Fin de semana caótico.
Creo que es imposible evitar que me guste puro loco. Cuando pienso que uno es normal, nel, crazy as ever.
Estoy como adolescente. Una vil adolescente llena de hormonas que no puede ni pensar cuando se le acerca ese guey. Horror.
Al parecer, terminará mi monólogo whatsappero. Que emoción.
32 es un número que me puede gustar.
Hace rato, regresando por la carretera de Cuernavaca, apareció esta canción.
Pfff. Miles de recuerdos. Miles. Uno de los mejores es Ayeyo bailando y cantando a gritos en el despacho un viernes en la tarde.
Why don't you like me? Why don't you like me?
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