Septiembre ha sido un carrusel emocional con un chingo de trabajo, de problemas en el trabajo, mi oido izquierdo tapado y la memoría de que cada vez que entro a cierto recinto de conciertos, aunque no lo quiera, me siento una pendeja. El mes en el que personas a las que querías un chingo y que pensabas que permanecerían en tu vida por siempre entraron al conglomerado de desconocidos de un modo ruidoso, doloroso, desgastante y, sobre todo, inesperado. El mes en el que me cambiaron al jefe, me avisaron que me quedaría sin casa y me hicieron sentir muy insignificante deliberadamente mientras sonaba Sirens de Pearl Jam (siempre lo voy a recordar "¿Tu crees que mi idea de vivir contigo era cenar pasta juntos y que me enseñaras a cocinar un brownie? Por supuesto que no" y Eddie Vedder cantaba It's-a-fra-gile-thing). El mes en el que no entiendo nada y no quiero hacer nada. El mes en el que el whatsapp se convirtió en esa aplicación creada por el diablo con dos pinches palomitas azules que nos torturan más que una caja de electrochoques. El mes en el que cuento los días como si fuera Tim Robbins encerrado en una celda y tengo pesadillas con su conclusión.
Estoy en casa de mis vecinos/amigos, cuidando a mi sobrino sueco porque prefiero estar aquí echada que en mi casa escuchando banda a todo volumen y viendo, en el mejor de los casos, como se me ignora de diversas formas.
Desde hace unas semanas estoy haciendo un playlist en spotify con alguien que gusta de jugar con una parte de mis sentimientos -y mi ego- desde hace un buen rato. Lo más cagado es que esa personita insiste en que yo soy la que juega con él. Desde la primera vez que me dijo "me gustas", una tarde en la que yo traía una playera de rayas negras y tenía menos de una semana de haber adquirido mi primer tatuaje, me hizo cuestionarme un montón de cosas, empezando por si a mi también me gusta. Fue hace años, él estaba tan pedo que ni se ha de acordar. Nunca hemos tenido algo, es evidente que no tenemos algo y al mismo tiempo siento que tenemos muchas cosas. La lista, aunque trae unas canciones de una banda circa-something que cero me late, está buena. Tenía mucho tiempo de no armar una lista cuyo destinatario esté escuchando.
Iba a poner una canción de Fleetwood Mac que se llama Never Going Back Again, del Rumours. En un intercambio navideño, creo que hace dos navidades, me tocó de regalo un vinil usado del Rumours y fui muy feliz. Creo que la gente se debería esmerar en regalar este tipo de cosas, no tan ostentosas e increíbles. Vuelvo a Never Going Back Again. Es la canción que más me gusta de Fleetwood Mac, grupo al que descubrí hace muy poco, bueno, no tan poco porque recuerdo que en una entrada de hace ya varios años, conocido locutor de radio me recomendó The Ledge, me encantó, de hecho, si no me falla la memoria hasta escribí otra entrada hablando de Tusk y de la tórrida relación de Lindsey Buckingham con Stevie Nicks (yo siempre tan entusiasta de las historias tórridas) y Go Your Own Way, gracias al Rock Band número 56, ya estaba en mi radar, pero fue hasta que llegué a ese paraíso en la tierra llamado Grimley's, en Nashville, que me topé con un vinil usado de un concierto de Fleetwood Mac, lo compré porque costaba 3 dólares (menos que una Pbst en cualquier bar de Broadway) y comenzó mi romance real con la etapa late 70's de la banda.
En ese disco descubrí la canción. La manera en la que Lindsey Buckingham susurra al final "I'm never going back again" es gloriosa. En wikipediamylove leí que se la escribió a Stevie Nicks en uno de sus truenes y que, como buen codependiente, no cumplió con su palabra porque si regresó con ella. Lo más bonito de Never Going Back Again es que es una rola cortita y concisa, con sólo siete líneas:
she broke down and let me in
made me see where I've been
been down one time
been down two times
I'm never going back again
you don't what it means to win
come down and see me again
Y ya. Nunca voy a regresar otra vez.
Decidí entonces usar la canción para empezar una lista llamada Reciclaje, porque tengo esta necesidad imperiosa de reciclar cosas usadas. En la otra lista puse Second Hand News porque claro, soy su noticia de segunda mano y hasta ahí.