Tengo un grave defecto: soy excesivamente buena con las fechas y los números de teléfono. Pero más con las fechas.
No obstante, no me gusta celebrar aniversarios. Debo confesar que no entiendo mucho a la gente que celebra cada mes de noviazgo y hace un gran show con ello. Aunque, el hecho de que no tenga la menor intención de celebrarlo no quiere decir que no lleve la cuenta. Ni que no me guste contarlo, sobre todo los años.
Este es un caso muy particular, que recuerdo claramente porque al día siguiente del 25 de febrero de 2006, fecha en la que realmente comenzó, vi por primera vez a los Rolling Stones, en el Foro Sol. Ah claro, también porque es un ciclo mundialista. En esos primeros años nos gustaba burlarnos de la edad que yo tendría en el siguiente ciclo mundialista porque planeábamos tener hijos y mis embarazos serían de alto riesgo. Par de pendejos. Si en el 2006 me hubieran dicho que duraría tanto no lo habría creído.
Llegó el 2010, llegó el mundial. No tuvimos hijos y cada vez mi embarazo será de más alto riesgo. Pero nos tenemos el uno al otro. Cómo sea que se llame. Con subidas y bajadas. El mal y yo bien. Yo pésimo y el bien. Locos de remate. Con momentos increíbles y separaciones ultra tormentosas. Sin importar lo que sea que sea esto. We have each other, él lo sabe, yo también y a todos los demás les debería valer madres. He dicho.
Gracias por estos cuatro años. You know I'll always love you. Feliz ciclo mundialista.
Canción para celebrar, unos viejos favoritos de este espacio: The Kinks. All Day and All of The Night
(I'm not content to be with you on the daytime...)
jueves, 25 de febrero de 2010
miércoles, 24 de febrero de 2010
breves sin sentido
Muy breve.
(y posiblemente con sentido)
Llamadas que van desde una calle en Polanco hasta una calle en el sur. Muy al sur. Si esta fuera una vida estricta y apegada a las reglas, una vida que funcionara de acuerdo a las normas, esto no sucedería bajo ninguna circunstancia. Pero no es así. Me escucha y logra que mi pequeña tragedia personal parezca lo que en realidad es: pequeña y personal. Me saca sonrisas, me pone de buenas, hace que mis ganas de llorar desaparezcan, cuando debería pasar lo contrario. Cuando le cuelgo, cuando llega el viernes, cuando quiero hablarle y no puedo me deberían dar ganas de llorar.
I guess it moves in very misterious ways.
(y posiblemente con sentido)
Llamadas que van desde una calle en Polanco hasta una calle en el sur. Muy al sur. Si esta fuera una vida estricta y apegada a las reglas, una vida que funcionara de acuerdo a las normas, esto no sucedería bajo ninguna circunstancia. Pero no es así. Me escucha y logra que mi pequeña tragedia personal parezca lo que en realidad es: pequeña y personal. Me saca sonrisas, me pone de buenas, hace que mis ganas de llorar desaparezcan, cuando debería pasar lo contrario. Cuando le cuelgo, cuando llega el viernes, cuando quiero hablarle y no puedo me deberían dar ganas de llorar.
I guess it moves in very misterious ways.
viernes, 19 de febrero de 2010
tatuaje
Bueno ya.
Resulta ser (a últimos días empiezo a escribir o a contar algo con el “resulta ser”. De repente siento que se me está terminando el vocabulario y me entra una necesidad incontrolable de regresar al litigio. En el litigio todo es discurso y vocabulario, palabras para enredar al juez en tus malévolas redes de convencimiento de abogado litigante cuatrero. Aquí nada de eso. Ya no me acuerdo de cómo se utilizan las palabras. Más bien, debería dejar de tejer y ponerme a leer algo distinto a las interminables Vanity Fair. Fin del paréntesis.) que el domingo se me hizo un buen día para tatuarme. El sábado tuve un connato de tatuado no fructífero. El Dr. Arellano na mas me sacó de mi casa para comer barbacoa –a la que yo no le entré porque no me gusta, shame on me- tomar curados de tuna de colores sospechosos –en serio, me sirven un curado de tuna y el líquido era color rosa mexicano cual pared del Camino Real. Me surgieron varias preguntas: ¿las tunas son rosas? ¿el pulque es rosa? ¿o sea cómo?- y se pasó toda la tarde alborotándome la hormona con el diseño del tatuaje, porque supuestamente nos íbamos a tatuar juntos, juntos pero no revueltos. Al final no fuimos, tampoco fui al antro ñero (tengo pendiente un post sobre la experiencia Sinatra) y me quedé en mi casa viendo los comerciales del superbowl en la página llena de comerciales que me recomendó R. Que bueno estuvo el de Volkswagen.
El domingo me desperté temprano, sin cruda, sin sueño y cociné hot cakes, los primeros dos estuvieron a punto de quemarse. Creo que mi neurosis va a interferir en mis habilidades de cocinera (mismas que pondré a prueba esta tarde). Me pone mal no saber si es el momento adecuado para darle la vuelta al hot cake aún cuando ya está lleno de burbujitas. No fui al estadio, David llegó tardísimo por mí y me aplicó a medio camino la de “es que se me olvidó el diseño de mi tatuaje pero igual vamos”. La neta es que era un buen día para tatuarse un homenaje permanente a mi banda favorita –e ingresar en esa larga lista de “fans atascados”.
El objetivo de este post, sin embargo, no es dar la crónica de la tatuada, misma que ya di –en la medida en que el dolor me permitió- en vivo vía twitter y que se resume a “Cualquieraquedigaquetatuarsenodueleestámintiendo.Yadejódetorturarmeelladoderechoahoravaconelizquierdo.Meduelemucho.Elsonidodelaagujamerecuerdaaldentistalobuenoesqueaquíescuchamosabuddyholly” Me dolió mucho. Y cuando escribo mucho es MUCHO. Ahora entiendo porque la gente no se tatúa tan seguido esa parte del cuerpo, porque DUELE y molesta. Al final mi diseño pequeñito y discreto valió madres porque el tatuador –a quien, casualmente, también le apodan Rojo- se negó rotundamente a tatuar algo así, argumentando que la tinta se expande y no iba a poder ni escribir, y mucho menos con morado ¿cómo con morado? Va terminar siendo negro, mejor con negro, es que si lo tatúas así me lo voy a tener que poner en la espalda como Victoria Beckham y me chocan los tatuajes en la espalda porque no se ven ¿y porque no te lo pones así en vez de en la espalda? ¿Así? Si!!!! se ve de huevos.
¿Tortura mientras te taladraban la piel con una aguja? Nel. Cuando llegué a mi casa fue cuando empezó realmente la tortura.
Hoy ya estoy muy tranquila y relajada pero cuando originalmente iba a escribir este post –léase el lunes- estaba en llamas. Nunca pensé que un tatuaje –o bueno, en este caso dos- pudiera ser tan controversial. No. No me tatué a la Santa Muerte en toda la espalda. No. Tampoco me tatúe “Me gusta coger con niños”. Tampoco me tatué “Viva el Narco”. Nada de eso. Me tatué una estrofa de una de canción de los Beatles, una vil, inofensiva y bonita estrofa de una bonita canción de ¿amor? De los Beatles.
Tenía 17 años. Estaba en un salón del Asunción pajareando cuando entró la directora de prepa con un bonche de papeles, nos sentó y nos dijo “éstas son las solicitudes para el examen de admisión de la Universidad Nacional Autónoma de México, la mayoría de ustedes ya sabe a qué carrera va a aplicar así que nada más llénenlas con sus datos y a estudiar mucho”. Cuando me dieron la mía, en el apartado donde se lee “Carrera” escribí “Medicina” (después de pensar y pensar, al final opté por Medicina, las otras dos opciones eran Derecho y Ciencias de la Comunicación). Cuando le entregué a la directora mi solicitud, la rompió y me dijo “estás loca si crees que tienes que estudiar Medicina, mija tu naciste para ser abogado”, así, con esas palabras. La vi tan convencida que le hice caso. Todos sabíamos que entrar a la Facultad de Derecho de la UNAM era un pedo. Primero me aceptaron en la Ibero, después me aceptaron en la UP, después me aceptaron en la Libre, me inscribí y al final me aceptaron en la UNAM. Y así fue como empezó mi sinuoso camino en el mundo del Derecho. No lo voy a negar. Me he quejado amargamente en múltiples ocasiones de lo mucho que odio ser abogado. Pero tampoco puedo negar lo increíble que se siente cuando publican la sentencia y te das cuenta de que, después de 3 meses de mal dormir y mal comer el Juez falló a tu favor. Si. Pienso con frecuencia en qué hubiera sido de mí si hubiera escogido Medicina, o Comunicación. Es de esas cosas que jamás podrás saber.
El año pasado, cuando estuve sin trabajar, me la pasé renegando del Derecho y queriendo ser otra cosa, me moría de ganas de trabajar en una productora, tener llamados kilométricos a horas inhóspitas y llegar en tenis, jeans y sudadera sin que nadie te vea feo. O trabajar en una disquera. Ser de ese escaso grupo de afortunados que escogieron correctamente el rumbo de su vida, que trabajan en lo que les gusta y no viven atormentados por ser algo distinto. Por supuesto que no lo logré, productora a la que le enviaba mi curriculum, productora que decía “¡pero si es abogada!” y si, siempre he sido abogado. Claro que convivir tanto con un estudiante de cine no ayudaba en nada, ya no quería ser abogado.
Fue una crisis de 7 meses de duración. Antes de mi examen profesional fui a comer con Angélica. Creo que ya he mencionado a la Lic. Carrasquedo en este espacio, pero si no, basta saber que fue mi primer jefe, y era una hija de su rechingada madre. Poca gente me ha hecho sufrir tanto como ella. El caso es que Angélica, que era una pistola legal, terminó abandonando el Derecho para ser mamá de tiempo completo. Cada vez que la veo la hace de psicoanalista y la terapia siempre versa de lo mismo: es que ya no quiero ser abogado. En la última sesión, llegamos al punto de no retorno, ya no quería ser abogado y tampoco me quería titular. Al final, me presenté en mi examen, pasé con propuesta de mención honorífica a mi tesis y cuando protesté se me salieron las lágrimas. Saliendo del examen, Angélica me dijo “mira monstruo, para tu mala suerte, no sólo eres abogada, eres una gran abogada, y el día que te reconcilies con eso, y aceptes que eres muy buena en lo que haces, vas a ser más feliz”.
Tómala.
Ok. Ya. Estudié Derecho y se que hay formalidades con las que debo cumplir, propias de mi profesión, pero no sé en qué parte me comprometí a renunciar a lo que soy, a lo que me gusta escuchar, a lo que me gusta leer o lo que me gusta decir o hacer.
No sé en qué cláusula de mi vida se me prohíbe expresamente tatuarme por el simple hecho de ser abogado
Resulta ser (a últimos días empiezo a escribir o a contar algo con el “resulta ser”. De repente siento que se me está terminando el vocabulario y me entra una necesidad incontrolable de regresar al litigio. En el litigio todo es discurso y vocabulario, palabras para enredar al juez en tus malévolas redes de convencimiento de abogado litigante cuatrero. Aquí nada de eso. Ya no me acuerdo de cómo se utilizan las palabras. Más bien, debería dejar de tejer y ponerme a leer algo distinto a las interminables Vanity Fair. Fin del paréntesis.) que el domingo se me hizo un buen día para tatuarme. El sábado tuve un connato de tatuado no fructífero. El Dr. Arellano na mas me sacó de mi casa para comer barbacoa –a la que yo no le entré porque no me gusta, shame on me- tomar curados de tuna de colores sospechosos –en serio, me sirven un curado de tuna y el líquido era color rosa mexicano cual pared del Camino Real. Me surgieron varias preguntas: ¿las tunas son rosas? ¿el pulque es rosa? ¿o sea cómo?- y se pasó toda la tarde alborotándome la hormona con el diseño del tatuaje, porque supuestamente nos íbamos a tatuar juntos, juntos pero no revueltos. Al final no fuimos, tampoco fui al antro ñero (tengo pendiente un post sobre la experiencia Sinatra) y me quedé en mi casa viendo los comerciales del superbowl en la página llena de comerciales que me recomendó R. Que bueno estuvo el de Volkswagen.
El domingo me desperté temprano, sin cruda, sin sueño y cociné hot cakes, los primeros dos estuvieron a punto de quemarse. Creo que mi neurosis va a interferir en mis habilidades de cocinera (mismas que pondré a prueba esta tarde). Me pone mal no saber si es el momento adecuado para darle la vuelta al hot cake aún cuando ya está lleno de burbujitas. No fui al estadio, David llegó tardísimo por mí y me aplicó a medio camino la de “es que se me olvidó el diseño de mi tatuaje pero igual vamos”. La neta es que era un buen día para tatuarse un homenaje permanente a mi banda favorita –e ingresar en esa larga lista de “fans atascados”.
El objetivo de este post, sin embargo, no es dar la crónica de la tatuada, misma que ya di –en la medida en que el dolor me permitió- en vivo vía twitter y que se resume a “Cualquieraquedigaquetatuarsenodueleestámintiendo.Yadejódetorturarmeelladoderechoahoravaconelizquierdo.Meduelemucho.Elsonidodelaagujamerecuerdaaldentistalobuenoesqueaquíescuchamosabuddyholly” Me dolió mucho. Y cuando escribo mucho es MUCHO. Ahora entiendo porque la gente no se tatúa tan seguido esa parte del cuerpo, porque DUELE y molesta. Al final mi diseño pequeñito y discreto valió madres porque el tatuador –a quien, casualmente, también le apodan Rojo- se negó rotundamente a tatuar algo así, argumentando que la tinta se expande y no iba a poder ni escribir, y mucho menos con morado ¿cómo con morado? Va terminar siendo negro, mejor con negro, es que si lo tatúas así me lo voy a tener que poner en la espalda como Victoria Beckham y me chocan los tatuajes en la espalda porque no se ven ¿y porque no te lo pones así en vez de en la espalda? ¿Así? Si!!!! se ve de huevos.
¿Tortura mientras te taladraban la piel con una aguja? Nel. Cuando llegué a mi casa fue cuando empezó realmente la tortura.
Hoy ya estoy muy tranquila y relajada pero cuando originalmente iba a escribir este post –léase el lunes- estaba en llamas. Nunca pensé que un tatuaje –o bueno, en este caso dos- pudiera ser tan controversial. No. No me tatué a la Santa Muerte en toda la espalda. No. Tampoco me tatúe “Me gusta coger con niños”. Tampoco me tatué “Viva el Narco”. Nada de eso. Me tatué una estrofa de una de canción de los Beatles, una vil, inofensiva y bonita estrofa de una bonita canción de ¿amor? De los Beatles.
Tenía 17 años. Estaba en un salón del Asunción pajareando cuando entró la directora de prepa con un bonche de papeles, nos sentó y nos dijo “éstas son las solicitudes para el examen de admisión de la Universidad Nacional Autónoma de México, la mayoría de ustedes ya sabe a qué carrera va a aplicar así que nada más llénenlas con sus datos y a estudiar mucho”. Cuando me dieron la mía, en el apartado donde se lee “Carrera” escribí “Medicina” (después de pensar y pensar, al final opté por Medicina, las otras dos opciones eran Derecho y Ciencias de la Comunicación). Cuando le entregué a la directora mi solicitud, la rompió y me dijo “estás loca si crees que tienes que estudiar Medicina, mija tu naciste para ser abogado”, así, con esas palabras. La vi tan convencida que le hice caso. Todos sabíamos que entrar a la Facultad de Derecho de la UNAM era un pedo. Primero me aceptaron en la Ibero, después me aceptaron en la UP, después me aceptaron en la Libre, me inscribí y al final me aceptaron en la UNAM. Y así fue como empezó mi sinuoso camino en el mundo del Derecho. No lo voy a negar. Me he quejado amargamente en múltiples ocasiones de lo mucho que odio ser abogado. Pero tampoco puedo negar lo increíble que se siente cuando publican la sentencia y te das cuenta de que, después de 3 meses de mal dormir y mal comer el Juez falló a tu favor. Si. Pienso con frecuencia en qué hubiera sido de mí si hubiera escogido Medicina, o Comunicación. Es de esas cosas que jamás podrás saber.
El año pasado, cuando estuve sin trabajar, me la pasé renegando del Derecho y queriendo ser otra cosa, me moría de ganas de trabajar en una productora, tener llamados kilométricos a horas inhóspitas y llegar en tenis, jeans y sudadera sin que nadie te vea feo. O trabajar en una disquera. Ser de ese escaso grupo de afortunados que escogieron correctamente el rumbo de su vida, que trabajan en lo que les gusta y no viven atormentados por ser algo distinto. Por supuesto que no lo logré, productora a la que le enviaba mi curriculum, productora que decía “¡pero si es abogada!” y si, siempre he sido abogado. Claro que convivir tanto con un estudiante de cine no ayudaba en nada, ya no quería ser abogado.
Fue una crisis de 7 meses de duración. Antes de mi examen profesional fui a comer con Angélica. Creo que ya he mencionado a la Lic. Carrasquedo en este espacio, pero si no, basta saber que fue mi primer jefe, y era una hija de su rechingada madre. Poca gente me ha hecho sufrir tanto como ella. El caso es que Angélica, que era una pistola legal, terminó abandonando el Derecho para ser mamá de tiempo completo. Cada vez que la veo la hace de psicoanalista y la terapia siempre versa de lo mismo: es que ya no quiero ser abogado. En la última sesión, llegamos al punto de no retorno, ya no quería ser abogado y tampoco me quería titular. Al final, me presenté en mi examen, pasé con propuesta de mención honorífica a mi tesis y cuando protesté se me salieron las lágrimas. Saliendo del examen, Angélica me dijo “mira monstruo, para tu mala suerte, no sólo eres abogada, eres una gran abogada, y el día que te reconcilies con eso, y aceptes que eres muy buena en lo que haces, vas a ser más feliz”.
Tómala.
Ok. Ya. Estudié Derecho y se que hay formalidades con las que debo cumplir, propias de mi profesión, pero no sé en qué parte me comprometí a renunciar a lo que soy, a lo que me gusta escuchar, a lo que me gusta leer o lo que me gusta decir o hacer.
No sé en qué cláusula de mi vida se me prohíbe expresamente tatuarme por el simple hecho de ser abogado
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ah no solo se hablar de los Beatles,
aish,
frases celebres,
odios varios
jueves, 18 de febrero de 2010
ya es jueves
Y llevo varios días queriendo escribir un post pero he tenido mucho trabajo. Asi que mejor les dejo una entrega más de "No le caigo bien a mi vecina laboral". No, no le caigo nada bien.
Resulta ser que como yo llego a trabajar por ahí de las 9 am, soy la primera en poner música. Como no tengo radio y trato de ser muy prudente con mis otros dos compañeros de oficina, casi siempre tengo los audífonos puestos, el pedo es que el lunes descubrí que Rock101 es de las pocas páginas que la policía cibernética no ha bloqueado y ahora todo el tiempo la escucho. Bueno. Ayer no tenía ganas de ponerme audífonos y tenía la computadora a todo volumen, aprovechando mi soledad. Como a las 11 se aparece la vecina, porque, como es chief, a esa hora llega a trabajar. La verdad es que después de seis meses ya me acostumbré a sus llamadas telefónicas ruidosas, a sus cursiladas y a su necesidad imperiosa de decir todo lo que piensa en voz muy alta.
Total que llega, me saluda (ya habíamos alcanzado un nivel de cordialidad tolerable, aunque no me felicitó en mi cumpleaños cuando sabía perfecto que era mi cumpleaños, pero bueno), se sentó en su escritorio y prendió su radio. Cabe señalar que a ella le vale si Mario o yo o quien sea está escuchando algo porque ella escucha al tetazo insoportable de la muchedumbre y todos nos lo tenemos que chutar, asi como nos tenemos que chutar que se ponga a cantar o a ver videos de los huevos a todo volumen. Debo confesar que yo andaba con espíritu chingador (es que nunca había estado celosa y ahora estoy muy celosa, pero esa es otra historia) asi que no conecté mis audífonos como lo hago diario y le subí a mi computadora. Como a la hora, sale la canción esa de The Reason de Hoobas-no-se-que, le sube más a su radio y se pone a cantar. Yo me quede calladita y le subi un poquito a mi musica. Acabó la canción y misteriosamente, se puso sus audífonos. Se me hizo raro pero me alegré y le baje a mi música. Acto seguido, la señorita se pone a cantar Mamma Mia, obvio washawasheando porque no se sabe la letra. Ok, cantara una canción y ya. No. Cantó la siguiente y la siguiente y la siguiente y, cuando me di cuenta, en vez de escuchar rock101 estaba escuchando todo el disco de la obra Mamma Mia interpretada por la horrible voz de mi vecina, quien, por supuesto lo hacia por chingar. Ah si? Pues entonces le subimos al volumen y nos chutamos los "guitarrazos" de Queen of the Stone Age:
- Oye- se quita los audífonos- le puedes bajar a tu música?
- es que como estas cantando a todo volumen no escucho nada. O te oigo a ti cantando o escucho el radio.
- pues es que canto porque no escucho nada con tus guitarrazos.
- y por eso cantas??? No es mas facil que me pidas desde el principio que le baje???
- es que tu no respetas el acuerdo al que llegamos
- tu tampoco, todos los dias pones a la muchedumbre a todo volumen y nadie te dice nada
- claro que no
- bueno, si dejas de cantar con todo gusto le bajo
En resumen, nos hicimos de palabras. Y feo.
Ahora no nos hablamos. Todo sea por la música.
Resulta ser que como yo llego a trabajar por ahí de las 9 am, soy la primera en poner música. Como no tengo radio y trato de ser muy prudente con mis otros dos compañeros de oficina, casi siempre tengo los audífonos puestos, el pedo es que el lunes descubrí que Rock101 es de las pocas páginas que la policía cibernética no ha bloqueado y ahora todo el tiempo la escucho. Bueno. Ayer no tenía ganas de ponerme audífonos y tenía la computadora a todo volumen, aprovechando mi soledad. Como a las 11 se aparece la vecina, porque, como es chief, a esa hora llega a trabajar. La verdad es que después de seis meses ya me acostumbré a sus llamadas telefónicas ruidosas, a sus cursiladas y a su necesidad imperiosa de decir todo lo que piensa en voz muy alta.
Total que llega, me saluda (ya habíamos alcanzado un nivel de cordialidad tolerable, aunque no me felicitó en mi cumpleaños cuando sabía perfecto que era mi cumpleaños, pero bueno), se sentó en su escritorio y prendió su radio. Cabe señalar que a ella le vale si Mario o yo o quien sea está escuchando algo porque ella escucha al tetazo insoportable de la muchedumbre y todos nos lo tenemos que chutar, asi como nos tenemos que chutar que se ponga a cantar o a ver videos de los huevos a todo volumen. Debo confesar que yo andaba con espíritu chingador (es que nunca había estado celosa y ahora estoy muy celosa, pero esa es otra historia) asi que no conecté mis audífonos como lo hago diario y le subí a mi computadora. Como a la hora, sale la canción esa de The Reason de Hoobas-no-se-que, le sube más a su radio y se pone a cantar. Yo me quede calladita y le subi un poquito a mi musica. Acabó la canción y misteriosamente, se puso sus audífonos. Se me hizo raro pero me alegré y le baje a mi música. Acto seguido, la señorita se pone a cantar Mamma Mia, obvio washawasheando porque no se sabe la letra. Ok, cantara una canción y ya. No. Cantó la siguiente y la siguiente y la siguiente y, cuando me di cuenta, en vez de escuchar rock101 estaba escuchando todo el disco de la obra Mamma Mia interpretada por la horrible voz de mi vecina, quien, por supuesto lo hacia por chingar. Ah si? Pues entonces le subimos al volumen y nos chutamos los "guitarrazos" de Queen of the Stone Age:
- Oye- se quita los audífonos- le puedes bajar a tu música?
- es que como estas cantando a todo volumen no escucho nada. O te oigo a ti cantando o escucho el radio.
- pues es que canto porque no escucho nada con tus guitarrazos.
- y por eso cantas??? No es mas facil que me pidas desde el principio que le baje???
- es que tu no respetas el acuerdo al que llegamos
- tu tampoco, todos los dias pones a la muchedumbre a todo volumen y nadie te dice nada
- claro que no
- bueno, si dejas de cantar con todo gusto le bajo
En resumen, nos hicimos de palabras. Y feo.
Ahora no nos hablamos. Todo sea por la música.
lunes, 15 de febrero de 2010
ya es lunes
y ya vi Lost.
Tengo muchas dudas pero no se si deba comentarlas en este espacio porque seguro hay alguien que todavía no ve el primer capítulo.
Ni pedo jaja.
Que onda con el humo negro??? Quien o QUE es ese guey que anda con el cuerpo de John Locke???
Porque hay dos realidades???? Se va a armar la paradoja y nos va a cargar el payaso??
El templo ese que???
Jacob será de los buenos???
Porque me caga tanto Kate?
Dios! Cuanta duda. JJ Abrams juega cabrón con nuestros sentimientos (me entra otra duda... Por eso el JJ se apodará el JJ???)
Que ya sea martes.
Tengo muchas dudas pero no se si deba comentarlas en este espacio porque seguro hay alguien que todavía no ve el primer capítulo.
Ni pedo jaja.
Que onda con el humo negro??? Quien o QUE es ese guey que anda con el cuerpo de John Locke???
Porque hay dos realidades???? Se va a armar la paradoja y nos va a cargar el payaso??
El templo ese que???
Jacob será de los buenos???
Porque me caga tanto Kate?
Dios! Cuanta duda. JJ Abrams juega cabrón con nuestros sentimientos (me entra otra duda... Por eso el JJ se apodará el JJ???)
Que ya sea martes.
domingo, 14 de febrero de 2010
valiumtine's
@CinPalacios lo tuiteó hoy en la mañana y no me quedó de otra más que adoptarlo.
Happy Valiumtine's.
Luego.
Señas particulares? Un lunar junto a la rodilla izquierda, dos cicatrices en el tobillo izquierdo, tres tatuajes y un chingo de chinos.
Enloquecí. Es que el cielo estaba muy azul y yo nerviosa.
Alguien escuchó la transmisión especial de Reactor? El promo que escribió Julio Martínez -pa variar- estuvo increíble y llegador:
(El amor) "es esa línea que cuando forma un triángulo destruye uno de sus lados"
Ouch. Ouch.
Fui a ver Invictus. Está increíble. Clint Eastwood haciendo de la suyas como siempre. El deporte como la mejor estrategia política.
Happy Valiumtine's.
Luego.
Señas particulares? Un lunar junto a la rodilla izquierda, dos cicatrices en el tobillo izquierdo, tres tatuajes y un chingo de chinos.
Enloquecí. Es que el cielo estaba muy azul y yo nerviosa.
Alguien escuchó la transmisión especial de Reactor? El promo que escribió Julio Martínez -pa variar- estuvo increíble y llegador:
(El amor) "es esa línea que cuando forma un triángulo destruye uno de sus lados"
Ouch. Ouch.
Fui a ver Invictus. Está increíble. Clint Eastwood haciendo de la suyas como siempre. El deporte como la mejor estrategia política.
sábado, 13 de febrero de 2010
y si
Funcionó.
Por fin el maldito foco rojo se prendió para lo que yo quería.
Reapareció. Con una amenaza de skype.
Ahora tengo miedo.
Por fin el maldito foco rojo se prendió para lo que yo quería.
Reapareció. Con una amenaza de skype.
Ahora tengo miedo.
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claro que es guapo,
fotos del pasado,
que miedo
insomnio
Llegué a mi casa tardísimo, del peor humor posible y me puse a llorar. No puedo evitar estar triste y miren que lo he intentado. I got myself together y me apersoné en mi cena de amigos de la universidad. PF Changs con muy mal servicio y una avalancha de postres. La Gran Muralla de Chocolate es una obra maestra perfecta para alguien que está deprimido por su soledad absoluta de Valentine's Day. Me comí todo el pastel.
Tuve un chingo de trabajo y todos mis planes se frustraron. No fui a comer, no me pagaron, no fui al documental de los white stripes, no tengo backup del ipod, nada de nada. Ni modou, they were not meant to be.
Ahora tengo insomnio. Llevo horas pajareando en el cada vez más diabólico facebook. Aye tiene razón: uno no aprende y se sigue metiendo al facebook. Por eso quiero un poco más a twitter, porque en twitter no hay fotos ni comments ni personas comprometidas ni nada de eso. La tele está prendida y no he puesto el mínimo de atención a ninguno de los programas que han pasado. Sólo se que ahorita están pasando The Office pero hasta ahí.
Tengo que escribir un post sobre esa película que me tiene obsesionada.
Tengo que estudiar para el GRE.
Tengo que tratar de sentirme mejor y salir más a la calle.
Tengo que reconciliarme con el mundo.
Tengo que ponerme a dieta.
Tengo que llevar los pantalones que compré hace un año en las Vegas al sastre de una vez por todas.
¿Les dije que no vi Lost? Soy de lo peor
Fue la primera vez en muchos muchos años que Iñaki no me felicita. Hubo un momento en el que todavía tenía la esperanza de que reaparecería. Nada de nada. ¿Le habrá pasado algo? Me caga no saber que pedo. Hace un rato me armé de valor y le mandé un mail. My last resource. Ahora tendré que dejar de escribirle hasta que suceda una reaparición. El sólo pensarlo hace que sienta un hoyo en el estómago. Chale.
He aquí una pequeña foto de mi festejo oficinista: yo atacando sin clemencia a un pastel en un Chili's oficinista porque #notengollenadera.
Tuve un chingo de trabajo y todos mis planes se frustraron. No fui a comer, no me pagaron, no fui al documental de los white stripes, no tengo backup del ipod, nada de nada. Ni modou, they were not meant to be.
Ahora tengo insomnio. Llevo horas pajareando en el cada vez más diabólico facebook. Aye tiene razón: uno no aprende y se sigue metiendo al facebook. Por eso quiero un poco más a twitter, porque en twitter no hay fotos ni comments ni personas comprometidas ni nada de eso. La tele está prendida y no he puesto el mínimo de atención a ninguno de los programas que han pasado. Sólo se que ahorita están pasando The Office pero hasta ahí.
Tengo que escribir un post sobre esa película que me tiene obsesionada.
Tengo que estudiar para el GRE.
Tengo que tratar de sentirme mejor y salir más a la calle.
Tengo que reconciliarme con el mundo.
Tengo que ponerme a dieta.
Tengo que llevar los pantalones que compré hace un año en las Vegas al sastre de una vez por todas.
¿Les dije que no vi Lost? Soy de lo peor
Fue la primera vez en muchos muchos años que Iñaki no me felicita. Hubo un momento en el que todavía tenía la esperanza de que reaparecería. Nada de nada. ¿Le habrá pasado algo? Me caga no saber que pedo. Hace un rato me armé de valor y le mandé un mail. My last resource. Ahora tendré que dejar de escribirle hasta que suceda una reaparición. El sólo pensarlo hace que sienta un hoyo en el estómago. Chale.
He aquí una pequeña foto de mi festejo oficinista: yo atacando sin clemencia a un pastel en un Chili's oficinista porque #notengollenadera.
jueves, 11 de febrero de 2010
31
Un post pequeñito para dar las gracias por tanta y tanta felicitación. Como en canción de Juan Gabriel/Jose Jose (pienso en que me estoy saltando todos los acentos, lo siento pero son las 11 de la noche y los acentos en el blackberry no son amigables, requieren un grado de concentracion que ahorita ya no tengo). Decia: gracias por tanto y tanto amor. Neta.
Juanga rules.
Hace dos semanas, antes del palíndromo, estuve en Cuernavaca, en un fin de semana cuasiperfecto, entre otras cosas porque comí carne cruda marinada en un chingo de limón y escuchamos muchas veces el popurri ese de Juanga que describí con pelos y señales en un post de hace tres años. Me pone de buenas, me trae a la mente todas las cosas que quiero recordar siempre. Grandes momentos.
Es- men-ti-ra-que-me-quie-res-mucho-es-men-ti-ra-no-me-quie-res-na-da-sa-bes-que-me-gus-tas-mu-cho-por-eso-di-ces-que-me-quie-res. Metrica perfecta.
Si. Deberíamos ser el secreto mejor guardado de la ciudad de México. Volver a lo elemental, a lo básico, a lo que sólo conocemos los que lo presenciamos, nadie más. Ser de lo que nadie puede opinar porque no sabe que pedo.
Pues ya. Desde el martes, cuando me toque escribir mi edad en un formulario tendre que usar una letra "y"... Treinta y uno. Y asi será de ahora en adelante. Ashhhh.
Treinta y uno. No veintisiete, ni diecinueve. Treinta y uno.
Alguien vio el final de Glee??? Me encanta la canción que cantó Rachel al principio de las nacionales. Don't let rain on my parade.
Regreso.
Juanga rules.
Hace dos semanas, antes del palíndromo, estuve en Cuernavaca, en un fin de semana cuasiperfecto, entre otras cosas porque comí carne cruda marinada en un chingo de limón y escuchamos muchas veces el popurri ese de Juanga que describí con pelos y señales en un post de hace tres años. Me pone de buenas, me trae a la mente todas las cosas que quiero recordar siempre. Grandes momentos.
Es- men-ti-ra-que-me-quie-res-mucho-es-men-ti-ra-no-me-quie-res-na-da-sa-bes-que-me-gus-tas-mu-cho-por-eso-di-ces-que-me-quie-res. Metrica perfecta.
Si. Deberíamos ser el secreto mejor guardado de la ciudad de México. Volver a lo elemental, a lo básico, a lo que sólo conocemos los que lo presenciamos, nadie más. Ser de lo que nadie puede opinar porque no sabe que pedo.
Pues ya. Desde el martes, cuando me toque escribir mi edad en un formulario tendre que usar una letra "y"... Treinta y uno. Y asi será de ahora en adelante. Ashhhh.
Treinta y uno. No veintisiete, ni diecinueve. Treinta y uno.
Alguien vio el final de Glee??? Me encanta la canción que cantó Rachel al principio de las nacionales. Don't let rain on my parade.
Regreso.
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viva juanga
lunes, 8 de febrero de 2010
lost
Mañana es mi cumpleaños. Estoy triste. También estoy contenta. Fue un gran viernes.
Llevamos dos horas sin luz.
Mañana también veré el primer capítulo de la sexta temporada de Lost. Lost es la única serie que he seguido en la tele desde su primer capítulo y, como soy una masoquista, espero pacientemente todas las semanas para ver que sucede. Que torrent ni que ocho cuartos. A disfrutar la tele como antes, cuando internet todavía no nos alcanzaba y no éramos nada.
Pero bueno, con motivo del inicio de la última temporada de Lost, la gorda elaboró una lista denominada "Incognitas por resolver" en Lost.

- Quiénes son los hostiles y que hacen ahí????
- Jacob (dios?, hombre?)
- osos polares y animales varios
- monstruo = humo negro
- poderes curativos y no-muertes (Michael y el tuerto)
- Richard (forever young)
- desaparición de Claire
- movimiento de la isla
- Jack y Kate?
- Walt (boogie man)
- Christian Shepard
- susurros
- quién es Alvar Hanso?
- estatua de los 4 dedos (nótese el dibujo de pie en la lista)
- Libby (manicomio y barco de Desmond)
- números 4, 12, 23 etc (no nos los sabemos)
- por qué se hablan en latin Richard e Ilana?
- Yin aprendió inglés?
- Apariciones (Charlie, hermano de Mr. Eko, Dave etc.)
- símbolos del reloj
- quién está usando el cuerpo de John Locke?
Comentarios o sugerencias aquï o en www.twitter.com/gordadavid.
Llevamos dos horas sin luz.
Mañana también veré el primer capítulo de la sexta temporada de Lost. Lost es la única serie que he seguido en la tele desde su primer capítulo y, como soy una masoquista, espero pacientemente todas las semanas para ver que sucede. Que torrent ni que ocho cuartos. A disfrutar la tele como antes, cuando internet todavía no nos alcanzaba y no éramos nada.
Pero bueno, con motivo del inicio de la última temporada de Lost, la gorda elaboró una lista denominada "Incognitas por resolver" en Lost.

- Quiénes son los hostiles y que hacen ahí????
- Jacob (dios?, hombre?)
- osos polares y animales varios
- monstruo = humo negro
- poderes curativos y no-muertes (Michael y el tuerto)
- Richard (forever young)
- desaparición de Claire
- movimiento de la isla
- Jack y Kate?
- Walt (boogie man)
- Christian Shepard
- susurros
- quién es Alvar Hanso?
- estatua de los 4 dedos (nótese el dibujo de pie en la lista)
- Libby (manicomio y barco de Desmond)
- números 4, 12, 23 etc (no nos los sabemos)
- por qué se hablan en latin Richard e Ilana?
- Yin aprendió inglés?
- Apariciones (Charlie, hermano de Mr. Eko, Dave etc.)
- símbolos del reloj
- quién está usando el cuerpo de John Locke?
Comentarios o sugerencias aquï o en www.twitter.com/gordadavid.
domingo, 7 de febrero de 2010
ya es domingo
Traigan al mariachi. El viernes por fin, después de cuatro años y cuatrocientas cincuenta mil explicaciones, logré entender que son los ejes.
Es un milagro.
Es que el viernes fui a un asado de esos que se organizan en el último minuto. Lo mejor de todo es que, cuando me desperté, no sabía que iría a ese asado. Estuvo c-h-i-n-g-o-n. No entiendo como sigue siendo el secreto mejor guardado de la ciudad de méxico y una de las injusticias amorosas más grandes. Me tomé dos copas de vino, dos whiskys en las rocas y se me apagó la tele. Un blackout como de adolescente. Pero no me arrepiento ni tantito de lo recuerdo, de ninguno de los minutos ni de ninguna de las palabras.
Euforia pura. Mi ingenuidad que me hace creer que si hay una luz al final del túnel. Luego amaneció, llegó el sábado y todo se fue a la chingada. Otra vez a no tenerlo. Me quería morir de cruda y tenía un remordimiento de conciencia muy extraño. Acabé ahogando mis penas en uno de los lugares más feos a los que he ido en mi vida: el Sinatra. Ah pero como me divertí
Hoy otra vez siento que me muero y que no voy a aguantar.
Vamos mi cariño todo va a estar bien, esta noche cambiaré.
Es un milagro.
Es que el viernes fui a un asado de esos que se organizan en el último minuto. Lo mejor de todo es que, cuando me desperté, no sabía que iría a ese asado. Estuvo c-h-i-n-g-o-n. No entiendo como sigue siendo el secreto mejor guardado de la ciudad de méxico y una de las injusticias amorosas más grandes. Me tomé dos copas de vino, dos whiskys en las rocas y se me apagó la tele. Un blackout como de adolescente. Pero no me arrepiento ni tantito de lo recuerdo, de ninguno de los minutos ni de ninguna de las palabras.
Euforia pura. Mi ingenuidad que me hace creer que si hay una luz al final del túnel. Luego amaneció, llegó el sábado y todo se fue a la chingada. Otra vez a no tenerlo. Me quería morir de cruda y tenía un remordimiento de conciencia muy extraño. Acabé ahogando mis penas en uno de los lugares más feos a los que he ido en mi vida: el Sinatra. Ah pero como me divertí
Hoy otra vez siento que me muero y que no voy a aguantar.
Vamos mi cariño todo va a estar bien, esta noche cambiaré.
lunes, 1 de febrero de 2010
palíndromo
01022010 ó 01022010
Da lo mismo.
Da tan lo mismo como si alguien te rechaza con lágrimas en los ojos o valiéndole madre. Lo importante, el bottom line, es que te están mandando a la chingada. Da lo mismo.
Tengo sueño.
Las nuevas:
- No era salmonelosis. Era bacteremia. Pinche laboratorio con catéter contaminado contamina sangre.
- Tampoco tengo hipoglucemia. Ni diabetes. Ni nada relacionado con la glucosa. A lo mejor tengo anemia pero todavía no lo puedo confirmar.
- Lo más probable es que mi sueño agotador y mi imposibilidad de adelgazar obedezcan a una depresión. Así, sin comedia de por medio. Depresión de antidepresivos.
- Por alguna razón sigo teniendo taquicardia. Todas las mañanas.
- Vi The Boat That Rocked o Pirate Radio o Los Piratas del Rock. Corran a Blockbuster a buscarla.
La próxima semana cumplo -otra vez- años. 31. Mal momento para que le diagnostiquen a uno una depresión.
This is my heart and is so broken.
Llevo casi cuatro años jugando con fuego. Yendo y viniendo. Haciéndome la fuerte sin la menor convicción sólo para comprarme la idea de que prefiero tenerlo a ratitos que no tenerlo. Pretendiendo que no me importa. Porque soy tan cool que nada me importa. Conformándome, sin la menor convicción, con algunas horas a la semana porque así son las relaciones entre amigos. Alegrándome cada vez que mi teléfono suena y leo su sobrenombre. Creyéndole ciegamente todas y cada una de las palabras que salen de su boca cuando me llama a altas horas de la madrugada. Todas: las buenas y las malas, las que usa para explicarme una toma, las que usa para decirme que me quiere y las que usa para decirme nada. Fingiendo para mis adentros que no me doy cuenta de que tiene otra vida en otra parte con un nombre que -aunque es el suyo- no reconozco. Escuchando como repite una y otra vez la misma canción. Haciéndome la fuerte sin la menor convicción para no perderlo. Para no perder lo poco que lo tengo.
De jugar con fuego lo único que puede resultar es quemarse. Quemarse por error, quemarse por irresponsabilidad o quemarse mientras se intenta no quemarse. Tarde o temprano te vas a quemar. Es inevitable.
Estaba acostada en una cama. Eran las 8 de la mañana y me desperté porque tenía taquicardia. Afuera había mucho movimiento para esa hora de la mañana. Moría de hambre. A lo lejos sonaba una canción vieja de Mijares. A mi lado estaba él, tapándose la cara con una sábana, durmiendo. Me volteé. Abrio los ojos. Se volteó y me jaló la mano para obligarme a abrazarlo. "Cada noche caigo herido por ganar tu corazón". Sabía bien que a mi día le quedaban menos de 24 horas y que cuando eso pasara él ya no estaría ahí, sacándome carcajadas en el peor momento. Sabía bien que tanta euforia y tanto amor sólo podrían venir acompañados de una bajada vertiginosa, como la de cualquier montaña rusa respetable, como la que te da cuando consumes cualquier droga estimulante. Mientras escuchaba su respiración, pensaba en el final. Sin cortes del director. Sin efectos especiales. Un abrupto final sin segundas partes. "Deja de pensar y duermete un ratito", creo que me dijo. Soy un héroe de mentiras, un gigante de papel. Me sentí como la antagonista odiosa, rogona y aferrada de la telenovela.
Luego entonces, soy una mala persona que provoca que el protagonista engañe a la buena de la novela. Me merezco esto y más.
El anunciado e inminente final. Si efectivamente nuestra historia fuera una película, sería una sin final feliz pero con tomas muy limpias y estéticas, con Rocks Off de los Stones como canción de fondo. Un final emotivo, de los que te sacan lágrimas. Because you were not chosen to spend the rest of your lives together and live happily ever after. Fue otra.
Pero esto no es una película y Rocks Off sólo se escuchó cuando sonó un teléfono. La clase de detalle que alguien como yo observa. No fue un final ni limpio ni estético. El diálogo se limitó a yo queriendo que me dijera todo y él sin decirme nada, para no perder la costumbre "Ya sabes que no suelo decir mucho. No te preocupes, ahora si va a ser como si te hubieras muerto". No opuso la menor resistencia. Drama silencioso. Drama unilateral. Drama sin drama.
Así me siento ahorita: como si me hubiera metido ocho ácidos y, después de ser la reina del mundo, estuviera en plena bajada. Se escucha un lloroso "and if the chance should happen that I ever see you again just remember that I always love you" como música de fondo. Se terminarán los créditos finales al ritmo de One of Us Must Know (Sooner or Later) de Bob Dylan y no quedará nada...
I didn't mean to treat you so bad.
You shouldn't take it so personal
I didn't mean to make you so sad
You just happened to be there, that's all
When I saw you say goodbye to your friends and smile
I thought that it was well understood
That you'd be comin' back in a little while
I didn't know that you were sayin' goodbye for good.
But sooner or later one of us must know
But you just did what you're supposed to do
Sooner or later one of us must know
That I really did try to get close to you.
I couldn't see what you could show me
Your scarf had kept your mouth well hid
I couldn't see how you could know me
But you said you knew me and I believed you did
When you whispered in my ear
And asked me if I was leavin' with you or her
I didn't realize just what I did hear
I didn't realize how young you were.
Vacío, silencio y tristeza. Preguntas sin respuestas. Mucha especulación. Envidia corrosiva y tristeza de la buena, de la que jode.
Cuando juegas con fuego te quemas. El rechazo es palindromo. Cuando te rechazan, da lo mismo como lo hagan. Igual te va a doler hasta el alma.
Da lo mismo.
Da tan lo mismo como si alguien te rechaza con lágrimas en los ojos o valiéndole madre. Lo importante, el bottom line, es que te están mandando a la chingada. Da lo mismo.
Tengo sueño.
Las nuevas:
- No era salmonelosis. Era bacteremia. Pinche laboratorio con catéter contaminado contamina sangre.
- Tampoco tengo hipoglucemia. Ni diabetes. Ni nada relacionado con la glucosa. A lo mejor tengo anemia pero todavía no lo puedo confirmar.
- Lo más probable es que mi sueño agotador y mi imposibilidad de adelgazar obedezcan a una depresión. Así, sin comedia de por medio. Depresión de antidepresivos.
- Por alguna razón sigo teniendo taquicardia. Todas las mañanas.
- Vi The Boat That Rocked o Pirate Radio o Los Piratas del Rock. Corran a Blockbuster a buscarla.
La próxima semana cumplo -otra vez- años. 31. Mal momento para que le diagnostiquen a uno una depresión.
This is my heart and is so broken.
Llevo casi cuatro años jugando con fuego. Yendo y viniendo. Haciéndome la fuerte sin la menor convicción sólo para comprarme la idea de que prefiero tenerlo a ratitos que no tenerlo. Pretendiendo que no me importa. Porque soy tan cool que nada me importa. Conformándome, sin la menor convicción, con algunas horas a la semana porque así son las relaciones entre amigos. Alegrándome cada vez que mi teléfono suena y leo su sobrenombre. Creyéndole ciegamente todas y cada una de las palabras que salen de su boca cuando me llama a altas horas de la madrugada. Todas: las buenas y las malas, las que usa para explicarme una toma, las que usa para decirme que me quiere y las que usa para decirme nada. Fingiendo para mis adentros que no me doy cuenta de que tiene otra vida en otra parte con un nombre que -aunque es el suyo- no reconozco. Escuchando como repite una y otra vez la misma canción. Haciéndome la fuerte sin la menor convicción para no perderlo. Para no perder lo poco que lo tengo.
De jugar con fuego lo único que puede resultar es quemarse. Quemarse por error, quemarse por irresponsabilidad o quemarse mientras se intenta no quemarse. Tarde o temprano te vas a quemar. Es inevitable.
Estaba acostada en una cama. Eran las 8 de la mañana y me desperté porque tenía taquicardia. Afuera había mucho movimiento para esa hora de la mañana. Moría de hambre. A lo lejos sonaba una canción vieja de Mijares. A mi lado estaba él, tapándose la cara con una sábana, durmiendo. Me volteé. Abrio los ojos. Se volteó y me jaló la mano para obligarme a abrazarlo. "Cada noche caigo herido por ganar tu corazón". Sabía bien que a mi día le quedaban menos de 24 horas y que cuando eso pasara él ya no estaría ahí, sacándome carcajadas en el peor momento. Sabía bien que tanta euforia y tanto amor sólo podrían venir acompañados de una bajada vertiginosa, como la de cualquier montaña rusa respetable, como la que te da cuando consumes cualquier droga estimulante. Mientras escuchaba su respiración, pensaba en el final. Sin cortes del director. Sin efectos especiales. Un abrupto final sin segundas partes. "Deja de pensar y duermete un ratito", creo que me dijo. Soy un héroe de mentiras, un gigante de papel. Me sentí como la antagonista odiosa, rogona y aferrada de la telenovela.
Luego entonces, soy una mala persona que provoca que el protagonista engañe a la buena de la novela. Me merezco esto y más.
El anunciado e inminente final. Si efectivamente nuestra historia fuera una película, sería una sin final feliz pero con tomas muy limpias y estéticas, con Rocks Off de los Stones como canción de fondo. Un final emotivo, de los que te sacan lágrimas. Because you were not chosen to spend the rest of your lives together and live happily ever after. Fue otra.
Pero esto no es una película y Rocks Off sólo se escuchó cuando sonó un teléfono. La clase de detalle que alguien como yo observa. No fue un final ni limpio ni estético. El diálogo se limitó a yo queriendo que me dijera todo y él sin decirme nada, para no perder la costumbre "Ya sabes que no suelo decir mucho. No te preocupes, ahora si va a ser como si te hubieras muerto". No opuso la menor resistencia. Drama silencioso. Drama unilateral. Drama sin drama.
Así me siento ahorita: como si me hubiera metido ocho ácidos y, después de ser la reina del mundo, estuviera en plena bajada. Se escucha un lloroso "and if the chance should happen that I ever see you again just remember that I always love you" como música de fondo. Se terminarán los créditos finales al ritmo de One of Us Must Know (Sooner or Later) de Bob Dylan y no quedará nada...
I didn't mean to treat you so bad.
You shouldn't take it so personal
I didn't mean to make you so sad
You just happened to be there, that's all
When I saw you say goodbye to your friends and smile
I thought that it was well understood
That you'd be comin' back in a little while
I didn't know that you were sayin' goodbye for good.
But sooner or later one of us must know
But you just did what you're supposed to do
Sooner or later one of us must know
That I really did try to get close to you.
I couldn't see what you could show me
Your scarf had kept your mouth well hid
I couldn't see how you could know me
But you said you knew me and I believed you did
When you whispered in my ear
And asked me if I was leavin' with you or her
I didn't realize just what I did hear
I didn't realize how young you were.
Vacío, silencio y tristeza. Preguntas sin respuestas. Mucha especulación. Envidia corrosiva y tristeza de la buena, de la que jode.
Cuando juegas con fuego te quemas. El rechazo es palindromo. Cuando te rechazan, da lo mismo como lo hagan. Igual te va a doler hasta el alma.
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