viernes, 16 de noviembre de 2012

los niños menchaca

Sigo muy cansada. No me he recuperado. El martes hice mi primera repatriación a México por reunificación familiar. Los antecedentes del caso los conté en otra entrada: cinco niños hijos de una mamá detenida por violencia doméstica contra sus hijos, falsedad de declaraciones ante autoridades y un papá deportado desaparecido. Un juez de lo familiar decidió otorgarle la custodia de los niños -que llevaban como cuatro meses con familias adoptivas- a los abuelos maternos (la abuela tiene cáncer, el abuelo es obrero), que viven en La Piedad, en Michoacán. Los abuelos paternos (como comté antes) también la solicitaron. Al papá lo estamos buscando.

Total que me tocó acompañar a uno de mis compañeritos México. Ir a Morelia para regresarse inmediatamente fue una madriza y cuidando a cinco niños se puso peor, más porque eran en verdad muy chiquitos, una niña de 9, una de 6, dos de 5 (gemelas) y uno de 3 (bendito entre las mujeres) y la neta es que valió la pena nada más de ver la cara de los niños cuando se dieron cuenta de que el avión estaba volando. Que cursi, ya lo se, pero nunca me había pasado y fue increíble.

Los niños en el aeropuerto con la trabajadora social encargada de su caso:



Al principio estaba medio aterrada. Cuando llegué a la casa hogar donde estaban los niños no sabía bien qué esperar. Las trabajadoras sociales nos decían que estaban muy emocionados por subirse en un avión y por conocer a los abuelos. Cada niño llevaba dos maletas, una para documentar y una de mano (mismas que tuvimos que cargar por todos los aeropuertos) y a mi me dieron una mochila con libros para colorear, crayolas, toallitas y pañales, porque Ángel, el más chiquito, usa todavía pañales. Escuché "pañales" y me asusté porque si se cambiar pañales pero tampoco soy la más experimentada, al final resultó que eran pull-ups y Ángel sabía perfecto avisar el ir al baño. Después de subir todas las maletas a la camioneta, salieron los niños a conocernos e inmediatamente nos abrazaron. Salieron super cariñosos y super abusados.

Mi primera conclusión es que admiro y respeto muy cabrón a los que se avientan más de dos hijos. Cinco son una locura: todos quieren comer al mismo tiempo, todos quieren correr, todos quieren ir al baño al mismo tiempo, todos tienen hambre y todos requieren de tu atención. Las azafatas se portaron a toda madre y la gente nos veía con cara de "estos gueyes sin tele con cinco hijos", fue muy cagado. Estuvimos horas en Dallas, lo chingón es que los aeropuertos grandes de este país, sobre todo los de Texas, son una mamada y obviamente hay un área de juegos enorme con caricaturas y piso amortiguado antigolpes y toda la cosa, así que no estuvo tan cabrón. Tampoco hubo gritos y sólo al final, después de 10 horas de viaje se pusieron insoportables, pero a esas alturas ya todos estábamos hasta la madre, ellos y nosotros.

Los niños en el aeropuerto de Dallas, killing time:



Mi segunda conclusión fue que uno debería intentar rodearse de niños más seguido porque si es cierto que ven las cosas desde una perspectiva muy particular y chingona. Son simples. Se divierten con cosas muy básicas.

Mi tercera conclusión fue que me sigue costando hacer esta clase de trabajo pero tengo que superarlo. No pude evitar preguntarme si estaba haciendo lo correcto. Uno se cuestiona si lo correcto es sacar a unos niños de Estados Unidos para llevarlos a México. Uno se cuestiona si lo correcto es dejar a unos niños en Estados Unidos donde la mamá no les da la atención adecuada. Uno se cuestiona si una abuela enferma y un abuelo ya grande podrán aventarse el paquete de cuidar a cinco chamacos que no hablan español. Uno se encariña y quiere volverlos a ver. Ayudarlos. Asegurarse de que van a estar bien. Y mi trabajo no es ese. Mi trabajo es cumplir con una orden judicial, hacer todo lo posible para que lleguen con su familia y ya.

Chale.

Unas fotos de las gemelas posando. La de la sudadera negra es Carmen (Carmelita, como le decía Angel) con su poni. Se la pasó pésimo porque estaba muy triste, luego se dio cuenta de que había dejado su muñeca en Salt Lake City y no paró de llorar hasta que le compramos un poni, con el que sale en la foto. Es con la que más me encariñé. Me regaló un dibujo que ya pegué en la oficina. La de rosa es Tannia. No se quitó sus lentes obscuros durante todo el viaje.













jueves, 15 de noviembre de 2012

numeralia

En menos de dos días recorrí 4899 millas, estuve en tres ciudades, en dos países, volé 22 horas en cuatro aviones y cuidé a cinco niños.

Estoy AGOTADA.

Y esto de subir y bajar de aviones apenas está empezando.

martes, 13 de noviembre de 2012

22:58

¿Se acuerdan qué hace apenas unos días escribí acerca del otoño?

Bueno. Resulta que el viernes si amaneció nevando. Y no dejó de nevar hasta ayer en la tarde. 60 horas continuas de nieve.

Quién dijo frío?

Saludos desde Siberia, Utah.

viernes, 9 de noviembre de 2012

22:53

Los noticieros locales de las diez son de risa. Pasan unas notas de lo más inútiles y absurdas. Que si a las morras de no se qué escuela las regresaron a sus casas por traer la falda demasiado corta, que en no se qué tienda se quedaron sin dulces antes de Halloween, que si hay una heladería que sigue atascada aunque esté nevando. Muy inútiles.  Hace rato si me preocuparon un poco "Monster snow storm heading to Utah".

Omaifockingod.

No había usado la app del clima del iphone hasta que me mudé aquí. Supongo que en México me valía madres la temperatura porque ya sabía que en la mañana me iba a cocinar en el metro, saliendo me iba a helar y a medio día otra vez e iba a cocinar y en la tarde me iba a llover. Y casi siempre era lo mismo. Desde que llegué no hay día que no cheque a temperatura varias veces al día, rigurosamente en la mañana y en la noche. La neta es que el pronóstico es muy atinado, pocas veces le fallan. Entonces desde el lunes estoy viendo que mañana va a nevar. Decidí gobernarme y mentalizarme para mi segunda nevada.

Tengo que confesar que ya medio me acostumbré al frío o algo parecido porque hemos estado a 10 grados y ni ropa térmica me he puesto. Bueno, ya dije en este espacio que me compré una ropa térmica de lo más chafa en walmart, así que el martes junté unos dólaritos para comprarme otra mejor, llegué al mall, se me atravesó Barnes and Noble y salí con una película que no he visto (Damsels in Distress, espero que mi compra a ciegas sea mejor que la última vez que compré Where the wild things are y la ODIÉ, los 20 dólares peor gastados en años) y sin ropa térmica. 

Así que si me muero de frío mañana me lo merezco.

Pero bueno. Como según el teléfono va a nevar, me vi obligada a guardar mi bicicleta. Me dio mucha tristeza porque realmente disfruto moverme en bicicleta, con todo y que siempre me despierto tarde y salgo corriendo y sudo y me canso y me da el aire en la cara ojetísimo, me hacía muy feliz mi trayecto por la 300 East. Subir la bicicleta tres pisos fue una pesadilla. Pesa un chingo. 

Tomé una foto muy cursi en la mañana para conmemorar mi último trayecto del año. Resume muy bien el otoño de este lugar, que aparentemente ya se nos terminó. 




miércoles, 7 de noviembre de 2012

más del jefe

Ayer, cuando terminó el discurso del Presidente Obama, se escuchó We Take Care Of Our Own, de Bruce Springsteen. Oooobvioooo. Durante unos minutos me ardí -para variar- porque lo más cerca que voy a estar del Jefe será a ocho horas de distancia en coche  cuando toque en Denver, el 19 de noviembre, y ni así lo podría ir a ver porque esa noche salgo para Argentina.

Ash.

Wadanco, compañero paisano, amigo y lector recurrente de este espacio, me ha dicho en varias ocasiones que tengo que alcanzar el "detachment" para disfrutar plenamente esta experiencia. Tiene la boca llena de razón pero esta cabrón lograrlo si uno se pone a pensar que lleva años esperando que un concierto llegue a México y cuando finalmente llega uno está a 3,220 kilómetros de distancia. Esta especie de angustia-coraje aumenta cuando, además, uno piensa en que los músicos en cuestión tienen más de 50 años y en cualquier momento se retiran. Cualquiera diría "que pedo con esta intensa si vive en Estados Unidos". Si. Estoy en el gabacho pero el destino escogió para mi una ciudad que a Bruce Springsteen no le interesa visitar. Y bueno, New Order menos. Eso sí, Carrie Underwood y Justin Bieber aquí estarán. De los Killers ni hablar, porque vienen cuando yo estoy fuera y por supuesto que para el concierto de México no voy a estar. No me emputo y me ardo porque los conciertos sean en Mëxico y yo no esté allá. No. Me emputo y me ardo porque a lo mejor fue mi última oportunidad y el timing no se puso de mi lado.

En fin. Me conformaré con los conciertos en youtube y los discos en vivo y ojalá vayan y vean al Jefe y me cuenten que tal está.

Luego me puse a pensar en el fenómeno de cómo a estas alturas del partido (por partido me refiero a mi vida y a mis treintaytres añotes) uno empieza a interesarse/obsesionarse con música vieja y no con música nueva. Es normal? Estamos bien?

Y ya, antes de dormirme me puse a leer otro poquito de Springsteen y su activismo demócrata (tengo la pésima costumbre de ponerme a pendejear en la red cuando ya estoy con luz apagada y edredón en la cara entonces me tardo horas en dormirme) y me encontré con esto:


Qué "pero" se le podría poner a esto?

Y a esto?:



 NINGUNO.

obama

Ganó Obama.
Otros cuatro años.

Chingón vivir las elecciones estando aquí, con todo y que Utah es un estado 100% republicano.

Me sentí rara de estar en un país dónde todos están ejerciendo su derecho a votar y no poder hacerlo. Me sentí muy excluida porque todos traían su sticker de "I voted" y yo no y estaban dando regalitos en muchas partes y claro que nosotras no podíamos acceder porque no votamos.

Me gusta votar. Por lo que sea.

lunes, 5 de noviembre de 2012

breves de lunes

Ni tan breves.

En la madrugada del domingo cambió el horario. Ayer anduve toda ganosa: me desperté, hice café, me fui al yoga en camión, caminé de la parada al lugar este, me pusieron una posición que me dolió cabrón, caminé otra vez, me cambié, lavé platos, fui en bici a la ofrenda de muertos que puso no se que organización en la Biblioteca Central, luego fui a walmart -también en bici-, regresé a la casa y cociné. A las diez no me podía mover. El sábado estuvo por el estilo porque a las 8 de la noche nos fuimos en camión a Viva Market (como buena paisa no puedo vivir sin mi super mexa en el que venden nopales y requesón), según nosotras, los camiones del pueblo serían como los de México en los que el de ida pasa también de regreso. El Viva Market está en una zona medio gacha y desierta. Salimos 9:30 muy confiadas y madres, para llegar a la parada de camión más cercana había que caminar 2 millas en medio de la nada. Terminamos caminando como 1 milla con todo el super muriéndonos de frío. Tarde o temprano me tenía que perder.

Entre Homeland y The Walking Dead van a terminar con mis nervios. Anoche de plano lloré con The Walking Dead. Hoy sigo en shock con Homeland. Mi actividad de los lunes a la hora de la comida es ver Homeland porque no me alcanza el presupuesto para tener Showtime.

En catorce días me voy de vacaciones. En veintiuno me reencuentro con Jarvis Cocker. No puedo esperar.

El clima nos dio tregua y he podido seguir en la bici. Pero creo que me quedan pocos días.

Tengo pesadillas laborales horribles y me choca. Me choca porque esto podría ser una experiencia todavía mejor de lo que ya es y por esas dos personitas no logro terminar de pasarla chingón.

Hace como dos semanas fui a ver Argo y estoy segura de que no escribí nada al respecto en este espacio. Vayan. Está increíble. Me sudaban las manos de lo buena que está. Pinche Ben Affleck, es guapo, buen actor, buen director, buen guionista, cagado e inteligente (el otro día lo vi en el programa de Bill Maher hablando de política y me tenía como pendeja con la boca abierta). Fuerte contendiente para el Oscar.

También fui a ver The Master. Es una obra de arte de confección perfecta. Joaquin Phoenix y Phillip Seymour Hoffman, para variar, dan clase de actuación. La fotografía te deja sin palabras y la dirección también peroooo... según yo el guión se les cae al final.

Esto me recuerda que muchas de las películas que están pasando en el Festival Internacional de Cine de Morelia ya las vi y me creo muchísimo por eso. No, no es cierto. La neta es que me vale madres y me molesta que hay muchas películas que deberían exhibirse en México para toda la banda y no sólo para los que pueden irse una semana a meterse al cine a Morelia. Eso también me recuerda que sigo a alguien en Twitter que me está desquiciando con su pretensión y poca tolerancia y bueno, yo tampoco tengo tolerancia, entonces... Eso también me recuerda que mañana iba a ir a Morelia a repatriar unos niños, de regreso iba a hacer una escala de seis horas en Houston donde iba a encontrarme con el Lic. Guapillo y ahora hasta la próxima semana voy, entonces me la pelé con el festival y con mi comida con Guapillo. Ash.

Hace mucho escuché el disco tributo a Los Fabulosos Cadillacs y tengo la idea de que no me gustó porque hasta lo borré de mi ipod. Sólo me quedé con la de Siguiendo la luna de Los Tipitos. En el playlist que me regalaron hace varias semanas venía esta canción y NO la puedo dejar de escuchar.



viernes, 2 de noviembre de 2012

cuatro

El miércoles, cuando cantaron el himno en el partido de basket, me cayó el veinte de que estoy viviendo aquí.

Oooooohhh saaaaaaay caaaaaan youuuuuu seeeeeeee throuuuugh theeee daaaaaaawn's eeeaaaaarlyyy liiiightsssss

The Star Spangled Banner.

Cuatro meses.

Four months feels like seven.
Four months feels like two weeks.

Lo que este guey debería hacer es venir de visita. Comprar una pizza del Settebello. O dos. Un bote de helado. Muchas chelas. Prender el ipod. Cerrar la puerta. Sacar el edredón. Quitarse los calcetines. Hacer un playlist que tenga Brass in Pocket, la versión de Suede, Born to Run (por supuesto), Waterfall y This is Hardcore. Ni una más. Repetirla hasta el cansancio. Una y otra vez. Sacar el helado. Salir sólo para comprar más chelas. Y unos doritos.

I got brass in pocket
Got bottle, I'm gonna use it
Intention
I feel inventive
I'm gonna make you, make you, make you notice.

 Apagar la luz. Prenderla. Apagarla otra vez.

Someday girl I don't know when we're gonna get to that place where we really want to go.