martes, 29 de mayo de 2012

hallelujah

Un 29 de mayo de hace quince años, a Jeff Buckley se le ocurrió meterse a nadar en un río en Memphis. No se quitó la ropa, hasta las botas traía puestas. Cuatro días después, encontraron su cuerpo muerto, flotando.

Dicen que las causas de su muerte no tienen nada de extrañas. Que en la autopsia no se encontraron restos de drogas o alcohol. Que simplemente se ahogó.

Jeff Buckley se fue y nos dejó My Sweetheart The Drunk a la mitad.

Tengo cierta tendencia a obsesionarme con los músicos que se mueren en circunstancias misteriosas: Brian Jones, Elliot Smith que se "autoapuñaló", el bajista de Metallica que salió volando por la ventana de un camión a media gira, la cantante de los Mamas and the Papas que dicen que se ahogó con un sandwich de jamón y, obviamente, Jeff Buckley.

En particular, estoy obsesionada con las muertes de Jeff Buckley y de Brian Jones. Los dos se murieron ahogados cuando, supuestamente, nadaban muy bien. A los dos los encontraron vestidos. Los dos eran guapos en una forma rara. Los dos medio atormentados. Los dos catalogados como "estrellas en ascenso" al momento de morir. 

El amor no es una marcha triunfal, es un frío y roto Hallelujah.

Esta tal vez no sea la mejor canción de Buckley. Tal vez sea Hallelujah. O Grace. No lo sé. Pero esta es con la que lo descubrí, hace ya varios años, gracias a Cameron Crowe y el soundtrack de Vanilla Sky y me encanta. Casualmente, ese guey que me gustaba tanto también tenía cierta preferencia por esta rola. Si el amor consistiera únicamente en coincidencias, él y yo seríamos una pareja casi perfecta. Treinta cuatro segundos increíbles y desgarradores que corren del 3:00 al 3:34.

This is our last goodbye
I hate to feel the love between us die
But it's over
Just hear this and then I'll go
You gave me more to live for
More than you'll ever know

La última despedida. O el último adiós.
Llevo dos días pensando mucho en despedidas.


lunes, 28 de mayo de 2012

de dar, hacer y no hacer

Que mamada que uno no tenga ganas de escribir, porque no, no tengo ganas de escribir. Pero bueno, mi amiga Noon, autora del blog De dar, hacer y no hacer (cuyo enlace pueden encontrar en los enlaces de aquí al ladito) me metió en una dinámica en la que ella me pone cinco preguntas que ahora tengo que responder, con la noble intención de hacerme escribir aunque sea poquito y cursi.

Haré mi mejor esfuerzo.


1. Pensando en Eat Pray Love ¿Qué lugar te ha marcado (ya sea para bien o mal)?
Si atendiera a mi cursi corazón tendría que responder Panamá, pero la realidad es que el lugar que más me ha marcado es Port-Au-Prince. Gracias a esa "ciudad" me di cuenta de que es complicadísimo jugar a ser Dios y que la vida, como la conoces, puede desaparecer o modificarse sustancialmente en cuestión de segundos. También descubrí que en esas circunstancias espantosas, de las que cualquier persona normal huiría, es cuando más feliz y plena soy.

2. Inspirada del Prince of Persia o Shrek: Momento de tu vida que si tuvieras un máquina del tiempo, o alguien que te diera la oportunidad, cambiarias.
Febrero de 2002. Definitivamente debí comprar un boleto sencillo a Caracas. For everything a reason.


3. Guilty pleasure o placer culpable. (Aquí si no se me ocurrió película inspiradora)
Las canciones de Shakira. Devorar cualquier blog de chisme hollywoodense superficial.

4. Si te dieran a escoger un platillo (ojo, no tipo de comida) para que comieras toooooda tu vida, ¿Cuál sería?
Fideo seco con un chingo de queso.

5. Sí le preguntaran a cualquier persona que te conoce cómo eres dirían que pertences a qué subcultura: (tipo hiptser, fresa, emo, nerd… etc)
Punk con envoltura de fresa. Actualización: dice un comentario anónimo de hace unas horas que soy nerd con envoltura de fresa, punk wannabe. Puede ser. Creo que también soy psicópata esperando ocurrir y potencial cuarentona.

sábado, 26 de mayo de 2012

02:14

No importa cuantas veces le pida perdón.

Probablemente nunca te pasó. Estás ahí sentada, comiendo una sopa de jaiba cuando te das cuenta de que no volverá a ser igual. Camarón. Papa. Zanahoria. Jaiba. Nunca más. Dear Prudence en tu cabeza. Maybe I'm amazed.

Medio taco de cochinita. Quien sabe cuantos tequilas.

Una cucharada de arroz con leche. Lo querías romper. Le pegaste y le pegaste y le pegaste y le pegaste hasta que lo rompiste. Y cuando lo rompiste no supiste que hacer.

Bien pendeja.

Por eso no escribes. Porque escribiste tanto que ya no sabes como excusarte. O defenderte. O minimizar el daño. It's so broken.

¿Llenándote de trabajo?

Probablemente no.

¿Cambiándote de país?

Ojalá pudieras.

Escuchas esa canción e inmediatamente piensas en una tarde de mayo en la que llovía un chingo en el foro sol y él te daba un beso de esos memorables.

Ahora todo esta roto.

jueves, 24 de mayo de 2012

71

Tarde o temprano habrá que regresar.

El 24 de mayo de 1941, en un hospital de Minnesota, nació Robert Allen Zimmerman.

Dieciocho años después nació Bob Dylan.

Hace unas semanas, llevándole la contra a mis pronósticos, terminé en el primero de los dos conciertos que dio en esta ciudad. Empezaré por contar que al señor Dylan le vale madre si llegaste temprano porque él, a las nueve en punto, sale a tocar. Mi breve reseña también tendría que decir que obligar al señor Dylan a tocar en una bodega con baños es un insulto, que el escenario estaba tan estúpidamente bajo que me pasé los noventa y tantos minutos intentando ver algo, aunque fuera su sombra. Con todo y eso, el concierto chingón. Se aventó una versión maravillosa de Tangled Up In Blue y -obviamente- recordé a Iñaki. Desolation Row. Varias rolas que nunca había escuchado y que me transportaron a un lugar que no conozco en el que me sentía bien. Nashville, una carretera, whisky en vasos sucios, Memphis. Simple Twist Of Fate, A Ballad Of A Thin Man, Thunder On The Mountain hasta llegar a Like a Rolling Stone. El primer síntoma de la auto-reconciliación fue esbozar una sonrisa, pero no de las de a huevo, una de esas que te salen del alma. Darle rienda suelta, finalmente, al cúmulo de recuerdos que esa camaleónica voz te trae a la mente. Qué más da si resultan buenos o malos, seguramente entre los peores momentos encontrarás los mejores.

Self-forgiveness.

Es muy difícil que Dylan te decepcione. 

Rey de las protestas y los inconformes.
Hippie.
Cronista.
Incomprendido.
Traidor de traidores.
Farmacia ambulante.
Profeta.
Revolucionario.
Vaquero.
Atascado.
Escritor.
Vuelto a nacer.
Huraño.
El de la gira interminable.
Judas.
Músico.

Larga vida a Bob Dylan.

Esta canción ha sido interpretada por Dylan en una única ocasión, en abril de 1962. Que desperdicio porque es hermosa.

Gal, where you been so long?
I been worr’in’ ’bout you, baby

Se las comparto a manera de homenaje personal.

domingo, 20 de mayo de 2012

05:45

Podría pasar muchos días más sin escribir.

¿Qué cuántos días? Los necesarios como para no darme cuenta de que todo cambió, de que se terminó el mes de abril y con él se fueron a la chingada varias cosas, no tantas, pero si las suficientes como para no entender ni madres durante todo el mes de mayo.

Dirty leaves and the dirty ground when I know you're not around.

jueves, 10 de mayo de 2012

10 de mayo

Nos llegó la hora.

Vamos a morirnos aplastados en la Plaza de la Constitución mientras escuchamos Hey Jude.



lunes, 7 de mayo de 2012

MCA



Hoy, a los 47 años de edad, falleció Adam Yauch, también conocido como MCA, fundador y uno de los tercios de los Beastie Boys. MCA llevaba tres años combatiendo el cáncer. Maldita enfermedad que no perdona.

Esta fue la primera canción que realmente me gustó de los Beastie Boys. El catalán y yo la escuchábamos mucho. Y movíamos las manos como si fueramos raperos.

Chale.