sábado, 31 de enero de 2009

countdown 9

O algunos consejos breves:

a) Si usted está en un condominio y pretende pachequearse y beber como si no existiera el mañana, procure no moverse del lugar en el que se encuentra, o -por lo menos- no aventurarse en las áreas comunes sin acompañante; de lo contrario, podría exponerse a situaciones embarazosas como tratar durante 15 minutos de abrir la puerta de una casa vacía pensando que ahí se encuentran sus amigos, o bien, irrumpir en otra casa que no es la suya a media comida.

b) Si tiene la intención de ver películas, aségurese de que el control del DVD funciona; de lo contrario tendrá que ver Darjeeling Limited doblada por españoles (Peter, Peter, eres un frota-sienes!)

C) Si usted está en una etapa vulnerable, déle a guardar su celular a quien más confianza le tenga; de lo contrario puede mandar unos mensajes a las 5 de la mañana dignos de arrepentimiento.

Punto y aparte.

Siempre he sabido que nació para dirigir. Siempre he estado convencida de que lo suyo es justo eso, lo que está haciendo, y que por eso le va a ir chingón. A el le gusta echarle la culpa de su talento a una veladora, o a la suerte o al poco talento de los demás.

Bulshit. Lo logró porque le sabe. Punto.

También sabe lo mucho que me hubiera gustado poder celebrar con él. Creo.

Alguien vio las estrellas??

viernes, 30 de enero de 2009

countdown 10

Estoy en Acapulco.

Hace rato fui al super por segunda vez en el día, a L se le olvidó el dock del ipod y -por supuesto- que yo tuve que salir corriendo a comprar uno. Par de obsesivas. Total que llegamos al super/centro comercial, pasamos por un café -si en Acapulco, en puente, tomando café- y en la entrada nos topamos con una mamivan repleta de adolescentes.

Adolescente 1: Goeiiiii, kitate esa sudaderaaaa, ke askoooooo
Adolescente 2: Ay yaaa, goei, si nada más le tiré tres chelas encima
Adolescente 3: oye k, k (hoy aprendí que para escribir un "ca'" como el que dice el patético Adal Ramones, hay que poner un simple "k"... "que onda k") no vayan a comprar bacachá, que askoooo

...

Y L y yo paraditas con nuestro late light descafeinado, queriendo inscribirnos al blockbuster.

Si. Somos unas treintonas

Ah. Pero ¿qué creen que nos encontramos en el super????



UNAS PIZZEROLAS!!!!!



Y SABEN IGUAAAAAL!!!

(Más y más flashbacks)

Luego.

¿A poco no es increíble The Life Aquatic with Steve Zizzou?

Steve Zizzou: Hey intern! Get me a Campari!
Intern: On the rocks??
Y el señor Zizzou le levanta el pulgar. Es tan chingón...

Y luego ese tino de Wes-mi-ídolo-Anderson para musicalizar sus películas. Amo la canción del final.

She's an old-time ambassador of sweet talking, night walking games and she's known in the darkest clubs for pushing ahead of the dames. If she says she can do it, then she can do it

jueves, 29 de enero de 2009

countdown 11

Close your eyes and I'll kiss you...

Nada más llegó el 2000 y las revistas comenzaron a sacar miles de esas listas y conteos que me encantan: los 100 mejores discos, los 100 mejores artistas, los 200 mejores sencillos, los 100 mejores productores, los 300 mejores autores, las 425 mejores películas, los 100 mejores actos en vivo, y claro, las no-se-cuantas mejores canciones.

En el conteo que hizo la revista Rolling Stone (la gringa, la gringa, a la versión nacional na mas no le agarro el gusto) de "The Greatest 500 Songs of All Time", In My Life aparece en el número 23. En un mejor lugar de la lista están Hey Jude, Yesterday y Let it Be, los tres "himnos" de McCartney. In My Life... después de Be My Baby de las Ronettes. La revista Mojo la nombró la mejor canción de todos los tiempos.

Es bonita bonita. John Lennon cuenta, en varios de los libros que he leído, que llevaba días y días intentando hacer una letra inteligente, hasta que se dio por vencido y entonces se le ocurrió In My Life "La clave consiste en dejarse ir", "Fue la pimera canción que escribí que trataba real y conscientemente de mi vida, una historia de amigos y amantes", cita la Antología.

Me recuerda ese objeto fundamental para el desarrollo de estos casi 30 años: un casette negro de 90 minutos, con una etiqueta a rayas en la que se leía "The Beatles", escrito en tinta negra con la letra de mi papá. El lado A empieza con "Anna (Go To Him"), el lado B termina con "Julia" (tuvieron que pasar 18 años para que me diera cuenta de que tanto la primera como la última canción llevan por nombre el de una mujer ¿lo habrá hecho mi papá a propósito? seguro si, aunque nunca lo sabré) y lo escuché hasta el cansancio. Miles de veces.

En el funeral de Kurt Cobain tocaron In My Life. In My Life está un poco antes de llegar a la mitad del lado B de nuestro casette. Mi papá la chiflaba magistralmente y decía que le gustaba porque su enseñanza era que uno tenía que procurar la memoria, ejercitarla, acordarse de todas las cosas, de los lugares, de los momentos, de las personas, de las que quisiste y de las que ya no quieres e invocarlas, pues un hombre sin recuerdos era un hombre vacío. Me queda muy claro porque mi papá pensaba así, recordar era la forma más sencilla de estar cerca de su casa y de su gente. Aunque a veces nos maten las ganas de hacerlo, la neta no debe ser nada fácil dejar todo e irse a vivir a un país que queda a 8 mil kilómetros del de uno.

Y luego uno anda pensando que recordar es como morirse y que duele cabrón. A veces es al revés.

Though I know I'll never lose affection for people and things that went before, I know I'll often stop and think about them, in my life, I love you more

miércoles, 28 de enero de 2009

countdown 12

24 de diciembre de 2002.

Casi navidad.

Leo la Conservación de los Recuerdos de Historias de Cronopios y Famas de Julio Cortázar y definitivamente, soy un cronopio intentando comportarse como fama. Algo así como dejar de sentir y etiquetar las memorias, los momentos y los detalles, envolverlos en papel negro y no dejarlos salir al menos de que sean necesarios, nada de andar ahí corriendo como degenerados, o como locos, o peor aun, como si fueran felices. Nah, todo en su lugar y en perfecto orden, en preciso orden.

A siete días de terminar el año empiezo con el característico ritual de recuento de recuerdos, propios y ajenos –míos los que en este 2002 dejaré guardaditos como buen fama que intento ser dentro de un armario bajo llave- para después poder hacer un balance honesto y concluir si estamos en presencia de un déficit o de un superávit. No será sencillo, todo hay que decirlo, casi nada lo es.

Gustavo Cerati juega un buen papel de soundtrack, no falla nunca. Se llama Siempre es Hoy y las letras son mágicas, como todas las que el escribe. Siempre es hoy, siempre supe el desenlace, lo terrible del mar es morir de sed.

Para poder empezar debo hablar de Acapulco y de lo bueno que es el año nuevo cuando uno está ahí, en la playa viendo el mar y, aunque el inicio careció de amaneceres y de grandes besos –como otros años- no dejó de ser igual de divertido ni de interesante. Después vinieron las sorpresas, los reencuentros y las afirmaciones. Supongo que escuchar que alguien dice “eres todo lo que necesito” es una frase digna de tomarse en serio. Llegué a Venezuela y seguí enamorandome–en exceso, tal vez-para después caer por completo, cuando no te queda de otra más que intentar sonreir y mandar a la adversidad a la mierda; si, cuando te das cuenta de que todo fue en vano y de que no hay que ir por la vida sin poner cuidado en las cosas que dices, en las que no dices y en las que debiste haber dicho. Cuando aprendes que el nivel de peligrosidad de un silencio mal usado es más alto que el de las palabras mejor pensadas, has obtenido una de las grandes lecciones de vida.

De cualquier manera el desenlace ya estaba escrito, y no era un final feliz.

Y ahí fue cuando empezó el desastre, el derrumbe, la desintoxicación, la limpieza y la renovación, la regeneración de celulas muertas, resumido a morir y nacer de nuevo. Tampoco es sencillo. Lo peor de amar es saber que va a doler y que el dolor seguramente será insoportable. Sentimientos encontrados, necesidad de huir a una playa en medio del mar caribe y pedir el apoyo a las amigas, de las risas que uno busca y que debe encontrar, las manos que te sostienen y no te dejan caer, toda esa magia que irradia la buena musica y el vino helado, los hielos y la arena blanca, el agua salada pintada de azul, lo que todo mundo debería tener en la vida. Fue mejor.

A pesar de que no logré –ni logro- olvidar, me sentí nueva, con fuerza para seguir adelante, comprendiendo que mis días no serían más miserables ni más grises ni terminarían en una agonía asquerosa de novela barata, tan solo serían diferentes, sin semejanzas que te dejen hipnotizada ni amor que regalar por montones empacado en océanos, claro, ya no habría amaneceres pintados de rojo como la sangre ni mordidas aniquiladoras de cuello, las pláticas políticas, los lamentos por el país del petróleo y las reinas de belleza habían muerto por completo, se habían bajado en la última parada y uno tiene que seguir adelante, porque si se baja también del tren jamás llegará a su destino real.

El espectáculo debe continuar contigo o sin ti, y rebasé mi dosis de ficción anual. En contra de mi voluntad y bajo protesta, algun espíritu maligno se apoderó de mi otra mitad y se lo llevó, dejándome sola en este maldito tren sin boleto de regreso.

Me costó un automovil y tres costillas darme cuenta de que tenía que detenerme por un segundo. No pretendía llegar a ninguna parte, me frenaron en seco. Encontré una utilidad material y me vi rodeada de lo que soñé durante mucho tiempo, dándole la razón a Madonna, porque todos estamos viviendo en un mundo material y yo soy una chica material, ¿qué no sabías que vivimos en un mundo material y yo soy una chica material?. Por supuesto, si te quedaste sin amor ve y compra lo que más se le parezca con tu millonario sueldo de representante legal de armadora autómotriz trasnacional.

También me topé de frente con la verdadera muerte, la que no te permite detenerte y volver atrás, la que hace que tu cuerpo desaparezca y que dios bendiga a los gusanos. Fue triste, como cada vez que algo se esfuma entre tus dedos. Quieres decir cosas y pedir perdon, tratar de enmendar errores y ser más y dar más. Ya no puedes.

Ha quedado comprobado que el peor sentimiento humano después del hambre y del frío es la ausencia: el saber que no vas a volver a ver ni a tocar ni a escuchar a alguien que quieres. El no tenerlo aquí.

De repente te entra la locura y lloras sin parar, si, todavía lloras sin parar y te sabe a mierda porque sabes que quieres llamar y gritar y escuchar cosas que no te van a decir y que no vas a ganar nada que no sea una úlcera más grande y un coraje que te podría durar toda la eternidad. Entonces llorar sigue siendo tu único recurso, tu unico aliado, lo poco que te queda cuando comprendes que fue tuyo una vez y desapareció de tus manos.

Y al final, no ha pasado gran cosa. Y no todo ha sido malo, sigo escuchando a Cerati y escribo desde la comodidad de mi cama. Tengo que comer y al menos puedo salir a la calle a cualquier hora y cargar mi tanque de gasolina. No tengo que andar cargando con una dictadura disfrazada en los hombros ni con adolescentes estúpidas amando-odiándome de por vida y queriendome cobrar los honorarios de sus psiquiatras. Los que me quieren siguen aquí, y voy conociendo nuevos, vivo en una democracia medianamente funcional y todavía tengo un perro.

Ya no te tengo a ti pero estoy sobreviviendo.

No hay porque quejarse, seguro que han habido cosas peores.

martes, 27 de enero de 2009

countdown

¿De qué va esto de la música?

¿De lo mismo de lo que va el "fin del mundo"?

Mmm. Yo no lo sé muy bien. Johnny Cash sí.

Ojalá que Dios nos agarre a todos confesados.

domingo, 25 de enero de 2009

lloradero

No es misterio para nadie que, si de llorar se trata, soy más fácil que la tabla del cero, pero David Fincher se la mamó.

Fui a ver The Curious Case of Benjamin Button y no paré de llorar. Salí del cine y seguía llorando.

Me en-can-tó, aunque me provocó una angustia horrorosa, todo me encantó: el guión, los efectos, Brad Pitt better than ever (y siempre se da un momentito para salir guapisisisimo), la foto, Cate Blanchett, el final, todo.

La edad es sólo un número y tenemos la capacidad de escoger lo que queremos hacer con nuestras vidas sin importar la edad que tengamos. Me tranquilizó hasta cierto punto haber visto una película con este mensaje, sobre todo después de ayer.

Ayer hubo en mi casa un desayuno-despedidadesoltera para la brujita (quien se casa en dos semanas y me hará debutar en el papel de "madrina") y vinieron algunas de mis tías y primas. En general, la llevo bastante bien con mis tías, pero hay una en particular que me saca de mis casillas constantemente con cada comentario que se echa y es preocupante que, conforme pasan los años, sus comentarios son peores:

- Ya estás muy vieja para tener hijos
- No estoy tan vieja, apenas voy a cumplir 30
- Ay si mijita pero yo a tu edad ya tenía a mis tres hijas y tu ni a novio llegas.-silencio de medio segundo- Al paso al que vas, la de Anabelle va a ser la última boda de una de las mujeres en la familia- otro silencio de tres segundos- Y ahora sin trabajo. ¿Qué nunca te piensas comprometer?

Corte a: yo totalmente ebria, abrazada de un escusado en conocido antro de la colonia Roma, llorándole a la gorda "mi vidaaaa es unaaaa mieeeerdaaaaa"...

"There's no time limit, stop whenever you want. You can change or stay the same, there are no rules to this thing. We can make the best or the worst of it" dice Benjamin Button en algún momento de la historia... "I hope you make the best of it. I hope you see things that startle you. I hope you feel things you never felt before. I hope you meet people with a different point of view. I hope you live a life you're proud of. If you find that you're not, I hope you have the strength to start all over again".

(A esas alturas, el lloradero estaba en su mejor momento, tanto que daba risa. R dice que soy buena para reírme en medio de la tragedia, maybe it's true).

Tener la fuerza para reconocerlo y empezar otra vez. Esa es justo la parte complicada.

Vayan a verla ya.

jueves, 22 de enero de 2009

hombre al agua (4.1.)

Estuve cincuenta y tres minutos en el coche. Vengo llegando de la oficina. La oficina está muy lejos de casa, en realidad, treinta y tres kilometros no puede ser tan lejos, no es nada, sin embargo, esta ciudad los triplica, los convierte en ciento veinte, los transforma en horas, en eternidades.

En el minuto veintinueve comenzó a querer llover. Yo con la ventana de la camioneta abajo. No la subí, aunque ya no quería, estaba lloviendo con seriedad. Me di cuenta de cuanto tiempo llevaba sin llover, y de cuanto tiempo había pasado desde la última vez que me llovió encima. También me di cuenta de lo trillado de la lluvia: "esta tarde vi llover", "estaba lloviendo y me acordé de ti", "usa un paraguas", "los ojos que huelen a arena y a lluvia". Cursi y trillado, justo como la lluvia no debe ser.

Me quité el saco, saqué el brazo. Se empezó a mojar. En escenas como éstas, cuando el director ordena un close up y puedes notar como las gotas chocan y salpican, rebotan y se resbalan, es cuando necesitas una buena canción, una que sea memorable.

Meses navegando, tierra a la vista,
todo volverá a ser como fue.
Las luces de la costa son faros del pasado.
Todo volverá a ser como fue.


Nuevamente, cosas que no escuchabas, cosas que no hacías, esa absurda medida que gira en torno al tiempo "hace-tanto que/desde-hace-tanto-que/la-última-vez-que/llevo-mucho-tiempo-sin". El único resultado que obtienes de esta usada -y también trillada- fórmula es la noción de tránsito, de impasividad, de irretroactividad, de lo que no da marcha atrás. Te das cuenta de que no puedes dejar de usarla, de caer en ella, de -finalmente- recordar (porque no es mas que eso).

Y cuando salto de cubierta y me abandono a la corriente.


Metes el brazo. Sacas la cabeza y se moja. Parece que los jueves de mayo te da por ser trillada. Comercial de té helado, de refresco de cola, de cualquier producto en el que tengas que invocar la liberación que te provoca la lluvia para ser vendido. No tiene absolutamente nada que ver con lo que sientes. Ya no solo recuerdas, ya estás maquinando, pensando en algo, haciendote una y dos y tres y doce preguntas, empiezas a entonar... y quiero descansar de todo ayer.

Mierda, piensas, si que es buena la canción. Y voy flotando por el rio, descansando en la corriente. El director no tiene tan malas ideas hasta eso, en este momento la escena se presta para estar a punto de elegir si te quedas con la corriente o si tomas determinaciones. Not yet.

Mientras tanto, y ya que se terminó la canción, deberás, por lo menos, decidir si vienes o vas, si entras o sales, si continuas teniendo la inspiración o si lo dejas por la paz.

Tal vez la decisión no es tuya. Y todo volverá a ser como ayer.

las vegas 2

¿Alguien me puede explicar por qué la plantilla de este su blog de confianza se volvió loca y todo se ve mal????



La neta es que sigo eufórica con mi viaje a Las Vegas. Tal vez sea porque ya me había resignado a no ir, digo, con eso de que no tengo trabajo y además el no tan H. Gobierno Federal me debe mucho dinero y no tiene para cuando pagármelo, estaba en chino poder viajar. Lucky me, uno de mis primos se apiadó de mi en el último minuto. A quién no le gustan las sorpresas.


Ya conté que mi primer día no estuvo tan chingón porque no había dormido nada y tuve que merodear por el mall de al lado del hotel durante horas y horas hasta que la bruja llegó y pude subir a mi habitación (amo la palabra "habitación"... "Estás castigada! vete a tu habitación!") para bañarme y medio despabilarme. Pero bueno, resulta que como Las Vegas es la ciudad del pecado no sólo omiten el famosísimo y recurrido servibar en las habitaciones para obligarte a bajar al casino o a donde sea a chupar, también les gusta poner bocinas en la calle, entonces no es raro que parezca que estás en un reven continuo.


Total que ahí me tienen el jueves, cargando mi no-ligerita mochila de viaje y mis 30 horas sin dormir, caminando como fantasma, salgo a la calle, subo las escaleras eléctricas -para los que no hayan ido o no lo sepan, los puentes peatonales de Las Vegas tienen elevador y escaleras eléctricas jaja- y escucho una cancioncita super pegajosa "foor youuu uuuu, for youuu" que sonaba a Regina Spektor, me dije a mi misma "oh que chingón que hasta afuera del mall hay música y de Regina Spektor", entro al Fashion Show Mall y ya, adentro todo pero TODO era Katy Perry y Hot 'n Cold (pobre de mi creyendo que el que la cantaba era Enrique Iglesias jajaja). Dos horas después salgo a la calle para ver si ese letrero rojo de afuera que decía "Tickets" era un cine (pobre de mi nuevamente creyendo que en el Strip habría un cine) y otra vez la cancioncita "for yoouuuu uuuuu". Cinco horas después vuelvo a salir para regresarme al hotel y lo mismo "for yoouuu uuuuu"... mmm, que raro que está la misma canción, ha de estar de moda.


Al día siguiente, regresé al mall y otra vez la escuché. Así, sucesivamente, hasta que por fin, en la madrugada del sábado, cuando veníamos medio caminando ebrios de regreso del Wynn me doy cuenta de que el mall tiene unas pantallas enormes en las que, cada 5 minutos aparentemente, pasan este comercial:


http://youtube.com/v/Wdep-3ANSgI

COOOOON RAZOOOOOONN!!!!!!!!!



Duuuuhhh. Nunca se me ocurrió voltear hacia arriba.


Ya se que se llama Bruises, que es de Chairlift y seguro el anuncio es viejísimo pero soy feliz porque me recuerda mucho a mi viaje.


I tried to do handstands for you... la cantidad de amor que yo necesitaría sentir para intentar pararme de manos por alguien. Claro que tendría moretones por todos lados.

martes, 20 de enero de 2009

amo los comerciales

porque uno puede ver cosas como esta...


domingo, 18 de enero de 2009

las vegas



Mala toma de mi ojera y mi aro de cebolla, ambos con un diámetro del tamaño de una lata de coca cola.

Tengo una noticia buena y una mala:

La buena es que sobreviví.

La mala es que I'm broke as a bitch,

La peor es que ayer tuve que comprarme unos jeans talla 14 de la cantidad de porquería que ha entrado a mi cuerpecito en estos días y la chamarra tan bonita que adquirí el jueves SEGURO ya no me cierra.

Ahorita estoy en Dallas y si, estoy a punto de darllas. Imagínense mi estado que dejé el ipod en el avión, hubiera sido una tragedia de las buenas!. Afortunadamente me dí cuenta de mi pérdida en el baño y cuando regresé a la sala, el avión seguía ahí junto con mi querido aparatito.

Oficialmente ya llevo 4 días sin dormir. El jueves llegué a Las Vegas como a las dos de la tarde y estaba desvelada como la chingada, según yo iba a descansar en lo que el resto de mi familia llegaba (gente civilizada que si compra boletos directos y no hace cuarenta escalas como si fuera en un microbús, porque los aviones de American Airlines son peores que este noble medio de transporte mexicano, me explicaré después), así que me pasé todo el trayecto del shuttle pensando en qué canción pondría para acompañar mi baño de tina y en lo rica y acolchonadita que sería la cama del hotel. Error garrafal. A los del grandote hotel de Vegas se les hace buena política de seguridad no dejar entrar a la persona a nombre de quién está tarjeta de crédito con la que se pagó la habitación hasta que llegue la persona que hizo la reservación. Corte a: yo vagando en calidad del más sucio de los trapos por el mall de al lado hasta las 8 de la noche que llegaron mis primos. Lo más inteligente hubiera sido irse a dormir para retomar fuerzas y el viernes disfrutar de la ciudad del pecado en forma. No, preferí ir a cenar. Me tomé un vinito quesque para dormir mejor al llegar al hotel. Corte a: ¡Yo invito una ronda de ese chupe con hojuelitas de oro!!!. Una hora después: "Lo sentimos chicos, ya no tenemos más botellas de Goldschläger".

Con razón el Goldschläger está prohibido en México.

Y así estuve un día tras otro. Anoche rematé mi mal estado en el teatro del Mirage, cuando llegué a ver Love. Está de más mencionar que Santi y yo parecíamos chavitos esperando a Santa Claus. Entramos y compramos media tienda de souvenirs, después descubrimos que había chupes exóticos servidos en vasos souvenir enooormes (cabe mencionar que Las Vegas es lo más parecido al paraíso terrenal en todos los sentidos de la palabra "paraíso" empezando por el factor de que te dejan chupar a todas horas en todas partes y es socialmente aceptado estar ebrio a las 11 de la mañana)...

- ¿Me da un "A Hard Day's Night"?
15 minutos después: ¿Me da un "Can't Buy Me Love"?

Lo bueno es que no había Ticket to Ride.

Imagínense ahora mi estadazo para cuando empezó el show, con los primeros acordes de Get Back empecé a llorar como si Paul McCartney me estuviese cantando en el oído. Bueno, es que me estaba cantando en el oído, que pedo con esos gueyes del Cirque du Soleil y su capacidad de crear cosas asombrosas. Ya para que les cuento como terminó, parecía de esas señoras que tienen por tarea llorar en los funerales.

Y claro, heme aquí a las 8 de la noche hora de Dallas, 9 de México, 7 de Las Vegas, siendo cargada por el más feo de los payasos.

Me voy que me deja el avión.

jueves, 15 de enero de 2009

sala de espera 2



Con ustedes, una pésima foto de la H. pista de aterrizaje del aeropuerto de Hermosillo.

Sobrevivo.

El vuelo estuvo menos peor de lo que pensé considerando que no me tocó sentarme en la ventana sino en medio de dos señores enormes. Lo bueno es que me pude cambiar a un pasillo, hacer caso omiso de mis nervios y dormirme las dos horas completas. La escala kilométrica no estuvo tan pinche fuera de que un café y un sandwich de esos empaquetados de dudosa procedencia me costaron 90 pesos y ahora resulta que no puedo pasar a la sala de espera con una botella de agua que acabo de comprar y la voy a tener que tirar a la basura. Esos gringos y sus medidas de seguridad.

No mamen el video que estoy viendo: un tal Diego que en mi vida había visto, pero hay un guey con un look que se quiere parecer al de los Crazy 88 de Kill Bill, que entra a un lugar, también parecido al de Kill Bill y apuñala al cantante ante los ojos aterrorizados de la chica guapa. Me gustaría conocer a los creativos del video. De terror.

sala de espera 1




Esa soy yo, a las 5:12, muriéndome de sueño.

Llegué a las 4:13. Mi avión, si el clima raro de enero -o de siempre- lo permite, saldrá a las 6:30. Las primeras dos horas del viaje. Todo mundo sabe que yo despierta a estas horas es algo inusual, bueno, replanteo: yo sobria/noenlafiesta despierta a esta hora es algo muy raro. Ni cuando tenía clase de 7, ni cuando trabajaba en Santa Fe y entraba a las 7:45. Recuerdo entonces a una compañerita de trabajo en DaimlerChrysler, se llamaba Yadira Lizbeth -les juro que no lo estoy inventando- y era de esas señoritas que parece que nacieron con un chip que les impide salir de su casa sin delineador y pelo planchado. La pobre Lizbeth me caía re mal, no sólo porque era muy arreglada y ultra femenina -cosa que yo, por más que intento pus no me sale- sino que tenía media neurona y al hablar, de diez palabras que decía, cuatro eran "shalala", dos "lararala" y las cuatro restantes algo pendejo sin importar de qué estuviera hablando, i.e. "Oseaaaaa, fíjate que llegué al Juzgado, shalala, lararala, pregunté por el juez y shalala, no me quiso recibir y lararala, entonces le dije al secretario de acuerdos que era un tema muy importante y shalala y me dieron cita para mañana y lararala... oooseaaaa que se creeee para no recibirme" (todo esto mientras se agarraba el pelo como si se estuviera peinando y parpadeaba sus larguísimas pestañas de kilos de rimel). La cosa empeoraba notablemente cuando hablaba de algún interés amoroso o nos contaba sus hazañas del fin de semana en el reino de Coapa -la chica era coapeña- "Oseaaaa, llegó Enrique al lugar y shalala, pidió una cuba y lararala y oseaaaa que se creeee yo no tomo ron, entonces le dije fíjate Enrique lararala, o seaaa yo no tomo ron y shalala y si quieres volverme a ver y lararala tienes que pedirme una copa de algo más ligerito y shalala como baileys" (ya para que me ponía a explicarle lo raro que se iba a ver llegar al Carlos o'Brian's a empedar con un date y pedir un bailey's). El caso es que pienso en Yadira Lizbeth porque la ganosa se despertaba todos los días a las 4;30 de la mañana para tener tiempo de acicalarse, pintarse y pintarse y llegar puntual hasta Santa Fe. Yo por supuesto que me "arreglaba" en el coche por ahí de las 9 y media cuando ya iba llegando tarde a alguna audiencia.

El acabose de mi relación cordial con Yadira Lizbeth llegó una tarde de 2006, en la que paseábamos por Sears, buscando un regalo de cumpleaños para el esposo de Gabriela:

Gabriela: ¿Qué le compro?
Yo: Porque no le compras un disco de los Beatles.
Lizbeth: Ayyy, ¿un disco de Los Beatles? o seaaa, noooo, ¿quienes son esos?
Yo indignada y respirando pausadamente: Liz, ¿es broma verdad? (silencio incomodísimo) Liz, no me digas que no sabes quienes son los Beatles...
...
Yo ya no tan calmada y muy indignada: ¿Neta no te sabes ni uno de los nombres de los Beatles?
Lizbeth; ay no!!! ¿por qué tendría que saber eso?
¡¡¡¿¿¿¿¿¿POR QUE ES UNA PREGUNTA DE CULTURA GENERAL DEL MARATÓN?????!!!!!!!!!!!

(este es el momento en el que mis haters dicen "pinche vieja wannabe" jajaja)

Por eso seguro yo no tengo novio y a Yadira Lizbeth le llovían los caballeros tomadores de bacardí.

Pero bueno. Ya me perdí. Decía que estoy en la flamante Terminal 2. Todo con olor a nuevo y no hay un maldito enchufe para conectar mi computadora, espero que en el H. Aeropuerto Internacional General no-se-que-chingados de Hermosillo haya enchufes o me voy a convertir en monstruo. También espero que haya algún norteñote guapo que vaya camino a Las Vegas, si uno de esos que me diga/grite "Vieja! Sin llorar vieja! traígase al chamaco!!!" así con un acentote de norteño y una Cheyenne al lado. Oh si, para que, cuando lleguen los 10 elementos restantes del tour, yo ya me haya casado con un norteño de Sonora.

Ya me volví a perder. Puto Starbucks abrió justo a los 15 minutos de que decidí comprarme un rico y barato cafecito del Seven. Se me había olvidado cómo me gustan los cafecitos del Seven, lástima que están retacados de azúcar y -en mi persona- tienen el mismo efecto que un red bull. Ojalá hoy sea la excepción porque se me olvidó el rivotril que amablemente me sacó mi má y no se si podré dormir en el avión, ay es que tengo una relación super tormentosa con el avión. Siempre que estoy pajareando en una sala de espera veo a las "sobrecargos" (tan bonita que es la palabra "sobrecargo", es tan bonita como "hilarante", palabra que le gusta mucho al Poyito) pasar y me dan unas ganas locas de ser sobrecargo y estar todo el tiempo entre aeropuerto y aeropuerto, caminando con aires de grandeza mientras arrastro mi maletita de ruedas y trato de ligarme al piloto de KLM, que seguro es un guerito desabrido ojiazul de esos que me vuelven loca.... DIOS! QUE ME PASA???? TENGO QUE DEJAR DE PENSAR EN HOMBREEEEES!. Por alguna razón que desconozco, la tripulación de todos los aviones de Aeroméxico están pasando por esta Sala 65 y yo sólo pienso -ademas de en hombres- en que debí ser sobrecargo, pero luego pienso en la turbina del avión y ya no me dan tantas ganas, me entra el miedito y porquechingadosdejéelrivotril. Bueno, véase por el lado positivo: hubiese sido muy desagradable estar toda dopada en el aeropuerto de Hermosillo, tratando de dormirme en el piso, se me ensuciaría mi veintiunica sudadera blanca.

Ya son las 5:50 y nadie se aparece en el mostrador. Cómo toda la gente que no tiene nada que hacer, no tuve mejor idea que ponerme a comer, ya me eché cuatro bigotitos, de los mini, de tia rosa. A este paso el domingo voy a tener que ir corriendo a comprarme unos jeans nuevos porque no voy a entrar en los que traigo puestos. Siguen pasando los pilotos y los sobrecargos, parece desfile, han pasado como 70. Me tocó sentarme en la ventanilla, ojalá que mi acostumbrada suerte de avión me acompañe y me toque una fila vacía para poder dormir dos horitas. Ojalá que no me toque nadie platicador, bueno, si es un guey como el guapo que me tocó en un inolvidable Mérida-México no me quejaré. Ya sólo me quedan tres horas de batería, en cuanto encuentre un enchufe me conectare para poder ver por fin la peli que me regaló Coco el viernes, Cry Baby. Estoy muy hinchada y no se que hacer, me puse unos calcetines de esos que llegan a las rodillas y siento como me cortan la circulación. También ya me dio tos y frío y alergia y siento que me va a cargar la chingada al llegar a Las Vegas con mi mísera sudaderita y mis guantes.

Ya empecé de achacosa, síntoma de que estoy a punto de subirme al avioncito.

Regreso. Espero.

martes, 13 de enero de 2009

final

Mañana -POR FIN- es mi último día en esa H. Secretaría. Por fin. Voy a extrañar algunas cosas, mis compañeritos por ejemplo, pero son las menos. No voy a extrañar el calor infernal ni el olor a metro ni las horas y horas de ociosidad y desocupación, ni lo retrógada y burócrata de mi jefe ni lo poco -o nada- útil que me siento ahí. Tengo veinte problemas para irme: me deben dinero, no me dan mi número de cuenta del seguro de separación, no han sacado mi baja, veinte problemas.

Pero no importa, mañana es mi último día. El final de estos meses desesperantes.

La neta es que no tengo ni puta idea de qué es lo que sigue. Saber que soy una insensata que está renunciando sin tener otro trabajo justo en medio del tsunami económico me produce cierto placer. Creo que por primera vez en mucho tiempo siento que voy a tener la libertad de dedicarme a algo que realmente me guste; no cambiarme a lo primero que se me ponga enfrente para odiarlo a los tres minutos.

No. No tengo ni la más remota idea de que sigue.

Lo único que se, y eso me es suficiente ahorita, es que mi avión a Las Vegas sale a las 6 de la mañana del jueves y que estaré sacándome los ojos durante cuatro horas en Hermosillo, Sonora. Subirme sola en un avión, correr con las maletas en la mano, deambular durante horas en aeropuertos horribles: I'm back to business, baby.

Mi siguiente escala será un país sudamericano de cuyo nombre prefiero no acordarme. Y después, la gran manzana.

Así que, si tenían que verme o algo parecido, nuestro encuentro tendrá que esperar un buen tiempo.

Por lo pronto: alcohol, perdición, limusinas ñeras, Love by the Cirque du Soleil, despedida de soltera, chichis al aire, más alcohol y mi futura boda con Brian from Wyoming o Kevin from Ohio o Peter from Amarillo, Texas, da lo mismo siempre y cuando se vista de Elvis. Viva Las Vegas!!!!

Prometo reportar, en la medida que me sea posible, mis progresos en la ciudad del pecado. Adiós.

(recomiéndenme una canción para mi viaje kilométrico no??)

karaoke

http://youtube.com/v/swv45FZMr-c

Soy bien fan de casi todos mis amigos, pero Bobby A. ocupa un lugar muy especial en mi corazón. Lástima que ya se nos regreso a las australias.


Una agradecimiento especial para Inacito por subir esta joya a youtube.

lunes, 12 de enero de 2009

esos 90's

Estamos viendo el programa de las 100 más grandiosas canciones de los 90's y bueno... Me faltan palabras, tiempo y espacio para escribir lo que estoy pensando.

No puedo parar de reír.

Está muy mal que me sepa todas las canciones, pero hay cosas peores:

- El atuendo dorado de pendejuela -y las cejas, que pedo con esas cejas!!- de Paulina Rubio en el video de Mío.
- El Timbiriche de Muriendo Lento... ¿quiénes son esos gueyes?? ¿Quién les dijo que salir con atuendos morados de plástico, gasas y pelos amarillos estaba chingon??
- Enrique Iglesias en la experiencia religiosa con sueter grandote... Dios-de-mi-vida.
- Fey con sus arrugas y sus 25 años intentando pasar de 18.

Ahorita están pasando un vídeo de Hanson... HANSOOOONNNNN!! Jajajaja Mi inconciente ya había ganado la batalla y ya los había olvidado!!!

Uy y se viene el behind the music de los New Kids on The Block... Que maravilla que no voy a tener trabajo.

martes, 6 de enero de 2009

los rayas blancas

Bueno.

Está haciendo un calor infernal en la oficina. Otra vez se jodió el aire acondicionado. Tal y como lo supuse, mi salida de esta H. Secretaría va a ser muy complicada, lo veo venir, lo se. Aunque ya no me quejaré. Anoté en mi pequeñísima lista de propósitos 2009 quejarme lo menos posible, de ser posible una sola vez al día.

Mi queja del martes 6 de enero fue ¨¡Cómo odio a los pendejos de recursos humanos de este pinche lugar!¨. Se me acabó el veinte.

Pero han habido tiempos mejores.

Por ejemplo el sábado 14 de mayo de 2005 cuando tocaron los Rayas Blancas en México y yo, junto con 7,200 personas más estuvimos presentes.

Fue la primera vez que el merchandising de una banda de habla inglesa salió en español: "Los Rayas Blancas". Tuve un flashback de cuando era una niña -y no existían los discos compactos ni los ipods ni el formato mp3 ni tanta tecnología atrofia-cerebros de hoy en día- y mi papá escuchaba una estación de radio llamada "La Pantera". En "La Pantera" tocaban puro rock, rock del bueno, y el locutor anunciaba a los grupos y a las canciones en español: Quiero Estrechar Tu Mano de Los Escarabajos, Niebla Púrpura de Jimmy Hendrix, Respeto de Aretha Franklin, Mujer del Día Lluvioso #12 de Bob Dylan, Solo Dios Sabe de Los Chicos de la Playa. Siempre pensando en todos aquellos que no sabíamos hablar inglés. Al parecer, se puso de moda en el 2005, o es sólo Jack White y ¨eso¨ que lo convierte en genio.

Vamos a ver a Los Rayas Blancas.

Los Rayas Blancas traen la etiqueta vanguardia estampada en la frente. Llegaron justo cuando todos estábamos hasta la madre de lo electrónico, del ¨chill out¨ -aish como odio el chill out- y de los dj's de nombres extraños o impronunciables para recordarnos que con una batería y una guitarra puedes crear maravillas porque la música grandiosa suele ser simple.

Los Rayas Blancas son dos, en ese entonces no se sabía a ciencia cierta eran hermanos o esposos, o ambas dos o algo parecido. Los dos son blancos en exceso con el pelo negro en exceso. Los dos visten de rojo o blanco o negro exclusivamente, hablan poco porque no tienen mucho que decir y continúan viviendo en Detroit a pesar de ser estrellas de rocanrol. Él puede lograr que se te olvide que no hay ningún otro instrumento mas que su guitarra y ella parece tener un sexto sentido para saber exactamente en qué momento debe entrar la batería. Componen bien y coverean mejor, a nadie le podría venir como a ellos una cursi canción de Burt Bacharach o un cursi lamento de Dolly Parton.

Para no ser algo extraordinario, en ese concierto estuvieron todos los que tenían que estar, todos los de antes y todos los de siempre. La noche fue una serie de dejavús. Continuamente me sorprendí pensando en que eso ya había sucedido antes, pero era un simple engaño mental, otra toma fallida de esa coproducción, el guionista terminaría por mandarte a la chingada: no tiene caso tener scripts y storyboards y screenplays y tanta mierda si finalmente vas a hacer lo que te venga en gana.

No tiene caso estar planeando una y otra vez la escena: mira, cuando escuches la primera pisada de The Hardest Button To Button tienes que acercarte al protagonista y decirle "tanto tiempo, cómo has estado, buena canción ¿no?" e inmediatamente alejarte. Acuérdate de que la película le pertenece, no es tuya, no le puedes robar cámara. No tiene caso estar ensayando una y otra vez la escena si cada vez que la tienes que hacer recuerdas que no se te da la gana obedecer instrucciones.

¿Sabes linda? nos cuestas mucho dinero.

Coño de su madre. I just don't know what to do with myself. Uy, creo que el director se enojó.

Los Rayas Blancas con Quiero Ser Ese Chico. Se te fue la pinche canción.

lunes, 5 de enero de 2009

update

con eso de que traigo el horario patas pa arriba y no me puedo dormir antes de las 3 de la mañana, a mi mamá se le hizo buena idea darme un rivotril...

Le e e e. E. E ee eeento

Total que aquí estoy batallando para abrir los ojos y escribir algo coherente en este estadazo. Admiro a mi hermana porque así se pasa todo el día todos los días, yo no se si las drogas son lo mío perooo tuve una revelación...

Ta ta ta taan

Ya se lo que haré, ya se me ocurrió el proyecto y si sale, todos, ustedes y yo, vamos a ser famosos

En la medida que está droga me lo permite estoy emocionada

domingo, 4 de enero de 2009

año nuevo

Que mejor manera de terminar el 2008-de-mierda que enferma, digo si me pasé todo el año enferma, que más da una última vez. Fiebre, mucha fiebre.

Estuve encerrada desde el 31 de diciembre. Pinches vacaciones. No hice nada mas que dormir, tomar agua y ver la tele, me eché Entourage, las dos primeras temporadas y soy muy fan, no entiendo porque ninguno de mis amigos decidió ser estrella de cine big time; Two and a haf men, no mamen cómo me hace reír esa serie, me encanta Charlie Sheen desde que tengo uso de razón, sobre todo cuando está pedo y es un ojete. También vi Tropic Thunder (Robert Downey Jr. se ganó mi corazón), August Rush (oish soy taan cursi), Rumour Has It (todo lo que tenga que ver con The Graduate me raya aunque sea una chick flick sin chiste) y Wanted (no es normal lo cool que es Angelina Jolie, tampoco es normal lo mucho que me gustan los ingleses desabridos, en este caso James McAvoy).

Ah, y en el lapsus brutus en el que pensé que mis temblores y escalofríos obedecían a mi cruda y no a una infección, fui a ver Australia. Hablaré de Australia después pero que pedo con Hugh Jackman!!!!! a qué hora se convirtió en ese ser TAN cachondo!

Mmm. Pensándolo bien, creo que lo que no es normal es mi estado de ne-ce-si-dad en estos días.. que pedo con que TODOS los hombres que salen en la tele/cine me parecen extremadamente guapos. Parezco adolescente.

Mañana ya tengo que regresar a trabajar, los últimos 10 días en ese horrible lugar y no se porque siento que mis superiores me la van a hacer cansadísima. Después... no tengo la menor idea. Claro, es que ya voy a cumplir treinta años.... TREINTA AÑOS!, no veo porque tendría que tener idea de que haré con mi vida. Bueno, podría considerar ir a Los Ángeles a buscar a Robert Pattinson por todo Hollywood, que tal que en una de esas me hace caso y me saca de pobre; o acosar a estrellas en las alfombras rojas, total ya se vienen varias.

Finalmente, aprovecho la ocasión para (i) agradecer públicamente al Dr. Arellano pues sin su intervención me habría quedado dormida en una banca en Garibaldi y (ii) contarles que el autor de Mátenme porque Blogueo ha regresado triunfalmente al mundo virtual para recetarnos esa dosis de fina ironía que lo caracteriza. Pasen a visitarlo, el link al lado.

Ya vuelvo.