14 horas del día de hoy, piso 16. Se abre el elevador, entramos cuatro personas, los dos choferes de mis dos jefes, mi ex compañero de oficina -el que me hacía la vida im.po.si.ble- y yo.
Ellos platicaban algo relacionado con una inyección, dentro del elevador venían dos personas más, todos hombres.
Piso 15
"- No guey y entonces que me meten la pinche aguja, guey, y que el pinche doctor me empieza a taladrar...
Piso 12
- Hijoles, ¿de veritas, guey?
Piso 10
- Si guey, y que le digo "nooo doctor, no sea ojete y no taladre tan duro" y que me dice, es que solo así te sale la porquería
Piso 8
- ¿de veritas mano?
Piso 6
- No mames, te juro que hasta unas gotitas de pipi se me salieron del dolor. Así, tres pinches gotitas...
Piso 5
- ¿te cae cabrón? ¿Y como eran? ¿Era pipi o era algo espeso?
Piso 4,
- No pues era algo así como.... Piso 3...
Y yo, parada entre los dos individuos que estaban platicando.
(ejemplo de pláticas pseudo burocráticas que definitivamente uno no debe sostener en un elevador y que -definitivamente- yo no quiero escuchar mientras me dirijo con todo y mi comida hacía mi oficina, a comer)
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