Y se sintió cabrón. Encontrábame yo en la esquina de avenida Chapultepec y Acapulco, estacionada afuera de una casa de empeño (no, no fui a empeñar nada pero me falta poco para hacerlo) teje que teje, cuando pasó un camión y se movió el piso, situación de lo más normal en mis rumbos. El problema vino cuando el camión ya había dado la vuelta y el piso se movía con más fuerza... para cuando vino el último jalón yo ya estaba afuera del coche, intentando desenredarme del estambre -que se enredó en mis piernas- gritándole a la gorda.
Soy una coyona, me asusté mucho.
Como a la hora vino otro temblor pero de diferente índole. Ah que viernes más movidito. También me asusté mucho, aunque sólo al principio. Después entendí que sólo se me estaba cumpliendo aquella invitación formulada a ritmo -y letra- de Disco 2000. Lo bonito fue recordar que el factor sorpresa todavía existe, a veces disfrazado de paradas técnicas. Ya ni me puse a pensar en si fue necesidad o ganas de verme, no tiene mucho caso. ¿Yo? Cool como Jack Bauer, quizá en exceso porque no recuerdo ni la mitad de las cosas que le dije. Durante la hora y media que duró la visita estuve contenta, mucho. Cuando me abrazó al despedirse estuve más contenta. A los 15 minutos de que se fue me dieron ganas de llorar incontrolablemente, otra vez. Supongo que tiene que ver con el vacío de una ausencia constante. Cuando faltas te extraño. Luego se me quita.
Entonces, y para no pensar. me fui al cine. Función doble.
Primero Angels and Demons. Ya, como estoy conciente de que soy una atascada que va al cine el día del estreno y todos ustedes son personas más normales que pueden dormir tranquilamente sin ver la película unos cuántos días, me ahorraré la reseña en aras de que la puedan ver sin que se las eche a perder y me limitaré a decir que me gustó, es dominguera, Ewan McGregor me provocó pensamientos pecaminosos durante toda la película y Tom Hanks es pésima elección para interpretar a Robert-allmighty-Langdon. Al guey en el libro lo pintan como un guapo guapo y Tom Hanks, perdón, DISTA de ser un guapo guapo... ¿Pierce Brosnan? ¿George Clooney? ¿Colin Firth?, ¿no había un medianamente guapo por ahi? ¿por qué Tom Hanks? aish...
Después, State of Play. Sufrí un poco esta semana porque según la página de internet de Cinemex (que cada día que pasa está peor, traslapan horarios, se equivocan, no jala) nada más la estaban pasando en Coapa y Metepec, y -no es por nada- pero ir a Coapa, para una persona como yo que sólo sale de su casa para ir al estadio, al cine o al super, es como excursionar en territorios hóstiles (no es que tenga algo contra la noble Coapa, es que no me gustaría encontrarme al enemigo empujando una carreola), pero no, me salvé y la pusieron en más cines. Está buenisisisima. Me mordí las uñas de nervio las dos horas que dura, Rodrigo Prieto es un gran fotógrafo y está llena de actuaciones chingonas. Jason Bateman se lleva la película. Eso si, que mal peinado el de Ben Affleck... ¿qué le pasó?
Ayer también fui al cine. Vi un dramononón llamado Los niños de la China, creo, Children of Huang Shi en inglés. Está padre pero vayan con ganas y kleenex.
Mañana: el fut. Que miedo. México, Pumas, Universidad.
Nueve horas después no puedo ni dormir ni pensar. Oh si
También creo que a Tom Hanks ya le cayeron las décadas encima y además el peinadito de queso Oaxaca ufff lo hace ver mucho peor...
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