lunes, 24 de febrero de 2014

1-3

El sábado volví al Estadio Azteca.

Que chingón estadio el Azteca, lástima que ahí juegue el América.

No me acuerdo cuando fue la última vez que estuve tan feliz en un partido de futbol, probablemente haya sido en el último campeonato de Pumas, o en otro contra el América que se jugó un sábado en el EOU y terminó en concierto de Caifanes.

Pocas cosas me llenan de alegría como eso: tres goles contra el Ame en su casa.

Luego me caí de las escaleras y ahora no me puedo mover. Yo siempre experta en caídas estrepitosas en momentos y/o lugares inapropiados.


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