jueves, 28 de abril de 2011
camp dadadou
Lo que no ha cambiado mucho es la situación en Haití.
Arcade Fire fue lo que más me gustó de Coachella. Muy cabrón. Todo me encantó: que fuera un concierto totalmente diferente al de México; que los viera de lejos; que soltaran al público pelotas con leds que cambiaban automáticamente de color; que J y L se la estuvieran pasando tan bien; que me dolieran los pies; pero, sobre todo, que siguen conmoviéndome como la primera vez que los escuché.
Y no me canso de escucharlos, que es lo peor.
Pero bueno, volviendo a Haití, es muy conocida la labor filantrópica de Arcade Fire con Haití, a través de Partners in Health. Justo terminando el concierto, fuimos a donar y nos regalaron un pin que perdí al día siguiente y esta bonita estampa:
Y yo (corazoncito) Arcade Fire y Haití.
Hace poco Arcade Fire anduvo por Haití. Dieron un concierto en Camp Dadadou, campamento en donde viven -todavía- 12 mil personas bajo techos de plástico, en el que la única "construcción" de madera es la clínica de Partners in Health, según cuenta Win Butler en su bitácora de viaje, la cual pueden encontrar aquí. Ahí menciona también que el sentimiento de tristeza al ver los baños del campamento es abrumador. Me identifiqué. Difícil que un año después parezca que nada ha cambiado.
Tal vez Butler tenga razón: Maybe Haiti can rebuild.
Aquí una foto que tomé prestada del sitio de la banda.
miércoles, 27 de abril de 2011
...
De hecho, no tienen idea del trabajo que me está costando escribir esto. Hace una semana que volví de Los Ángeles no podía esperar para compartirles la reseña, los chistes, algunas fotos, la cantidad insana de comida que me empaqué (porque ningún viaje puede ser considerado un viaje si no se come como-dios-manda), los cientos de canciones que escuché y bailé, lo divertido que es manejar sin un GPS por una ciudad como Los Ángeles... pero estaba tan cansada que lo único que pude hacer durante tres días fue dormir.
Luego vino el episodio del domingo y valió madres. Y después regresé a la oficina y valió más madres.
Han sido tres días infernales. Bueno, hoy por lo menos ganó el Barcelona -y al Remal Madrid, lo cual siempre es motivo de dicha- y ayer el Manchester con pase del tequeremos-chicharito-tequeremos, pero hasta eso estuvo fatal porque por andar festejando el triunfo catalán, conocido personaje de este espacio que me arrimaba todo durante el concierto de Caifanes me aplicó una garrafal y na más logró aumentar mi pésimo humor, no se porque siempre me engancho con locos perfectos para las patanadas.
(Sólo para dejar constancia, simpatizo con el FC Barcelona desde que me enamoré locamente de Sergio, un diciembre de 1995, pero, si le fuera desde hoy por culpa del gol que metió Messi, mi fanatismo debería ser igual de válido que el de cualquiera).
La peor parte de esta semana infernal ha sido, sin duda, la oficina. El nuevo jefe debería ponerse a leer la Ley General de Población, que falta le hace, en vez de estar preocupándose por cosas tan pendejas como pasar lista a sus funcionarios "de confianza" y poner a todos en contra de todos. Nunca pensé que un guey de 31 años fuera a ser tan retrógrada y mamón. Lo que pasa por colocar en cargos importantes a personas sin experiencia.
O quien sabe, a lo mejor la peor parte es tener el ego destruido. Y no por lo que él haya escrito o piense de mis capacidades intelectuales. Fue justo eso, que haya sido él, alguien a quien yo admiraba tanto, quien lo haya escrito. Porque puede pensarlo, y de verdad creer firmemente que un DJ tiene más aptitudes que yo para escribir un tratado de derecho fiscal o redactar un amparo, pero que me lo hiciera saber fue rudeza totalmente innecesaria.
Dice Loreto -y la gente- que los que más te quieren son los que más te lastiman. Tal vez, pero eso no puede ser excusa para que alguien te aplaste como a mosquito jodiendo mientras duermes. Ha dolido cabrón.
Agradezco los grandiosos comentarios de ustedes, lectores. Aminoran el sentimiento.
Prometo hacer mi mejor esfuerzo.
lunes, 25 de abril de 2011
ya es lunes
Los domingos en la noche por naturaleza son horribles. Anoche no sólo fue domingo, también fue el último día de mis bonitas vacaciones y una de las personas a las que más admiraba -por quien sentía un cariño muy profundo, para hacerlo aun peor- me rompió el ego en cachitos chiquititos.
No fue una buena noche.
Hace algunos meses el editor de un periódico nuevo me dio chance de hacer una prueba para una columna. Mi primera prueba, estaba muy emocionada y nerviosa por conocer el resultado. Pasaron los días y el editor hacía caso omiso de mis preguntas, obviamente supuse que mi texto no le había gustado.
La semana pasada por fin logré preguntarle su opinión al editor y recibí por respuesta un escueto "mmm... Te falta", obvio pregunté qué me faltaba pero no me dijo.
Como soy una terca incansable (y el tema del silencio del editor se estaba convirtiendo en una cuestión personal) anoche le escribí un correo preguntando, una vez más que era lo que a su criterio le faltaba a mi texto para ser publicado en un periódico donde escribe mucha gente que conozco y que, casualmente, tiene un perfil muy parecido. Aproveché la confianza y la relación de años para hacerlo. Juro que mi intención era únicamente la de obtener una retroalimentación y mejorar lo que ustedes leen cada vez que dan click en este espacio.
Cabe señalar, sus Señorías, que el texto en cuestión NO era de música, de hecho, envié un texto publicado originalmente en este blog, titulado Pantis.
Error garrafal. Recibí por respuesta, entre otras cosas, que los de Disco Ruido -por ser de Disco Ruido- tienen más autoridad que yo para escribir de cualquier tema, incluyendo derecho, que fue lo que estudié.
Corte a: aparecen los letreritos de las madrizas de Batman
Ya ni llorar es bueno.
Me queda claro que nadie está obligado a ayudar a nadie por el simple hecho de que son tus amigos o familia, y menos cuando se trata de medios escritos. Nunca he sido partidaria de los amiguismos. Si no le gustas al editor pues no le gustas. Lo que me parece terrible es que alguien a quien le pides una vil retroalimentación te responda como si le hubieras mentado la madre, con argumentos ofensivos que hacen mierda tu autoestima.
Repito: ya ni llorar es bueno.
Mientras tanto, lo seguiré intentando.
martes, 19 de abril de 2011
L.A.
Esta es una de esas ciudades que nunca quieres abandonar. I love it.
Coachella de huevos. Arcade Fire cambia vidas.
Me tengo que subir al avión.
Regreso. Unfortunately.
lunes, 11 de abril de 2011
nubes
Zas.
A estas alturas del lunes, dos días después, todo lo que se podía escribir respecto de la reunión de Caifanes seguramente ya se escribió. Probablemente muchos de los que leen esto estuvieron ahí presentes. O lo vieron por la tele. O se lo imaginaron.
El soundtrack de tantos años corriendo a la velocidad del sonido de 19 canciones. La remota memoria del video de unos gueyes con pelos parados y un chingo de delineador cantándole a la negra tomasa en alguna televisión. Empezó, terminó y siempre estuve en estado de shock. Bailé con Mátenme porque me muero. Lloré con Antes de que nos olviden. Grité con Detrás de ti. Me abrazaron con Nos vamos juntos y, para cuando llegamos a Hasta morir, no tenía la menor intención de soltarlo... Tocaron No dejes que y valió madres. Pista de baile multiidinaria. Lo chingón de experimentar algo tan conocido como si fuera totalmente nuevo. Mejor imposible.
No creas que por estar encerrado aquí no estoy pensando en ir por ti y llevarte lejos muy lejos hasta que nadie se acuerde de ti. Cómo si me la hubieran compuesto bajo pedido justo para eso. Con las ganas que tengo de agarrarlo a besos.
Yo ni me di cuenta de que estaba mal el audio. Mis amigos tampoco. Ni los de atrás, ni los de al lado ni los de adelante. Lo exquisito se nos quita cuando estamos tan emocionados. Nosotros, los simples mortales, fuimos a dar una vuelta al cielo y pudimos ver lo que es eterno.
Gracias Alejandro Marcovich, Saúl Hernández, Sabo Romo, Diego Herrera y Alfonso André.
sábado, 9 de abril de 2011
infección bacteriana
A pasar un Vive Latino con reunión de Caifanes y alguien distinto. Sonreiré como tonta toda la tarde.
El otorrino dice que para el martes me sentiré como nueva. En el inter, ya se me olvidó como dormir.
jueves, 7 de abril de 2011
ash 2
En seis días me voy de vacaciones. Urgen. Aunque sólo sepa viajar a California.
Ustedes disculpen, me siento tan mal que no puedo ni escribir.
Regreso.
martes, 5 de abril de 2011
litio
Cómo olvidarlo. Litio, Berilio, Sodio, Magnesio. O Litio, Berilio, Boro, Nitrógeno, Carbono, Oxígeno, Flúor, Neón.
El litio, tan conocido por su uso en el tratamiento de la depresión y el trastorno bipolar. El litio como estabilizador de estados anímicos. El litio puro, altamente inflamable, explosivo al contacto con el agua o el aire y corrosivo.
Hoy se cumplen 17 años del día en el que los especialistas calculan que Kurt Cobain se suicidó. El valor histórico conferido a la muerte de Cobain es alto, muy alto, tan alto que muchos equiparan el suceso a momentos tan fundamentales en la historia contemporánea como el asesinato de John F. Kennedy. ¿Dónde estabas cuándo le dispararon a Kennedy? ¿Dónde estabas cuando Kurt Cobain se suicidó? Al responder esta pregunta entraríamos en el dilema de qué día recordar, porque las fechas indican que se disparó un 5 de abril pero los mortales nos enteramos de su muerte un 8 de abril.
Contrario a lo que se podría creer, no tengo ni puta idea de qué estaba haciendo o en dónde estaba cuándo me enteré de la muerte de Kurt Cobain. Generalmente recuerdo tan bien la fecha porque 10 días después (o 13, en su defecto) sería uno de los peores días de mi vida. De haber ocurrido en 1993 o en 1995 probablemente el escopetazo me habría afectado más. Quién sabe.
Lo que si es que es imposible no reconocer la importancia de Nirvana en el soundtrack de vida de esa generación X. Y de mi generación. Y de la que sigue y la que sigue y así, ad infinitum. Nirvana continúa siendo el único grupo o músico no perteneciente a las décadas de los 60 y 70 que es nombrado en todas las listas de mejores canciones-discos-artistas-compositores-músicos-loquesea del siglo XX. Puede ser que Radiohead lo alcance en algún momento. O no.
Cómo olvidarlo. Transmisión acústica con suetercito medio gris medio verde.
Te extraño, no me voy a quebrar.
Mi canción favorita de Nirvana, por mucho, es Lithium. Hoy me viene tan bien.
lunes, 4 de abril de 2011
abril
Este virus raro me ha tenido de muy mal humor, con hambre (y alimentación) de embarazada, dolores fuertes varios y una gripa potencializada. Hoy ya salí a la calle aunque todavía no me siento del todo bien.
Necesito recuperarme ya.
Mañana regreso a la oficina y tengo miedo de que, entre otras cosas, el nuevo jefe decida dejarme sin vacaciones.
Eso si que sería una tragedia.
En vez de empezar con mi maratón personal de los Soprano, empecé con Alias.
La gorda y yo estamos fascinadas. No se porque nunca le habíamos entrado.
Ahora tengo tres obsesiones:
1. Jennifer Garner haciéndola de Sidney Bristow. Qué Angelina Jolie ni que Angelina Jolie! Jenniger Garner es la mujer de acción! TODO mundo se la madrea y ella se madrea a todos.
2. El pelo de Bradley Cooper. Llevamos cuatro días discutiendo sobre el color natural del pelo de Bradley Cooper. Yo insisto en que no es posible que sea así de guero, la gorda dice que si. No duermo pensando en eso. En eso y en mis vacaciones.
3. Michael Vartan. Es demasiado guapo.
Ahorita estamos en pausa de un capítulo doble en el que el Señor Tarantino sale del malo. Nunca había visto al Señor Tarantino repartiendo karatazos. Que bueno que no sale en Kill Bill.

