lunes, 31 de diciembre de 2012

31122012

Como cada 31 de diciembre, llegó el momento de hacer un minibalance de lo que fue mi 2012.

El 2012, como conté en este espacio, me agarró cantando a gritos Bella, de Mijares. Y Temblando. Fue una fiesta kilométrica que terminó conmigo llorando en mi cama de pura peda a las 10 de la mañana. Tendría que considerarlo como una señal de que los siguientes cinco meses serían más parecidos a una pesadilla que a un sueño. La muerte se llevó a alguien que quería mucho. Las cosas me salían mal. Me di un putazo contra mis odios. Me di cuenta de que la destrucción no siempre es la mejor forma de conclusión. Lloré muchísimo. Tuve que cerrar el otro blog.

Comprobé en carne propia que hay dos frases muy ciertas (mismas que he repetido hasta el cansancio):

1. Hay que tener mucho cuidado con lo que se desea.
2. La distancia centra.

De repente desperté en otro país, totalmente sola. Conocí el significado de la palabra "tranquilidad" y -mejor aún- comprendí su concepto. Empecé de cero. Nuevo trabajo, nueva forma de vida. Dejé de chupar, empecé a andar en bici, a cocinar, a hacer puras cosas que me gustan. El primer mes en el gabacho fue de terror, todos los días me quise regresar a México, hasta que encontré mi departamento y, misteriosamente, la situación se fue acomodando. La vida me dio una oportunidad única y me agarró a cachetadas para demostrarme que mi gran "dramón" era una mamada comparado con lo que a mucha gente le pasa. He conocido gente maravillosa. Gente muy valiosa. He tenido la satisfacción, una vez más, de poder ayudar. De cambiar vidas con detalles muy pendejos. Me topé otra vez con esa sensación tan particular que conocí en Haití: esas situaciones de peligro y necesidad que te permiten cambiar algo y te llenan.

También tuve muchísima música. De la mejor. The Shins, McCartney en el zócalo, Radiohead, Garbage, James, The Hives, Buzzcocks, Arctic Monkeys y un largo etcétera. Me perdí al Jefe y a New Order por estar aquí pero no hay pedo, además, ni en mi momento más optimista pensé que la vida me permitiría ver tres veces en vivo a Pulp.

Cumplí mis dos propósitos del 2012.

Hoy, me estoy congelando literal, mi relación con la nieve es muy complicada, extraño mucho a mis amigos, a mi familia, a mi perro, las quesadillas de chicharrón prensado, las chips adobadas y a México. Me he perdido de cualquier cantidad de fiestas, conciertos, chistes y anécdotas. A veces me da miedo no entender nada si un día regreso pero no importa. No me arrepiento de nada de lo que estoy haciendo.

2013: estoy lista para los trancazos.

Que el año nuevo los agarré escuchando su canción favorita.


domingo, 30 de diciembre de 2012

211112

Después de dormir dos noches seguidas en aviones, logré llegar a Buenos Aires. La primera noche la pasé pésimo, nunca logré acomodarme y no dormí un carajo, llegué a las 5 de la mañana y logré salir del aeropuerto casi una hora después. La segunda noche fue todo lo contrario, gracias al maravilloso Dramamine que me empaqué al despegar.

A pesar de cualquier cosa, Buenos Aires es una ciudad que siempre me va a gustar. El viaje ha sido muy atrabancado, demasiados kilómetros en poco tiempo. No acabo de llegar y ya me estoy yendo. La cosa en Argentina, según lo que me han dicho los taxistas, no está fácil. En esta ciudad hay miles de taxis y sus conductores generalmente tienen algo que decir. El taxista del remis (remiseroooo, remiseroooo) que me llevó del aeropuerto a casa de Juanx me dio una curso rápido de estadísticas del futbol nacional, bla bla bla, Velez Sarsfield, bla , bla, bla, Racing, bla, bla, bla, pelotudos, bla, bla, bla, Boca Juniors, bla, bla, bla, Newell's Old Boys (léase con acento argentino) bla, bla, bla, Messi, bla, bla, bla, bla, Kun Aguero, bla, bla, bla, bla. Dramamine haciendo de las suyas. De repente escuché "Paraguay" y pregunté por Cabañas "ah claro, al pelotudo le dieron un tiro en tu país". Después pregunté por Verón y el amable remisero no tenía idea de quien era, pensó que hablaba de Juan Sebastián Verón. No, pues si. Bla, bla, bla, Estudiantes de La Plata, bla bla bla...

Un poco más tarde, cuando ya me había juntado con Pao y Diana todo era felicidad. Las topé como pude en el Museo Evita -al que obviamente no entré- y tuvieron la grandiosa idea de ir desde Palermo hasta Caminito a las 3 de la tarde. El taxista habra tenido, a lo mucho, 23 años y no paró de reir durante los 35 minutos que estuvimos en el coche atoradas en el tráfico. Supongo que traer como pasajeras a dos dominicanas y una mexicana que hace ocho años no se reúnen, que se ríen a carcajadas y que no saben hablar con un volúmen de voz normal es algo que no pasa seguido. Se divirtió tanto que nos cobró la mitad de lo que marcaba el taxímetro. Eso o que traía el taxímetro tocado. Nunca lo sabremos. El taxista de la Boca a la 9 de Julio no fue nada divertido, de hecho nos regañó porque nos queríamos bajar en la esquina de una manifestación multitudinaria. Además, ahi ya veníamos de malas porque nos habíamos enterado de que esa noche jugaba la selección argentina contra Brasil en la Bombonera y las tres ya teníamos planes Digo, por más que me encanta el futbol no iba a cambiar Pulp por Messi. Bueno. No se. Tal vez si. Lo bueno fue que no jugó ningun titular.

Al día siguiente me quedé sola porque todos mis amigos huyeron a Mendoza en avión como gente pudiente (yo opté por un trayecto de doce horas en un "micro" dopadísima con mi mejor amigo Dramamine). Amaneció lloviendo. Al parecer, la lluvia es un fenómeno para el que la ciudad de la furia no está preparada porque en cuanto empezó a llover mi amiga María Gracia (la argentina) entró en histeria y nos pasamos una hora intentando hablar a un sitio y conseguir un taxi que nunca llegó. Pretty weird. En la tarde ya dejó de llover y pude salir a la calle y parar un taxi para ir a la estación del Retiro con mi maletota. El taxista era un señor como de cincuenta y tantos, con el pelo largo, barba larga y pinta de motociclista que venía escuchando a Led Zepellin. En cuanto abrí la boca para decir "a Retiro, por favor" me soltó el "SOS MEXICANA! Che, Thalía, soy su admirador más grande". ¿QUÉ QUÉ? "Si, mirá, es que sho soy un gran admirador de las telenovelas mexicanas, he visto todas, pero mis favoritas son las de Thalía, oh, cómo es que sufre tanto la pobre mina, recién terminé de ver la de la plasha, cómo es que se llama, pará, ah claro, la de Marimar... ché, mirá que mi mujer y sho hemos shorado con el final, mi sufrimiento es tan grande como el de ella, y en la de María la del Barrio, me shena de admiración cómo de no tener plata pasa a superarse y ser una tipa fabulosa, con tanta plata y éxito". Así pasé de un bla, bla, bla Angel Di Maria a un bla, bla, bla, María Mercedes. Cuando me subí al taxi me esperé cualquier conversación menos esa. La mejor parte fue cuándo le dije que me parecía muy curioso que le gustaran tanto las telenovelas y me respondió con un "mirá, sho soy un romáaaaaantico y me gusta llorar con las telenovelas". El greñudo de la barba de ZZ Top tiene más corazoncito que todos nosotros juntos. Me acordé de esa increíble fiesta en Pachuca en la que alguien llegó a decirme "es que a nosotros nos gusta la balada romántica" y nos cagamos de risa. Otra historia.


Decía que, no matter what, Buenos Aires era una ciudad que siempre me iba a gustar. En esta ocasión la vi triste, con mucha basura, con gente muy enojada, con un ambiente raro. De hecho, me llamó mucho la atención que, cuando nos bajamos del taxi en medio de la manifestación multitudinaria, vimos que era una protesta pro Palestina que iba hacia el edificio donde está la Embajada de Israel, todo bien, hasta que de repente se aparecieron unos vatos totalmente enmascarados con palos con picos y la gente empezó a correr. No es que me parezca extraño, los argentinos se distinguen por tener un temperamento complicado, pero no se, supongo que estaba acostumbrada a otros tiempos.

Aquí una toma de las imprudentes de mis amigas, turisteando en la protesta, antes de que llegaran los madreadores:



Pero bueno. Pasemos a lo importante: Pulp.

El concierto fue en el Luna Park, que es cerrado, rectangular, más chico que el Palacio pero más grande que el Metropolitan (según Wikipedia le entran 9 mil y cacho de personas). No venden chupe. En Argentina, en ningún centro de espectáculos o deportes venden chupe, insisto, argentinos con temperamento complicado. Entonces, como no venden chupe, Elisa sugirió chelear en una banca del parque de Recoleta. Recoleta, quilmes, shortcitos (dios, como extraño en este momento mis shortcitos) y un guapote paseando al perro, grandes momentos porteños. Corriendo a la micro y llegando tarde al concierto. Me perdí los letreritos (supongo que hubo) y escuché desde afuera Do you remember the first time?.

Creo que eso fue bueno para mi salud mental: I will always remember the first time.

Estuve muy cerca. Increíblemente cerca. El setlist fue muy parecido al concierto de México pero faltaron los mexicanos. Contrario a lo que imaginé, los argentinos no se prendieron tanto como en México -bueno, como creo que se prendieron- a lo mejor era el puto calor infernal que hacía, parecía que estábamos en un sauna. Jarvis Cocker estaba bañado en sudor. Claro qe se aventó varios chistes alusivos "I know I'm hot but this is a little excessive". Nunca se quitó la corbata. Él es un maestro. Y un caballero. Aunque en This is Hardcore teiboleó y nos mostró el trasero:


Al final se aventaron un set de 21 canciones. Canté a gritos todas. Parecía que me había metido con la ropa puesta a una alberca. Chingonsisisimo que en el encore tocaron A Little Soul (piel chinita) y Mile End. Sólo me falta escuchar en vivo Bad Cover Version. No importa.


Cuando ya sabía que se acercaba Common People, agarré a Elisa y nos metimos hasta adelante. Fácil tuve a Jarvis a un metro de distancia. Mi primer impulso fue acordarme de él. Inmediatamente después tuve la necesidad de darle un beso. Es como un reflejo que uno trata de evitar y no puede. La necesidad de pensarlo cuando escucho todas esas canciones. Felicidad, enojo, tristeza, nostalgia. Todo eso que uno no puede controlar.

Después me di cuenta de que tenía rcomo cuatro meses de no hablar con Juan y se me hizo un hoyo en el estomago. Un concierto no es concierto si no lo veo a lo lejos cantando, cagado de risa. Mierda, lo extraño.

Algunas fotos del evento mal tomadas:





En conclusión, Jarvis Cocker me dio otra oportunidad. Me concedió el gran honor de reivindicarme con él, con su música y con mi pasado. Cuando venía en el taxi de regreso, justo a la altura de Ayacucho, vi que me faltaban 200 pesos argentinos, que son como 50 dólares. Segunda vez que pierdo dinero en un concierto de Pulp.Luego me bajé del taxi antes de tiempo y me perdí. Caminé y caminé como por cuarenta minutos por Buenos Aires de madrugada. Minucias.

jueves, 27 de diciembre de 2012

tarantino

No se si sea el fin de año o qué pero estoy insoportable. Debería estar contenta porque tengo a la gorda y a mi madre de visita, lo cual es bueno si consideramos que no ha dejado de nevar en cuatro días, que obviamente no ha salido el sol en esos cuatro días y que hemos estado a -3. Pero no. Estoy insoportable y todo el tiempo me peleo con ellas.

Luego, mi viaje de fin de año a VivaLasVegas valió madres porque soy una desorganizada con mis gastos. Aparentemente mi destino no es ver a los Killers en esta gira. Y luego en el pueblo son tan aburridos que el gustado countdown del Año Nuevo lo hacen a las 9 de la noche.

Zzzzzzzzzzzz Zzzzzzzzzzzzzz Zzzzzzzzzzzzzzz

Luego, me corroe la envidia de ver todas las fotos de todos los que están en la playa. Chinguen a su madre.

Lo advertí: estoy insoportable.

La buena: el martes, que no había un carajo que hacer porque ni los camiones trabajaron, nos fuimos a ver Django Unchained.

PELICULÓN.

Okey. Con Tarantino me pasa un poco lo mismo que con Wes Anderson, pierdo la objetividad y, soy tan fan, que se me va el pedo. En mi defensa, debo decir que Moonrise Kingdom, película que ha salido en todas y cada una de las listas de lo mejor del año, no es mi película favorita de Anderson. Al contrario, hubo un momento en el que hasta me aburrí. Extrañé al director de The Royal Tenenbaums con su humor negro. Ya me desvié. Decía que pierdo la objetividad con Tarantino. En este caso, tengo que decir que no me imagino a nadie mejor que Tarantino para dar una clase de historia revisitada de los Estados Unidos. No da tregua. Leí en algun lado que Django Unchained era una película en la que a población blanca le costaría reirse. Estoy de acuerdo. De todas las películas de esclavitud que he visto (me falta la mentada Lincoln) no hay una que aborde el tema de la esclavitud en los plantíos del sur de esta forma, sin que presenten esclavos felices (¿Recuerdan Lo que el viento se llevó?). Neta, no hay modo en que un esclavo haya sido feliz.

Django tiene momentos memorables. Secuencias hermosas. Y Tarantino te bombardea sin parar, fiel a su costumbre, con esos diálogos. Y con un chingo de sangre. Hermoso.

 Como me dijeron que en México se estrena hasta marzo, no diré más. Habrá que poner atención a la primera media hora, que para mí es lo mejor de la película, y a la escena de los caballos y las bolsas.

Vale muchísimo la pena.

Ahora, necesito 100 dólares para ir a ver todas las películas que quiero ver.

domingo, 23 de diciembre de 2012

encuesta

¿Qué está sucediendo en esta foto?

a) estoy haciendo un angelito en la nieve.
b) me está dando un infarto
c) todas las anteriores

sábado, 22 de diciembre de 2012

fin del mundo 2

Aquí seguimos, todavía...

Anduve en chinga y me perdí todos los chistes malos del fin del mundo.

Hubiera estado muy mal que el mundo si se hubiera acabado y mi último tuit hubiera sido "Fácil podría ver a Pitbull en New Year's Eve".

Qué no pare la fiesta.

viernes, 21 de diciembre de 2012

fin del mundo

In the garden I was playing the tart
I kissed your lips and broke your heart
You
You were acting like it was the end of the world

Profecía maya, dicen... Jo jo

lunes, 17 de diciembre de 2012

21:21

Ayer hizo mucho frío, pero me valió madres y salí de mi casa para ir al cine. Tenía toda la intención de ver Holy Motors, que, según entiendo, es una chingonería de película. Caminé a la esquina de la 100 South y la State, para esperar el camión de las 13:36 que me llevaría a la 900 South y la 900 East. Uno, dos, tres, cinco minutos y el camión no pasaba. Los camiones aquí no llegan más tarde de lo que dice google maps. No entendí qué pedo... ¿Cambiaron la parada y no han cambiado el letrero? ¿Llegué tarde? ¿Está mal google maps? Ni idea. En mi detrimento, tengo que confesar que había un camión que salía de la esquina de la casa a las 13:01 pero, como es costumbre, bajé tarde y me dejó.

Holy Motors sólo tiene dos funciones: una a las dos de la tarde y otra a las nueve de la noche. A la de las nueve ni en pedo iba a ir con este frío al que no me acostumbro (a llegar tarde si me acostumbro, al frío todavía no), así que mi plan del domingo había valido madres.

Terminé viendo Breaking Dawn.

Breaking Dawn Part Two.

Si fue raro estar solapa en el cine cuando tres de las otras cuatro películas las he visto con la Dunis y Claudia Ilana. Ha de haber sido todavía más raro para la chava de abajo (éramos seis en el cine) escucharme cada diez minutos diciendo "ayajanomamen".

Es que neta no mamen con la película.

No es taaaan mala como las anteriores. Creo que la peor es la... Ya no me acuerdo si la tres o la cuatro pero es en la que hablan los lobos. Me río nada más de acordarme de cómo nos reímos de esa escena. No me ahogué de milagro con tanta carcajada. Desafortunadamente, no hablan los lobos pero si sale una bebe creepy con cara de computadora y gestos de adultito. C-r-e-e-p-y. Como ahora vivo en la capital del mundo mormón, entiendo perfecto qué nos quiso enseñar Stephenie Meyer con esta bonita saga: si coges con tu novio increíblemente guapo antes del matrimonio te vas a morir. Si te casas y coges con tu esposo increíblemente guapo, con fines no reproductivos te puedes morir, te vas a embarazar, vas a estar a punto de morir y, además, vas a tener un bebé defectuoso. Y no conforme con eso, los malos van a venir a hacerte la vida de cuadritos. Y claro, está chido que tu amigo hombre lobo que se cae de bueno se enamoré de una niña de cuatro años. ¿No han visto Big Love?

Ta-raaan. Joseph Smith haciendo de las suyas.

Pero bueno. Volviendo a Breaking Dawn: no toleró a Kirsten Stewart y, definitivamente, no puedo con su personaje, que era toda teta y ahora es lo más cool. Si, la señorita es guapa pero no la soporto y me arruina la chick flick con su cara de "soy incapaz de pasármela bien porque vine a este mundo a sufrir".

Es una mamada de película, lo único bueno es -obviamente- Robert Pattinson, aunque me da pa abajo pensar que anda con Kirsten Stewart y más después de que le pusieron el cuerno de esa forma.

Hoy el clima estuvo mucho peor porque hacía un chingo de frío y de viento y estaba lloviendo, literal se me voló el paraguas hacia atrás como en las caricaturas. Con este frío prefiero la nueve que la lluvia, la nieve no te empapa y es como... Romántica. Jjajaja. Me la mamé con eso de romántica. Me afectó enterarme de que Nicholas Sparks tiene ooootro libro y ooooootra película... ¿Cómo le hace?

Como necesitaba acción, llegué una hora antes de lo normal a mi oficina, prendí mi computadora vacía, abrí Cuevana para ver Homeland y madres... Que me sale un letrero que dice que el FBI ya me apañó, bloqueó mi computadora y me multó con 200 dólares que tengo que pagar en un walmart. Mi compañerito de "sistemas" no consideró importante instalar un antivirus y a la compu otra vez se la cargó la chingada. Apenas eran las 8 de la mañana. Además, este guey se fue de vacaciones, así que no había nadie que arreglara el problema. A veces siento que trabajo en una miscelánea y no en una representación consular, está cabrón que si se jode una computadora no haya quien la arregle y más en este país... Gracias al dios de la tecnología,existe google y pude deshacerme del virus, eso si, me quedé sin mail y no tendré mail hasta que al de sistemas se le de la gana ayudarme a configurarlo a distancia, o bien, regrese de sus vacaciones en dos semanas.

Estoy en una miscelánea. Bueno no, los de la miscelánea usan hotmail y no sufren por configuraciones,

viernes, 14 de diciembre de 2012

reuniones

Estoy en un shock descomunal por el tiroteo en Connecticut. No me entra en la cabeza como un guey de 20 años decide abrir fuego contra un salón lleno de niños.

Está cabrón que en este país es más fácil comprar una pistola que un medicamento sin receta.

Entonces, como me dan ganas de llorar sólo de imaginarme la escena, escribiré trivialidades pendejas.

Por alguna extraña razón, todos los días me llega un mensaje con una encuesta, que generalmente versa sobre Taylor Swift o Justin Bieber o algo de The X Factor. Usualmente son preguntas tontas pero ayer se la mamaron...



22:58

Hoy fue el convivio navideño de mi oficina.

Empezó a las 7 de la noche. Terminó a las 9. No further comments.

En el intercambio me gané una cobija. Lástima que no me tocó el boleto para el basket.

En algún momento del día me descubrí pensando en ese guey. En qué estaría haciendo, en qué traería puesto, en qué habría desayunado, en qué cenaría. Está fatal pensar tener esos pensamientos cuando estás a 3,220 kilómetros de distancia.

martes, 11 de diciembre de 2012

ay

Karina, asidua lectora de este humilde espacio, me mandó un video de anoche, obvio de Born to Run, y estoy tan chipi que me puse a llorar. Como leí hoy en la reseña de la FIL del señor Charlifornication, al que tanto respeto: "estoy convenientemente sensible".

Detallazo, Karina. Me hiciste muy feliz.

En otros temas, urge que me den mi aguinaldo porque -ahora si- necesito comprarme un suéter y una chamarra y un underwear decente porque chinguenasumadre el frío que hace en este lugar. Y todavía no empieza el invierno.

Es que no he contado que la semana pasada, por andar de chistosa con Wadanco, me dejó el avión en Los Angeles y fue un pedo que me costó lo mismo que cuesta el boleto en reventa para ver a The Killers en Las Vegas en Año Nuevo y me quedé sin un varo. Te odio, tráfico de Los Angeles pero te quiero, Los Angeles. Ni modo que vaya a Las Vegas y no vea a los Killers en Las Vegas. Es como no ver a Juan Gabriel en Ciudad Juárez. Ok, no, no es lo mismo pero si estaría muy mal.

Hace casi un mes que no voy al cine. Ni siquiera he visto Breaking Dawn. Me tengo que dar una vuelta pronto al cine. Regreso al punto inicial: me urge que paguen el aguinaldo.

lunes, 10 de diciembre de 2012

ya es lunes

Cociné toda la tarde, estoy cansada y de malas. Desajustada. Y me dio un ataque de celos. De los peores celos. Mejor ya me voy a dormir a ver si sueño que el Jefe viene y, en medio de toda esta nieve, me canta Thunder Road al oído. Muy cerquita.

Well I'm no hero
That's understood
All the redemption I can offer, girl
Is beneath this dirty hood
With a chance to make it good somehow
Hey, what else can we do now?
Except roll down the window
And let the wind blow
Back your hair

jenni

El regreso de la vacación fue muy accidentado. No he logrado reincorporarme a mi vida.

También me dio un gripón.

El lunes en la noche, cuando me enteré de lo de Calero, el portero del Pachuca, me quedé en shock. Como ese guey de cuarenta y tantos, que me caía gordo, pero era un porterazo de repente entra en muerte cerebral y en horas se muere. El martes en el avión me leí todo el Record (como en los viejos tiempos) y seguía sin poderlo creer.

Hoy, después de dormir doce horas seguidas, abrí el ojo, agarré mi teléfono y leí lo del avión en el que iba Jenni Rivera. Pensé que era una broma muy mala. Prendí la tele, busqué los canales paisas y nada. En Univisión un programa de fut. En Telemundo uno de helicópteros. En Galavisión, la película de El Chanfle.

Me sentí muy desinformada.

Total que la semana pasada veía a Jenni Rivera en La Voz. Ayer en la noche alguien tuiteó una foto del concierto en Monterrey y hoy ya está muerta. Shock otra vez.

No soy fan pero no deja de impresionarme una muerte tan repentina e inesperada. Y me solidarizo con los que la admiran.

La peor parte fue tener que leer múltiples muestras de intolerancia y faltas de respeto en el tuiter. Me hace cuestionarme muchas cosas y pensar que a veces los mexicanos somos una mierda de sociedad y nos merecemos todo lo que nos pasa. Bueno, desde los chistes y acusaciones sin fundamento contra el teletón ya estaba haciendo corajes... Ojalá que todos los que se burlan del teletón no lo necesiten nunca. Ya me desvié.

Chale.

jueves, 6 de diciembre de 2012

llegada

Hay momentos en los que uno está en un atolladero del que no logra salir. Como si fueras un cochecito compacto que se topa con un lodazal y te quedas ahi atascado, todo porque a algún irresponsable se le ocurrió sacarte a la terracería cuando sabe perfecto que no tienes tracción 4x4. Forzas la marcha, te bajas y lo empujas y nada. El cochecito sigue ahí. Pueden pasar minutos, horas, días, semanas, meses, años incluso y nada, no sales. Puede pasar que de repente el cochecito comienza a caminar y, cuando piensas que ya la libraste, otra vez se te atasca. Rrrrrrrrd. Nada. Hasta que se te aparece una grúa, te levanta y te saca.

O empujas lo suficientemente fuerte y logras salir.

En mi defensa - mejor dicho, en mi contra- tendría que decir que ningún irresponsable me sacó a la terracería. Mi caso fue una mezcla de decisiones inadecuadas, mal clima y poca suerte. No se bien durante cuanto tiempo estuve así, en ese estado nefasto en el que nada te parece, la gente que usualmente te cae bien te cae mal, no te entiendes con tu familia, no te entiendes con tus amigos, te mandan a la chingada los gueyes que te gustan, mientas madres de tu trabajo y de todo lo que sucede a tu alrededor. Cuando te das cuenta ya eres una persona patética que no deja de quejarse. Intentaba cambiarme de chamba y en el último minuto se decidían por alguien más; conocía a un guey increíble y sin motivo aparente valía madres. O resultaba ser un hijo de puta. Volvía a intentar cambiarme de trabajo y me la volvía a pelar. Over and over. Obviamente, dentro de esta larguísima racha de insatisfacción hubo momentos chingones, no todo fue tan negro. A finales de abril ocurrieron dos eventos que me hundieron. Me levanté como pude pero un viernes 25 de mayo, la estocada de muerte se apareció disfrazada de borrachera, cuando alguien respondió a mi insistencia necia con un "no te quiero ver y no se cuándo te quiera volver a ver".

Lloré tanto esa noche que no me di cuenta de que me había llegado un correo en el que me ofrecían un trabajo. Me desperté crudísima, con el ojo hinchado y la almohada llena de baba, agarré el teléfono para comprobar mi papelazo de la noche anterior y ahí estaba:

"¿Te quieres venir a vivir a Salt Lake City?"

Lo leí otra vez, se abrió el cielo para que un rayo de luz iluminara mi teléfono y se escuchara un coro celestial...

"Es para empezar ya, en cuánto te den la visa".

Ni siquiera me preocupé por buscar Salt Lake City en un mapa. Estuve dos horas en shock. Llamé al reportero, que era la única persona que sabía que conocía Salt Lake City, y me dijo que era un lugar aburridisimo pero que no lo pensara.

Acepté.

La vida me cambió.

Cinco meses después, heme aquí. No puedo decir que todos mis problemas se hayan solucionado como por arte de magia porque no es cierto, pero, como me dijo un amigo arquitecto, la distancia centra. Encontré tranquilidad y he descubierto un montón de cosas. No me arrepiento.

La distancia centra.