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jueves, 20 de marzo de 2014

one week

Afterlife 
I think I saw what happens next
Oh it was just a glimpse of you
Like looking through a window
Or a shallow sea
Could you see me?

And you say 
when love is gone 
where does it go? 
Where do we go?

I GOT TO KNOW!

Ya no puedo esperar. Sólo una semana más y tendré mi hora y media de felicidad en estado puro.

viernes, 6 de enero de 2012

06:15

Oh you've got green eyes.
Oh you've got blue eyes.
Oh you've got grey eyes.


Era tardísimo. O tempranísimo, según como se vea la cosa.

De repente dijo: "Ven a dormir conmigo esta noche. No haremos el amor; él nos hará". No se si me lo decía a mi o sólo creyó necesario compartir la cita de Cortázar conmigo

Tras.

Treintonas que se ríen nerviosamente porque les gusta que los gueyes suelten frases de repente. En realidad, es el problema que tengo con los que hablan tan bien de música. 


Habría que escribir mucho. Me limitaré a decir que gran parte de esta noche y madrugada mi cabeza escuchó y cantó esta canción.

And I've never seen anyone quite like you before.
Viva New Order a altas horas de la madrugada.


viernes, 17 de junio de 2011

04:12

Quiero agradecer públicamente a @moroccoblu a.k.a. El Azul por haberme dado esa perla negra, patrocinadora de mi insomnio y de esta entrada.

La última vez que me tomé una perla negra estaba en el bull con él. Hace como tres años. Tuve tanta taquicardia que no había vuelto a tomar un boost, red bull o algo parecido.

Bailé tanto que me duelen los pies. Play and Mobil Project buenazos en vivo.

Me regalaron una playera negra de Arcade Fire con un dibujo que brilla en la oscuridad. Está muy cagado.

Me da miedo reconocer esto: tengo un CRUSH!. Así, con mayúsculas y signos de admiración. La peor parte es que veo lejanísimo que me haga caso.

Pero ¿saben que? Me vale madres. Me encanta que mi crush sea un desconocido sin la menor idea.

domingo, 8 de noviembre de 2009

the killers




Todo el que haya leído este blog lo sabe: amo a The Killers.

And I was killed.

En los días pasados pude apreciar que la banda "conocedora" opina que the Killers son como Timbiriche. O peor que Timbiriche. La neta es que no se en qué momento pasaron de ser la banda sensación de Mr. Brightside a los gueyes esos nefastos que tocan Human. Okey. No es tan chido el Day & Age. No. Pero Sam's Town es una chulada. ¿que si son pop? ´¿que si los pasan en Alfa? qué más da.

Tal vez si son como Timbiriche porque anoche yo parecía adolescente viendo a Timbiriche.

Los Killers se reivindicaron conmigo. La primera vez que vinieron me quedé sin boleto. La segunda no los vi porque me pasé todo el concierto cuidando a mi acompañante, a quien se le hizo buena idea ahogarse, hacerme un dramón y dormirse justo cuando empezaron a tocar. No pudo escoger hacerlo durante Incubus. No. A joderme el acto principal. Ahora no fue así. No hubo dramones ni dormidos, al contrario, toda la buena vibra del mundo, grandes amigos al lado. Cualquier comentario que pueda poner va a ser totalmente subjetivo porque the Killers me conmocionan y los amo más en vivo y a todo color. Así que mejor los dejo con las imagenes de mi bonita playera.

Si lo extrañé, la neta. Sobre todo cuando tocaron Read My Mind (junto con Can't Help Falling in Love) y For Reasons Unknown, era un momento tan predecible.

Why do you waste my time? is the answer to the question on your mind.
It's funny how you just break down waiting on some sign
How did we end up like this? It was only a kiss
And my affection, well it comes and goes
You sit there in your heartache waiting on some beautiful boy to
And my eyes don't recognize you no more
I never had soul
Dreams aren't what they used to be, some things sat by so carelessly
Moving through the silence without motion, waiting for you

She said well I don't mind, you don't mind cause I don't shine if you don't shine
Wave goodbye wish me well, you gotta let me go


I got soul, but I'm not a soldier.

Envidia de la mala a todos los que irán esta tarde. Y si a alguien le sobra un boletuco, invíteme.

domingo, 31 de mayo de 2009

16 hechos, una reflexión y una afirmación

El jueves fue uno de esos días casi perfectos:

1. Logré conseguir boleto para el estadio. Desde las 6 de la tarde estuve ahí, pajareando con la banda del túnel 34.
2. Me tocó sentarme junto a un guapo, guapo, guapo. Yo ya lo había visto una vez, sentado en mi mesa en el covadonga, pero fue durante mi etapa de odiotodocabrón y ni siquiera lo saludé.
3. Es increíble darse cuenta de que tu estómago todavía puede sentir cosquillitas de emoción.
4. Es más increíble que el guapo te abrace eufóricamente a la hora del gol.
5. Los Pumas ganaron, desgraciadamente sólo por un gol pero ganaron y jugaron como nunca. Así si hay esperanzas.
6. El guapo tiene un nombre de lo más cachondo, una profesión de lo más cachonda, un arete de lo más cachondo, juega de defensa y es capaz de tocar Claro de Luna en el piano. Se postuló para darme clases de piano.
7. El guapo y su amigo, también guapo, me ofrecieron llevarme a mi casa pero antes echarnos unas chelas, así comenzó nuestro recorrido nocturno.
8. El guapo es de esos gueyes a toda madre, que te platican como si te conocieran de toda la vida, que te abren la puerta del coche, te cuidan y no tienen un pedo en llegar a un evento de poesía aburridísimo y convivir con ingleses de sombrerito exótico.
8 bis. El guapo no tiene novia. El guapo no tiene hijos con su novia.
9. El guapo usa lentes de pasta.
10. Hubo un momento en el que pensé que todo estaba perdido con el guapo porque nos llevó a ver a una chica a otro antro. En vez de tirarme al drama como acostumbro, pensé que sería buena idea aprovechar la ocasión en mi favor.
11. A la media hora, el guapo (ya sin el otro amigo guapo) y yo nos fuimos a casa de un amigo mío a seguir echando desmadre. La chica se retorció de coraje.
12. Al guapo le da hipo cuando tiene frío.
12. bis. El guapo me hizo reír a carcajadas durante horas.
13. El guapo llegó, pidió una canción desconocida de Juan Gabriel y la cantó eufóricamente.
14. Al guapo le encanta esta canción. A mi también.
15. A las seis y media de la mañana, caminando con el guapo hacia mi casa, entendí que mi decisión de levantarme fue la correcta.
16. Le notifiqué a ya saben quien, al día siguiente, mi decisión de no volverlo a ver nunca, entre otras cosas. Toda paciencia y toda tolerancia tiene un límite, que casi siempre termina cuando termina el enamoramiento estúpido y aparecen las ojetadas. Me siento liberada.

Tal vez dejarle todo al destino no sea tan mala idea, por más barata que suene la frase. A veces me gusta jugar con la incertidumbre. Vale la pena intentarlo. Regresa el factor sorpresa a mi vida.

Los Pumas, en unas horas, se coronarán por sexta vez en su historia como campeones.



Nos vemos en el ángel, muchachos.

jueves, 6 de noviembre de 2008

paciencia

(... y algunas aclaraciones innecesarias)

1. No, no me gusta esperar pero igual espero. No, tampoco es que esté obsesionada con Andrés Calamaro
-bueno, un poco si, pero no fue por eso- y que ya se me quemó a tal grado el cerebro que las únicas palabras que puedo usar son letras de canciones de Calamaro.

No. En el coche solo había dos discos: El Regreso y 12 Vivos, de los auténticos. El ruido de fondo le tocó a El Regreso, como si se tratara de ponerle nombre, o una definición.

Pero no fue un regreso. No era así. No iba por ahí. Fue más parecido a una aparición, o una alucinación fantástica, de esas dignas de hongo peyotero, espectaculares, porque cuando nos alcanza el mundo real es como si no existiera, porque son 2 y yo una y la suma da 3, el 3 es un número non, los números nones casi siempre apestan y ya estoy medio cansada de cosas que apestan.

2. No. No me gusta esperar pero igual espero. Quiero un tocadiscos. Quiero comprar discos y tocarlos en mi tocadiscos. Quiero tener un departamento que pueda llamar mío sin temer colgarme al día dos en la regadera por desesperación o soledad o neurosis o aburrimiento. Quiero dejar de esperar porque ya no hay nada que esperar. Quiero dejar de esperar porque necesito dejar de esperar. Quiero dejar de esperar para ver si con eso se me llena el corazón de otra cosa, lo que sea, pero que se llene de algo distinto.

3. No. No me gusta esperar, pero igual espero. Esperar hace que los minutos se vuelvan horas compuestas de segundos larguísimos, eternos. Esperar hace que se te nuble la cabeza y -entonces si- uses letras de canciones porque es lo único que te viene a la mente. Esperar provoca que no puedas trabajar, que quieras comer sin detenerte, que no hagas cuentas, que no saques dinero, que no te levantes a llenar tu bote de agua, que no atiendas llamadas, que no pongas el ipod, que no abras el periódico, que no especules por aviones y secretarios caídos, que la cruda no te pegue. Esperar hace que compres boletos de avión para Nueva York que no puedes usar y te mueras de coraje por-que-ya-te-quie-res-ir-y-no-pue-des-pu-ta-ma-dre. Esperar provoca que no le quites los ojos de encima a tu celular y cuentes los minutos que se vuelven horas compuestas de segundos larguísimos, eternos, que pasas esperando que se encienda esa luz roja.

Como si esperando realmente fuera a ocurrir.

4. No. No me gusta esperar, pero igual espero. No me queda de otra. O espero... o espero. Y todo mundo sabe que no tengo paciencia. Ni tantita. Pero espero, y espero y espero porque es uno de esos momentos en los que todo puede cambiar. Radicalmente. I need it so bad.

5. No, no me gusta esperar, pero igual espero porque tal vez aparezca y entonces pueda -por fin- escribirles lo bonito que ha sido esto de repente: cuando se encendieron las luces, apareció un impecable señor Calamaro con dos guitarristas, un bajista y mi impresión inmediata fue la de estar contemplando un ejercito en formación, o una coreografía en sincronía perfecta (porque quiero arreglar todo lo que hice mal, todo lo que escondí hasta de mi); o cuando cayeron los pendones esos con las fotos viejísimas de los de Fobia y tocaron pura canción que te recuerda a la tarde en la que todos éramos de 16 años y nos bañábamos en el patio de la UIC con leche en polvo sólo porque si, porque era fácil, no teníamos un pedo y se nos daba la gana, lluvia con veneno vil; cuando decidí que los Auténticos Decadentes es el grupo perfecto para tocar en mi boda hipotética y poco probable, a pesar de que el osito de peluche me sigue recordando que es suavecito como alfombra de piel y delicioso como el dulce de leche (que, por cierto, no me gusta pero acepto sabe rico); o cuando ayer todo fue baile, fiesta, chelas, cumpleaños de Loreto y los andamios del escenario eran increíbles y de colores, cuando entendí que seis años se pasan volando y que -por más que suenen hasta el cansancio en las cajuelas de los coches de cualquier estacionamiento de la UNAM- los Cadillacs suenan cabrón y se pueden dar el lujo -as jenesaispank said- de tener caprichos de fan. (Quiero ver amanecer, pero del otro lado ver amanecer, pero alguien se queda aqui para saber si yo sigo vivo).

Tal vez espero porque, al final, la música en vivo me convierte en un ser cursi que escribe cosas asquerosas del tipo "la música me despierta y me hace sentir viva, es el cachito suyo -de cada uno- que será mío siempre" y , en el fondo, me gusta que me recuerde tiempos, lluvias, momentos y palabras, por más que me duelan o las quiera desaparecer o simplemente olvidar.

miércoles, 2 de abril de 2008

razones para ser groupie

Ayer Ángela nos hizo el gran favor de postear 41 buenísimas razones para ser groupie.

Uff!!!! Todas las razones me convencieron, soy una facilota si de ser groupie se trata, la neta. Pero yo quitaría inmediatamente a Justin Hawkins y en su lugar pondría a esta cosa hermosa y sexy llena de tatuajes:



Que My Chemical Romance ni que ocho cuartos. Green Day es el rey de los conciertos chingones y los outfits negros. Si, si, si. Es inevitable. El delineador en los ojos de Billy Joe me mata.