Soy un estuche de achaques treintones.
Pues ya. El lunes fui a que me sacaran diez veces sangre. Se supone que no duele, pero la enfermera del laboratorio que me atendió decidió que por ningún motivo iba a permitir que el catéter se tapara o se cayera o algo. Cuando llegué a la décima muestra obvio el pobre catéter ya no quería sacar nada de sangre y a la señorita se le hizo buena idea apretar muchísimo el brazo con la tira esa de muñequitos de colores que te amarran para que las venas salten y -como si eso no fuera suficiente- apretarme donde estaba la entrada del catéter como si estuviera ordeñando mi vena. Y la sange no salía y no salía y ella le apretaba y le apretaba más en vez de quitar el maldito catéter y picarme en cualquier otro lado.
Finalmente salió la sangre suficiente y me pude ir a mi casa. Saliendo había un puesto de quesadillas. Como no tengo llenadera, me comí una de queso con hongos y una de chicharrón. Claro, que más da si llevaba 14 horas sin comer. Que llego a mi casa y que me empiezan a dar escalofríos, típicos de cuerpo cortado. Volví a comer. Seguro es porque me sacaron mucha sangre. Cuerpo cortado. Más escalofríos. Para las 7 de la tarde ya tenía 39 grados de fiebre y unos escalofríos culerísimos. A las 4 de la mañana me desperté con 40 grados tratando de agarrar fuerzas para irme a un hospital porque juré que tenía influenza AH1N1 y neta me iba a morir.
No fui al hospital y a las 8 de la mañana me instalé en la clínica del ISSSTE. Bendita burocracia. "¿No tiene cita?? ¿Uy y tampoco trae carnet? Uy no pues hay cita hasta las 10 y media" y yo temblando de frío envuelta en un cobertor. Total que me atendieron y me pregunta la doctora
- ¿Has comido ultimamente en la calle?
- Si.
- ¿Hace cuanto?
- Ayer a las 2 de la tarde.
- ¿Y antes de eso? No comes mucho en la calle, ¿o si?
AJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.
La neta es que no me reí tanto porque me dolía todo sólo de respirar. Me caen bien las doctoras que traen un broche de chango feliz en su estetoscopio. Me dan confianza. Toda la risa se me quitó cuando me dijo que tengo salmonelosis y que tengo que estar por lo menos tres semanas en una dieta blanda, sin nada de chupe. Gracias. En dos semanas cumplo años y la única forma en la que se me ocurría soportar cumplir 31 años era totalmente borracha. Ni modo.
¿Si me he de morir que sea comiendo suadero? No estoy tan segura.
Y heme aquí. En mi cama. Ayer ni escribir pude. Tuve fiebre todo el día, pero hoy me siento un poco mejor. Ya nada mas han sido 38.5 grados y no 40. Tuve la brillante idea de entrar a facebook. Sabía que mi decisión de erradicar el facebook de mi vida era muy buena porque entré y me topé con una foto. Ya mejor ni escribo la cantidad de preguntas que me surgen cuando veo una foto de esas porque todas sus respuestas concluyen en un "no mamen". No es justo. Neta. She is so... so... Mejor me callo.
miércoles, 27 de enero de 2010
sábado, 23 de enero de 2010
ya es sábado
Puede parecer que soy una vaga. Lo se.
O que tengo esto tirado al abandono. Tambien lo se.
Pero no es así. Se los juro. s la falta de computadora y que postear desde el blackberry me vuelve loca. Na más no estoy pudiendo.
Si. Es eso. Eso y que he estado muy dispersa y muy cansada, con un sueño anormal. Cuando hoy alguien me dijo que a lo mejor me siento así porque estoy deprimida me enojé. Como chingados voy a estar deprimida. Después me di cuenta de que no sólo me siento mal sino que no quiero salir mucho de mi casa porque me da hueva convivir. Creo que no quiero que nadie me vea.
D-e-p-r-i-m-i-d-a
Y lo peor de todo es que creo saber muy bien porque estoy asi. Pero bueno. Para descartar cualquier sintoma biológico, el lunes voy a que me hagan la famosa curva de tolerancia a la glucosa. Es una pesadilla de las buenas en la que te sacan sangre cada media hora.
¿Y si tengo diabetes y por eso ninguna crema me sirve?
¿Y si por eso todo el tiempo me estoy durmiendo?
¿Y si por eso todo me caga?
Ahí si me voy a deprimir en serio.
Supongamos que no es biológico y es psicológico. Ya dije que tengo plenamente identificada la causa pero no se que hacer para eliminarla. Mas bien, ahorita no puedo eliminarla. O no quiero eliminarla. Depende de si me despierto de buenas o de malas (está fatal que cualquier cosa dependa de si me despierto de buenas o de malas porque soy muy voluble). Lo que todos debemos tener en cuenta es que la envidia es corrosiva. Venenosa. Insaciable.
Hace rato vi Up in the Air. Me gusta mucho como dirige Jason Reitman. Salí triste como tigre en trabalenguas. Me quede pensando en cualquier cantidad de cosas. Estoy a punto de cumplir 31 años. I'm afraid.
O que tengo esto tirado al abandono. Tambien lo se.
Pero no es así. Se los juro. s la falta de computadora y que postear desde el blackberry me vuelve loca. Na más no estoy pudiendo.
Si. Es eso. Eso y que he estado muy dispersa y muy cansada, con un sueño anormal. Cuando hoy alguien me dijo que a lo mejor me siento así porque estoy deprimida me enojé. Como chingados voy a estar deprimida. Después me di cuenta de que no sólo me siento mal sino que no quiero salir mucho de mi casa porque me da hueva convivir. Creo que no quiero que nadie me vea.
D-e-p-r-i-m-i-d-a
Y lo peor de todo es que creo saber muy bien porque estoy asi. Pero bueno. Para descartar cualquier sintoma biológico, el lunes voy a que me hagan la famosa curva de tolerancia a la glucosa. Es una pesadilla de las buenas en la que te sacan sangre cada media hora.
¿Y si tengo diabetes y por eso ninguna crema me sirve?
¿Y si por eso todo el tiempo me estoy durmiendo?
¿Y si por eso todo me caga?
Ahí si me voy a deprimir en serio.
Supongamos que no es biológico y es psicológico. Ya dije que tengo plenamente identificada la causa pero no se que hacer para eliminarla. Mas bien, ahorita no puedo eliminarla. O no quiero eliminarla. Depende de si me despierto de buenas o de malas (está fatal que cualquier cosa dependa de si me despierto de buenas o de malas porque soy muy voluble). Lo que todos debemos tener en cuenta es que la envidia es corrosiva. Venenosa. Insaciable.
Hace rato vi Up in the Air. Me gusta mucho como dirige Jason Reitman. Salí triste como tigre en trabalenguas. Me quede pensando en cualquier cantidad de cosas. Estoy a punto de cumplir 31 años. I'm afraid.
domingo, 17 de enero de 2010
puebla
Cualquiera que haya seguido este blog desde sus humildes inicios sabe que tengo una doble en Puebla. Y no es una doble que ahí más o menos se parezca a mi -o yo a ella, en todo caso. Nel. Me han confundido con ella varias veces, muchas, más de diez. Y en todas se escucha un "mmm... En serio no eres Albita?"
No.
No era yo, era Albita.
Paréntesis: estoy escuchando Las Estrellas, de una banda venezolana llamada Caramelos de Cianuro ¿alguien los conoce? Casi todo mundo sabe también que pocas veces he sido tan feliz como en noviembre de 2001, cuando estaba con Iñaki. Contar la historia de cómo llegué a Caracas (y todo lo que pasó antes y después) daría material como para escribir un nuevo blog. O una novela. Me limitaré a repetirlo: pocas veces fui tan feliz como cuando estaba en su coche, con los pies sobre el tablero, cantando a gritos la canción más cursi de los ochentas (Total Eclipse Of The Heart) o comiendo sushi en la terraza del Centro San Ignacio en medio de una lluvia torrencial; o en la fila para pasar migración, sabiendo que después de que me interrogaran y me sellaran el pasaporte, detrás de las puertas de cristal estaría él, con sus lentes de pasta y sus ojitos asesinos, provocándome ser una persona asquerosamente romántica. Esta rola de las Estrellas no me la enseñó Iñaki, me la enseñaron sus amigos tiempo despues, en uno de los inters en que no estuvimos juntos y yo solo pensaba en morirme (mayores referencias ver dramático post de fin de año). Oh decepcion amorosa que te rompe el corazón. Pero bueno, cuando escucho a Caramelos de Cianuro no puedo evitar pensar en Caracas y en el Ávila y en todo eso. En cómo el foquito rojo no se enciende para lo que quiero que se encienda. Cuento una a una las estrellas, se que todas ellas son flores que en el cielo crecen para ti.
Volvamos a Alba. O Albita.
Era 2003 o 2004, diciembre, 27 o 28. Mis primos y yo estabamos en conocido antro de Acapulco con nombre grabado en roca. Mientras Rafa, Jose y Jaime pagaban el cover y veian que pedo con la mesa la bruja y yo esperábamos recargadas en una pared. Entran dos gueyes y nos saludan super efusivos, beso y abrazo "holaaaa, que ondaaaaa". Yo pensando que eran amigos de la bruja, o de alguno de mis primos. Pasan dos minutos y entran otros dos gueyes "que ondaaaa albitaaaa como estaaaaaas".
...
- bruja, son amigos tuyos?
- no, que tu no los conoces?
- no?
- y entonces? Porque te saludaron tan efusivamente???
Total que nos dan mesa y dos mesas abajo estaban los gueyes efusivos de la entrada. De repente llega uno de ellos y me dice "oye, perdón por hace rato pero es que eres idéntica a una amiga nuestra que se llama Albita, ¿no eres nada suyo? No manches, te pareces muchisimooooo" y yo con mi cara de no, no soy y no entiendo nada pero me puedes invitar un chupe. Nos reímos de la coincidencia, brindamos y hasta ahí. A la noche siguiente, los planes se dividen, unos nos vamos al alebrije, Rafa se va al mismo antro de la noche anterior. Al dia siguiente llego a la playa y Rafa me dice "Mon no mames, anoche conoci a Albita y pensé que eras tú".
Y asi empezó mi larga historia de confusiones con Albita.
Lo juro. No ha sido una, han sido muchas, muchas veces, tantas que da miedo y en todas alguien llega y me dice "¿qué onda Albita??? ¿qué no estabas en Puebla?" Yo creía que era imposible que fueramos tan parecidas hasta que un día, mientras me pintaban el pelo, hojeaba una revista de socialitos y se me apareció la boda de Alba S.. Vir-gen-san-ti-si-ma-so-mos-i-den-ti-cas!!!. Estoy segura de que ahí fue cuando me dio hipoglucemia. Eran las fotos de mi boda y yo NO me estaba casando.
YO NO SOY ALBITAAAAA!!!!. O bueno, si. Todo depende.
Nunca nos hemos encontrado. Lo único que se de ella es su nombre, que se casó, que vive en Puebla, que es de la alta sociedad poblana, que es amiga de Luis Miguel y que pobre de ella si la confuden conmigo como a mi me confunden con ella. No ha de estar padre que te confundan con alguien que cometió tanto desfiguro en su adolescencia como yo. Por eso me da miedo venir a Puebla, que tal que me la encuentro y el mundo se termina antes de lo esperado. No mamen, todavía nos quedan dos años.
Ah claro. También esta el misterio de la chava que enseñó las chichis en el concierto de Motley Crue. Todos juran y perjuran que fui yo pero yo ni fui y dudo que haya sido Albita porque no parece ser de esas personas que enseñan las chichis en los conciertos.
¿Habrá una tercera por ahí?
¿seremos como las trillizas de la novela de Lucero y mi mámá -o alguien más- nos separó?
¿seré yo la trilliza malvada y mi seña particular es jalarme el pelo?
En otros temas, ya tenemos futbol de nuevo y los pumas ganaron 2-0. Lo mejor no fue eso, ni la vista increible en el estadio con los volcanes nevados. Nel. Lo mejor fue que el Guapo se sentó justo detras de mi y me molestó cabrón porque por andar en la pendeja no vi el gol de Barrera. Él no tiene ni idea pero cada vez que me toca se me pone la piel chinita y me dan ganas de encerrarlo en algun lado y no dejarlo salir. Todos los domingos deberían ser así.
No.
No era yo, era Albita.
Paréntesis: estoy escuchando Las Estrellas, de una banda venezolana llamada Caramelos de Cianuro ¿alguien los conoce? Casi todo mundo sabe también que pocas veces he sido tan feliz como en noviembre de 2001, cuando estaba con Iñaki. Contar la historia de cómo llegué a Caracas (y todo lo que pasó antes y después) daría material como para escribir un nuevo blog. O una novela. Me limitaré a repetirlo: pocas veces fui tan feliz como cuando estaba en su coche, con los pies sobre el tablero, cantando a gritos la canción más cursi de los ochentas (Total Eclipse Of The Heart) o comiendo sushi en la terraza del Centro San Ignacio en medio de una lluvia torrencial; o en la fila para pasar migración, sabiendo que después de que me interrogaran y me sellaran el pasaporte, detrás de las puertas de cristal estaría él, con sus lentes de pasta y sus ojitos asesinos, provocándome ser una persona asquerosamente romántica. Esta rola de las Estrellas no me la enseñó Iñaki, me la enseñaron sus amigos tiempo despues, en uno de los inters en que no estuvimos juntos y yo solo pensaba en morirme (mayores referencias ver dramático post de fin de año). Oh decepcion amorosa que te rompe el corazón. Pero bueno, cuando escucho a Caramelos de Cianuro no puedo evitar pensar en Caracas y en el Ávila y en todo eso. En cómo el foquito rojo no se enciende para lo que quiero que se encienda. Cuento una a una las estrellas, se que todas ellas son flores que en el cielo crecen para ti.
Volvamos a Alba. O Albita.
Era 2003 o 2004, diciembre, 27 o 28. Mis primos y yo estabamos en conocido antro de Acapulco con nombre grabado en roca. Mientras Rafa, Jose y Jaime pagaban el cover y veian que pedo con la mesa la bruja y yo esperábamos recargadas en una pared. Entran dos gueyes y nos saludan super efusivos, beso y abrazo "holaaaa, que ondaaaaa". Yo pensando que eran amigos de la bruja, o de alguno de mis primos. Pasan dos minutos y entran otros dos gueyes "que ondaaaa albitaaaa como estaaaaaas".
...
- bruja, son amigos tuyos?
- no, que tu no los conoces?
- no?
- y entonces? Porque te saludaron tan efusivamente???
Total que nos dan mesa y dos mesas abajo estaban los gueyes efusivos de la entrada. De repente llega uno de ellos y me dice "oye, perdón por hace rato pero es que eres idéntica a una amiga nuestra que se llama Albita, ¿no eres nada suyo? No manches, te pareces muchisimooooo" y yo con mi cara de no, no soy y no entiendo nada pero me puedes invitar un chupe. Nos reímos de la coincidencia, brindamos y hasta ahí. A la noche siguiente, los planes se dividen, unos nos vamos al alebrije, Rafa se va al mismo antro de la noche anterior. Al dia siguiente llego a la playa y Rafa me dice "Mon no mames, anoche conoci a Albita y pensé que eras tú".
Y asi empezó mi larga historia de confusiones con Albita.
Lo juro. No ha sido una, han sido muchas, muchas veces, tantas que da miedo y en todas alguien llega y me dice "¿qué onda Albita??? ¿qué no estabas en Puebla?" Yo creía que era imposible que fueramos tan parecidas hasta que un día, mientras me pintaban el pelo, hojeaba una revista de socialitos y se me apareció la boda de Alba S.. Vir-gen-san-ti-si-ma-so-mos-i-den-ti-cas!!!. Estoy segura de que ahí fue cuando me dio hipoglucemia. Eran las fotos de mi boda y yo NO me estaba casando.
YO NO SOY ALBITAAAAA!!!!. O bueno, si. Todo depende.
Nunca nos hemos encontrado. Lo único que se de ella es su nombre, que se casó, que vive en Puebla, que es de la alta sociedad poblana, que es amiga de Luis Miguel y que pobre de ella si la confuden conmigo como a mi me confunden con ella. No ha de estar padre que te confundan con alguien que cometió tanto desfiguro en su adolescencia como yo. Por eso me da miedo venir a Puebla, que tal que me la encuentro y el mundo se termina antes de lo esperado. No mamen, todavía nos quedan dos años.
Ah claro. También esta el misterio de la chava que enseñó las chichis en el concierto de Motley Crue. Todos juran y perjuran que fui yo pero yo ni fui y dudo que haya sido Albita porque no parece ser de esas personas que enseñan las chichis en los conciertos.
¿Habrá una tercera por ahí?
¿seremos como las trillizas de la novela de Lucero y mi mámá -o alguien más- nos separó?
¿seré yo la trilliza malvada y mi seña particular es jalarme el pelo?
En otros temas, ya tenemos futbol de nuevo y los pumas ganaron 2-0. Lo mejor no fue eso, ni la vista increible en el estadio con los volcanes nevados. Nel. Lo mejor fue que el Guapo se sentó justo detras de mi y me molestó cabrón porque por andar en la pendeja no vi el gol de Barrera. Él no tiene ni idea pero cada vez que me toca se me pone la piel chinita y me dan ganas de encerrarlo en algun lado y no dejarlo salir. Todos los domingos deberían ser así.
jueves, 14 de enero de 2010
frio
Esto de los frentes fríos no me deja pensar ni escribir.
Tampoco las cada vez más desoladoras notas de como quedó Haití.
Ni el cólico espantoso que tengo.
Ni las ganas de que reaparezcas con un mail grandioso.
Tampoco las cada vez más desoladoras notas de como quedó Haití.
Ni el cólico espantoso que tengo.
Ni las ganas de que reaparezcas con un mail grandioso.
Etiquetas:
tengo sueño,
vamos a ponernos a llorar
jueves, 7 de enero de 2010
mazatlán 3
El ruido del aire acondicionado puede volver loco a cualquiera.
Segui comiendo sin parar, no tan bien como ayer, pero lo malo aqui es lo mejor de México, o sease muy bueno. Muy. Estoy preocupada, soy el Homero Simpson de los mariscos.
Me tengo que despertar en 5 horas y subirme a un avión. Definitivamente tengo que regresar con calma y tirarme un rato en la playa.
Y dejar de atragantarme con cuanto camaron y pulpo tengo enfrente.
Segui comiendo sin parar, no tan bien como ayer, pero lo malo aqui es lo mejor de México, o sease muy bueno. Muy. Estoy preocupada, soy el Homero Simpson de los mariscos.
Me tengo que despertar en 5 horas y subirme a un avión. Definitivamente tengo que regresar con calma y tirarme un rato en la playa.
Y dejar de atragantarme con cuanto camaron y pulpo tengo enfrente.
miércoles, 6 de enero de 2010
mazatlán 2
Para variar me valió corneta mi alergia a los camarones de anoche. Pasé por una civilizada farmacia del Dr. Simi que no tenía botarga bailarina (me caen bien las botargas bailarinas, en particular las del doc simi) ni música a un volumen intolerable (que me choca, en parte porque ponen mucho a Arjona), me compré unos antihistamïnicos y me embarqué a la guerra.
Aguachile, taco gobernador, aguachile, taco gobernador, aguachile, cervecita pacífico, taco gobernador, dedo de queso, camarones al ajillo, margarita de turista, empanada de camarón, ensalada de alcachofa y palmitos.
Viva el camarón. En todas sus presentaciones. Y la salsa de chile habanero.
En buena onda, tengo que dejar de comer porque estoy a seis centímetros de convertirme en botarga bailarina.
Tambien anduve en chinga y no he visto nada de Mazatlan. Pero, si tengo suerte mañana me dan chance de subirme a un crucero. Estaría padre aterrorizar a unos cuantos turistas. Obvio no lo hare.
Aguachile, taco gobernador, aguachile, taco gobernador, aguachile, cervecita pacífico, taco gobernador, dedo de queso, camarones al ajillo, margarita de turista, empanada de camarón, ensalada de alcachofa y palmitos.
Viva el camarón. En todas sus presentaciones. Y la salsa de chile habanero.
En buena onda, tengo que dejar de comer porque estoy a seis centímetros de convertirme en botarga bailarina.
Tambien anduve en chinga y no he visto nada de Mazatlan. Pero, si tengo suerte mañana me dan chance de subirme a un crucero. Estaría padre aterrorizar a unos cuantos turistas. Obvio no lo hare.
martes, 5 de enero de 2010
mazatlán
La buena: hoy llegué a Mazatlán.
La mala: vine a trabajar.
La buena: comeré mariscos sin parar. Comencé con unas picaditas de camarón que -ojo- no es lo mismo que lo que están pensando, cochinotes.
La mala: Me dio alergia brutal. Mi cara está roja roja.
La peor: Es la segunda vez que me pasa en menos de dos meses.
La mucho peor: mañana me espera un día de locos pero no me puedo ir a dormir porque tengo que entregar una traducción mañana. La necesidad que nos convierte en multichambas.
La buena: estoy redescubriendo, una vez más, Shine On Me de Dover.
(¿Te acuerdas de esa canción? Que bonita es ¿no?)
Ojalá les sea leve con su frío citadino culero. Yo mañana me levantaré viendo el mar. yujuuuuuuuu
La mala: vine a trabajar.
La buena: comeré mariscos sin parar. Comencé con unas picaditas de camarón que -ojo- no es lo mismo que lo que están pensando, cochinotes.
La mala: Me dio alergia brutal. Mi cara está roja roja.
La peor: Es la segunda vez que me pasa en menos de dos meses.
La mucho peor: mañana me espera un día de locos pero no me puedo ir a dormir porque tengo que entregar una traducción mañana. La necesidad que nos convierte en multichambas.
La buena: estoy redescubriendo, una vez más, Shine On Me de Dover.
(¿Te acuerdas de esa canción? Que bonita es ¿no?)
Ojalá les sea leve con su frío citadino culero. Yo mañana me levantaré viendo el mar. yujuuuuuuuu
domingo, 3 de enero de 2010
enero
Desde que empezó el mes de enero -y el año 2010- he salido muy poco de mi casa. Ayer, para ser precisos, que fui en chinga al mercado de Jamaica, a comprar comida y al blockbuster. En total no fue más de una hora. Tres largos días encerrada en mi casa. Estoy empezando a convencerme de que no me gusta el festejo de año nuevo. No se por que razón. A lo mejor es la edad, o la conciencia de la edad.
Este festejo de año nuevo fue muy raro. La parte chingona fue que festejé con siemprevuelven. Lo demás raro, muy raro. La suma de llamadas inesperadas más mensajes ilegibles más mucho vino espumoso más algo de vodka sólo va a resultar en sentimientos encontrados... Y confusión. Malditas ganas incontrolables de pegarle unos besotes. Temo darme cuenta de que por eso estoy encerrada en mi casa desde hace tres días atragantándome de comida. Estoy deprimida. Lo peor es que mañana voy a seguir deprimida y no voy a tener nada que ponerme porque nada me va a entrar.
Hace una hora que se fue la luz y me cagó la madre porque estaba a punto de terminar el famoso chal negro que le estoy tejiendo a mi mamá. Hace como tres meses se me metió en la cabeza que quería aprender a tejer con gancho y ahí voy, de terca autodidacta. El gancho es fácil hasta eso y decidí empezar con un chalecito vil e insipido. Todo bien hasta que por la segunda madeja de estambre me di cuenta de que me estaba comiendo los puntos y estaba todo chueco. Lo deshice. Volvi a empezar. Tres semanas después, cuando ya llevaba tres madejas de estambre e iba a empezar con la cuarta me di cuenta de que seguía chueco y que, además, no me iba a alcanzar el estambre. Lo deshice y fui a comprar más estambre. No encontré el mismos estambre que estaba usando, me valió. Llegó mi secretaría, vio lo que estaba tejiendo y me dijo "te voy a enseñar un punto más padre", no me importó que por fin no estuviera tejiendo chueco, lo deshice de nuevo. A la mitad de la segunda madeja me di por vencida, estaba otra vez tejiendo chueco y no me estaba gustando el punto nuevo. Lo deshice, por quinta o sexta vez. Volví a empezar, llegó la chava que ayuda a la vecina con una revista de tejido fácil, se la enseñó a mi mamá, quien obvio no teje un carajo, y mi mamá dijo: este está muy padre, asi que lo deshice otra puta vez para embarcarme en un tejido complicadísimo que implicaba seguir un patrón. Quien bautizó a la revista como "tejido fácil" estaba loco. Los patrones parecen el mapa para encontrar el santo grial o la cura del cáncer. Que bueno que Dan Brown no se los ha topado o escribiría El Código Macizo-Cadena. Es una mamada. Pero como yo soy una aferrada, me enterqué con descifrar el patrón y por fin logré tejer el metro con setenta centímetros que mide el chal. Y todo era felicidad hasta que se fue la luz y me quedé a la mitad del final del chal y de Casino. Ok, he visto Casino varias veces pero no me acuerdo nunca del final.
Y ya no tengo nada de sueño.
Este festejo de año nuevo fue muy raro. La parte chingona fue que festejé con siemprevuelven. Lo demás raro, muy raro. La suma de llamadas inesperadas más mensajes ilegibles más mucho vino espumoso más algo de vodka sólo va a resultar en sentimientos encontrados... Y confusión. Malditas ganas incontrolables de pegarle unos besotes. Temo darme cuenta de que por eso estoy encerrada en mi casa desde hace tres días atragantándome de comida. Estoy deprimida. Lo peor es que mañana voy a seguir deprimida y no voy a tener nada que ponerme porque nada me va a entrar.
Hace una hora que se fue la luz y me cagó la madre porque estaba a punto de terminar el famoso chal negro que le estoy tejiendo a mi mamá. Hace como tres meses se me metió en la cabeza que quería aprender a tejer con gancho y ahí voy, de terca autodidacta. El gancho es fácil hasta eso y decidí empezar con un chalecito vil e insipido. Todo bien hasta que por la segunda madeja de estambre me di cuenta de que me estaba comiendo los puntos y estaba todo chueco. Lo deshice. Volvi a empezar. Tres semanas después, cuando ya llevaba tres madejas de estambre e iba a empezar con la cuarta me di cuenta de que seguía chueco y que, además, no me iba a alcanzar el estambre. Lo deshice y fui a comprar más estambre. No encontré el mismos estambre que estaba usando, me valió. Llegó mi secretaría, vio lo que estaba tejiendo y me dijo "te voy a enseñar un punto más padre", no me importó que por fin no estuviera tejiendo chueco, lo deshice de nuevo. A la mitad de la segunda madeja me di por vencida, estaba otra vez tejiendo chueco y no me estaba gustando el punto nuevo. Lo deshice, por quinta o sexta vez. Volví a empezar, llegó la chava que ayuda a la vecina con una revista de tejido fácil, se la enseñó a mi mamá, quien obvio no teje un carajo, y mi mamá dijo: este está muy padre, asi que lo deshice otra puta vez para embarcarme en un tejido complicadísimo que implicaba seguir un patrón. Quien bautizó a la revista como "tejido fácil" estaba loco. Los patrones parecen el mapa para encontrar el santo grial o la cura del cáncer. Que bueno que Dan Brown no se los ha topado o escribiría El Código Macizo-Cadena. Es una mamada. Pero como yo soy una aferrada, me enterqué con descifrar el patrón y por fin logré tejer el metro con setenta centímetros que mide el chal. Y todo era felicidad hasta que se fue la luz y me quedé a la mitad del final del chal y de Casino. Ok, he visto Casino varias veces pero no me acuerdo nunca del final.
Y ya no tengo nada de sueño.
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