08:21, South San Francisco
Con todo y que otra vez no dormí, amanecí con una sonrisa del tamaño del Golden Gate. A veces es tan fácil ponerme de buenas.
15:33. San Francisco
Vengo en el BART. Escucho una rola azotadísima de Muse. Llevaba todo el día sin comer y se me ocurrió comprar un hot dog estilo Chicago. No estoy tan segura de que haya sido buena elección, además me mordí la lengua, no figurativamente, me la mordí de verdad y duele mucho. Ash.
Abandoné el hotel del aeropuerto y me vine al downtown. Otra vez. El BART me hace pensar en el tren que Don Draper toma para llegar a Madison Avenue a trabajar. Niebla en San Francisco y yo en camino al último encuentro.
Este fenómeno de la niebla me gusta. Hace tres horas, en este mismo trayecto, el cielo completamente despejado, ahorita no se ve más que la niebla.
16:25 San Bruno, California.
Por andar pajareando con la niebla me pasé de la estación donde me tenía que bajar y fui a dar a casa de la chingada, Millbrae, para ser exactos. Mi cita con Iñaki era a las 4. Eso no es lo peor, él tiene otra cita a las 6 y yo tengo que estar en el aeropuerto a las 7 porque mi vuelo sale a las 8. Eso tampoco es lo peor, lo peor es que Iñaki también va retrasado y quien sabe si nos vamos a poder ver. He aquí a Doña planeación agarrándome otra vez de su puerquito. Ah porque obvio telcel apesta y no sólo estoy varada, tampoco tengo celular. Tuve que correr por toda la estación para encontrar un teléfono público y avisarle que iba tarde. En San Francisco al parecer no quieren a los teléfonos públicos.
16:44 San Francisco International
Airport
El shuttle que me tiene que llevar al hotel no llega.
AHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!
16:51
Acaba de llegar el pinche shuttle y no sale. Una hora tarde. La puta que parió a todos los shuttles de San Francisco.
17:00
Todavía no llego. Telcel, te odio tanto.
17:10
El chofer del shuttle resultó ser chilango, José. Cuando me preguntó de donde era, se puso a gritar de emoción en español. Acto seguido preguntó por mis preferencias futbolísticas y se decepcionó cuando respondí que le iba a los Pumas... Comodequenolevasalamaquina??!!! Peroqueclasedechilangaeres????!!!. Bien buena onda el José. Lleva 32 años en San Francisco y dice que no hay un sólo día en el que no piense en México. Nadie está conforme, los que están aquí se quieren retachar y los que estamos allá nos queremos venir.
17:55
El vuelo 786 con destino al -según palabras del piloto- "paraíso conocido como San Diego" está a punto de despegar. Al parecer ya sólo me falta el boleto que me saque de Tijuana y me lleve a la ciudad de México. 5 mil pesos extras me costó el chistecito de la quiebra de Mexicana de Aviación. Eso y darme cuenta de que sin tarjeta de crédito no eres nadie. Si no hubiera sido por Juan y su buena voluntad para los boletos y por Iñaki rescatándome una vez más, estaría sentada en Haight con un letrero de cartón, mi maleta roja, mi canasta de picnic y la almohada de Ikea que le llevo a Loreto.
Supongo que habrá quien se preguntará en qué acabó esto y porque estoy sentada en un avión dos horas antes de lo previsto. La neta es que los años de experiencia me han enseñado que no tiene caso estar prolongando lo inevitable. Las despedidas son como cuando te depilan con cera, te la tienes que quitar de un jalón, porque si te la quitas poco a poco duele cabrón.
The end has no end.
Ya. Si me tengo que regresar, que sea de una vez.
18:20. En alguna parte de California
Si alguien decidiera escribir mi biografía podría aventarse un párrafo más o menos así: "Cada vez que se iba, Montserrat pedía el asiento de la ventana, así podía llorar a gusto mientras el avión despegaba. Si. Montserrat lloraba con facilidad sorprendente pero éste era un llanto distinto; el de la frustación por llevar tantos años queriendo estar en otra parte y no hacerlo".
19:36 San Diego, California
Es una lástima que, con tanta tecnología, nadie haya logrado que los besos se puedan dar a través de un teléfono.
Fue increíble volverte a ver. No importa que haya sido tan poquito tiempo porque tiempo que sea nunca será suficiente. Lo necesitaba.
hola, como siempre es un placer saber de ti y toda la vida que recorres es tan fuera de lo ordinario.cuantas anecdotas no dejaras de contar y seguro que todos las difrutaremos.saludos desde el defecho y como siempre disfrutando la vida.Un abrazo y buena suerteCarlos Vargas (sedesol)2008
ResponderEliminarCosiiii el parrafo de la ventanilla! saludos, tu fans de Monterrey. Clau.
ResponderEliminarLa parte esencial de muchas vidas, y me consta, se vierte en que una de sus historias nunca terminen.Asi su vida siempre atraera por el misterio que se carga.Creeme.
ResponderEliminarhttp://mishistoriasverdaderas.blogspot.com/2010/09/10.htmlPinches coincidencias.
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