Me pasé toda la navidad, incluyendo el 25, recibiendo cualquier cantidad de mensajes irreales en el whatsapp. Desde "tu alaciado me perturba", pasando por "marry me", preguntas preocupadas acerca de mis hábitos alimenticios y propuestas indecorosas que no se deben reproducir en este espacio. Con casi todos me reí a carcajadas.
Una reaparición me agarró desprevenida. Supongo que retomar contacto con alguien a quien conociste hace diez años es un buen ejemplo de reciclaje. No lo veía venir. Desde el primer minuto fue directo y honesto. Uno se la pasa quejándose de la deshonestidad y los rollos y cuando alguien te la suelta derecho te quedas como pendejo. Ahora estoy emocionada emocionada y no puedo conmigo.
I really like Mr. B.
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