lunes, 8 de noviembre de 2010

@+)(!?#*!!

Nunca pensé que mi acidez (y no precisamente la estomacal) me fuera a causar tal problema.

Mi buena suerte me abandonó, me topé con alguien a quien no le causé gracia y que me mandan de regreso a México. Y que me humillan gacho. Adiós Foro Mundial de Migración y Desarrollo.

No me vuelvo a quejar nunca de algo relacionado con uniformes. Corrijo: no me vuelvo a quejar en la oficina.

A partir de ese momento, el día bien podría haber sido parte de un guión de película de Chevy Chase. Todo nos ha salido mal. La vieja que hizo que nos regresaran -injustamente- estará feliz.

De la organización del evento me quedan varias reflexiones demasiado serias para este espacio. Las omitiré.

Son las 2 de la mañana y ni Oriana ni yo podemos dormir. Tendré que narrar después lo que es este hotel.

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