarte el pedo, obvio por msn, descaradamente. Se los juro, el joven tiene 41 años, su único contacto conmigo ha sido un correo en el que yo envié el formato de resultados de la quiniela (la cual, por cierto, gané) y hoy me atacó con un interrogatorio de 18 minutos acerca de mi vida y mis gustos. Vamos, ni siquiera ha visto una foto mía, bien yo podría tener 3 ojos, o simplemente no gustarle, pero eso no importa, inmediatamente me invitó a comer. Nunca he estado en contra de las citas a ciegas pero el caso de este individuo me sonó a desesperación, y pus no, no estoy tan desesperada.
Luego. Zac Efron en 17 again sale gua-pi-si-mo y me recordó en reiteradas ocasiones lo vieja que estoy. La película está bien, dominguera.
Después. Andrés Calamaro is back y yo tengo miedo. Calamaro duele y en un vive latino va a doler más. Dicen que a todo se acostumbra uno, hasta a la muerte. Yo no estoy tan convencida de eso y se que me voy a pasar dos días, conciente o no, buscándolo.
(Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte, que no salgo a buscarte porque se que corro el riesgo de encontrarte, que me sigo mordiendo noche y día, las uñas de rencor, que te sigo debiendo todavía una canción de amor.)
Te quiero igual. Todavía una canción de amor. Para no olvidar. La parte de adelante. A los ojos.
No les ha pasado que se ponen a ensayar una y otra vez lo que le van a decir a alguien y cuando llega la oportunidad de decirlo se les olvida??
El guapo y yo tuvimos una discusión esa memorable noche porque el afirmaba que la calentura nublaba la razón y te transformaba en monstruo que no reflexiona sus actos. Yo insistía, pendejamente, que no, que nunca me iba a dejar llevar por un momento de calentura. Yeah right!
La calentura te lleva a tragarte el orgullo, el encabronamiento y los discursos ensayados. La calentura te hace contestar llamadas, escuchar argumentos borrachos, manejar distancias, recorrer hoteles de paso, buscar desesperadamente entre tus recuerdos eso que te hizo temblar la primera vez que lo (o la) viste para olvidarte de todo lo que has llorado, de las jaladas que te han hecho y así nublarte el criterio; buscas recordar porque los besos eran y son buenos, la explicación de porque alguna vez te enamoraste de el.
A veces logras explicartelo, a veces no.
Pero casi siempre, contra tu voluntad, continuas extrañando.
En que momento el amor se convierte en calentura?
La calentura y la necesidad son lo mismo?
En que momento la calentura se convierte en amor?
Quiero vivir dos veces para poder olvidarte. Quiero llevarte conmigo y no voy a ninguna parte.
No me gusta esperar, pero igual te espero.
No te vayas si te grito "pierdete".
Secretamente -o no- sigo creyendo en los milagros.
Antes, estaba viendo un concierto de Oasis en HBO y que madreaditos se ven los Gallagher. El tiempo no perdona, seguro alguien dirá lo mismo de mi cuando me ve. Who knows.
Hoy me atacó en el msn un individuo de esos que no te conocen pero creen que porque eres vieja y estas en la misma quiniela que él, ya está legitimado a tirarte el pedo, obvio por msn, descaradamente. Se los juro, el joven tiene 41 años, su único contacto conmigo ha sido un correo en el que yo envié el formato de resultados de la quiniela (la cual, por cierto, gané) y hoy me atacó con un interrogatorio de 18 minutos acerca de mi vida y mis gustos. Vamos, ni siquiera ha visto una foto mía, bien yo podría tener 3 ojos, o simplemente no gustarle, pero eso no importa, inmediatamente me invitó a comer. Nunca he estado en contra de las citas a ciegas pero el caso de este individuo me sonó a desesperación, y pus no, no estoy tan desesperada.
Luego. Zac Efron en 17 again sale gua-pi-si-mo y me recordó en reiteradas ocasiones lo vieja que estoy. La película está bien, dominguera.
Después. Andrés Calamaro is back y yo tengo miedo. Calamaro duele y en un vive latino va a doler más. Dicen que a todo se acostumbra uno, hasta a la muerte. Yo no estoy tan convencida de eso y se que me voy a pasar dos días, conciente o no, buscándolo.
(Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte, que no salgo a buscarte porque se que corro el riesgo de encontrarte, que me sigo mordiendo noche y día, las uñas de rencor, que te sigo debiendo todavía una canción de amor.)
Te quiero igual. Todavía una canción de amor. Para no olvidar. La parte de adelante. A los ojos.
No les ha pasado que se ponen a ensayar una y otra vez lo que le van a decir a alguien y cuando llega la oportunidad de decirlo se les olvida??
El guapo y yo tuvimos una discusión esa memorable noche porque el afirmaba que la calentura nublaba la razón y te transformaba en monstruo que no reflexiona sus actos. Yo insistía, pendejamente, que no, que nunca me iba a dejar llevar por un momento de calentura. Yeah right!
La calentura te lleva a tragarte el orgullo, el encabronamiento y los discursos ensayados. La calentura te hace contestar llamadas, escuchar argumentos borrachos, manejar distancias, recorrer hoteles de paso, buscar desesperadamente entre tus recuerdos eso que te hizo temblar la primera vez que lo (o la) viste para olvidarte de todo lo que has llorado, de las jaladas que te han hecho y así nublarte el criterio; buscas recordar porque los besos eran y son buenos, la explicación de porque alguna vez te enamoraste de el.
A veces logras explicartelo, a veces no.
Pero casi siempre, contra tu voluntad, continuas extrañando.
En que momento el amor se convierte en calentura?
La calentura y la necesidad son lo mismo?
En que momento la calentura se convierte en amor?
Quiero vivir dos veces para poder olvidarte. Quiero llevarte conmigo y no voy a ninguna parte.
No me gusta esperar, pero igual te espero.
No te vayas si te grito "pierdete".
Secretamente -o no- sigo creyendo en los milagros.
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domingo, 17 de mayo de 2009
roaches
Estaba tejiendo en mi cama cuando se me apareció una gran cucaracha al lado, ahí, encimita, como si quisiera recargarse en mi almohada la culera. La tire, la persegui por todo el cuarto hasta que la perdí. Me quedé parada con terror como tres minutos, viendo hacia el lugar en el que la desgraciada cucaracha desapareció hasta que, de repente, la vi salir. Ni siquiera lo pensé, la aplasté con toda la furia que el converse azul que no es mío me permitió.
Morto.
No debí ver The Lost Boys. No, claro que si, es una chulada. Qué tiempos aquellos cuando Jason Patric era más guapo que Kiefer Sutherland (y todavía no le bajaba a Julia Roberts dos días antes de la boda).
Ahora es casi la una de la mañana y ya me entró una psicosis espantosa: que tal que la cucaracha que maté no es la misma cucaracha que se metió debajo de mi cama y la maldita sigue ahí, rondandome silenciosamente, esperando el momento indicado, ese en el que me voy a quedar dormida y me va a atacar...
Ya no puedo dormir.
Con todo y el ruido del ipod siento que escucho unas patitas caminando con sigilo... Croach, croach. También llueve, mucho y la puerta rebota con el aire.
Quiero verte en un lugar distinto a mis sueños (que a veces son pesadillas).
Auxilio.
Le subo al ipod.
El cura que ha de darme la extrema uncion no es todavía monaguillo.
(o si?)
And if the chance should happen that I never see you again just remember that I always love you.
Croach. Croach.
Morto.
No debí ver The Lost Boys. No, claro que si, es una chulada. Qué tiempos aquellos cuando Jason Patric era más guapo que Kiefer Sutherland (y todavía no le bajaba a Julia Roberts dos días antes de la boda).
Ahora es casi la una de la mañana y ya me entró una psicosis espantosa: que tal que la cucaracha que maté no es la misma cucaracha que se metió debajo de mi cama y la maldita sigue ahí, rondandome silenciosamente, esperando el momento indicado, ese en el que me voy a quedar dormida y me va a atacar...
Ya no puedo dormir.
Con todo y el ruido del ipod siento que escucho unas patitas caminando con sigilo... Croach, croach. También llueve, mucho y la puerta rebota con el aire.
Quiero verte en un lugar distinto a mis sueños (que a veces son pesadillas).
Auxilio.
Le subo al ipod.
El cura que ha de darme la extrema uncion no es todavía monaguillo.
(o si?)
And if the chance should happen that I never see you again just remember that I always love you.
Croach. Croach.
jueves, 26 de marzo de 2009
orale
Hoy estuve muy triste y también muy emputada. No pregunten por qué. La respuesta es tan predecible que da flojera.
El sábado voy a un festival en Teotihuacán y hare mi mejor esfuerzo por pasarla bien. Parece maldición, ya no me divierto en los conciertos y, cuando me cae el veinte de que no me estoy divirtiendo, me doy pena ajena... "mira, siempre se la pasaba de huevos y ahora es patética, se quiere ir de todas partes". En el VL se va a poner peor, Andrés Calamaro me hace tanto daño que lo tengo vetado, seguro va a llover en un momento memorable y yo voy a querer meter mi cabeza en un hoyo en el suelo. No pregunten qué es lo que me falta. La respuesta es bien parecida a la del párrafo que antecede. Me está costando un chingo.
- No te creas, estoy seguro de que la vida me las va a cobrar todas.
- Me encantaría ver cuando la vida te las cobre.
- Bueno, tu te mueres de ganas de que me pase algo malo ¿verdad?
- No. Claro que si te murieras, por ejemplo, mi situación sería mucho más sencilla, pero de ahi a que quiera que te mueras hay una gran diferencia.
- ¿Tu situación sería más sencilla?... Orale...
(yoooo no quise lastimaaarteeee, solaamenteee te diiiijeeee que noooo)
¿o-ra-le?
¿Ni por curiosidad un "por qué"?
¿Que ya nadie es curioso?
(Jack Bauer no le saca, Jack Bauer no come, Jack Bauer no tiene un pedo en encañonar a 100 cabrones en media hora de capítulo, Jack Bauer no pierde el control, Jack Bauer no tiene ganas de hacer pipi nunca, Jack Bauer no llora)
Moraleja: si alguien les dice "sigo enojada" intenten contestar con algo que por lo menos suene a un "perdón". Será un buen detalle de su parte. Si alguien les manda un mensaje que dice algo así como "te extraño mucho" contesten lo que sea... "gracias", "yo no", "ya me voy a comer", "yo también", "el sábado es fecha FIFA", "chinga tu madre", lo que sea, pero al-go.
Punto y aparte.
Esta canción me pone triste porque me recuerda momentos increíblemente felices, en especial a un buen día en el que no tenía licencia, me dolía la muela, nadaba en dolac y me dieron un beso de esos que te dejan sin aire como por media hora.
Esta canción me pone más triste todavía porque me recuerda las cursis ganas que tengo de casarme y que sea la de "y ahora invitamos a los novios a que bailen su primera canción". Sigo creyendo que se aparecerá la persona a la que le pueda decir, sin culpa alguna, "No puedo quitarte los ojos de encima".
Esta canción me pone menos triste porque me recuerda la noche en la que pasé al anecdotario de unos gueyes del Cuec como "la vieja que se emputó y puso Muse a todo volumen durante 10 minutos". A huevo, cuando me encabrono en serio, me da -como varios de ustedes ya saben- por decir "o sea" incontrolablemente y por escuchar Muse a todo volumen. Hoy fue uno de esos días en los que sonó sin parar.
Después postee algo que me encontré en este otro blog.
El sábado voy a un festival en Teotihuacán y hare mi mejor esfuerzo por pasarla bien. Parece maldición, ya no me divierto en los conciertos y, cuando me cae el veinte de que no me estoy divirtiendo, me doy pena ajena... "mira, siempre se la pasaba de huevos y ahora es patética, se quiere ir de todas partes". En el VL se va a poner peor, Andrés Calamaro me hace tanto daño que lo tengo vetado, seguro va a llover en un momento memorable y yo voy a querer meter mi cabeza en un hoyo en el suelo. No pregunten qué es lo que me falta. La respuesta es bien parecida a la del párrafo que antecede. Me está costando un chingo.
- No te creas, estoy seguro de que la vida me las va a cobrar todas.
- Me encantaría ver cuando la vida te las cobre.
- Bueno, tu te mueres de ganas de que me pase algo malo ¿verdad?
- No. Claro que si te murieras, por ejemplo, mi situación sería mucho más sencilla, pero de ahi a que quiera que te mueras hay una gran diferencia.
- ¿Tu situación sería más sencilla?... Orale...
(yoooo no quise lastimaaarteeee, solaamenteee te diiiijeeee que noooo)
¿o-ra-le?
¿Ni por curiosidad un "por qué"?
¿Que ya nadie es curioso?
(Jack Bauer no le saca, Jack Bauer no come, Jack Bauer no tiene un pedo en encañonar a 100 cabrones en media hora de capítulo, Jack Bauer no pierde el control, Jack Bauer no tiene ganas de hacer pipi nunca, Jack Bauer no llora)
Moraleja: si alguien les dice "sigo enojada" intenten contestar con algo que por lo menos suene a un "perdón". Será un buen detalle de su parte. Si alguien les manda un mensaje que dice algo así como "te extraño mucho" contesten lo que sea... "gracias", "yo no", "ya me voy a comer", "yo también", "el sábado es fecha FIFA", "chinga tu madre", lo que sea, pero al-go.
Punto y aparte.
Esta canción me pone triste porque me recuerda momentos increíblemente felices, en especial a un buen día en el que no tenía licencia, me dolía la muela, nadaba en dolac y me dieron un beso de esos que te dejan sin aire como por media hora.
Esta canción me pone más triste todavía porque me recuerda las cursis ganas que tengo de casarme y que sea la de "y ahora invitamos a los novios a que bailen su primera canción". Sigo creyendo que se aparecerá la persona a la que le pueda decir, sin culpa alguna, "No puedo quitarte los ojos de encima".
Esta canción me pone menos triste porque me recuerda la noche en la que pasé al anecdotario de unos gueyes del Cuec como "la vieja que se emputó y puso Muse a todo volumen durante 10 minutos". A huevo, cuando me encabrono en serio, me da -como varios de ustedes ya saben- por decir "o sea" incontrolablemente y por escuchar Muse a todo volumen. Hoy fue uno de esos días en los que sonó sin parar.
Después postee algo que me encontré en este otro blog.
martes, 30 de diciembre de 2008
cruda
- ¿Qué? ¿Te duele el corazón?
- ¿Qué? ¿corazón? ¿cuál? ¡Si ya no tengo!
Me desperté y -con todo y mi dolor de cabeza- corrí a buscar mi teléfono. Por favor que no le haya marcado, por favor que no le haya marcado, por favor que no le haya marcado. Mi alivio fue indescriptible: último número marcado Campillo, 2:09 am. Los mensajes, los mensajes, los mensajes... nada, ninguno. Fi-uf.
La última escena que recuerdo es yo, con un tequila doble en la mano, abrazada de uno de los mariachis -y de Aye- cantando a gritos... NOOOOOOOOO aunqueeeeee meeeeee juuuuuuraraaaaas queeee muchooooo haaaas cambiaaadooooo para mi lo nuestrooooo ya eeeeeeeeeestaaaaaaaa teeeeeerminaaaaaaadoooooooooooo
No se cómo regresé a mi casa. No sé quien pagó. No se cómo logré abrir la puerta y llegar hasta mi cama.
Veo complicado aguantar hasta el 2009. It's been a pleasure.
Maldita plaza de garibaldi.
- ¿Qué? ¿corazón? ¿cuál? ¡Si ya no tengo!
Me desperté y -con todo y mi dolor de cabeza- corrí a buscar mi teléfono. Por favor que no le haya marcado, por favor que no le haya marcado, por favor que no le haya marcado. Mi alivio fue indescriptible: último número marcado Campillo, 2:09 am. Los mensajes, los mensajes, los mensajes... nada, ninguno. Fi-uf.
La última escena que recuerdo es yo, con un tequila doble en la mano, abrazada de uno de los mariachis -y de Aye- cantando a gritos... NOOOOOOOOO aunqueeeeee meeeeee juuuuuuraraaaaas queeee muchooooo haaaas cambiaaadooooo para mi lo nuestrooooo ya eeeeeeeeeestaaaaaaaa teeeeeerminaaaaaaadoooooooooooo
No se cómo regresé a mi casa. No sé quien pagó. No se cómo logré abrir la puerta y llegar hasta mi cama.
Veo complicado aguantar hasta el 2009. It's been a pleasure.
Maldita plaza de garibaldi.
jueves, 18 de diciembre de 2008
bang! bang!
Bang! es mi onomatopeya favorita.
Esta lista de reproducción se llama bang! bang!.
Bang Bang (My Baby Shot Me Down) - Nancy Sinatra
Sexy Sadie- The Beatles
Do you remember the First Time?- Pulp
Pictures of You- The Cure
China Girl- David Bowie
Fix You- Coldplay
Good Souls- Starsailor
Somewhere Across Forever- Stellastarr*
Auf Achse- Franz Ferdinand
Deckchairs and Cigarettes- The Thrills
Do you Realize??- The Flaming Lips
Sleep- The Dandy Warhols
Simple Twist of Faith- Bob Dylan
Running to Stand Still- U2
Better Man (Mexico City 07/17/03)- Pearl Jam
Wild Horses- The Rolling Stones
Sad Song- The Velvet Underground
No es mentira para nadie que en un universo paralelo me hubiera gustado ser asesina. Sí, una asesina de esas a sueldo, dura, sofisticada, peligrosa y cara. O tal vez jefe de la mafia, además, no es por nada pero se me da muy bien eso del complot y la estrategia criminal. Dicen que Dios no les da alas a los alacranes.
Cuando monsieur Tarantino tuvo la grandiosa idea de sacar a la luz Kill Bill no tuve otra opción que convertirla en mi película favorita. Me gusta más el volumen I, creo que en el volumen II hay momentos en los que Tarantino -sin afán de blasfemar- pierde el piso, pero aún así no deja de ser una película maravillosamente sangrienta y violenta. The Bride es el personaje que todas quisieramos ser por lo menos durante unas horas: dura, sofisticada y peligrosa, aunque habrá quién quiera utilizarla para envolverse en la bandera del feminismo absurdo y tan pasado de moda. Basta de violencia.
Mi primer cautivante encuentro con Bang Bang fue en la memorable escena de Kill Bill I. En los comics y en las novelas gráficas se utiliza la palabra -u onomatopeya- "bang" para describir el sonido que hace una pistola o arma de fuego al ser disparada.
Bang!.
Siempre he pensado que el describir los sonidos con palabras es una actitud muy temeraria: los sonidos se deben escuchar y no leerse, pero a veces funciona. En Bang Bang encontré un ejemplo de esto, lo único que necesitabas para fondear una escena de amor y desamor tan brutal como la de Bill en la capilla disparándole -con todo el despecho de la historia- a La Novia era la extraña voz de Nancy Sinatra diciendo "my baby shot me down". Triste, triste.
Y sí. Cuando originalmente hice esta lista, por ahí de noviembre del 2004, los días eran violentos y sanguinarios. Si nos ponemos cursis podría decir (te) que no pasaba por mi cabeza más que la idea de cómo cuando te enamoras -sea amor correspondido o no- te sometes a una especie de asesinato. Hay otras canciones que significan muchas cosas, todas inevitable y notablemente relacionadas con el amor (y si, también tengo que aceptar aunque no lo quiera que las pendejadas adolescentes no siempre se van al cumplir 25 años).
Por ejemplo:
Tal vez no he contado la historia del joven que tiene una esposa que me quiere madrear. Ahora que lo pienso si he hablado del joven en cuestión, sobre todo cuando fue el día de su boda. Bueno, existió un largo antes en el que tuvimos ondas; después existió otro antes de dos años en el que ese joven le fue infiel a su ahora esposa conmigo (de ahi tanta necesidad de golpearme cada vez que me ve, creo yo). Fueron años y años de conocerlo, de ser muy amigos, de un enamoramiento atroz y unilateral pero todo terminó de una manera desastrosa, conmigo queriendo meter a gente a la cárcel por amenazas y daño moral... muy triste. Por algún motivo escuchar Sexy Sadie me hacía pensar en él, quizá porque, al afirmar que la culpa de nuestro affaire era mía, mía y sólo mía, nos quiso ver a todos la cara de pendejos. O quizá porque con su puta ¨sensualidad¨ -ahora extinta- me enganchó en algo que no iba para ninguna parte. No lo sé. La canción de Pulp se convirtió en una especie de auto-reproche que aparecía cada vez que él me llamaba para que nos vieramos, y era un reproche ojete y culero que me hacía confesarme a mí misma que son más las veces en las que yo soy la mala del cuento... now I don't care what you're doing, I don't care if you screw it, just as long as you save a piece for me (aparentemente, sólo cambié de personaje, el reproche sigue siendo el mismo).
Otras canciones de la lista pueden definir mi extraña costumbre de no conservar fotografías y la terca necesidad de tener las que me quedan a la vista para mantenerlas vivas; cómo te sientes cuando estás atascada en algo y nada mas no te puedes mover, corriendo para quedarte parada; lo increíble que es creer que la vida y su contenido puede depender de algo tan simple y complejo como la fe; y lo asqueroso que hay en los deseos obstaculizados.
Bang! Bang! podría ser la lista de sonidos descritos con palabras que tal vez se te vienen a la cabeza al tener enfrente a gente sentimentalmente importante. O a lo mejor sólo tenía ganas de escuchar muchas canciones tristes juntas.
Sexy Sadie. What have you done?
Se dice que la personalidad de uno está determinada en función de diversas decisiones, entre las que se encuentran las de carácter musical y entre ellas, según nosotros, se encuentra "el beatle favorito". Está cabrón, lo sé, pero ni modo, no se puede tener todo en la vida y mi beatle favorito por mucho es Paul, aunque tengo que reconocer que John tiene lo suyo.
El Maharishi Mahesh Yogi impartía cursos de meditación trascendental para los "occidentales" en Rishikesh, India. Ya sabemos que George le propuso a los "chicos" que fueran para allá y encontrarán la luz que llenaría sus vacías vidas de genios musicales y estrellas de rock. También sabemos que Prudence Farrow se encerró apanicada en su habitación y que corrió un fuerte rumor de que Maharishi se intentó ligar a Mia, la otra hermana Farrow, aunque muchos lo han negado rotundamente. Después de un mes, John no encontraba nada, Ringo se había regresado a su casa porque no soportaba la comida ni las moscas, Paul describía el viaje como "una experiencia divertida" y George tenía que irse al sur de la India a grabar con Ravi Shankar. Al Maharishi no le pareció nadita la idea de perder su mina de oro ni su foco de atención mundial, además se decía que tenía una cuenta de millones de dólares en Suiza, lo que contrastaba con la supuesta humildad, ayuno y abstinencia que deben prevalecer en un yogi meditador. Así que John llegó a la cabaña del maestro y le comunicó que se iban, que gracias por todo, "usted es el cósmico ¿no? debería saber la razón de porque nos vamos". Se regresaron a Delhi en uno de los coches que llevaron para el staff del rodaje de "The Beatles at Himalaya", tardándose horas y horas en llegar. En el camino, John compuso una canción que decía "Maharishi what have you done?", estaba muy enojado. Al final, George lo convenció de que mencionar al Maharishi en la canción era una mamada, aun y cuando John no lo bajara de hijo de puta, y ahi fue cuando se les ocurrió el título Sexy Sadie.
However big you think you are.
Esta lista de reproducción se llama bang! bang!.
Bang Bang (My Baby Shot Me Down) - Nancy Sinatra
Sexy Sadie- The Beatles
Do you remember the First Time?- Pulp
Pictures of You- The Cure
China Girl- David Bowie
Fix You- Coldplay
Good Souls- Starsailor
Somewhere Across Forever- Stellastarr*
Auf Achse- Franz Ferdinand
Deckchairs and Cigarettes- The Thrills
Do you Realize??- The Flaming Lips
Sleep- The Dandy Warhols
Simple Twist of Faith- Bob Dylan
Running to Stand Still- U2
Better Man (Mexico City 07/17/03)- Pearl Jam
Wild Horses- The Rolling Stones
Sad Song- The Velvet Underground
No es mentira para nadie que en un universo paralelo me hubiera gustado ser asesina. Sí, una asesina de esas a sueldo, dura, sofisticada, peligrosa y cara. O tal vez jefe de la mafia, además, no es por nada pero se me da muy bien eso del complot y la estrategia criminal. Dicen que Dios no les da alas a los alacranes.
Cuando monsieur Tarantino tuvo la grandiosa idea de sacar a la luz Kill Bill no tuve otra opción que convertirla en mi película favorita. Me gusta más el volumen I, creo que en el volumen II hay momentos en los que Tarantino -sin afán de blasfemar- pierde el piso, pero aún así no deja de ser una película maravillosamente sangrienta y violenta. The Bride es el personaje que todas quisieramos ser por lo menos durante unas horas: dura, sofisticada y peligrosa, aunque habrá quién quiera utilizarla para envolverse en la bandera del feminismo absurdo y tan pasado de moda. Basta de violencia.
Mi primer cautivante encuentro con Bang Bang fue en la memorable escena de Kill Bill I. En los comics y en las novelas gráficas se utiliza la palabra -u onomatopeya- "bang" para describir el sonido que hace una pistola o arma de fuego al ser disparada.
Bang!.
Siempre he pensado que el describir los sonidos con palabras es una actitud muy temeraria: los sonidos se deben escuchar y no leerse, pero a veces funciona. En Bang Bang encontré un ejemplo de esto, lo único que necesitabas para fondear una escena de amor y desamor tan brutal como la de Bill en la capilla disparándole -con todo el despecho de la historia- a La Novia era la extraña voz de Nancy Sinatra diciendo "my baby shot me down". Triste, triste.
Y sí. Cuando originalmente hice esta lista, por ahí de noviembre del 2004, los días eran violentos y sanguinarios. Si nos ponemos cursis podría decir (te) que no pasaba por mi cabeza más que la idea de cómo cuando te enamoras -sea amor correspondido o no- te sometes a una especie de asesinato. Hay otras canciones que significan muchas cosas, todas inevitable y notablemente relacionadas con el amor (y si, también tengo que aceptar aunque no lo quiera que las pendejadas adolescentes no siempre se van al cumplir 25 años).
Por ejemplo:
Tal vez no he contado la historia del joven que tiene una esposa que me quiere madrear. Ahora que lo pienso si he hablado del joven en cuestión, sobre todo cuando fue el día de su boda. Bueno, existió un largo antes en el que tuvimos ondas; después existió otro antes de dos años en el que ese joven le fue infiel a su ahora esposa conmigo (de ahi tanta necesidad de golpearme cada vez que me ve, creo yo). Fueron años y años de conocerlo, de ser muy amigos, de un enamoramiento atroz y unilateral pero todo terminó de una manera desastrosa, conmigo queriendo meter a gente a la cárcel por amenazas y daño moral... muy triste. Por algún motivo escuchar Sexy Sadie me hacía pensar en él, quizá porque, al afirmar que la culpa de nuestro affaire era mía, mía y sólo mía, nos quiso ver a todos la cara de pendejos. O quizá porque con su puta ¨sensualidad¨ -ahora extinta- me enganchó en algo que no iba para ninguna parte. No lo sé. La canción de Pulp se convirtió en una especie de auto-reproche que aparecía cada vez que él me llamaba para que nos vieramos, y era un reproche ojete y culero que me hacía confesarme a mí misma que son más las veces en las que yo soy la mala del cuento... now I don't care what you're doing, I don't care if you screw it, just as long as you save a piece for me (aparentemente, sólo cambié de personaje, el reproche sigue siendo el mismo).
Otras canciones de la lista pueden definir mi extraña costumbre de no conservar fotografías y la terca necesidad de tener las que me quedan a la vista para mantenerlas vivas; cómo te sientes cuando estás atascada en algo y nada mas no te puedes mover, corriendo para quedarte parada; lo increíble que es creer que la vida y su contenido puede depender de algo tan simple y complejo como la fe; y lo asqueroso que hay en los deseos obstaculizados.
Bang! Bang! podría ser la lista de sonidos descritos con palabras que tal vez se te vienen a la cabeza al tener enfrente a gente sentimentalmente importante. O a lo mejor sólo tenía ganas de escuchar muchas canciones tristes juntas.
Sexy Sadie. What have you done?
Se dice que la personalidad de uno está determinada en función de diversas decisiones, entre las que se encuentran las de carácter musical y entre ellas, según nosotros, se encuentra "el beatle favorito". Está cabrón, lo sé, pero ni modo, no se puede tener todo en la vida y mi beatle favorito por mucho es Paul, aunque tengo que reconocer que John tiene lo suyo.
El Maharishi Mahesh Yogi impartía cursos de meditación trascendental para los "occidentales" en Rishikesh, India. Ya sabemos que George le propuso a los "chicos" que fueran para allá y encontrarán la luz que llenaría sus vacías vidas de genios musicales y estrellas de rock. También sabemos que Prudence Farrow se encerró apanicada en su habitación y que corrió un fuerte rumor de que Maharishi se intentó ligar a Mia, la otra hermana Farrow, aunque muchos lo han negado rotundamente. Después de un mes, John no encontraba nada, Ringo se había regresado a su casa porque no soportaba la comida ni las moscas, Paul describía el viaje como "una experiencia divertida" y George tenía que irse al sur de la India a grabar con Ravi Shankar. Al Maharishi no le pareció nadita la idea de perder su mina de oro ni su foco de atención mundial, además se decía que tenía una cuenta de millones de dólares en Suiza, lo que contrastaba con la supuesta humildad, ayuno y abstinencia que deben prevalecer en un yogi meditador. Así que John llegó a la cabaña del maestro y le comunicó que se iban, que gracias por todo, "usted es el cósmico ¿no? debería saber la razón de porque nos vamos". Se regresaron a Delhi en uno de los coches que llevaron para el staff del rodaje de "The Beatles at Himalaya", tardándose horas y horas en llegar. En el camino, John compuso una canción que decía "Maharishi what have you done?", estaba muy enojado. Al final, George lo convenció de que mencionar al Maharishi en la canción era una mamada, aun y cuando John no lo bajara de hijo de puta, y ahi fue cuando se les ocurrió el título Sexy Sadie.
However big you think you are.
viernes, 14 de noviembre de 2008
negro
copiándole a siemprevuelven su tan gustada sección "hoy estoy obsesionada con"...
Hoy estoy obsesionada con esta canción de The Raconteurs. Alguien como Amy Winehouse la podría cantar sin un pedo. See if I shed a single sorry tear, de ardidos en serio.
Jack White tiene ese don de poder decir absolutamente todo lo que te pasa por la cabeza -y el corazón- en escasas 14 líneas o 2 minutos.
There's so many ways to act, and there's many shades of black.
Ouch!
Hoy estoy obsesionada con esta canción de The Raconteurs. Alguien como Amy Winehouse la podría cantar sin un pedo. See if I shed a single sorry tear, de ardidos en serio.
Jack White tiene ese don de poder decir absolutamente todo lo que te pasa por la cabeza -y el corazón- en escasas 14 líneas o 2 minutos.
There's so many ways to act, and there's many shades of black.
Ouch!
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amo a los white stripes,
de despechados,
el ruido de fondo,
tssss
jueves, 6 de noviembre de 2008
paciencia
(... y algunas aclaraciones innecesarias)
1. No, no me gusta esperar pero igual espero. No, tampoco es que esté obsesionada con Andrés Calamaro
-bueno, un poco si, pero no fue por eso- y que ya se me quemó a tal grado el cerebro que las únicas palabras que puedo usar son letras de canciones de Calamaro.
No. En el coche solo había dos discos: El Regreso y 12 Vivos, de los auténticos. El ruido de fondo le tocó a El Regreso, como si se tratara de ponerle nombre, o una definición.
Pero no fue un regreso. No era así. No iba por ahí. Fue más parecido a una aparición, o una alucinación fantástica, de esas dignas de hongo peyotero, espectaculares, porque cuando nos alcanza el mundo real es como si no existiera, porque son 2 y yo una y la suma da 3, el 3 es un número non, los números nones casi siempre apestan y ya estoy medio cansada de cosas que apestan.
2. No. No me gusta esperar pero igual espero. Quiero un tocadiscos. Quiero comprar discos y tocarlos en mi tocadiscos. Quiero tener un departamento que pueda llamar mío sin temer colgarme al día dos en la regadera por desesperación o soledad o neurosis o aburrimiento. Quiero dejar de esperar porque ya no hay nada que esperar. Quiero dejar de esperar porque necesito dejar de esperar. Quiero dejar de esperar para ver si con eso se me llena el corazón de otra cosa, lo que sea, pero que se llene de algo distinto.
3. No. No me gusta esperar, pero igual espero. Esperar hace que los minutos se vuelvan horas compuestas de segundos larguísimos, eternos. Esperar hace que se te nuble la cabeza y -entonces si- uses letras de canciones porque es lo único que te viene a la mente. Esperar provoca que no puedas trabajar, que quieras comer sin detenerte, que no hagas cuentas, que no saques dinero, que no te levantes a llenar tu bote de agua, que no atiendas llamadas, que no pongas el ipod, que no abras el periódico, que no especules por aviones y secretarios caídos, que la cruda no te pegue. Esperar hace que compres boletos de avión para Nueva York que no puedes usar y te mueras de coraje por-que-ya-te-quie-res-ir-y-no-pue-des-pu-ta-ma-dre. Esperar provoca que no le quites los ojos de encima a tu celular y cuentes los minutos que se vuelven horas compuestas de segundos larguísimos, eternos, que pasas esperando que se encienda esa luz roja.
Como si esperando realmente fuera a ocurrir.
4. No. No me gusta esperar, pero igual espero. No me queda de otra. O espero... o espero. Y todo mundo sabe que no tengo paciencia. Ni tantita. Pero espero, y espero y espero porque es uno de esos momentos en los que todo puede cambiar. Radicalmente. I need it so bad.
5. No, no me gusta esperar, pero igual espero porque tal vez aparezca y entonces pueda -por fin- escribirles lo bonito que ha sido esto de repente: cuando se encendieron las luces, apareció un impecable señor Calamaro con dos guitarristas, un bajista y mi impresión inmediata fue la de estar contemplando un ejercito en formación, o una coreografía en sincronía perfecta (porque quiero arreglar todo lo que hice mal, todo lo que escondí hasta de mi); o cuando cayeron los pendones esos con las fotos viejísimas de los de Fobia y tocaron pura canción que te recuerda a la tarde en la que todos éramos de 16 años y nos bañábamos en el patio de la UIC con leche en polvo sólo porque si, porque era fácil, no teníamos un pedo y se nos daba la gana, lluvia con veneno vil; cuando decidí que los Auténticos Decadentes es el grupo perfecto para tocar en mi boda hipotética y poco probable, a pesar de que el osito de peluche me sigue recordando que es suavecito como alfombra de piel y delicioso como el dulce de leche (que, por cierto, no me gusta pero acepto sabe rico); o cuando ayer todo fue baile, fiesta, chelas, cumpleaños de Loreto y los andamios del escenario eran increíbles y de colores, cuando entendí que seis años se pasan volando y que -por más que suenen hasta el cansancio en las cajuelas de los coches de cualquier estacionamiento de la UNAM- los Cadillacs suenan cabrón y se pueden dar el lujo -as jenesaispank said- de tener caprichos de fan. (Quiero ver amanecer, pero del otro lado ver amanecer, pero alguien se queda aqui para saber si yo sigo vivo).
Tal vez espero porque, al final, la música en vivo me convierte en un ser cursi que escribe cosas asquerosas del tipo "la música me despierta y me hace sentir viva, es el cachito suyo -de cada uno- que será mío siempre" y , en el fondo, me gusta que me recuerde tiempos, lluvias, momentos y palabras, por más que me duelan o las quiera desaparecer o simplemente olvidar.
1. No, no me gusta esperar pero igual espero. No, tampoco es que esté obsesionada con Andrés Calamaro
-bueno, un poco si, pero no fue por eso- y que ya se me quemó a tal grado el cerebro que las únicas palabras que puedo usar son letras de canciones de Calamaro.
No. En el coche solo había dos discos: El Regreso y 12 Vivos, de los auténticos. El ruido de fondo le tocó a El Regreso, como si se tratara de ponerle nombre, o una definición.
Pero no fue un regreso. No era así. No iba por ahí. Fue más parecido a una aparición, o una alucinación fantástica, de esas dignas de hongo peyotero, espectaculares, porque cuando nos alcanza el mundo real es como si no existiera, porque son 2 y yo una y la suma da 3, el 3 es un número non, los números nones casi siempre apestan y ya estoy medio cansada de cosas que apestan.
2. No. No me gusta esperar pero igual espero. Quiero un tocadiscos. Quiero comprar discos y tocarlos en mi tocadiscos. Quiero tener un departamento que pueda llamar mío sin temer colgarme al día dos en la regadera por desesperación o soledad o neurosis o aburrimiento. Quiero dejar de esperar porque ya no hay nada que esperar. Quiero dejar de esperar porque necesito dejar de esperar. Quiero dejar de esperar para ver si con eso se me llena el corazón de otra cosa, lo que sea, pero que se llene de algo distinto.
3. No. No me gusta esperar, pero igual espero. Esperar hace que los minutos se vuelvan horas compuestas de segundos larguísimos, eternos. Esperar hace que se te nuble la cabeza y -entonces si- uses letras de canciones porque es lo único que te viene a la mente. Esperar provoca que no puedas trabajar, que quieras comer sin detenerte, que no hagas cuentas, que no saques dinero, que no te levantes a llenar tu bote de agua, que no atiendas llamadas, que no pongas el ipod, que no abras el periódico, que no especules por aviones y secretarios caídos, que la cruda no te pegue. Esperar hace que compres boletos de avión para Nueva York que no puedes usar y te mueras de coraje por-que-ya-te-quie-res-ir-y-no-pue-des-pu-ta-ma-dre. Esperar provoca que no le quites los ojos de encima a tu celular y cuentes los minutos que se vuelven horas compuestas de segundos larguísimos, eternos, que pasas esperando que se encienda esa luz roja.
Como si esperando realmente fuera a ocurrir.
4. No. No me gusta esperar, pero igual espero. No me queda de otra. O espero... o espero. Y todo mundo sabe que no tengo paciencia. Ni tantita. Pero espero, y espero y espero porque es uno de esos momentos en los que todo puede cambiar. Radicalmente. I need it so bad.
5. No, no me gusta esperar, pero igual espero porque tal vez aparezca y entonces pueda -por fin- escribirles lo bonito que ha sido esto de repente: cuando se encendieron las luces, apareció un impecable señor Calamaro con dos guitarristas, un bajista y mi impresión inmediata fue la de estar contemplando un ejercito en formación, o una coreografía en sincronía perfecta (porque quiero arreglar todo lo que hice mal, todo lo que escondí hasta de mi); o cuando cayeron los pendones esos con las fotos viejísimas de los de Fobia y tocaron pura canción que te recuerda a la tarde en la que todos éramos de 16 años y nos bañábamos en el patio de la UIC con leche en polvo sólo porque si, porque era fácil, no teníamos un pedo y se nos daba la gana, lluvia con veneno vil; cuando decidí que los Auténticos Decadentes es el grupo perfecto para tocar en mi boda hipotética y poco probable, a pesar de que el osito de peluche me sigue recordando que es suavecito como alfombra de piel y delicioso como el dulce de leche (que, por cierto, no me gusta pero acepto sabe rico); o cuando ayer todo fue baile, fiesta, chelas, cumpleaños de Loreto y los andamios del escenario eran increíbles y de colores, cuando entendí que seis años se pasan volando y que -por más que suenen hasta el cansancio en las cajuelas de los coches de cualquier estacionamiento de la UNAM- los Cadillacs suenan cabrón y se pueden dar el lujo -as jenesaispank said- de tener caprichos de fan. (Quiero ver amanecer, pero del otro lado ver amanecer, pero alguien se queda aqui para saber si yo sigo vivo).
Tal vez espero porque, al final, la música en vivo me convierte en un ser cursi que escribe cosas asquerosas del tipo "la música me despierta y me hace sentir viva, es el cachito suyo -de cada uno- que será mío siempre" y , en el fondo, me gusta que me recuerde tiempos, lluvias, momentos y palabras, por más que me duelan o las quiera desaparecer o simplemente olvidar.
lunes, 15 de septiembre de 2008
godzilla
Las fiestas patrias en mi historia nunca se han caracterizado por ser espectaculares, así que heme aquí en la casa oyendo rolas piteras, viendo fotos en el fesibuk y pensando en todas las cosas que no entiendo y/o no quiero entender. Además, me arden los ojos.
No entiendo cuando alguien me llama para armar un plan y termina explicándome su plan -porque ya tiene plan- y no invitándome (y eso que Diego lo hace a cada rato, debería ya entender que pedo).
No entiendo la dinámica de los funerales, y eso que desde los 13 años he tenido que ir a varios. Son espeluznantes. Me causa conflicto asistir a agencias funerarias porque se me mueven los sentimientos horrible y una peli como The Hitchhiker's Guide to The Galaxy me hace llorar. Me choca que el proceso de la muerte sea tan desgastante y triste.
Como ya mencioné, estaba chacoteando en el fesibuk y me topé con varias fotos. Aunque mi "relación" con él duró dos años y cachito, nunca conocí a la otra chava, alguna vez vi una foto de reojo y hasta ahí. Era más sencillo pretender que mi peor enemigo no existía. Hoy no. Hoy vi muchas fotos en las que ella sale y las analice minuciosamente durante 13 minutos. Está cabrón que no tenemos absolutamente nada que ver. No nos parecemos físicamente en nada, empezando porque yo mido como medio metro más que ella; no iríamos a los mismos lugares; no nos peinaríamos de la misma manera; no tendríamos amigos en común. Lo único que nos podría unir es él. Podría hacer una lista de diferencias pero no lo haré; me consuelo con saber que no nos parecemos.
Me estuve haciendo muy pendeja y no quería entender que él tomó una decisión. No quería entender que de repente estoy enojada, mucho. Si ahora veo las fotos de ella detenidamente es porque terminé de entender que no sólo existe sino que no se va a ir a ninguna parte. Me pasé varios meses festejando como adolescente, cantando selfish jean con brillo irreal en los ojos, durmiendo tres horas por fin de semana y evadiendo con mi reven cualquier posibilidad de pensar en que ese "nosotros" desapareció y que ni ese lapsus brutus que tuvo de amor y palabras bonitas cortesía de Brandon Flowers y mi canción favorita fue suficiente para traerlo de vuelta.
No quería entender que está más muerto que la cultura rave; que ya se terminó y no va a recomenzar.
Pero en algún momento de la semana, creo que el jueves en la tarde, finalmente lo entendí y escuché Godzilla a manera de homenaje.
Piénsalo muy bien, no arruines todos los momentos felices.
Ahora, a enfrentar un 15 de septiembre en el que no pasa nada.
No entiendo cuando alguien me llama para armar un plan y termina explicándome su plan -porque ya tiene plan- y no invitándome (y eso que Diego lo hace a cada rato, debería ya entender que pedo).
No entiendo la dinámica de los funerales, y eso que desde los 13 años he tenido que ir a varios. Son espeluznantes. Me causa conflicto asistir a agencias funerarias porque se me mueven los sentimientos horrible y una peli como The Hitchhiker's Guide to The Galaxy me hace llorar. Me choca que el proceso de la muerte sea tan desgastante y triste.
Como ya mencioné, estaba chacoteando en el fesibuk y me topé con varias fotos. Aunque mi "relación" con él duró dos años y cachito, nunca conocí a la otra chava, alguna vez vi una foto de reojo y hasta ahí. Era más sencillo pretender que mi peor enemigo no existía. Hoy no. Hoy vi muchas fotos en las que ella sale y las analice minuciosamente durante 13 minutos. Está cabrón que no tenemos absolutamente nada que ver. No nos parecemos físicamente en nada, empezando porque yo mido como medio metro más que ella; no iríamos a los mismos lugares; no nos peinaríamos de la misma manera; no tendríamos amigos en común. Lo único que nos podría unir es él. Podría hacer una lista de diferencias pero no lo haré; me consuelo con saber que no nos parecemos.
Me estuve haciendo muy pendeja y no quería entender que él tomó una decisión. No quería entender que de repente estoy enojada, mucho. Si ahora veo las fotos de ella detenidamente es porque terminé de entender que no sólo existe sino que no se va a ir a ninguna parte. Me pasé varios meses festejando como adolescente, cantando selfish jean con brillo irreal en los ojos, durmiendo tres horas por fin de semana y evadiendo con mi reven cualquier posibilidad de pensar en que ese "nosotros" desapareció y que ni ese lapsus brutus que tuvo de amor y palabras bonitas cortesía de Brandon Flowers y mi canción favorita fue suficiente para traerlo de vuelta.
No quería entender que está más muerto que la cultura rave; que ya se terminó y no va a recomenzar.
Pero en algún momento de la semana, creo que el jueves en la tarde, finalmente lo entendí y escuché Godzilla a manera de homenaje.
Piénsalo muy bien, no arruines todos los momentos felices.
Ahora, a enfrentar un 15 de septiembre en el que no pasa nada.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
martes, 9 de septiembre de 2008
temptation
No se a qué hora empezó. O tal vez no lo recuerdo. Justo acabo de leer en El Universal que investigadores de la universidad de Sussex descubrieron que el alcohol atrofia la capacidad cerebral para formar memorias. Pues si.
Recuerdo poco. Recuerdo que nos reímos mucho y que hablábamos de lo de siempre, un diálogo fundamental, del único tema que importa:
- Me falta ver a Pulp.
- Uy no, yo ya vi a Pulp.
- Chale, te odio. También me falta New Order. Maldita la hora en la que decidí no ir a ese coachella.
- Yo tampoco los he visto. Maldita sea.
- Hijole, imagínate Temptation... uuu uuuu uuuu uuu, es mi canción favorita.
Sonaba Disco 2000. -Si me casara, bailaría esta canción.
Entonces, él me dijo la canción -del mismo grupo- que iba a bailar en su boda. Lo hizo con tanta seguridad que debí sospechar que no era un caso hipotético, que él no era como yo que cada vez que digo “cuando me case” sigo sonando a niña de 13 años haciendo planes para su futura y muy lejana boda, cuando la realidad es que ya todos se están casando y las bodas ya no son ni futuras ni hipotéticas ni lejanas. O tal vez si lo sospeché pero las tres neuronas que seguían vivas quisieron pensar que no era cierto, que alguien que va a bailar esa rola y que te hace reír tanto seguirá disponible y te llamará una tarde cualquiera.
No era el caso.
Heaven, a gateway, a hope, just like a feeling I need, it's no joke.
No sé a que hora pasó. Ya no quedaba mucha gente y nosotros seguíamos bailando sin parar. De repente escuché en mi oído “And I've never seen anyone quite like you before”. Muy cerquita, demasiado. Y me dio un beso. ¡Mira! la pusieron. Y me la siguió cantando... muy cerquita, demasiado. Up, down, turn around, please don't let me hit the ground. Valió madres durante 7 maravillosos minutos.
Antes solía legitimar mis actos horribles en fundamentos baratos como “es que soy muy mala” y cometía destrozo tras destrozo. Yo era una de esas personas -a las que ahora critico- que se regodeaba en su maldad y la festejaba como si fuera un excelente chiste. Patética.
Arrepentirse de algo que estuvo chingón es la parte más complicada, creo. Bueno, por lo menos así se que todavía me queda algo de conciencia.
La pinche vida que, otra vez, no corre al tiempo correcto y te hace exclamar "¡CHALE!" con mayúsculas y signos de exclamación. Una vez más.
La vida que te hace cuestionarte, de nuevo, por qué todo parece ser tan injusto, por qué los zapatos naranjas te aprietan si son de tu talla (parece que la vida o el destino o como-quiera-que-se-llame la trae contra mis zapatos); por que toda tu familia le va a al américa; por qué tiene tan puto mal timing y por qué no desayunaste rollitos de jamón en vez de salchichas.
¿Por qué hasta ahorita?
Fuck.
Es una lástima. Fue una lástima. El título de la rola no podía ser más atinado.
Tonight I think I'll walk alone, I'll find my soul as I go home.
Recuerdo poco. Recuerdo que nos reímos mucho y que hablábamos de lo de siempre, un diálogo fundamental, del único tema que importa:
- Me falta ver a Pulp.
- Uy no, yo ya vi a Pulp.
- Chale, te odio. También me falta New Order. Maldita la hora en la que decidí no ir a ese coachella.
- Yo tampoco los he visto. Maldita sea.
- Hijole, imagínate Temptation... uuu uuuu uuuu uuu, es mi canción favorita.
Sonaba Disco 2000. -Si me casara, bailaría esta canción.
Entonces, él me dijo la canción -del mismo grupo- que iba a bailar en su boda. Lo hizo con tanta seguridad que debí sospechar que no era un caso hipotético, que él no era como yo que cada vez que digo “cuando me case” sigo sonando a niña de 13 años haciendo planes para su futura y muy lejana boda, cuando la realidad es que ya todos se están casando y las bodas ya no son ni futuras ni hipotéticas ni lejanas. O tal vez si lo sospeché pero las tres neuronas que seguían vivas quisieron pensar que no era cierto, que alguien que va a bailar esa rola y que te hace reír tanto seguirá disponible y te llamará una tarde cualquiera.
No era el caso.
Heaven, a gateway, a hope, just like a feeling I need, it's no joke.
No sé a que hora pasó. Ya no quedaba mucha gente y nosotros seguíamos bailando sin parar. De repente escuché en mi oído “And I've never seen anyone quite like you before”. Muy cerquita, demasiado. Y me dio un beso. ¡Mira! la pusieron. Y me la siguió cantando... muy cerquita, demasiado. Up, down, turn around, please don't let me hit the ground. Valió madres durante 7 maravillosos minutos.
Antes solía legitimar mis actos horribles en fundamentos baratos como “es que soy muy mala” y cometía destrozo tras destrozo. Yo era una de esas personas -a las que ahora critico- que se regodeaba en su maldad y la festejaba como si fuera un excelente chiste. Patética.
Arrepentirse de algo que estuvo chingón es la parte más complicada, creo. Bueno, por lo menos así se que todavía me queda algo de conciencia.
La pinche vida que, otra vez, no corre al tiempo correcto y te hace exclamar "¡CHALE!" con mayúsculas y signos de exclamación. Una vez más.
La vida que te hace cuestionarte, de nuevo, por qué todo parece ser tan injusto, por qué los zapatos naranjas te aprietan si son de tu talla (parece que la vida o el destino o como-quiera-que-se-llame la trae contra mis zapatos); por que toda tu familia le va a al américa; por qué tiene tan puto mal timing y por qué no desayunaste rollitos de jamón en vez de salchichas.
¿Por qué hasta ahorita?
Fuck.
Es una lástima. Fue una lástima. El título de la rola no podía ser más atinado.
Tonight I think I'll walk alone, I'll find my soul as I go home.
viernes, 29 de agosto de 2008
whereabouts
O paradero.
His whereabouts is unknown. Se desconoce su paradero.
¿Han tenido ganas de desaparecer? Yo si.
El 1 de febrero de 1995, Richey James Edwards, guitarrista de los Manic Street Preachers, desapareció de la faz de la tierra. Dice la nota que estoy leyendo que, antes de eso, Richey James fue visto en el hotel Bayswater Road, checando su salida a las 7 de la mañana. Según esto, 14 días después encontraron su coche abandonado en una gasolinera, cerca de un puente conocido por sus suicidas. Tal vez la teoría del suicidio es cierta, que puedes esperar de alguien que, para demostrar su sinceridad, se escribió a navajazos la frase “4 real” en el brazo a media entrevista con la NME. Aunque nadie lo ha vuelto a ver, los rumores de sus apariciones son tan fuertes que la banda le tiene guardada su parte proporcional de las regalías.
Paf! Y Richey James le aplicó la houdini a todo el Reino Unido.
Volvamos a los Manics. No voy a mentir, yo empecé a escuchar a los Manics por (i) morbosa y (ii) despechada. Para cuando me enteré de la historia del guitarrista desaparecido, los Manics ya tenían un disco de éxitos -Forever Delayed- y habían pasado 7 años desde 1995. Yo quería saber que tocaba esa banda por puro y burdo morbo!! bueno, y también porque salían en todas las revistas inglesas que se me atravesaban en el camino.
Lo segundo que descubrí de los Manics es que tenían un manifiesto –así como si fueran dadaístas o surrealistas o cualquier “ista” que hayas estudiado en la prepa- que decía a las de acá: Release one album that would outsell the Appetite for Destruction, tour the World, headline Wembley for three nights and then burn out. Yo tenía que escuchar a una banda tan pretenciosa como esa.
Pero fue hasta que llegó el 2002, el cual pasé azotándome en las paredes de tristeza, gorda, cansada, ojerosa, sin ilusiones y llorándole a quien se dejara cual Libertad Lamarque en Angelitos Negros, cuando finalmente me topé con los Manics. Me explico.
En ese entonces, yo estaba eufórica- pero muy eufórica-mente enamorada de un venezolano que responde al nombre de Iñaki. Un día Iñaki me dice “¿por qué no vienes a Venezuela en Semana Santa y nos vamos a Margarita? I can’t wait to see you", y en mi mundo todo era cursis pétalos de rosa y maripositas blancas, hasta que el 24 de marzo, Iñaki decidió que había sido una gran idea hacerme cruzar medio continente únicamente para decirme “creo que me estoy volviendo loco y ya no te quiero” o “creo que me estoy volviendo loco porque ya no te quiero” o “creo que me estoy volviendo loco porque te quiero”, da lo mismo.
- O sea, como… ¿¿¿me hiciste venir hasta acá para salirme con esta mamada???
- ¿Qué? ¿Querías que te lo dijera por teléfono Montserrat?
- NO MAMES IÑAKI!!!! ME HUBIERAS MANDADO UN E-MAIL!!!!
Corte a: su servidora en medio de la nada en Caracas, furiosa porque el guey por el que había ido a tan poco amigable lugar me había mandado a la chingada a los dos días de haber aterrizado, cuando me habían cerrado en la nariz la puerta del avión en México por llegar tarde y claro, el cabrón me obligó a subirme a otro avión y hacer una escala infame en Bogotá solo para decirme en.mi.cara que ya no me quería o algo por el estilo. ERA INCREÍBLE!!!! Digo, si hubiera estado en New York o en Londres o en Buenos Aires o ya de perdis en Mazatlán, pues uno se va a pajarear por la ciudad o a echarse en la playa para evadir el fracaso y no llorar sus penas, pero… ¿¿¿en Caracas???? En Caracas no hay nada!!!!! en semana santa ni los teléfonos funcionan!!! En Caracas lo único que se puede hacer es comer arepas, tomar whisky o pensar en lo estúpido que eres.
(Porque además, su Señoría, cabe destacar que Iñaki era experto en ser un ojete y los siguientes tres días que me tardé en conseguir en que Mexicana me diera un maldito boleto de regreso se dedicó a jugar con mi retorcida cabecita un estira y afloja de lo más vil)
Total que me regresé a lamerme las heridas y me pasé un año o dos o tres -porque no se crean, claro que hubo repeticiones de esta historia y el final siempre fue yo llorando como loca en la sala de espera de cualquier aeropuerto. Ahora me río y se las cuento a quien se deje porque son dignas de novela de Corín Tellado, ah pero como sufrí- paseando mi decepción amorosa. Y en esas estaba, cuando se me aparecieron los Manic en una tienda de discos:
Mmm… Track número 4- La Tristesse Durera
Track número 8- You Stole the Sun From my Heart
Track número 17- Suicide is Painless…
De aquí soy.
Y no eres fan hasta que te vuelves fan y te vuelves el más fan.
Los Manics tienen la mezcla perfecta entre el azotamiento y la armonía musical. O sea, sus letras no son azotadas a lo pendejo –como podría ser un grupo del tipo panda- No. Los Manics se azotan por las razones adecuadas, en la medida necesaria, le ponen música de la mejor y, además, le entran a las protestas políticas sin parecer Maná o Saul H. en su peor momento de Jaguares.
Los Manics no le deben nada a nadie.
Tu amor por si solo no me es suficiente.
Tengo que dejar de sonreír porque da la impresión equivocada. Te quiero siempre igual.
You stole the sun from my heart ha tomado un nuevo significado, simplemente porque es perfecta para musicalizar cualquier relación del tipo el lunes lo quieres, el martes te provoca envidia, el miércoles te vale madres, el jueves lo quieres matar, el viernes lo extrañas, el sábado recuerdas que lo odiabas. Todos tenemos una.
There’s no- no real truce with my fury, you don’t have to believe me.
I love you all the same.
But you stole the sun from my heart.
His whereabouts is unknown. Se desconoce su paradero.
¿Han tenido ganas de desaparecer? Yo si.
El 1 de febrero de 1995, Richey James Edwards, guitarrista de los Manic Street Preachers, desapareció de la faz de la tierra. Dice la nota que estoy leyendo que, antes de eso, Richey James fue visto en el hotel Bayswater Road, checando su salida a las 7 de la mañana. Según esto, 14 días después encontraron su coche abandonado en una gasolinera, cerca de un puente conocido por sus suicidas. Tal vez la teoría del suicidio es cierta, que puedes esperar de alguien que, para demostrar su sinceridad, se escribió a navajazos la frase “4 real” en el brazo a media entrevista con la NME. Aunque nadie lo ha vuelto a ver, los rumores de sus apariciones son tan fuertes que la banda le tiene guardada su parte proporcional de las regalías.
Paf! Y Richey James le aplicó la houdini a todo el Reino Unido.
Volvamos a los Manics. No voy a mentir, yo empecé a escuchar a los Manics por (i) morbosa y (ii) despechada. Para cuando me enteré de la historia del guitarrista desaparecido, los Manics ya tenían un disco de éxitos -Forever Delayed- y habían pasado 7 años desde 1995. Yo quería saber que tocaba esa banda por puro y burdo morbo!! bueno, y también porque salían en todas las revistas inglesas que se me atravesaban en el camino.
Lo segundo que descubrí de los Manics es que tenían un manifiesto –así como si fueran dadaístas o surrealistas o cualquier “ista” que hayas estudiado en la prepa- que decía a las de acá: Release one album that would outsell the Appetite for Destruction, tour the World, headline Wembley for three nights and then burn out. Yo tenía que escuchar a una banda tan pretenciosa como esa.
Pero fue hasta que llegó el 2002, el cual pasé azotándome en las paredes de tristeza, gorda, cansada, ojerosa, sin ilusiones y llorándole a quien se dejara cual Libertad Lamarque en Angelitos Negros, cuando finalmente me topé con los Manics. Me explico.
En ese entonces, yo estaba eufórica- pero muy eufórica-mente enamorada de un venezolano que responde al nombre de Iñaki. Un día Iñaki me dice “¿por qué no vienes a Venezuela en Semana Santa y nos vamos a Margarita? I can’t wait to see you", y en mi mundo todo era cursis pétalos de rosa y maripositas blancas, hasta que el 24 de marzo, Iñaki decidió que había sido una gran idea hacerme cruzar medio continente únicamente para decirme “creo que me estoy volviendo loco y ya no te quiero” o “creo que me estoy volviendo loco porque ya no te quiero” o “creo que me estoy volviendo loco porque te quiero”, da lo mismo.
- O sea, como… ¿¿¿me hiciste venir hasta acá para salirme con esta mamada???
- ¿Qué? ¿Querías que te lo dijera por teléfono Montserrat?
- NO MAMES IÑAKI!!!! ME HUBIERAS MANDADO UN E-MAIL!!!!
Corte a: su servidora en medio de la nada en Caracas, furiosa porque el guey por el que había ido a tan poco amigable lugar me había mandado a la chingada a los dos días de haber aterrizado, cuando me habían cerrado en la nariz la puerta del avión en México por llegar tarde y claro, el cabrón me obligó a subirme a otro avión y hacer una escala infame en Bogotá solo para decirme en.mi.cara que ya no me quería o algo por el estilo. ERA INCREÍBLE!!!! Digo, si hubiera estado en New York o en Londres o en Buenos Aires o ya de perdis en Mazatlán, pues uno se va a pajarear por la ciudad o a echarse en la playa para evadir el fracaso y no llorar sus penas, pero… ¿¿¿en Caracas???? En Caracas no hay nada!!!!! en semana santa ni los teléfonos funcionan!!! En Caracas lo único que se puede hacer es comer arepas, tomar whisky o pensar en lo estúpido que eres.
(Porque además, su Señoría, cabe destacar que Iñaki era experto en ser un ojete y los siguientes tres días que me tardé en conseguir en que Mexicana me diera un maldito boleto de regreso se dedicó a jugar con mi retorcida cabecita un estira y afloja de lo más vil)
Total que me regresé a lamerme las heridas y me pasé un año o dos o tres -porque no se crean, claro que hubo repeticiones de esta historia y el final siempre fue yo llorando como loca en la sala de espera de cualquier aeropuerto. Ahora me río y se las cuento a quien se deje porque son dignas de novela de Corín Tellado, ah pero como sufrí- paseando mi decepción amorosa. Y en esas estaba, cuando se me aparecieron los Manic en una tienda de discos:
Mmm… Track número 4- La Tristesse Durera
Track número 8- You Stole the Sun From my Heart
Track número 17- Suicide is Painless…
De aquí soy.
Y no eres fan hasta que te vuelves fan y te vuelves el más fan.
Los Manics tienen la mezcla perfecta entre el azotamiento y la armonía musical. O sea, sus letras no son azotadas a lo pendejo –como podría ser un grupo del tipo panda- No. Los Manics se azotan por las razones adecuadas, en la medida necesaria, le ponen música de la mejor y, además, le entran a las protestas políticas sin parecer Maná o Saul H. en su peor momento de Jaguares.
Los Manics no le deben nada a nadie.
Tu amor por si solo no me es suficiente.
Tengo que dejar de sonreír porque da la impresión equivocada. Te quiero siempre igual.
You stole the sun from my heart ha tomado un nuevo significado, simplemente porque es perfecta para musicalizar cualquier relación del tipo el lunes lo quieres, el martes te provoca envidia, el miércoles te vale madres, el jueves lo quieres matar, el viernes lo extrañas, el sábado recuerdas que lo odiabas. Todos tenemos una.
There’s no- no real truce with my fury, you don’t have to believe me.
I love you all the same.
But you stole the sun from my heart.
miércoles, 11 de junio de 2008
ya es martes
Es el preámbulo del adiós, y tengo una pequeña lista de cosas que me han hecho feliz durante el día:
- escuchar esta canción muchas veces (pero muchas)
- que la furia roja haya metido cuatro goles
- la sensación de estar quemando las naves (con todo y canción de julieta venegas... un día me voy a iiiir)
- que haya eurocopa, obvio
- saber que no tengo idea de que sigue
- tacos dorados de camaron, panucho de cochinita, arroz con plátanos y un taco de queso con chistorra
- cenar (después de semejante comida jaja) con gente que me hace reír
Mmm. Dios bendiga al xel ha.
Mañana... Uff! Mañana.
Don't look back into the sun
- escuchar esta canción muchas veces (pero muchas)
- que la furia roja haya metido cuatro goles
- la sensación de estar quemando las naves (con todo y canción de julieta venegas... un día me voy a iiiir)
- que haya eurocopa, obvio
- saber que no tengo idea de que sigue
- tacos dorados de camaron, panucho de cochinita, arroz con plátanos y un taco de queso con chistorra
- cenar (después de semejante comida jaja) con gente que me hace reír
Mmm. Dios bendiga al xel ha.
Mañana... Uff! Mañana.
Don't look back into the sun
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