jueves, 5 de septiembre de 2013

humillación

Lluvia y humillación.

El lunes regresé, después de más de un año de ausencia, al Estadio Olimpico Universitario. Fue como volver a casa. Pumas- América. Lluvia torrencial y nulos recuerdos de una noche tan mala para mi equipo. Tampoco es que yo recuerde tanto, pero de lo poco ni uno. Mis compañeros recuerdan muchísimo más y lo mismo. De las peores noches.

Cuatro goles que pudieron, sin pedos, ser ocho.
Me empapé. 
No me la pasé nada bien.

Me caes re gordo América. Tu y todos tus fanáticos que no paran de chingarme.

Regresé tardísimo y no tuve mejor idea que ponerme a ver The Notebook. Ya estaba empezada. Ryan Gosling para la humillación.

Por fin entendí que pedo con Ryan Gosling. Después de tener que decir tanta mamada en The Notebook, decidió hacer solamente películas sin diálogos o muy contados diálogos. 

Así hasta yo.

Y lo peor es que Nicholas Sparks es una máquina de novelas cursis que serán adaptadas a películas aun más cursis con rigurosas escenas de besos bajo la lluvia, mascotas simpáticas y tragediones.

He doesn't stop.

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