sábado, 29 de octubre de 2011

reseña

Como era de esperarse, sigo sin superar mi pérdida.

I'll try.

El martes fui a la premiere de Contagion, la última película de Steven Soderbergh. Desfile de grandes nombres y trama que suena perfecta. La película, la neta, no es tan perfecta. El que mucho abarca poco aprieta, dijo mi mamá. De repente te aburres. El final... mmmm. Como sea, el cine de Steven Soderbergh siempre es muy limpio, la película está entretenida, cumple con su objetivo de angustiarte ante la gran epidemia y te hace cuestionarte algunas conductas humanas. Jude Law en un odioso buen papel. No sentirán tan desperdiciados sus 65 pesitos.

Luego, Moneyball. En algún lado leí que Moneyball podría ser la The Social Network de este año pero no profundicé en esa afirmación. Aunque es la tercera película de Bennett Miller (quien también dirigió Capote) y su primer trabajo es un documental, cualquiera diría que lleva siglos dirigiendo. El guión es increíble -no se puede esperar menos de Aaron Sorkin- aunque, con la velocidad a la que van, si no le sabes bien bien al beisbol te puedes perder. Jonah Hill y Brad Pitt hacen buena mancuerna. Buenaza.

Y bueno... Brad Pitt.

Brad Pitt metiéndose twinkies enteros a la boca. Win.
Brad Pitt aventando sillas. Win.
Brad Pitt en unos pants horrorosos. Who cares.
Brad Pitt regañando a alguien. Win.
Brad Pitt haciéndole chistes a Jonah Hill. Double win.
Brad Pitt atragantándose hamburguesas. Win.
Brad Pitt estrellando radios. Win.
Brad Pitt dando batazos. Win.
Brad Pitt sonriendo. The greatest win.
Brad Pitt haciendo ruidos raros. Who cares.
Brad Pitt en dockers. I don't mind.
Brad Pitt de 48 años. Better than ever.

Aquí hay lugar, Brad Pitt. Todo el lugar del mundo.

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