"Mientras lo escuchaba hablar, veía como los moscos invadían el cuarto y como el humo de sus cigarros se me metía en los pulmones y me iba destrozando lo poco que quedaba de salud en mi organismo, haciéndome mierda. Él seguía hablando, pronunciando todos esos nombres que me cagan, que detesto, que me han quitado todo lo que quería o quise. No me importaba. Me podría haber muerto en ese justo momento de un ataque asmático y no me hubiera importado. Hubiera sido como protagonizar una canción -LA canción- de los Smiths:
To die by your side is such a heavenly way to die."
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