Cuando llegué a mi casa eran las 6:38 de la mañana. Por supuesto que no me pude levantar para ir a mi curso ni para ir a ninguna parte. Se me olvidó que ya no puedo andar festejando entre semana como si fuera una desempleada más.
Como a las 3 se escuchó I Wanna Be Your Boyfriend. ¿Quién puso esa canción? preguntó. Nadie le contestó. Me volteó a ver. Sonreí. Se levantó y puso Judy is a Punk. Mientras, yo me acordaba de casi todo, increíbles momentos justo en ese departamento, siempre a horas inhóspitas en días igual de inhóspitos.
A las 4:12 se escuchó Like a Rolling Stone. ¿Quién la puso?, pregunté. Nadie me contestó. Lo volteé a ver. Sonrió. "No mames Mon, ¿porque ya nadie escucha a Cat Stevens?"
A las 6:56 sonó mi teléfono. Era él, "descansa Mon, al rato te marco". Estaba tan dormida que no pude darme cuenta de que era un 10 de septiembre de 2009 y no un 12 de mayo de 2006. Tal vez por eso me dormí sonriendo. Tal vez por eso me desperté de buenas. Tal vez por eso creo que mañana lo voy a volver a ver. Pobre de mi.
Hace rato me quería arrancar la cabeza. No me podía despintar las uñas, me puse un solo calcetín porque no me pude agachar a ponerme el otro, no podía tomar el café ni recargarme en la almohada. Recordé aquel mail que circuló sin cesar hace muchos años, el clásico cuestionario de chismógrafo que tenías que responder y reenviar a todos tus amigos. Recordé específicamente la pregunta 38: "Algo que quieres decir y no te animas"...
Lo que tengo ganas de decirle es que deje a su novia de una vez por todas. Si. Que la deje. Que agarre sus camisas de cuadros, sus 14 cámaras, su libro de Saramago, sus tenis horrorosos, su ipod y huya conmigo. Que rentemos un coche y nos vayamos manejando hasta Alaska y de regreso. O no. Que quiero conocer Salt Lake City y filmar un cactus en el desierto de Arizona. Que me cuente la historia de su vida. Que me platique todo lo que me quiera platicar. Que me ponga a Cat Stevens. Que me saque de este lugar. Que se olvide de absolutamente todo y de todos por un rato. O por siempre. Que lo aceptaría con sus 37 problemas. Que lo quiero encerrar en un baño y no dejarlo salir nunca. Que raras veces soy tan feliz como cuando escucho su risa.
Pero no me animo.
Ahora entiendo el "too late"....Pues que más da ¡animate!
ResponderEliminarNo! Nada que ver jaja Luego te explico el "too late"...
ResponderEliminar"...A las 6:56 sonó mi teléfono. Era él, "descansa Mon, al rato te marco"..."¿Marcó?
ResponderEliminarsi Juanito, twice, a las 11 y a las 4 de la tarde. Eso no puede estar bien.
ResponderEliminar:( ..por post como este es por lo que mas me gusta leerte !!!!slds
ResponderEliminarSi. Que la deje. Pinche todo - menos su risa - .Y ya entradas en esta felicidad que NO PUEDE ESTAR BIEN, adivina con quién voy a ir a ver a Depeche Mode en el puto Foro Sol... JAAAAA - JAAAAA - JAAAAA.No entendemos.Besos Mon.
ResponderEliminarQue desgarrador y al mismo tiempo que felicidad... en algunos cuentos el final es ese "el dejandola y huyendo contigo", espero que sea el tuyo, el mio aun esta escribiendose, tu animate y agarra la pluma y escribe tu misma...Oufff que tremenda buena entrada, esta si 100% Mon, no Albita...
ResponderEliminarNo ma-mes.[osea sin.palabras]Un beso.
ResponderEliminarPs que la deje , seria lo mejor me encantaria leer un final feliz, al menos en un millon de casos dados de esa manera.Espero un final feliz... o si no a veces es mejor empezar a olvidar y dejarlo en el wey que mas a querido una pero ya pasó...cuidateeeeeeeeeeeeeee
ResponderEliminarjajajajaj como disfriti leeerte jajaja un saludo
ResponderEliminaralguien que quiera estar contigo, va a esta contigo, no se lo tienes que pedir. NO VALE LA PENA!!! no lo hagas!! okya solo un consejo
ResponderEliminardon't
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