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viernes, 14 de noviembre de 2014

11-11-14


Esos son mis pies sobre las hojas caidas de Hyde Park. La foto la tomé ayer al medio día.

He desarrollado un gusto particular por tomas fotos de hojas en el cielo en cada lugar al que voy.

Estas son las hojas en Londres:


Ayer, cierta persona me empezó a joder con el trabajo y se burló de mi actitud con un "did London was a life changing journey?", comentario que me cayó pésimo. 

No. It was not a life changing journey. I spent most of the time in meetings or running around the city to get to a meeting así que ni tiempo tuve de pensar en algo que no fuera no perderme o perder mi carpeta de trabajo. Londres por si sólo te cambia la vida. Es una ciudad impresionante. 

Además, no necesito tener una epifanía para darme cuenta de que estar 13 horas encerrada en una oficina haciendo corajes no me va a llevar a ninguna parte.
Habría que trabajar menos y vivir más.

Anyway, soy una persona muy afortunada.

jueves, 19 de diciembre de 2013

23:47

Es miércoles y ya no puedo más con mi alma. Si tuviera un mínimo de certeza respecto de mi futuro, agarraba mis huesitos y me iba a alguna playa.

A hacer nada.
A leer.
A dormir.
A escuchar música.
A no pensar.

Jajaja. Que raro que mi futuro sea incierto.

Son las 23:47. Veo el reloj y recuerdo a Christopher from Nacogdoches, Texas, diciéndome "it's funny, your clock is set on military time" y yo contestándole "it's because the days run from midnight to midnight". Sin suéter a -10 grados. Cachetes rojos congelados. 

Those were great days.

No he asistido a ningún festejo navideño de esos que organiza la gente que tiene grupos de amigos. Tenía uno la semana pasada que se canceló. Tengo otro el sábado y será el único. De intercambios amistosos navideños ni hablamos. Ha sido curioso ver como tus amigos se juntan sin convocarte. Esta peculiar situación en la que la gente que era cercana a ti ya no se acuerda de que regresaste ni tu te acuerdas de que esa gente vive en el mismo lugar que tú. 

Ya pasaron varios meses y sigue siendo extraño.

El viernes fui a los Foo Fighters. Primera vez que llego sola a un concierto en México. Me encantó. Soy una facilota. Todo fue una grata sorpresa: saberme muchas más canciones de las que esperaba, estar sola, toparme a quien me topé, salirme una hora antes, socializar con desconocidos, pasarla muy bien.

Learning to walk again.

La madrugada trajo más sorpresas. Todas esas palabras que alguna vez sospechaste se dirían pero que, cuando tuviste esa sospecha, pensaste que eran producto de tu soledad y tu imaginación. Cuando te ríes al escucharlas de puro nervio. Cuando las digieres y quieres agarrar a patadas a la pared porque la vida se mueve de formas muy misteriosas y este no es su universo. Es como esa escena de Singles que le gustaba citar al Marciano...

Silver linings.

La pregunta sería: ¿qué hace uno con todo eso? ¿En dónde se lo mete?




jueves, 1 de agosto de 2013

rojo

Ciudad de Panamá. Septiembre de 2001. No era buena idea subirme a un avión cinco días después del 9/11 pero no tenía mucha opción. A rezar todo el vuelo que para eso estudiaste en escuela de monjas.

Pasé migración, recogí mi maleta, salí, encontré a Lupe, mi amiga, -"pasamos a la casa a que dejes tus cosas, te cambies y te peines, aunque con este clima no creo que puedas peinarte mucho que digamos, que tenemos un evento y ya vamos tarde"- me dijo a toda velocidad. Efectivamente, no pude hacer nada por mi pelo, el calor era insoportable.

Ya era de noche. Ni me acuerdo del trayecto, sólo me acuerdo que había mucho tráfico, me moría de calor, los vidrios del coche estaban empañados y llegamos a una de esas bases militares como los de San Diego. Se ve que pertenecía al ejército de Estados Unidos. Qué extraña locación para organizar la fiesta de bienvenida de un congreso atiborrado de estudiantes de Derecho veinteañeros. "Seguro esta vaina ya está terminando y no hay donde estacionarse", se quejó Lupe. El parabrisas estaba empañadísimo. De repente se frenó el coche "ay estos pendejos que caminan sin fijarse y yo que no veo un coño... ¿ves al de lentes que casi mato? no se cómo aguanta estar con traje a 40 grados ¿y sabes qué es lo peor? que ni siquiera se le arruga, parece recién salido de la tintorería... ".

Esa fue la primera vez que lo vi.

Valió madres. Lupe hablaba y hablaba. Yo como si me estuviera hablando la maestra de Charlie Brown. No lo podía dejar de ver.

Killer eyes. My killer eyes.

Ha sido así desde entonces.

El lunes me encontré un disco viejísimo que justo él me regaló, hace más de diez años. Es una selección rarísima: los Dandy Warhols, Sting, Billy Joel, Bonnie Tyler, Counting Crows, Juice Newton y esta canción:




Cuando lo conocí me dijo que estaba obsesionado con una película que se llama Streets of Fire. Yo, por hacerme la cool, obviamente le dije que también me encantaba cuando nunca la he visto. Por eso no me sorprendió cuando un tiempo después, en una mañana de tráfico infernal en la Cota Mil, cantábamos a gritos Total Eclipse of the Heart.

Total que toda la semana he estado escuchando sin parar la canción. Me encanta la parte de "Let the revels begin, let the fire be started, we're dancing for the restless and the broken-hearted". Creo que tengo algo con las canciones ochenteras en la onda Meat Loaf. Creo que es lo mismo que tengo con Soderbergh y sus películas. He visto cuatro veces Behind The Candelabra, bueno, a lo mejor es porque sale Matt Damon y Matt Damon me lo recuerda muchísimo. O solo es que me gusta el ritmo suavecito de Soderbergh. Who knows. Ya me desvié.

Hoy, casualmente, es su cumpleaños. Si fuera congruente tendría que confesar que es el amor de mi vida. Que es muy probable que no encuentre otro igual. Era la edad y los kilómetros y la intensidad. La certeza de que están hechos el uno para el otro. Hubo un tiempo en el que me pasé maldiciendo sin parar esa noche en Panamá. Esa noche y esa semana y los cinco minutos que pasaron entre que se despidió de mi, se salió del Benningan's y decidió regresar corriendo a plantarme un beso de los que resucitan a muertos y las idas a Caracas y su capacidad para decir justo lo que estoy esperando escuchar y escribir justo lo que necesito leer. Su habilidad para quitarme la respiración. Hoy, con esta perspectiva peculiar que te da la distancia y el transcurso de los años, lo único que siento es agradecimiento porque existió -y existe- alguien que me hizo reír y sonreír tanto y que le dio a una palabra tan simple como rojo un significado descomunal.

Puro agradecimiento de que tengo una historia tan chingona como esta.

Tonight is what it means to be young.
Before you know it it's gone.

jueves, 15 de noviembre de 2012

numeralia

En menos de dos días recorrí 4899 millas, estuve en tres ciudades, en dos países, volé 22 horas en cuatro aviones y cuidé a cinco niños.

Estoy AGOTADA.

Y esto de subir y bajar de aviones apenas está empezando.