Me volví a despertar temprano, aunque hoy fue a las 8 y no a las 7, como los otros dos días. Toda la mañana con un cólico infernal, viendo Hung.
Insisto, HBO On Demand es de los mejores inventos del hombre. Que me critiquen: amo ver televisión.
Por ahí de las 12 me entró la sensatez y decidí bajar a la alberca, oh decepción que el sol en esta alberca farola sólo pega de 3 a 5 de la tarde. Cambio de planes: a Scott Pilgrim vs. The World.
Me gustó un chingo pero creo que no es tan buena. Repito: creo. El soundtrack es una chingonería, los Sex Bomb no-se-que son la banda en la que gustaría tocar si recordara como tocar -y si tuviera edad para andar haciendo eso. La película está muy bien hecha, cosas muy originales y Michael Cera muy cagado, aunque estoy a punto de pensar que en todos sus papeles actúa igual. Entiendo que el guión está basado en una novela gráfica (pa que los amantes del comic no se me ofendan) pero desconozco la trama así que no se si la adaptación le hizo justicia a la historia. Para mi, tiene algunos hoyos y por muy breves momentos es hasta aburrida... O será que a media película me di cuenta de que ya no tengo 19 años. Que depresión.
Ojalá la pasen en México pronto. Vale la pena verla. Confieso que, por primera vez en mi vida, grabé el principio del duelo contra Jason Schwartzman con mi celular. Me sentí culpable el resto de la tarde.
Después fui por primera vez a un estadio de beisbol. Me emocioné, sobre todo porque el beisbol me recuerda cabrón al abuelo Jorge y todo lo que me recuerde al abuelo me gusta aunque no me guste. Los aficionados al beisbol son TAN distintos a los del futbol, y el comportamiento del estadio también es muy distinto al de un estadio de soccer. El beisbol parece un deporte super aburrido pero llama multitudes y es 100% familiar. Además, no es tan fácil, hay que pegar fuerte, lanzar más fuerte, correr en chinga, saber cachar bolas y pensar un chingo.
Me gustó que el Petco Park (el estadio de los Padres de San Diego) tiene esta onda de P at the Park, es un boleto de 5 dólares para entrar a un parquecin que esta junto al estadio en sí, y la banda va con su canasta de picnic, la chaviza y sus sillas de playa a ver el partido desde el parque, también hay un diamante y todos los niños juegan a ser Adrian González. Estaría de huevos que hubiera un pastito desde donde echarse a ver un partido de los pumas, así como este:
O una terraza como en la que estaba yo. Es que el departamento este tiene una terraza que da al campo de beis y ah como me gustó el lugar.
Lo que más me llamó la atención fue la cantidad de niños que van al estadio y la cantidad de papás que van con sus hijos a tirar bolas mientras está el juego.
No me eché un hocho pero si canté "Taaaaake me ouuuut to theee baaaall gaaaaameeee" y comí de las algas crujientes y saladitas que compró Pelo en la Corea de Clairemont

Me la paso super bien en San Diego.
Hoy también nació Xanti, el bebé de Iñaki. Por lo menos en la foto se ve igual de guapo que su padre. Xanti es Santiago en vasco. Weird coincidence. Así es la historia con él, repleta de extrañas coincidencias y pésima sincronización. Se supone que el viernes nos veremos. A ver si es cierto.
Ahhh, en el juego pusieron Home de Edward Sharpe. ¿Será una señal? La gorda dice que me aviente. Yo no estoy todavía tan convencida de querer hacerlo pero lo que si se es que no podría ir por la vida cargando con la duda de qué hubiera pasado si lo hubiera dicho. Quedilemaqueharé.
Yo digo que te avientes, pusqué.
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