Viernes en la noche, lloviendo cabrón, puerta de conocido antro, muchas pero muchas adolescentes gritando ¨Moyyy, Moooy, somos seis niñas Moyy¨ a lo que el tal Moy responde: ¿qué? ¿traen credencial de elector?? Nadie puede entrar sin su credencial de elector!!!! Crisis en la puerta, muchas llamadas del tipo ¨uueeyyy, dile a Alo que salga por mi ueeeyy, no me dejan entrar que porque no tengo 18 añoooosss uueeeyyy¨. De repente se me acerca el dueño de la puerta:
- Hola, ¿vienes tu sola?
- No, estoy esperando a alguien.
- Bien, ¿traes tu credencial de elector verdad?
- Es broma, ¿verdad?
- Ja ja ja. Obvio si- Muerto de risa el imbecil.
Y me dieron unas ganas de decirle ¡HUE-VOS!
Paréntesis: soy incorregible, sigo yendo al bull con la florecita y seguimos pidiendo yerbas verdes como si no hubiera mañana y lo peor es que me divierto. Fin del paréntesis.
No deja de sorprenderme como pasan los años y el bull sigue provocando ese efecto, que las adolescentes enloquezcan y amanezcan en casa de quien-sabe-quien-que-quien-sabe-como-se-llama-y-que-acabo-de-conocer. La mejor parte viene cuando se despiertan, con ojitos llenos de rimel corrido y la peor cruda de sus vidas y se dan cuenta de que tuvieron ondas con dos cabrones desconocidos en menos de tres horas. Y todavía intentan justificarse diciendo cosas como ¨es que yo estudié en el oxford y no hago estas cosas, ah pero tengo 19 años¨ ja ja
Bendita adolescencia.
Me preocupan las yerbas verdes, porque, como alguien puso en un comment, aunque no tengan mescalina, creo que me hacen alucinar bien gacho. Por ejemplo, estaba durmiendo y soñé que habían varios gueyes en una sala, echando chistes, miles de chistes y tomando vodka con jugo de naranja a las diez de la mañana. En mi sueño yo los veía y de repente uno de ellos se asomaba en sus jeans y decía ¨no mames guey, creo que me quedé con el condón puesto¨ Corte a: mete la mano en sus jeans y si, sacaba un condón. Que pedo con mis sueños. Este blog se está volviendo soez y vulgar por culpa de mis sueños. Debo hacer algo al respecto.
Sabado por la tarde. El cielo de la colonia Condesa se ve increible cuando lo miras de cabeza, parece que se te viene encima, entre otras cosas. Increible. Bueno, eso es lo que sentí.
Sábado por la noche y una servidora nuevamente conviviendo con adolescentes. Ahora era una fiesta de esas multitudinarias, vigésimo aniversario de un hermano de la florecita. Y ahi andaba yo, paseandome con mi abrigo nuevo, mi cara con tres arrugas y mis chinos con canas porque el individuo que me hace los rayos no ha tenido a bien venir a cumplir con su labor, como tía treinteañera que no entiende nada entre escuinclas con outifts como de RBD y gritos escandalosos. Había una escuincla en particular que me cagó la madre, así que desquitaré los celos que me provoca y enlistaré:
a) invariablemente se pone banditas en la cabeza con un peinado perfectamente despeinado -con eso se siente bien alternativa, ya saben reblede, polémica y rockerita, irreverente pues;
b) usa ropa de tienda cuyo nombre omitiré por respeto a mis lectores pero que ME CAGA por ser ropa quesque bien punk pero más bien termina siendo de lo más corriente (no, no a todo mundo se le ven chingón todo lo que se pone el maniquí del aparador)
c) baila saltando con harta emoción a ritmo de Nikki Clan, cantando a gritos NOOOOO, NOOOO ME DIGAAASS QUE NOOOO UOOOO.
d) Seguro es fan de pambo y le dice a los gueyes que le gustan frases tan profundas -y también llenas de emoción- como tus besos me encantan!!! o ayyyy te extrañooooo o hola guapo!!!
(Me caga admitir que me pongo celosa)
Veinte putos años. Y nosotras, a las que nos queda un ciclo mundialista para ser mamás sin embarazos de alto riesgo que somos unas neuróticas, ya ni nos acordamos de lo que es sentir maripositas en el estómago por un guey, y cada vez que le vas a decir algo bonito lo piensas diez veces porque capaz y se malviaja. Chiale.
Assshhh. Maldita adolescencia.
Con todo y eso, me la pasé bastante bien porque el cumpleañero y sus amigos me tratan como reina de veintiocho años. Me lo merezco.
Domingo. Me la pasé chingón. Me acordé de cómo se suicidó Ian Curtis y de porque me fascina New Order. Comí tacos de suadero y pizza de peperonni. Me fascinan los tacos de suadero. Repetí lo mucho que me importa. Estuve echada horas en una cama escuchando canciones bonitas. Me fascina la música bonita. Me fascina Who's gonna ride your wild horses. Pensé que nunca iba a ver como alguien rompía un vidrio a putazos. Me fascina el ruido del cristal cuando se rompe.
Ahora. Es una tragedia. Entré a mi nuevo trabajo en conocida entidad financiera del H. Gobierno Federal.
¡¡¡MALDITO GOBIERNO PARANOICO SIN INTERNET!!!!!!!!!!!!!!
No mames Mon, dime como me paro de reir. Eso de ya no les podemos decir cosas bonitas a los weyes porque se malviajan no tiene madre (y la neta si).P.D. Me duele la panza
ResponderEliminarGenial, como me hiciste reir te mereces este mensajito para felicitarte por tu gran sentido del humor y concuerdo uno ya no le puede decir cosas bonitas a nadie, bola de hombres malviajados que juran que mueres por ellos por tener un detalle buen pedo, la razòn es que les gusta el mal trato y que te hagas del rogar.
ResponderEliminartan bonito que era el bull cuando no estaba lleno de jovencitos preparatorianos estrategicamente despeinados, cuando uno iba a lo que iba, que era exactamente lo mismo que ahora pero sin tanta pretención, me caga el moy!!
ResponderEliminarMon, me encantó tu post lleno de odio hacia las adolescentes quesque reventadas. La acidez de tu estado de ánimo te hace escribir muy bien.¿Felicidades? por tu nuevo trabajo
ResponderEliminarMon, genial tu post, tocaste un tema que me encanta criticar por el hecho de que ya soy una treintona.Espero nos cuentes que tal el nuevo trabajo.Saludos!!!
ResponderEliminarahhh!! ¿Por qué en el gobierno? No hay nada peor. Te das cuenta que todos los chistes de burócratas, no son chistes simplemente relatos.Aunque por otra parte conocí a una de mis mejores amigas y al wey con el que estoy desde hace 1 y medio. Diablos.Bueno, suerte!!
ResponderEliminar....el Bull ya es un asco.Cada día hay menos lugares de rock en la ciudad.En otro orden de ideas:O sea que si trabajas en el gobierno, ¿te tenemos como infiltrada para acabar con el desde adentro?.
ResponderEliminarComo tú... yo soy una reina de 28 años... y primero me vino una risa incontenible y después una lagrimita Remi...Lo mejor es que tienes la boca embarrada de razón.
ResponderEliminarjajaja, yo fui testigo de un episodio similar ahi mismo. Una vieja le dice al moi "dame chance wey, no traigo ID pero ya soy mayor de edad". A lo que le contestan "ya te quemaste, no te voy a dejar pasar, pa que dices que no traes ID, VERDAD (refiriéndose a todos los que esperaban detrás de la cadenita), si no trae ID pues no entra". Cagado el pedo.
ResponderEliminarAhh, no había leído todo el post, mi estimada colega, es re padre trabajar pal gobierno (cuando no hay mucho trabajo, of course). Acá su servidor labora en conocido poder federal que resuelve los pedos de la gente. Saludos.
ResponderEliminarY si... los 30. Pero ahora podemos reirnos de los despeiné y pagarnos nuestra propia peda. Ya que me volaron mi identidad anónima, tendre que inventarme algo más... (me cagaaaaa).
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